Flipped Classroom, la mezcla perfecta entre el docente ilusionado y el timador profesional

Debo reconocer que desde hace bastante tiempo me he posicionado en contra de un modelo/método/estrategia educativa que, en un primer momento era simplemente la adaptación de los cursos de Planeta DeAgostini que algunos usamos en nuestra juventud, de forma totalmente infructuosa para aprender un determinado idioma -en mi caso el alemán- a los nuevos medios tecnológicos sustituyendo esos extintos casetes por unos determinados vídeos, elaborados artesanalmente por el docente, directamente suministrado por algunas editoriales u obtenido, de forma más o menos lícita, de alguno de esos canales de distribución tan extendidos (Youtube, Vimeo, etc.).

No es algo banal posicionarse de forma crítica acerca de algo que se vende como el no va más del cambio de paradigma educativo. No es sólo banal, se hace necesario usar, en ocasiones, ese espíritu crítico tan vendido para que nuestros alumnos lo aprendan y, ponerse a aplicar un poco de sentido común en el tema. No es una lucha entre modelos tradicionales o innovación que enmascara una vuelta a los clásicos (recordemos que este modelo ya fue postulado por Dewey a principios del siglo XX concibiendo el aprendizaje como algo que podía ser presentado mediante cualquier medio y permitiendo que los alumnos lo realizaran como ellos creyeran). Es una simple preocupación acerca de que algo que se está vendiendo masivamente y, a su vez, comprado por muchos de forma acrítica porque es lo que suena hoy en día, que va a aplicarse en las aulas con los alumnos. La misma estandarización que, curiosamente, es la misma que denostan los grandes defensores del modelo de la clase invertida.

Y ya, el colmo del asunto es el negocio. Un juego de trileros que permite que haya Universidades privadas que ofrezcan títulos en el concepto y no precisamente baratos, una gran cantidad de cursos que, a coste bastante elevado, van a permitir que te unas al equipo de Herbalife -perdonadme pero la comparación era obvia- para que, en un futuro, tú puedas también tutorizar esos cursos y vender el producto y, finalmente, una gran cantidad de organizaciones privadas y personas que nunca han dado clase que también están haciendo su agosto con algo que, por desgracia y al igual que todas las modas educativas -por eso son modas-, tiene su fecha de caducidad.

Por ahora sólo críticas al modelo y, seguro que, como siempre sucede, habrá alguien que a estas alturas pregunte… pero, ¿dónde está el problema? No has hablado en ningún momento de los problemas de ese método y, simplemente, te has dejado llevar por ideas preconcebidas. ¿Cómo puedes juzgar un método que nunca has aplicado y quedarte tan ancho con una simple crítica barata de esas que no demuestran nada?

Pues bien, voy a empezar por el final… sí, lamento informar a aquellos que van a cuestionar mi opinión sobre el Flipped Classroom como un desconocedor del tema. Lo apliqué en el curso 2000-2001 en un crédito variable de Tecnología en segundo de ESO denominado «Treball amb materials diversos» (Trabajo con materiales diversos) en el que me monté algunos vídeos caseros sobre el tema y los combiné con otros que me cogí del Centro de Profesorado al que pertenecía mi centro. En el aula, simplemente, lo que debíamos hacer era un debate acerca de esos vídeos y unas pequeñas actividades sobre lo que habían visto. Además, como proyecto final -ya reuniendo todas las características que nos venden ahora para hacer un buen flipped- los alumnos, en grupos de trabajo, tuvieron que elaborar sus propios recursos -murales, esquemas y, en un par de casos me presentaron un vídeo- para presentar el proyecto a sus compañeros. Trabajo en casa, debate y aprendizaje en el aula. Todo muy bonito hasta el momento en que descubrí que, ni los alumnos veían los vídeos que les recomendaba ni, por desgracia, habían hecho el material de forma autónoma (¡cuánto daño hacen los padres que hacen sus trabajos!). Evaluación final en abierto considerada, por parte de ellos y mía, como un insuficiente sin paliativos. No, no funcionó bien. Eso sí, seguro que alguno dice que no funcionó porque no seguí los pasos correctos y que ahora, con las herramientas disponibles, el alumnado va a estar mucho más motivado. Siempre hay excusas para defender el modelo.

Bueno, aclarada mi experiencia profesional en el asunto, toca analizar los motivos técnicos por los que el tema no funciona -ni en su versión tradicional, ni en las siete maneras que se han inventado ahora para intentar que todo sea flipped y poder defender a ultranza sus beneficios educativos-.

