El plan integral de centro

Voy a hablar de algo que no existe. De algo necesario en nuestros centros educativos. De algo imprescindible para una verdadera mejora educativa. De algo más allá de un simple documento para cubrir el expediente cara a la Administración.

En los centros educativos existen diferentes documentos, de creación imprescindible y utilidad nula. Dentro de los mismos nos encontramos un proyecto educativo de centro que, en la mayoría de centros es un refrito de documentos de otros centros (en algunos casos incluso se les cuela el nombre del centro original en alguna de sus hojas, pero como tampoco nadie lo lee… ¡qué más da!); un plan de acción tutorial que, ni es plan ni sirve para nada más que decir que se tiene un plan para las tutorías; un reglamento de régimen interior, parecido a muchos de los otros centros pero con las pequeñas especificidades de decir si en el centro se permite comer palomitas o no dentro del recinto, amén de otros pequeños puntos igual de surrealistas del mismo, etc. Ello sin olvidarnos las maravillosas programaciones anuales. Esas que presentan los Departamentos, copiadas de alguna editorial que ya las suministra en formato enlatado y, ocupando hojas y hojas de papel de esas que andamos tan faltos según los defensores del medio ambiente.

¿Por qué no hacer de una vez un plan integral más allá de planes parciales y, en su mayor parte copiados, para cubrir el expediente cara a la Administración? ¿Por qué no mantener un formato que permita que dicho plan pueda ser actualizado de forma continua por parte de cualquier miembro de la comunidad educativa (docentes, alumnos, padres y PAS)?

Vamos a hacer un resumen sucinto de las características que sería deseable que tuviera:

  • Integral. Ha de englobar todos los aspectos esenciales del centro educativo donde se va a aplicar (currículum, instalaciones, atenciones educativas, proyectos interdisciplinares, relación entre la comunidad educativa, legislación aplicable en el centro educativo, especificidades de los talleres, programaciones «reales» de aula, etc.)
  • Ha de estar articulado en un formato que haga que dicho plan pueda ser adaptado, ampliado o modificado con facilidad por los diferentes miembros de la comunidad educativa. ¿Podríamos hablar de una plataforma colaborativa online transparente y abierta a dichos miembros?
  • Abierto y flexible. Transparencia cara al exterior y siempre disponible para su consulta
  • Coherente y de fácil cumplimiento con independencia de los perfiles profesionales que haya en un centro (el Claustro y su composición no han de marcar las líneas básicas de trabajo del centro). Más allá de esta independencia ha de hacer posible el trabajo en un proyecto global donde intervengan las diferentes áreas con actuaciones eficaces más allá de la visión parcial de cualquiera de los Departamentos didácticos
  • Auditable en resultados a todos los niveles mediante un conjunto de instrumentos de evaluación
  • Ha de permitir el trabajo colaborativo entre los docentes, integrando las características que dicho trabajo ha de cumplir y las relaciones que se aplican entre los diferentes actores del propio centro (alumnos, docentes y familias)
  • Dirigido hacia un fin concreto que ha de venir muy marcado en el prediseño del propio plan
  • Alejado de la idea del copia y pega tradicional que adolecen los proyectos educativos burocráticos. Ello no obsta para que se puedan ir adaptando ideas de otros centros
  • Ha de incorporar todas las necesidades del centro (recursos humanos, formación del profesorado y de las familias, elementos de comunicación, recursos económicos, etc.) sin caer en las selecciones arbitrarias de sus trabajadores, etc.

Unos puntos que tienen que ir acompañados por inspecciones periódicas para evaluar los resultados, feedbacks y retroalimentaciones procedentes de la propia comunidad educativa… sin olvidar reuniones periódicas (que pueden realizarse online con los diferentes actores) para analizar los resultados y las posibilidades de rediseño de rumbos.

Y, lo anterior, sin olvidar la necesidad de obligar al profesorado (alumnos y padres) a asumir el plan a pesar que ello entre en contradicción con libertades individuales y a realizar todas las tareas que sean comprometidas por dicho plan integral.

No me gustaría acabar este artículo sin comentar que, aunque no se haya especificado anteriormente, la Administración también ha de jugar un papel capital en la implantación de dichos planes con las siguientes actuaciones que les competerían:

  • Vigilar el cumplimiento del plan enviando inspectores a los centros para analizar sus resultados más allá de la exigencia de papeleo inútil. Para ello, se habrían de implementar evaluaciones externas bien diseñadas más allá de pruebas diagnósticas o similares a la que tan acostumbrados nos tienen
  • Facilitar a los centros cubrir sus necesidades para implantar dicho plan (de recursos humanos y económicos) siempre contando con los docentes. Lo anterior sin opción para incorporar personal «privado» de «determinadas empresas» en los centros públicos
  • Difundir las buenas prácticas de los centros que mejoren con el plan facilitando el intercambio de profesorado para que vaya de los centros que no están funcionando a los que sí durante unos años para que aprenda el funcionamiento y, posteriormente pueda trasladar las buenas prácticas a sus centros de origen
  • Premiar a los docentes (y no sólo a nivel económico) que estén en centros donde estos planes hayan mejorado los resultados, revisados a medio plazo y con un sistema evaluador en condiciones
  • Exigir responsabilidades administrativas a los centros que no hagan bien el trabajo, etc.

Muy diferente a los contratos programa valencianos o a las iniciativas de «privatización encubierta de los centros públicos». Unas líneas que, de forma constructiva, intento aportar como visión de lo que entiendo que podría ayudar a mejorar la gestión y funcionamiento de los centros educativos.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

4 Comments
  1. PIENSO LO MISMO Y TÚ LO ESCRIBES MUCHO MEJOR.

    Se que lo he dicho gritando (disculpad), a ver si a fuerza de oir, vamos haciendo algo.

    Muchos de los que pasan por aquí, me consta, los estoy viendo. Y me temo que quienes nada quieren cambiar, aunque a veces se llenen la boca de lo contrario, por aquí no vienen.

    Yo no me he rendido pero he gastado toda mi salud y a partir de… ya, paso a dar clases pasivas.

    Un abrazo a todos los amigos de xarxatic!

    A seguir!

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link