El neoliberalismo educativo

Lo de ser liberal no mola porque emplear el capital en la producción y distribución de la riqueza sin intervención del gobierno, reduciendo su papel a simple árbitro legislador, no da suficientes beneficios. Al menos en el ámbito educativo porque, por lo visto, lo de ser liberal uno sólo se demuestra con terceros. Ya, todos conocemos el concepto de neoliberalismo. Concepto surgido por la necesidad que tienen algunos de, debido posiblemente a sus limitaciones de progreso en un libremercado, seguir cobrando de los impuestos de todos mientras alardean de la necesaria privatización de los servicios, la libre competencia e, incluso, la reducción de costes en determinados ámbitos para, supuestamente, mejorar su gestión. Todo muy lógico y coherente. Cobrar del papá Estado un buen dinero para ponerse a criticar al papá Estado.

Pues este tipo de personajes son los que tenemos en el ámbito educativo. Asesores que, quizás en alguna ocasión en el pleistoceno, dieron clase cuyo único objetivo es desprestigiar a los docentes y al sistema educativo público. Grandes defensores de los conciertos educativos pero siempre, curiosamente, poniendo la mano para que cada fin de mes los incautos ciudadanos, mediante sus impuestos, les den de comer. Y no salen baratos. No, no sale nada barato tener a este tipo de asesores (póngase el cargo que uno desee, siempre que sea a dedo y nunca por principios meritocráticos, justos y transparentes) cuyas nóminas, en la mayoría de ocasiones, llegan a quintuplicar el salario de un docente de aula. Es lo que tiene ser liberal. Bueno, neoliberal.

Ya sabéis que soy muy de ejemplos y que, por desgracia aunque mi abuela dijera que no era bueno dejarse influir por los comentarios, entre faltones y despreciables, de algunos, siempre tengo tendencia a caer en determinadas discusiones. No, no me gusta discutir pero sí que me gusta, en ocasiones, destapar algunas cuestiones que a veces subyacen tras aquellos tan impolutos que han vivido, curiosamente, toda la vida de las mamandurrias. Y no entro en política, entro simplemente en el ámbito educativo. Algo que conozco un poco.

En el día de ayer, un tal Xavier Gisbert (pongo un tal porque, hasta ese momento ni sabía de su existencia) publicó en su cuenta de Twitter el siguien tuit con toda la mala intención del mundo e insinuando que la culpa de la educación en España era el sueldo de los profesores. Seguro que algunos justificaréis dicho tuit e, incluso otros pretenderéis decir que no quería decirse lo que he interpretado pero, sinceramente, es que no hace falta ser muy sagaz para entender el motivo de dicho tuit. Un odio irracional a los docentes y, especialmente, a los de la pública. Algo que sorprende habiendo sido él uno de esos docentes aunque, curiosamente, fue bastante ágil para establecer contactos e ir saltando de un puesto a otro en la administración educativa. Pero no adelantemos acontecimientos…

Fuente: https://twitter.com/XGDC

Lógicamente este tuit tuvo sus réplicas por parte de algunos docentes entre los que me incluyo y, curiosamente, tuvo una primera respuesta bastante agresiva por parte de ese señor. Bueno, más que agresiva, directamente insultante por parte de alguien que le cuestionaba el reduccionismo de la pregunta e introducía, curiosamente, el primer detalle para conocer un poco a esta persona… algo que me llevó a conocer que fue el ideólogo del bilingüismo madrileño. Supongo que entenderéis que denominar basura a un docente dice muy poco de uno. No es criticar su opinión, es directamente insultar, pero por lo visto es una cosa habitual que forma parte de su carácter (fuente).

Fuente: https://twitter.com/XGDC

Después de ello me puse a investigar un poco y, lo primero que hace uno es consultar el perfil de Twitter. Ya es lo que se tiene más a mano y, por ello es de lo primero que tiramos en medio de una conversación en esa red social.

Fuente: https://twitter.com/XGDC

Catedrático de Instituto y presidente de una asociación privada denominada Enseñanza Bilingüe, que defiende la honradez, el mérito y la capacidad. Grandes valores que conviene demostrar. Y para ello qué mejor que darnos una vuelta por su trayectoria profesional que aparece en su nombramiento como Director General de Evaluación y Cooperación Territorial en 2012. Cargo del que fue destituido a los pocos meses por una supuesta disputa con Esperanza Aguirre. Una disputa que, curiosamente, le catapultó a cambio de su silencio, a un cargo como Consejero de Educación en la embajada de España de EE.UU. Un cargo que lleva asociado, aparte de ser del nivel superior del funcionariado, un complemento económico de destino de casi 20000 euros. Un buen pellizco para alguien tan liberal con el dinero de todos. Y, curiosamente, un cargo que, al igual que todos los que lleva ocupando desde el año 1999 que es cuando abandonó el aula, sin la selección meritocrática, transparencia y capacidad que tanto defiende.

Fuente: http://www.lamoncloa.gob.es

Por cierto, uno cuando lee perfiles como el anterior y es docente sabiendo algo de la legislación que se aplica le chocan algunas cosas. La primera es que fuera catedrático desde 1981 si es nacido en 1956. Curioso porque accedió a ser catedrático a los veinticinco años. Debe de haber sido el catedrático más joven de toda España y, sorprende más aún cuando en su perfil de Linkedin, aparece que finalizó sus estudios de Filología Francesa en 1979. Por tanto, debió haber aprobado ese mismo año (1979) y ser catedrático a los tres años de estar dando clase. Algo que incumple la legislación vigente de esa época porque obligaba a llevar cinco años de funcionario, sin contar el de prácticas, para poderse presentar. Algo que le hubiera llevado, con mucha suerte, a conseguir esa cátedra en 1985. Por tanto da la sensación que La Moncloa o, incluso él mismo, esté difundiendo ese tipo de biografía roldanesca a la que algunos estamos tan acostumbrados cuando tratamos de altos cargos. Ya, es que cuando a uno no le cuadran las cosas y sabe, por suerte, como funcionan determinados aspectos de la profesión docente, es difícil que se la cuelen.