Fuente: Domingo Chica Pardo (@dchicapardo)
Fuente: Domingo Chica Pardo (@dchicapardo)

El problema principal son las cuestiones técnicas y logísticas. Sí, la creación de vídeos es una tarea desproporcionada para un docente (no olvidemos que para un vídeo de mediana calidad de diez minutos, la cantidad de dedicación a su creación es de, aproximadamente, seis horas entre grabación y edición). Y si, en lugar de usar vídeos creados autónomamente usamos vídeos de terceros ya tenemos un problema añadido -aparte de las cuestiones legales que algunos obvian cuando usan material de la red-: el problema de editar el vídeo o usarlo en bruto ya que, si hacemos lo segundo, nos encontramos con vídeos excesivamente largos que ningún alumno va a visualizar en su domicilio. Vamos a ser claros… si tenemos seis asignaturas al día y todos usan esta metodología, ¿qué diferencia hay entre esa hora de visualizado de vídeos y los deberes? Bueno, vayamos más lejos en la argumentación… ¿qué sentido tiene dotar de pasividad al aprendizaje que tanto critica este método cuando consiste en que los alumnos están sentados a lo largo de un determinado tiempo viéndolos? Tengo claro que hay herramientas para introducir cuestionarios en los vídeos y hacerlos más interactivos pero, si lo hacemos así, estamos teniendo el primer problema planteado que consiste en el tiempo invertido en su realización. Un docente debe procurar el aprendizaje de sus alumnos, no debe dedicarse íntegramente a la creación de materiales. Si invertimos el rol del docente a creador, en lugar de mentor o educador, ¿no estamos pervirtiendo el sentido de su tarea?

Ah, no, perdonad, en el párrafo anterior he tenido la osadía de comparar un modelo innovador con los deberes tal y como ha hecho uno de mis compañeros. No, no voy a ser tan demagógico como él 🙂

javierfpanaderofc

Más allá de cuestiones técnicas voy a entrar también en el concepto de segregación social. Ya sé que no es culpa del docente que algunos alumnos no dispongan en su casa de internet o de un equipo informático pero, ¿hay modelo alternativo de Flipped Classroom para aquellos que, por motivos económicos, no pueden permitirse ciertas cosas? ¿Y qué pasa con el alumnado con NEE? ¿Para ellos no hay Flipped Classroom? ¿A ellos se les da los deberes de toda la vida, consistentes en fichas o ejercicios del libro de texto, o se hace vídeos específicos para ellos? No querría dejar tampoco en el tintero una cuestión importante… ¿qué pasa con aquellos alumnos que en su casa tienen complicado, por muchas cuestiones, ver los vídeos planteados y se ven obligados a acudir al aula sin el trabajo previo? ¿Ellos no tienen derecho al aprendizaje? Seguro que hay alguna alternativa para lo anterior pero, después de mucha literatura fantástica sobre el método, sigo sin encontrarla.

Finalmente una última cuestión para no hacerme pesado ya que me estoy pasando del número de palabras digerible en estas épocas… ¿dónde están las investigaciones científicas -no aquellas realizadas por los que ya tenían las conclusiones redactadas antes de la investigación- evaluadas entre pares que afirman que este método mejora el aprendizaje? Ya sé que digo en ocasiones que lo importante es lo que sucede en el aula pero, en este caso, no estaría mal alguien que me dijera por qué a mí me salió mal el método hace dieciséis años que es tan maravilloso últimamente. Sólo por preguntar.

Agradecería que los defensores a ultranza del Flipped Classroom si tienen a bien comentar el artículo o interactuar en las redes no acudan a la simple demagogia facilona, a intentar comparar su modelo con otros que también obtienen jugosos beneficios a nivel monetario y, por favor, eviten la necesidad de justificar su decisión con el típico «es que lo que hay ahora no funciona, vamos a probar algo nuevo». Eso sí, tampoco intentando justificarlo todo bajo la excusa de que si no funciona es que alguien lo ha aplicado mal (qué bonito jugar con los estándares interesados). Ya sé que es inevitable acudir a esos tópicos tan de moda -y nunca mejor dicho- para justificar cualquier metodología «moderna» pero creo que el debate -en caso de quererse- debe estar un poco mejor fundamentado. Gracias.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

17 Comments
    1. Muchas gracias por el enlace pero, por desgracia, algunos no queremos gastar dinero en publicaciones realizadas por investigadores que pagan por publicar y revistas que, para consultar esas publicaciones, obligan a hacer un repago a quien quiera consultarlas. Más allá de lo anterior y lo generalista que pueda suponer rebuscar en una base de datos como ERIC, me gustaría un simple estudio en el que, en aulas heterogéneas K-12, realizado por personal externo -que no ha aplicado el método- y que no se base en la simple «apreciación» de los estudiantes, se haya demostrado empíricamente la mejora en el aprendizaje de esos alumnos 🙂

      Un saludo.

