Es un buen momento para cerrar el blog y largarse de Twitter

Hace tiempo que Twitter ha dejado de ser lo que era. Una plataforma de aprendizaje brutal ha ido escorando hasta convertirse en un lugar donde cada vez más docentes juegan a ser más o menos independentistas, manipulan su visión de la realidad e, incluso, se dedican alegremente a juzgar a los demas según su grado de implicación con el proceso catalán. Y no, no es por ser equidistante pero, al final, son las dos versiones del asunto las que hacen que, en ocasiones, haya dejado de seguir a determinados profesionales por el simple hecho de ser monotemáticos. No me aporta nada el tipo de discusiones estériles y, menos aún cuando estoy cansado de la monopolización de algunos asuntos en los medios para alargar esa visión sesgada del debate en Twitter. Hay muchos que han perdido el norte. Demasiados, a los que antaño apreciaba por sus aportaciones, que se han convertido en simples altavoces de su visión única e incorrupta de una Cataluña grande y libre o de una España indivisible. Uno, al final, deja de ir al bar si ve que siempre hay las mismas conversaciones sobre fútbol, drag queens, superlunas o religión. Y Twitter no es nada más que un bar. Un bar muy grande pero que no deja de serlo.

Fuente: ShutterStock

Claro que hay personas que hablan sobre educación. El problema, como bien sabéis los que naufragáis por ahí, es que la mayoría de intervenciones se reducen a vender un determinado producto, método o, simplemente, hacerse uno publicidad de lo majo que es por haber sido nominado por una entidad bancaria. No hay debate. Hay simplemente un insulto habitual, cada vez más falto de argumentos, hacia quien no piense o defienda acríticamente a sus amigos. Por mucho que no quiera decirse en voz alta… hay bandos. Bandos, bandoleros y tipos que, cada vez más faltos de escrúpulos y sin problemas de insultar a quien ose cuestionarlos, se revuelven cual áspides. Viboras venenosas que sólo esperan envenenar el discurso para que su secta vea su poder. Control de seguidos y seguidores. Vivir de espaldas a la realidad y por el simple hecho de satisfacer el propio ego. No todos vendemos en Twitter. No a todos nos interesa vender en Twitter. Algunos venden y se intentan autojustificar siempre. Coño, si vendes o te vendes, dilo claro. No pasa nada. No busques argumentos ni argucias para decir que mantienes intacta tu ética. La ética es personal e intransferible y, por suerte, cada uno tenemos nuestra visión de la misma. Y la misma me gusta.

He llegado a disfrutar mucho de Twitter. Sigo haciéndolo aunque en pequeñas dosis. No creo que, a día de hoy, salvo algunas cuentas muy puntuales, me aporte demasiado. No me aporta el discurso mayoritario ni las palmaditas en la espalda. Claro que da visibilidad. Claro que un nutrido grupo de seguidores te permite que algunos te ofrezcan ciertas cosas pero, al final, ¿a quién se lo están ofreciendo? A un personaje. Un personaje que, quizás después de miles de tuits, acabe mostrando la patita pero que no deja de ser un personaje. La profesionalidad de uno no debería medirse por Twitter, ni por lo bueno que diga uno o las maravillas que hace en esa red social. Incluso a mí me han dado un premio sin pisar mi aula. Me preocupa. Por suerte salgo a la calle, o llego a mi trabajo, y me olvido de Twitter. Tampoco, seamos claros, intento vender lo que no soy. No me hace más o menos auténtico lo anterior. Es una simple postura personal de alguien que cree en esa red como algo horizontal. Seamos claros… a mí no me respondía casi nadie con pocos seguidores, ahora las menciones se me disparan. Es por ello que intento contestar a todo el mundo. Y entro al trapo. Me gusta no evitar ningún debate aunque, por lo visto, algunos ya tienen decidido el final del mismo según el debate sea entre sus amigos o sus enemigos. Vuelvo a repetirlo. Twitter se ha convertido en una religión, plagada de sectas y con demasiados pocos que van por libre o se cuestionan ciertas cosas. Quizás sea mi visión pero creo que, en los últimos tiempos, si uno quiere verlo se ve bastante claro.

Ergo es un buen momento para abandonar Twitter. Es un buen momento para ir reduciendo la cantidad de tuits. Es, quizás, el momento, de cambiar de bar.

Lo mismo sucede con el blog. Este blog ya ha dado todo lo que podía dar. Ahora ya es sólo una retahíla de palabras, más o menos coherentes, donde se repiten los mismos argumentos. No tiene mucho sentido denunciar la mercantilización porque, los que venden van a seguir vendiendo y los que compran van a seguir haciéndolo. Ya, nunca ha sido el objetivo de decir a nadie qué debe hacer pero, ¿vale la pena seguir cuestionando siempre las mismas cosas que nos están vendiendo bajo diferentes formas? ¿Es necesario seguir diciendo que determinadas metodologías carecen de evidencia científica cuando está, para cualquiera que quiera pensar un poco, bastante claro? ¿Tiene sentido hablar sobre moralidad cuando más de uno tiene moralina y se ha olvidado del concepto? ¿Es necesario plantear ciertos debates cuando, al final, esos debates vienen muy marcados por intereses personales o profesionales? Seamos sinceros… con una masa crítica de lectores que aumenta a diario como las que tiene este blog y con cada vez menos comentarios, también pierde su sentido. Más aún cuando no se pretende vender nada ni posicionarse para crear una marca personal. Un diario de un cascarrabias que me aporta cada vez menos y que, lamentablemente, va a la deriva porque cada vez entiendo o quiero entender menos cosas. No hay día sin noticia educativa sobre la que podría escribir. No hay día sin despropósito. No hay día sin decreto o decretazo perpetrado desde despachos. Leer, como me dijeron una vez, debe hacerse cada vez más por placer. Supongo que, por eso, debería prescindir de leer ciertas cosas. Y, hablando en plata, me estoy empezando a aburrir. Mantener un blog para aburrirse uno no mola. No mola nada.