Fuente: https://www.linkedin.com/in/xavier-gisbert/

A propósito, si salió del aula en el año 1999 y no ha vuelto a entrar en las mismas se le puede acreditar una experiencia laboral de 20 años (siempre suponiendo que aprobara oposiciones ese año, cosa que no he podido contrastar porque, por lo visto, no aparece -o no he sabido encontrarlo- en los nombramientos de funcionario de carrera de los articulados legislativos desde el año 1979 a 1985). Ya, me he cansado de buscar más y seguro que se me ha pasado el asunto. O quizás es que, a lo mejor, su entrada en el cuerpo también fue igual de extraña que la del nombramiento como catedrático. Pero más vale no insinuar nada porque después uno se acaba ofendiendo. Y no es plan porque lo que importan son los datos objetivos.

Además siempre gusta ver como algunos tiran de los años que dieron clase para sentirse importantes, aunque haya respuestas que sorprenden a determinados docentes cuestionando sus años de docencia cuando, por lo visto, tampoco ha dado más el personaje.

Fuente: Twitter

Supongo que a algunos les queda mucho de aula porque él desertó de la tiza a los veinte años y no ha vuelto a dar clase. Bueno, supongo que ahora ya jubilado porque, en Linkedin aparece que le nombraron asesor los dos últimos años antes de la jubilación para que no tuviera que volver al aula, y cobrando su merecida pensión que, a lo mejor combina con ciertos emolumentos que pueden llegar a pagarle los de la asociación a la que pertenece porque, no olvidemos que dicha asociación tiene ánimo de lucro. O, a lo mejor no por ser completamente altruistas sus aportaciones y ponencias sobre el tema por las que se desplaza a determinados centros educativos.

Fuente: http://ebspain.es/

Mola ser liberal cobrando del erario público. Bueno, lo que mola ahora es ser neoliberal. Que el concepto es mucho más interesante. Y ya si uno es un neoliberal que pone la mano y se dedica a repartir estopa a los docentes e insinuar que tiene datos acerca de determinados planes educativos que se aplicaron y que no va a contar porque «la información vale más que se la guarde que decirla» da la sensación de cosas muy extrañas. Bueno, más bien se parece a aquellas películas donde un mafioso conseguía determinados réditos, tanto económicos como de otro tipo, para que no divulgara cierta información. Pero seguro que son sólo percepciones mías.

Fuente: Twitter

Un artículo sin pretensiones sobre otro de esos liberales que, con el dinero de todos, son capaces de defender la privatización de todo el sistema educativo. No olvidemos que los grandes detractores de lo público son siempre, curiosamente, personajes que cobran del erario público. Así es muy fácil ser liberal. Bueno, neoliberal.

Actualización

Después de un correo electrónico recibido por parte de un responsable de Ministerio de Educación de finales de los setenta y principios de los 80 y de, por suerte, contar con los datos acerca del acceso al cuerpo de catedráticos numerarios de Bachillerato por parte de otros lectores, un cuerpo que ha quedado absorbido por el de catedráticos mediante asimilación, debo rectificar acerca de los cursos necesarios para poder optar a dicha oposición ya que, en su momento se podía acceder a la misma sin necesidad de experiencia previa y sólo con el título de licenciado y el certificado de aptitud pedagógica para Bachillerato (fuente). Y sí, en ese año 1981 fue nombrado como catedrático numerario el señor Xavier Gisbert da Cruz tal y como se indica en la siguiente imagen (gracias Enrique por la misma). Un detalle que sí que se me ha comentado por correo electrónico es la superación del proceso en algunas especialidades por parte de todos los participantes porque en dicho proceso de concurso-oposición se quedó, a nivel político, de acuerdo con cubrir todas las plazas que se sacaron. Eran, por cierto, esos años en que hubo el proceso de restringidas y todos los cuerpos fueron asimilados a catedráticos y profesores de enseñanza secundaria con la LOGSE. Aquí podéis consultar más información sobre el asunto.

Fuente: https://twitter.com/FiQuiPedia
Todo el artículo está enlazado a fuentes de internet, muchas de ellas oficiales o publicadas por el propio personaje. Y, seamos sinceros, este personaje es sólo uno más de los que pululan en el ámbito educativo.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments
  1. Sin entrar a discutir el contenido del post, con el que estoy bastante de acuerdo, matizar que en 1981, si no recuerdo mal, había oposiciones libres de catedrático y para presentarse a ellas sólo era necesario el CAP.

  2. Fue un controvertido Director General de la Comunidad de Madrid. Busca en Twitter «marea verde xgdc» para ver lo que publicaba en 2011 desde la comodidad de su despacho de la calle Alcalá.

    1. Lo he buscado en Twitter pero he tenido que hacerlo de forma anónima porque, «curiosamente» el personaje que menciono en este artículo ha tenido a bien bloquearme. Supongo que aún no sabe que, salvo que se proteja la cuenta, uno puede acceder a todos los tuits desde la versión web sin necesidad de registro. Ya, competencia TIC básica 🙂

      Muchas gracias por comentar y pasarte por aquí.

  3. Creo que su último destino con docente fue el IES Isaac Peral de Torrejón de Ardoz. Su paso por la dirección general en Madrid ha dejado un recuerdo imborrable

    1. Eso es: fue asesor en su anterior Dirección General y cesó. En la adjudicación de destinos provisionales le asignaron el que comentas, pero no se incorporó, al jubilarse.

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