  1. Llevo varios años aplicando el modelo de clases al revés en casi toda mi docencia universitaria.
    Donde me ha sido más difícil implementarlo ha sido en la asignatura troncal de primero de Filología Lingüística por el elevado número de alumnos por grupo. Aun así estoy muy contento con cómo me va saliendo la cosa.
    Donde resulta más fácil es en las asignaturas de cursos superiores y de máster.
    Tienes razón en una cosa. El modelo de clases al revés no es nada nuevo. De hecho en las clases de últimos años con poco alumnado o en las clases de postgrado ha sido el modelo favorito del profesorado universitario.
    Te equivocas en una cosa: equiparas clases al revés con el uso de grabaciones de vídeo que el alumnado ve previamente antes de acudir a clase.
    Es cierto que muchos equiparan clases al revés con el uso de las nuevas tecnologías y en concreto con el uso del vídeo como herramienta didáctica. Pero esa no es la esencia de las clases al revés. Lo esencial en el modelo de clases al revés es quién asume el protagonismo en el aula, es pasar de un modelo en el que el profesor es el centro y protagonista principal de la clase a través de explicaciones de la materia a un modelo en el que se usa el tiempo de clase para la participación activa del alumnado en diversas actividades que le permite descubrir y aprender no solo el contenido de la materia sino otras competencias, sobre todo comunicativas, aunque también procedimentales y actitudinales que les van a resultar muy útiles. También suponen un cambio en la forma y el papel de la evaluación.
    Tienes razón en que en el modelo actual predominante basado en asignaturas si todo el profesorado “flipara” su asignatura sería un problema de excesiva carga de trabajo fuera de clase para el alumnado, pero si llegáramos a ese supuesto de que el cien por cien del profesorado quisiera adoptar el modelo, la primera consecuencia sería la desaparición de las asignaturas y la adopción de un modelo basado en proyectos que sería supervisado por profesorado de diversas materias que cooperaría.
    No tienes razón en tu crítica de que es un modelo nefasto para el alumnado con necesidades educativas especiales. Se adapta mejor a todo tipo de alumnado pues se personaliza el aprendizaje.
    Tampoco tienes razón en que hay alumnado que no va a tener los medios a su alcance para poder beneficiarse del modelo. Hay formas de subsanar eso.
    No sé qué decirte sobre los que comentas de toda el negocio que ha surgido en torno al modelo. Supongo que si hay personas dispuestas a pagar por formarse en el modelo habrá gente dispuesta a cobrarles. En general, la gente que conozco que está muy implicada en difundir este nuevo modelo no lo hace por dinero, sino por convicción de que puede ayudar a mejorar las cosas.

    1. Hola Juan Pablo,

      En primer lugar me gustaría darte las gracias por contar tu experiencia aunque, por desgracia, sé de buena tinta que el modelo que has aplicado no es el habitual en la Universidad -al menos en las carreras más técnicas que es donde conozco un poco más in situ el percal-. Otra cuestión es lo que debemos considerar «clase al reves» que, como bien dices, no debe ser el simple vídeo visualizado en casa y más bien el dotar al alumno de estrategias para hacerle el protagonista de su aprendizaje. Algo que, nada tiene que ver con el modelo puro de Flipped Classroom tal y como se planteó en sus inicios y que ha obligado a hacer muchos equilibrismos para incorporar como FC a cualquier cosa que implique dotar de valor al alumno en las aulas. Y sí, mirado desde esta óptica cualquier docente que obligue a que los alumnos se planteen cosas en el aula, decidan cómo aprender y facilite su participación, ya estaría haciendo Flipped Classroom. ¿Eran necesarias tantas alforjas para hablar de lo mismo que ya está haciendo gran parte del profesorado? ¿No será que se ha habido de adaptar la formulación del modelo porque se veía demasiado el entramado montado detrás? ¿A quién le interesa hablar de metodologías cuando se modifican los estándares para ponerlo todo ahí o justificar que no ha ido bien en no seguir a rajatabla sus indicaciones de actuación? (algo que sucede habitualmente).

      Tal y como he dicho en el artículo hay mucho ilusionado del modelo mezclado con el típico vendehumos sacadinero pero, sigo reiterándome que es un modelo -o metodología- que no existe como tal, que no es nada nuevo y que, por desgracia, es un simple brindis al sol con muchas connotaciones negativas en etapas obligatorias y con alumnos «con problemas». No lo llamemos Flipped Classroom, llamémoslo dar clase y adaptarnos al alumnado. Ah, no, que no vende.

