El software "no tan libre" en los centros educativos

No dejo de recordar en muchas de mis intervenciones en diferentes foros (la mayoría de ellos virtuales por necesidades del guión) la necesidad de compartir, usar licencias libres para nuestros trabajos y, la recomendación (aunque no imposición) de ir migrando de software privativo hacia software libre.

Como siempre toca matizar algunos conceptos, conviene recordar que el software libre es una cuestión de libertad individual de los usuarios de ejecutar, copiar, distribuir, cambiar y mejorar ese software. En definitiva, que según muchos, es el que reúne las siguientes cuatro libertades (fuente):

  • La libertad de ejecutar el programa, para cualquier propósito (libertad 0)
  • La libertad de estudiar cómo trabaja el programa, y cambiarlo para que haga lo que usted quiera (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello
  • La libertad de redistribuir copias para que pueda ayudar al prójimo (libertad 2)
  • La libertad de distribuir copias de sus versiones modificadas a terceros (la 3ª libertad). Si lo hace, puede dar a toda la comunidad una oportunidad de beneficiarse de sus cambios. El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello

Por tanto, en vista de las siguientes "libertades" que son necesarias para que podamos hablar de software libre, nos encontramos con las casuísticas de los centros educativos, con su distribución linux preinstalada en todos los equipos del centro (en arranque dual con Windows o sólo en Linux) y, con la mayoría de programas para gestionar sus otros elementos tecnológicos (por ejemplo las PDIs) totalmente privativos y dependientes del fabricante de los mismos. Y aquí, ya no quiero entrar en los "libros de texto digitales", todos con sus propios programas de ejecución y sólo válidos para unos equipos concretos (sin posibilidad de adaptación ni redistribución -considerables a caballo entre un programa restrictivo que sirve como base para la distribución de material sujeto a derechos de autor-).

Conviene reflexionar en el grave problema que representa ello, ya que para muchos, el paso de Windows a Linux (en sus distribuciones autonómicas: Linkat, Lliurex, LinEx, etc.) supone el mismo "encorsetamiento" y la sensación de cambiar algo "privativo" por otra cosa "igualmente privativa" (aunque sea de libre distribución). Es raro (por no decir inexistente) observar equipos en los centros educativos personalizados por el docente o coordinador TIC del centro, en base a una decisión colegiada del Claustro, para instalar la distribución más amigable o, los programas que sean de uso más habitual y de fácil adaptación a su uso por parte de los docentes que los van a usar. Por eso, la libertad se rompe y, por ello, estaríamos hablando del mismo "software privativo" (con todas las matizaciones que uno quiera poner a esa afirmación).

Tampoco hemos de olvidar que si lo único que conseguimos con esas distribuciones es "obligar" al docente a que realice el trabajo por duplicado (por ejemplo una presentación en PowerPoint que la abre en Impress en los equipos del centro y, antes de abrirla debe realizar unas pequeñas modificaciones para ajustarla -ya que misteriosamente se descuadran-) y, ello sin permitirle elegir la distribución o el programa libre con el que se sienta más cómodo, estaremos perdiendo una de las bazas que tenemos para incentivar el uso de esos grandes programas libres.

Hay mucho software libre, bueno y gratuito y, a día de hoy, sólo hace falta que seamos coherentes con su filosofía de "libertad" para que seguramente entre algo mejor en las aulas que como está entrando actualmente (con un uso muy reducido, como no sea navegando por internet -para la cual es indistinto hacerlo con un Mozilla instalado en Windows o Linux-).

Por tanto, dejemos al docente que se "forme y gestione su mochila digital" con esas herramientas libres con las que se sienta más a gusto y, que sea la introducción de las mismas una decisión a tomar por el centro, sin injerencias externas sobre "qué programas" usar.

EDUENTERTAINMENT

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En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.

5 comments

  1. Bitacoras.com 28 junio, 2011 at 18:53 Responder

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: No dejo de recordar en muchas de mis intervenciones en diferentes foros (la mayoría de ellos virtuales por necesidades del guión) la necesidad de compartir, usar licencias libres para nuestros trabajos y, la recomendación ……

  2. software para escuelas 29 junio, 2011 at 07:16 Responder

    I want to say that is not a fair case for students, they deserve to get software for their studies and if it cost that much to school then why taking load of money from the govt. to run the school. I think in school companies should provide free school software in running condition.

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