Escribir por obligación

Son muchos los blogs relacionados con temas educativos que se han puesto a hibernar este verano. Si uno se dedica a consultar su listado de blogs de referencia -e, incluso aquellos por los que se pasa ocasionalmente- se encuentra con muchos posts diciendo que se van de vacaciones hasta septiembre para, de esta forma, llegar con energías renovadas al nuevo curso. La verdad es que me preocupa que alguien considere esto de escribir y mantener un blog como una obligación. Más aún porque, sinceramente, hay cosas que no entiendo que deban hacerse por obligación en ciertos momentos de la vida. Coño, si a uno le apetece tener un blog para hablar de cosas que le interesen, ¿tiene sentido adaptarse a horarios que vienen marcados por terceros? ¿Hasta qué punto escribimos por obligación o por la simple necesidad de ser leídos? Uno jamás debería plantearse lo anterior. Y, seamos sinceros, tampoco plantearse -más allá de esos blogs de aula con un uso específico- el cierre por querer disfrutar de las vacaciones.

Fuente: ShutterStock

¿Os imagináis que lo mismo que se hace con muchos blogs educativos en verano se hiciera con otro tipo de cuestiones? ¿Os imagináis que alguien lee o, simplemente le gusta ver determinadas series a lo largo del año, se planteara dejar de hacerlo en vacaciones porque ya lo ha hecho a lo largo de todo el año? ¿Os imagináis que a uno que le guste hacer deporte diga que, porque le toca desconectar, deje de hacerlo en verano? ¿Hasta qué punto estamos convirtiendo una afición en una obligación? Bueno, seamos sinceros, ¿cuántos blogs se crean por obligación o interés muy alejado del disfrute personal por escribir sin nadie que te obligue a ello? La verdad es que, a estas alturas de la película, sigue sorprendiéndome el cierre necesario para reponer fuerzas de algo a menos que ese algo sea producto de intereses muy alejados del propio disfrute. Ya, lo sé… muchos blogs educativos tienen intereses asociados al mismo. Lo mismo, por cierto, que sucede con las redes sociales. Redes plagadas de docentes y personas interesadas en educación salvo a partir del quince de julio. Debe ser que lo de la educación tiene sólo unos tiempos marcados por el calendario escolar. Bueno, a veces da la sensación que lo único que importe sea el uso de la herramienta y no el disfrute de la misma.

Las vacaciones son sinónimo de tiempo. Tiempo para hacer lo que te gusta, tiempo para disfrutar de todo aquello que, quizás ya has ido disfrutando a lo largo del curso y que, ahora, puedes permitirte el lujo de hacerlo con más calma. Estar conectado no excluye el paseo por la playa y el chapuzón en las aguas cristalinas, las excursiones a lugares que siempre has querido ir y, cómo no, otras aficiones como pueden ser la lectura, el cine e, incluso, la posibilidad de aumentar el tiempo que pasas con tu familia. Todo ello sin olvidar, al menos en mi caso, el estudio científico que estoy realizando acerca de la horchata. Sinceramente, sigo sin entender a aquellos que consideran el tener un blog o el simple hecho de estar conectados como una esclavitud. Para mí es un simple hobby. Un hobby muy agradable que no depende de nadie más que de mí.

Creo que algunos confunden el sentido de las cosas aunque, como digo siempre, el mejor consejo que puede darse sobre cualquier tema es dar pocos y a quien tienes más confianza. Es por ello que no me preocupa que haya personas que relacionen el cierre temporal de blogs con el máximo disfrute de las vacaciones. Otros seguiremos disfrutando de escribir cuando nos apetezca y sobre lo que nos apetezca. Y, en el momento en que esto se considere una obligación, echar el cierre y buscar otra alternativa que sea, al menos igual de placentera que lo está siendo a estas alturas escribir. Algo de lo que disfruto muchísimo porque, a diferencia de otros, tengo muy claro que escribo sin obligación de hacerlo, sin obligación de que nadie me lea y sin, esa necesidad imperiosa que tienen algunos de hacerlo porque se demanda desde el contexto.

Disfrutar de lo que uno hace es la clave porque, si uno no disfruta de algo y lo hace sólo por obligación, marcando los tiempos y olvidando la pasión por hacerlo, más vale que se busque otro hobby. Bueno, eso a menos que los intereses sean otros y, en ese caso, no tengo nada que comentar.

Hace tiempo optaba por cerrar el blog en vacaciones pero, al final, me podía el placer de seguir escribiendo :)
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