      Un saludo y perdón por la diatriba en la respuesta a tu comentario.

      1. Hola Jordi:

        La mayoría de las veces poner nombre a las cosas ayuda. Yo empecé a “flipar” enteramente mis clases cuando empecé a impartir clase en los nuevos másteres oficiales sin saber que existía un término para lo que estaba haciendo porque me parecía lo más natural a ese nivel y con lo que el alumnado aprendería más y les resultaría más útil como futuros docentes. Me encontré con la sorpresa de que el alumnado, incluso a nivel de máster ponía bastantes reparos a una metodología de aprendizaje activo a la que desgraciadamente no estaba acostumbrado. El primer año que lo puse en práctica no me salió todo lo bien que me hubiera gustado, pero no me dejé vencer por las dificultades sino que fui salvándolas.
        Luego, cuando descubrí que existía un nombre para lo que yo intentaba hacer y que se estaba poniendo de moda me alegré y me ayudó a atreverme a implementar el modelo de forma radical en la asignatura obligatoria de primero, en la que por primera vez en mi carrera docente estaba empezando a sentir malestar docente seguramente por la creciente distancia generacional con mi alumnado y sobre todo por la irrupción de las nuevas tecnologías en forma de móviles y portátiles en el aula. Me atreví gracias a que empecé a familiarizarme con el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales que me permitieron acercarme a mi alumnado de otra manera, pero sobre todo gracias a los EABE a los que empecé a acudir y gracias al apoyo de los eaberos de la comunidad de Google + FlippedEabe que creamos a partir del EABE de Algeciras organizado por Fernando Trujillo. Te recomiendo apuntarte para que veas las experiencias que se cuentan allí. Quizás te ayuden a cambiar de opinión.
        A mí la experiencia me está yendo muy bien. Dedico casi todo mi tiempo a la docencia, pero al ser lo que me gusta más, no me importa. Mi alumnado y yo estamos mucho más contentos con los resultados que obtenemos.
        Dices que tal como yo lo defino, las clases al revés no dejan de ser algo que el profesorado ya hace. No sé si estoy de acuerdo contigo pues por lo que veo y me dice mi alumnado el protagonista principal de la mayoría de la docencia que han recibido siguen siendo el profesorado y la transmisión de conocimiento a través de la exposición y explicación de la materia por su parte, en otras palabras, el modelo tradicional, que en algunos casos también puede conseguir buenos resultados, porque en definitiva lo importante es que consigamos motivar y apasionar a nuestro alumnado para que aprenda por su cuenta. Pero veo más eficientes los modelos de aprendizaje activo, igual que la mayoría de los grandes pensadores en temas de educación.
        El alumnado que me llega a primero de Filología en la Universidad de Sevilla en general no está habituado a investigar ni a aprender por su cuenta ni a hacer presentaciones en clase, ya que han recibido una enseñanza en la que son participantes pasivos. En mi asignatura intento construir las bases para que empiecen a responsabilizarse de su propio aprendizaje.
        Si como imagino tienes poco tiempo para mirar con detalle lo que hago en mi docencia de primero, te recomiendo mirar primero este resumen de cuatro páginas que entregué en la ponencia inaugural de las II Jornadas de Docencia Universitaria “Invirtiendo (en) la docencia universitaria con ayuda de las nuevas tecnologías” que impartí el 2 de julio de 2015 en mi universidad:
        https://docs.google.com/document/d/1V7slCJAoSd6Br9IGz-siGCNUrUze4HCTT-rQSjH2qn0/edit?usp=sharing

        Si te sabe a poco y te interesa una presentación detallada de mis motivaciones y las cosas que hago en la asignatura de lingüística de primero, especialmente con las nuevas tecnologías, te recomiendo ver la ponencia completa. Son dos horas, pero incluso mi alumnado de primero me ha dicho que aunque les asusta al principio la duración, les resulta interesante por lo que digo y cómo lo digo:

        http://tv.us.es/ii-jornadas-de-docencia-universitaria-i/

        Algo por escrito más extenso, lo tienes explicado aquí en una comunicación que presenté en el I Seminario Iberoamericano de Innovación Docente de la Universidad Pablo de Olavide. 2014