Quizás sea un buen momento para cerrar el blog y largarse de Twitter por una temporada…

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

13 Comments
  1. Hola Jordi:

    Hagas lo que hagas, bien estará porque es tu decisión.

    Da pena constatar que la basura se reproduce con una facilidad enorme, pero seguro que quedará algún sitio desde el que si bien no se pueda evitar su avance si al menos se pueda conseguir que lo haga más despacio y tal vez algún día, se encuentre un método de incinerarla sin dejar el más mínimo resíduo.

    En internet hay de todo, para todo y te puedes encontrar con todo, úsala en tu beneficio, conoce todo lo que pase y comenta, no te empecines en intentar cambiar como funciona y menos desde una red social que se están empeñando en conquistar haciendo intranets (a ver si me animo, tengo ganas y no quito tiempo a otras cosas más importantes y amplio datos… pero algunos datos ya he dado por ahí https://cocinandoclases.blogspot.com.es/2015/07/pt-twitter-50-perfiles-docentes-y.html)

    NO LO DEJES, simplemente disfrútalo y no permitas que ganen (a mi me tienen bloqueado muchíiiiiisimas personas, que en el apartado teórico-educación solo oyen lo que quieren oir, pero por el otro lado, me siguen muchas que en lo práctico-educación tienen capacidad de acción)

    https://twitter.com/puppywerewolf37/status/948828410519973888

    Puede sonar mal, pero … PASA DE TODO Y QUE LES DEN BOLA !!!

  2. No te preocupes demasiado, Jordi, que al ritmo que va todo nos quedan grandes días por disfrutar. Twitter y otros sitios de Internet recibirán más leyes como la anunciada por el presidente frsncés Macron. Porque parece que no hay otra forma de luchar contra los trolls y los creadores de noticias falsas.
    Tal vez haya que hacer algo semejante con ciertos gurús educativos, con algunas innovaciones pedagógicas y didácticas sin base científica, con aquellos que creen que un tuiteo es como una intervención en un claustro virtual, con los mejores profesores de la banca, etc etc etc.
    En fin, que el nuevo año no te venza por culpa de unos ignorantes.

    1. Nunca me han vencido determinados personajes. Por suerte, cada vez tengo más claro en qué se ha convertido esto y, mucho más en qué se han convertido algunos. La verdad es que, aislándonos del aula y viéndolo como lo que es (puro esperpento), uno no puede menos que echarse unas risas 🙂

      Un saludo.

    1. Y a mí sigue gustándome escribir aunque, como he dicho en este post (no finaliza nada y de ahí los puntos suspensivos) cada vez las temáticas son más aburridas porque, al final, lo que pasa en educación tiene mucho de déjà vu.

  3. Hola, Jordi
    Lamentaría que dejases de escribir, tus post suponen un revulsivo que ayudan a la reflexión…
    Algunos llegamos tarde a twitter y creo que nos perdimos ese debate del que hablas, y aún así para mi sigue siendo un lugar donde aprender.
    En fin, tu texto me daría para mucho comentar, pero ya no son horas😉
    Un saludo y salud para el nuevo año

    1. Hola María… ¿cómo voy a dejar algo que se ha convertido en una comedia cada vez más bufa a día que pasa? Se aprende en Twitter aunque cada vez menos y, quizás, sea como ha dicho alguien hoy: «un buen lugar para ser leído desde el sofá con una gran bolsa de palomitas».

      Un saludo y salud. Que al final, es lo más importante.

  4. Hola Jordi
    Obviamente , es tu decisión y has de hacer , como bien dices , aquello que creas que te aporta como persona , pero si te sirve de algo , tu blog aporta y mucho a personas como yo que hace dos días nos sentíamos pésimos profesionales porque dudábamos de muchas cosas . Gracias a ti he aprendido donde buscar información , a mantenerme firme en mis convicciones sobre esta parece permanente crisis educativa . Si te sirve de algo , personalmente me has ayudado mucho . Así que me encantaría seguir leyéndote Jordi .
    Un fuerte abrazo !

    1. Seguirás haciéndolo. Los puntos suspensivos indicaban que no iba a largarme. A ver dónde me lo iba a pasar tan bien gratuitamente. Además, empieza a hacer frío en la calle 🙂

      Uno muy fuerte de vuelta Esther.

  5. Hola Jordi, comparto con los demás que es y siempre ha sido tu decisión. Pero creo que, precisamente, es este el momento de no callarse. Entiendo perfectamente el hastío que puede producir ver siempre las mismas cosas y tener que repetir siempre las mismas respuestas -a veces muy básicas y de puro sentido común y que siempre parezca que no eres más que un cascarrabias (con unos cuantos años ya de docencia encima en mi caso).
    En fin, hagas lo que hagas, ha sido, es y será un placer encontrar tus opiniones.

    1. Hola Javier. Voy a seguir sin callarme (hay artículos posteriores a éste). Eso sí, como los Reyes me han traído toneladas de humor voy a tomármelo mucho menos a pecho. La verdad es que, por desgracia, esto de las repeticiones de situaciones absurdas, metodologías truchas y personajes que intentan justificar lo injustificable, es muy interesante y divertido.

      Un saludo y feliz año.

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