Entrada 2500

La verdad es que para mí, como he dicho en más de una ocasión, escribir es un hobby. Y más habiendo encontrado algo sobre lo que me gusta escribir como es la educación. No, no creo que los números tengan mucho sentido, ni tan sólo que el título que da nombre a esta entrada tenga un mayor sentido que el hacer darme cuenta que quizás -bueno, sin el quizás- llevo escribiendo por encima de mis posibilidades. Eso sí, sigo con mis minutillos dedicados a redactar en algo que me ha permitido crecer, tanto a nivel profesional como personal. Es lo que tiene llevar un diario en el que, por suerte, es uno quien decide qué escribir, cómo y cuándo hacerlo. Sin presiones por levantarme y ponerme delante de mi ordenador para hacerlo. Sin la necesidad de gustar más o menos. Sin, digámoslo claro, ningún interés oculto más allá del de compartir reflexiones conmigo mismo y con quienes se pasan por aquí.

Fuente: ShutterStock

Ayer, mientras estaba cenando con unos amigos, me comentaron que les había llegado un artículo mío por Facebook. Pues sí, a uno siempre le da esa cosilla que se lea el personal lo que escribe pero, como ya he dicho en más de una ocasión, nunca ha sido el objetivo de esto. Ni tampoco el de promocionarme, aumentar mi ego o, simplemente, el de sacar pasta del asunto (de lo del blog y lo que implica tener uno que la gente se lea). Ya… no soy del todo sincero porque, gracias a estos millones de caracteres, he conseguido poder conocer a mucha gente interesante que, de otra forma, no hubiera conocido. Un espacio que siempre he procurado que fuera poco anónimo porque, al final, uno es quien escribe y lo que escribe siempre tiene mucho que ver con la manera de ser. Fingir ser algo después de 2500 artículos no tiene ningún sentido. Bueno, no tiene ningún sentido y es totalmente imposible. Por eso algunos se abonan más a otros mecanismos más inmediatos de comunicación, mientras algunos «dinosaurios digitales» seguimos erre que erre con nuestro capricho en formato bitácora.

La verdad es que cuando empecé a escribir en el blog nunca me planteé poder llegar a que el mismo fuera una parte tan importante de mi vida profesional. Los aprendizajes compartidos, las reflexiones en voz alta, la crítica, en ocasiones mordaz y en otras buscando respuestas, han sido el leitmotiv de todo esto. Sin olvidar jamás los motivos que hicieron crearme este blog. Unos motivos muy personales, para nada relacionados con el trabajo y sí con unas fechas que, en mi vida, no fueron del todo buenas. Quizás fuera entonces un método de evasión de la realidad pero, revisado lo que escribía en mis primeros tiempos, creo más bien que fue una manera de centrame en redactados muy profesionales y técnicos para justificar algunas cosas. Cosas que no vienen a cuento ocho años después y que creo que, más que a la persona implicada en el asunto, no importa a día de hoy, salvo en el momento de hacer memoria, a nadie más que a mí.

He de reconocer que no todas las entradas son mías. He abierto esta casa a bastantes personas que, en ocasiones, representan una manera de ver la educación muy diferente a la mía. En la variedad está el gusto, más aún en saber disfrutarla y degustarla. Uno no debe jamás, y no sólo en docencia, dedicarse a beber siempre del mismo vino porque se pierde, de seguro, muchas pequeñas bodegas que están haciendo cosas fantásticas. Bueno, en mi caso sustituyo lo del vino (por necesidades del guión) por algo como podría ser la horchata y el placer que supone encontrar esos detalles que hacen diferente cada una de las que me tomo en verano. Es lo que tiene la variedad. Es lo que tienen las diferencias en las formas y la necesidad de responder a muchas preguntas que uno se plantea diariamente.

Debo confesar que también ha habido momentos en los que me he planteado cerrar el chiringuito. No por las críticas o, prefiero llamarlo opiniones divergentes. Más bien por el sentido que, en ocasiones, quería darle a todo esto. Un sentido que no es el que debía ser y que pervertía todo lo que era el simple significado de algo creado para ser leído por mí. Bueno, como he dicho antes… por mí y por quien le apetezca compartir esta casa. Una casa que hace tiempo que dejó de ser del todo mía y que lo único que tiene a mi nombre es el contrato del hosting y el dominio. Más allá de lo anterior, aquí no hay ningún tipo de llave, ni rejas, ni selección por razones genéticas o ideología. Lo importante es pasarlo bien. Y yo me lo paso muy bien.

Los números no dejan de ser números. Este artículo aporta entre poco y nada pero me obliga, como hago cada cierto tiempo incluso que no haya ninguna fecha ni número que obligue a ello, a replantearme el sentido de todo esto, el jugo a nivel personal que le saco y, por qué no decirlo, mi capacidad de disfrutar intercambiando ideas con quienes se pasan por aquí. Para lo demás, un simple conjunto de dígitos que, seguro a más de uno le parecerán muchos pero que, a mí, simplemente me ayudan a entender qué estoy haciendo, por qué lo hago y el sentido de todo ello.

Bueno, después del rollo incoherente toca daros de nuevo las gracias por pasaros por aquí. Recordad que esto son sólo unos minutos de alguien que está tras un teclado, que abre su gestor de blogs y que, tras un breve lapso de tiempo, intenta escribir sobre cosas que, a veces, sólo tienen sentido para quien escribe. O, a veces, ni eso.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments
  1. Soy lector asiduo de tu «diario» y, aunque no siempre comparto todas tus opiniones (sería muy aburrido, así que me quedo al 90 %), te pido un favor: «Sigue hasta la entrada 5000 al menos».
    Gracias,
    @JFCalderero.

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link