        CREACIÓN DE UN ENTORNO DE APRENDIZAJE CRÍTICO Y SIGNIFICATIVO EN LINGÜÍSTICA, ASIGNATURA DE PRIMERO DE FILOLOGÍA

        Texto completo publicado aquí:

        http://www.upo.es/ocs/index.php/sididoupo/sidiupo/paper/view/288

        De lo que estoy más orgulloso es de las opiniones de mi alumnado de primero en estos tres últimos años. Aquí tienes las escritas en julio de 2015 una vez acabadas las clases y dadas las notas, tras ver la ponencia que di:

        https://docs.google.com/document/d/195svbEWQjVpq6fp2b2b_p4klxQUQHMiJ3KHwL4NlWN8/edit?usp=sharing

        aquí las opiniones del curso 2013-2014, el primero que flipé enteramente la asignatura de primero, pero en el que cometí un error en el sistema de evaluación y en la implementación del modelo que casi me arruina la experiencia y me hace desistir:
        https://docs.google.com/document/d/1Er-tQCyDPYmHmcr-53OMDdBLSOBhP1rAqDNswCvrDMA/edit?usp=sharing

        y aquí la opinión de mi alumnado de primero sobre la metodología empleada este curso 2015/2016, tal como lo han reflejado en sus portafolios finales:
        https://docs.google.com/document/d/10f59vtXMQZ6k1BlCrrghFmKhlqeIL93MLWHf23VBCbM/edit?usp=sharing
        (notarás que las opiniones negativas y los reparos al modelo cada vez escasean más)
        Aquí el resultado de la encuesta final este curso (tras recibir la nota en julio de 2016):
        https://docs.google.com/forms/d/1rv1ynQN6U3h1k5__bGcx-s-gk5fV5bSicmg7TXEwDqE/viewanalytics
        (por las fechas de verano en las que les envié la encuesta solo conseguí que 42 de los 80 que entregaron portafolios la completaran, pero creo que es representativo)

        En la clase de máster conseguí que 20 de 22 matriculados completaran la encuesta, y los resultados son muy buenos:
        https://docs.google.com/forms/d/1Ed7YqufJw68HWNmGwdkikwqmeTXHdUKOdQdo8x6MUE8/viewanalytics
        (no me cabe la menor duda de que mi alumnado está contento con la nueva forma de hacer las cosas y tengo la esperanza de que estoy poniendo una semilla que dará fruto cuando mi alumnado sean docentes)
        aquí tienes acceso a una comunicación que presenté el 1 de julio de este año sobre mi clase flipada de máster y acceso a toda una reflexión sobre ella que compartí con los participantes en las jornadas para intentar “flipar” también la discusión durante esas jornadas:
        https://docs.google.com/document/d/1Px34l8CzL3XwgJdQyFsM7l_3v1cMrJwzO-u9zHBIJew/edit?usp=sharing

        Supongo que me podrás decir que todo lo que te mando es producto de mi percepción y la percepción de mi alumnado y que carece de validez científica. Mi respuesta es que a mí me sirve pues se basa en mi experiencia.

        Si quieres artículos “científicos” puedes hacer una revisión de la literatura. Te recomiendo buscar los meta análisis de la investigación que se está haciendo, cada vez más numerosa a medida que el modelo de clases al revés se va haciendo más popular y más docentes lo abrazan en todos los niveles educativos y en todos los continentes del mundo.
        Aquí tienes uno reciente que resume 28 estudios de aplicación del modelo a nivel universitario:
        http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1096751615000056
        (si no tienes acceso a sciencedirect, te mando el pdf si me das tu email)

        y aquí uno un poco más antiguo que resume mucha investigación hasta 2012:
        http://www.studiesuccesho.nl/wp-content/uploads/2014/04/flipped-classroom-artikel.pdf
        (este está en abierto)

        Aunque como tú soy muy escéptico en relación a la investigación en un ámbito tan complejo y con tantas variables como la educación, en general por lo que voy leyendo, los resultados positivos predominan sobre los negativos y de lo que no cabe duda es que el modelo se está extendiendo en todas partes y en todos los niveles educativos, a pesar de los reparos y de críticas como la tuya.
        Espero que te sirva mi reflexión para moderar tu opinión tan negativa sobre este modelo que a muchos nos está dando esperanza de que otra educación es posible.

        1. Perdón por la publicación dos veces del mismo comentario (el segundo tiene algunas correcciones de estilo). Pensaba al no verlo aparecer que el primero no se había publicado.
          Añado una última reflexión.
          Comentas que los docentes no tienen por qué dedicarse a crear vídeos pues no es su cometido. Puede que tengas razón, pero esperemos que se pongan los medios para que se les dé la ayuda técnica necesaria.
          Yo no soy nada bueno en las nuevas tecnologías y mis vídeos son bastante caseros. Muchos de ellos grabados por el propio alumnado a quienes planteo como un posible proyecto ser los periodistas e historiadores de la clase.
          en mi canal jpmoragu de youtube puedes ver algunos de los vídeos y listas de reproducción que recomiendo a mi alumnado.
          Es algo en lo que tengo que mejorar, pero me veo incapaz de grabar un vídeo si no tengo a mi alumnado delante, es por ello que muchos de los vídeos que recomiendo son fragmentos de mis propias clases.

          1. Muchas gracias por la reflexión Juan Pablo aunque sigo en mis trece de creer que un modelo que funcione en casos particulares no puede per se ser exportado a otros contextos. Menos aún que debamos estandarizar o validar algo tan cuestionable como es el Flipped Classroom (aplíquese a otros modelos). No es la metodología, es la necesidad de adaptarse al alumnado y a sus necesidades.

            Un detalle… a veces los comentarios no se publican inmediatamente porque debo de moderarlos. No para censurar ninguno (salvo que no tenga ningún sentido o se dedique a ataques personales gratuitos a un comentarista anterior) más bien para llevar un poco de control de los mismos 🙂

            Saludos.

            1. Hola Jordi:
              Gracias por la aclaración sobre la moderación de los comentarios. Me estaba confundiendo bastante no ver mi comentario y luego verlo publicado doblemente y luego no verlo de nuevo. Tanto que llegué a enviar una tercera versión de mi respuesta como comentario independiente! Te pido disculpas por el trabajo extra de moderación que te he dado.

              Paso al fondo de la cuestión.
              Tienes varios argumentos para criticar el modelo de clases al revés:
              El primero y que repites más frecuentemente en entradas anteriores de tu blog tiene que ver con el acceso a Internet por parte del alumnado y la posibilidad o no de que puedan acceder o tener tiempo para llevar a cabo el trabajo previo que demanda el modelo de clases al revés. Tu argumento se ve debilitado por el acceso creciente a Internet en los hogares españoles:
              http://www.rtve.es/noticias/20151001/79-hogares-espanoles-tiene-acceso-internet-mayoria-banda-ancha/1230482.shtml
              y la previsión de que ese acceso seguirá creciendo:
              http://es.statista.com/estadisticas/473514/tasa-penetracion-internet-espana/
              y no digamos nada de los móviles:
              http://es.statista.com/estadisticas/554109/penetracion-de-la-telefonia-movil-sobre-la-poblacion-en-espana/
              Pero incluso si tienes alumnado que realmente no tiene acceso a internet ni en casa ni en alguna biblioteca cercana ni en ninguno de los espacios públicos que lo ofrecen, hay formas muy diversas de salvar el obstáculo, desde proporcionar el material en DVD o en otros formatos hasta dejar que el alumnado que no haya podido hacer el trabajo previo en casa lo haga en clase. En cualquier caso, las condiciones familiares y socioeconómicas del alumnado siempre van a jugar un papel fundamental, sea cual sea el modelo docente que se emplee. Nuestro reto es conseguir que la enseñanza pública se convierta en un espacio donde las diferencias socioeconómicas se puedan salvar y el alumnado que parta de una situación de desventaja pueda tener la posibilidad de superarla.
              El segundo argumento en el que insistes es que es un modelo que no es válido para el alumnado con necesidades educativas especiales. ¿En qué te basas para decir eso? ¿qué evidencias tienes? Si lo piensas, en las mismas circunstancias, el modelo de clases al revés siempre será más beneficioso para este tipo de alumnado porque el docente en lugar de estar “dictando” una clase para presentar el contenido de su materia, pasa el tiempo de clase en interacción con su alumnado (bien observando y evaluando el trabajo que hacen, bien interviniendo para guiar). Te digo por experiencia que incluso en grupos grandes, ese nuevo rol del profesor hace ser más consciente del alumnado con esas necesidades y permite dedicar más tiempo a sus necesidades.
              El tercer argumento que das, y este sí que es poderoso, tiene que ver con la falta de tiempo y de competencias del docente para preparar los vídeos (si es que opta por este medio para el trabajo requerido al alumnado en casa). Las nuevas tecnologías permiten hacer vídeos cada vez más fácilmente. Mira por ejemplo los vídeos que intentan enseñar cómo jugar a los videojuegos de moda. Son vídeos largos que son vistos por millones de niños y niñas en busca de información que les permita ser más competentes en los juegos. No creo que esos vídeos les lleven a sus creadores ni demasiado tiempo ni esfuerzo y sus destinatarios entran en un estado de flujo que les hace olvidarse del tiempo y que les hace estar en permanente atención. Intentar conseguir que nuestro alumnado alcance ese estado de “flujo” es uno de nuestros grandes retos.
              Sobre este concepto de flujo te recomiendo ver este vídeo:
              https://www.ted.com/talks/mihaly_csikszentmihalyi_on_flow?language=en
              (o si lo prefieres, leer las publicaciones de este autor)
              El cuarto argumento que destacas, tanto que aparece en el título de tu entrada, el de los timadores que se aprovechan de la popularidad del modelo para vender humo, es el más débil de todos. Está bien que haya gente como tú que denuncie los excesos que se puedan cometer, pero el hecho por ejemplo en el ámbito de los idiomas o en el ámbito de la salud de que haya muchos “charlatanes” con métodos mágicos o con remedios milagrosos que no curan realmente no puede servir de excusa para invalidar o rechazarlo todo.
              Que haya gente que quiera sacar beneficio económico de este “boom” es algo que suele suceder en casi todos los terrenos. Es algo consustancial al modelo económico en el que vivimos. Lo que yo te recomendaría es que denunciaras con nombres y apellidos o dieras un listado de aquellos cursos que según tú venden humo o son un timo y las razones que te llevan a tener esa opinión.
              El único que mencionas es el nuevo curso de Experto de la UNIR, una universidad privada. Aquí tienes la información de los módulos o asignaturas de ese curso:
              http://static.unir.net/educacion/curso-flipped-classroom/E_U_flipped.pdf
              Los nombres asociados al curso son Déborah Martín y Javier Tourón, ambos profesionales universitarios de reconocido prestigio y las asignaturas suenan interesantes. Que tenga éxito el curso dependerá de las personas que se matriculen y de cómo se implemente. Si gusta y tiene continuidad en años sucesivos, se demostrará que no es ningún timo.
              Pides evidencias científicas que avalen el modelo. José Luis Redondo te ha proporcionado algunas en una entrada de su blog que ha compartido en la comunidad Flippedeabe:
              https://plus.google.com/115803883891714473110/posts/9gjvJs5z6Rf
              https://recursosgeograficos.com/2016/08/21/evidencias-cientificas-del-flipped-classroom/
              Pero no tienes más que hacer una búsqueda en Google Scholar o en cualquier otro buscador de literatura científica para darte cuenta de que este modelo es cada vez más popular en todos los continentes, de que cada vez se publica más sobre él y de que los resultados son en general bastante positivos, aunque como bien adviertes, hay que tener mucho cuidado porque en muchos casos se publican resultados de experiencias personales.

              El quinto argumento que usas y que me gustaría destacar porque me parece el más fuerte de todos es que el modelo de clases al revés en el fondo es más de lo mismo y en definitiva no es nada nuevo. Tienes razón cuando argumentas que las clases al revés se pueden convertir en más de lo mismo ya que se defiende que se sigan transmitiendo contenidos a través de explicaciones por parte del profesorado solo que usando vídeos y fuera del aula y cuando argumentas que lo que se defiende que se haga en el aula con clases más participativas y centradas en el alumnado no es nada nuevo. Tienes razón, pero todo dependerá de cómo se implemente y del tipo de materiales y actividades que se presente al alumnado. Si logramos que el alumnado entre en ese estado de “flujo” que he mencionado antes tanto en el aula como fuera de ella, lograremos que aprenda mucho más. Y eso se puede lograr desde cualquier modelo, pero te garantizo que será más fácil con un modelo centrado en el alumnado y con metodologías de aprendizaje activas como se defiende en el modelo de clases al revés.

              No estoy de acuerdo pues con la simplificación extrema que haces del modelo reduciéndolo a timadores profesionales o a profesorado ilusionado. El modelo es mucho más que eso y las experiencias que se están poniendo en marcha en todas partes del mundo lo demuestran. Para mí la gran contribución de este modelo es hacer patente que el precioso tiempo de clase presencial que tenemos con nuestro alumnado tiene que ser aprovechado al máximo para actividades docentes que lleven a un aprendizaje duradero y significativo por parte de nuestro alumnado y que para ello tenemos que poner los medios para facilitar que pueda descubrir por su cuenta los conceptos centrales de la materia que tenemos la responsabilidad de enseñar. Estamos en un momento de cambio en nuestras sociedades. Las nuevas tecnologías nos han llevado a un punto en el que el papel central del profesorado no puede ser ya la transmisión de contenido ni la fuente de información (hay otras muchas fuentes de información al alcance de nuestro alumnado). Tenemos que concienciarnos de que nuestro nuevo rol es poner los medios para que el alumnado pueda aprender mejor y sobre todo responsabilizarse de su propio aprendizaje y estoy convencido de que el modelo de clases al revés nos ayuda a concienciarnos de ello. Para mí, aquellos docentes que llevan ya a cabo una docencia participativa, centrada en el alumnado, no necesitan este modelo, pero para la inmensa mayoría que sigue impartiendo una docencia bastante tradicional centrada en el docente y en la transmisión de contenidos, implementar este modelo de clases al revés puede ser muy bueno para ayudarles a lograr el cambio que todos anhelamos que se produzca en la forma en la que se enseña y aprende en nuestro país. Me explico, para los docentes habituados al modelo tradicional y que piensan que su papel principal es transmitir el contenido de la materia a su alumnado el modelo de clases al revés puede servir para que prueben otro tipo de interacción en el aula con su alumnado y puedan ver que es más enriquecedor para todos los modelos de aprendizaje activo ya que pueden ayudar a que el alumnado aprenda mejor y el profesorado se sienta más satisfecho, que es lo que suele suceder normalmente.

  2. Creo que en este caso el principal problema es el propio profesor. Si aplicas algo en lo que no crees se te ve el plumero, y todo son pegas ante los problemas que aparecen siempre que aplicas por primera vez alguna nueva actividad o metodología.
    Si los alumnos no han visto los vídeos y te han engañado ¿es que ha sido la primera vez? Siempre hay unos cuantos que lo intentan, total, son adolescentes. ¿Que los padres les hacentro el trabajo? pues busca formas complementarias de evaluación. Los que no tienen recursos, déjales tiempo en tu propia clase. Los de NEE que no pueden seguir este método, pues que no lo utilicen, utiliza con ellos la técnica que consideres más adecuada. Que te parece demasiado trabajo, pues escoge unas cuantas unidades para trabajar con este método y utiliza también otras metodologías igualmente válidas.
    En fin, querer es poder.
    En mi opinión el flipedd no es la panacea, sino una metodología complementaria que ayuda a mejorar el rendimiento y los resultados de nuestro alumnado. 👍

    1. Ostras Carmen, te prometo que sólo leer la primera frase ya me he quedado sin palabras. ¿Crees realmente que los docentes son/somos tan malos profesionales para no usar la metodología que sea mejor para nuestros alumnos con independencia que creamos personalmente que va a ser mala? ¿Crees realmente que no vamos a hacer lo mejor para ellos? ¿Tanto dudas de nuestra categoría profesional y comparas el ejercicio de nuestra profesión con la incapacidad de poder ejercer dando materias que, quizás no sean las que más nos gustan o pensemos en el beneficio del alumnado? Yo, sinceramente, no conozco a ninguno de mis compañeros que no busque hacerlo lo mejor posible en el aula. Y sí, esa es la realidad de la inmensa mayoría de aulas de nuestro país.

      Sinceramente después de la perogrullada -sí, estoy seguro que no era tu intención pero has patinado completamente- de culpar de que la metodología no funciona al profesor ya es algo que había previsto en el propio artículo. Eso sí, te prometo que jamás hubiera pensado que la culpa exclusiva de que una metodología no funcione es del profesor que no va a usarla porque «como es un radical y no quiere lo mejor para sus alumnos» va a usar el peor método del mundo porque «le va más».

      Y otro pequeño detalle… ¿crees de verdad que una metodología que sólo sea válida para casos muy excepcionales como lo que estás afirmando al decir que no debes usarla con determinado tipo de alumnado es válida en etapas obligatorias? ¿No estaremos jugando a la segregación del alumnado? Simplemente, ahí lo dejo.

      Gracias por el comentario aunque, lamentablemente, hayas dinamitado el mismo con la disculpa más habitual de que si algo no funciona la culpa es del profesor que no sabe hacerlo o, simplemente, decide por acudir a otro tipo de método educativo porque es un poco inútil o le gusta muy poco el trabajar 🙁

  3. Más que contraria a la flippedclassroom, soy partidaria de introducir lo que sea que funcione en clase y enganche al alumnado. Me da igual si es una fotocopia, un vídeo, o una web interactiva, una metodología, una teoría o una estrategia, si el alumnado responde con interés la utilizaré si no es así la dejaré para otra ocasión u otro grupo, sin presiones.

    1. Hola Jesús, me encantan el tipo de debate que planteas, exponiendo tu práctica personal y los resultados en tu aula sin ningún tipo de acritud. No es que haya aumentado la acidez en el tono -ni del post ni de las respuestas-, es que, por desgracia, da la sensación de que el personal está comprando masivamente homeopatía educativa en grandes dosis sin tener en cuenta el principio de precaución ni dudar antes de lanzarse a la aventura. Y eso mezclado con algunas actuaciones sectarias en la defensa de algunos modelos (sí, hay sectas en el ámbito educativo con todos los parámetros que las definen) hace que uno acabe perdiendo la paciencia ante tanto ataque gratuito.

      Un saludo y muchísimas gracias a ti (tanto por el tono de tu artículo como por el debate -incluso que sea desde posiciones divergentes-).

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