Flipped Classroom, la peor idea educativa en muchos años

No hay nada nuevo bajo el sol y, como sucede habitualmente, lo de la Flipped Classroom (o clase invertida en el castizo más puro), no es nada nuevo. Bueno, hoy en día se ha incorporado la parte tecnológica a aquellas prácticas que algunos ya hacían en el pasado. Sí, lo de las modas o «nuevas» metodologías tiene mucho de pátina moderna pero, al final, es simplemente cambiar el concepto por uno más innovador cambiando las herramientas que, presumiblemente, va a tener mayor cuota de mercado.

flipandonestor
Fuente: Néstor Alonso

Siendo un docente interesado en el tema de la tecnología y las cuestiones metodológicas que están llegando al mercado educativo (remarco lo de mercado por motivos obvios) no he podido menos que, intentar leer un poco acerca del tema de la Flipped Classroom. E, incluso, he escrito algunas cosillas sobre el tema en el principio de la eclosión del concepto (El boom de la clase invertida y Mamá, papá, estoy haciendo Flipped Classroom) donde intentaba explicar, de forma resumida, en qué consistía esa gran «maravilla».

Pero pasando el tiempo, apareciendo en e horizonte empresas que intentan adueñarse de la metodología y, cómo no, cursos de las administraciones educativas y algunos libros (amén de los múltiples artículos y blogs dedicados exclusivamente al tema), uno no puede menos que empezar a preguntarse si la expansión de dicho modelo es tan interesante y positivo como se está vendiendo. Porque, lo de comprar es fácil. Lo de analizar la compra para llevarse un producto que realmente satisfaga las necesidades del consumidor, a veces, viene muy marcado por envases y publicidad demasiado engañosa, que puede inducir a error.

Ayer llegó a mis manos un artículo de Steven W. Anderson donde, curiosamente, exponía las mismas dudas que me surgen últimamente a mí con esto de la inversión del aula. Unas dudas que tienen mucho que ver con dos cuestiones básicas: la brecha digital -muchas veces relacionada con cuestiones socioeconómicas- de nuestros alumnos y la elevada exigencia, a nivel horario, que supone la dedicación para el alumno de este tipo de banderín metodológico. No tiene sentido que, cuando pretendemos que nuestros alumnos aprendan por igual con independencia de sus condiciones socioeconómicas, introduzcamos una metodología que obliga a disponer de internet en el domicilio u otro tipo de cuestiones que no están al alcance de todos. Tampoco tiene demasiado de positivo que, una metodología que obliga al aprendizaje en casa dedicándole unas determinadas horas al día, reduzca el necesario asueto de nuestros alumnos. No, no tiene ningún sentido que, después de seis horas diarias de clase se «obligue» a los alumnos a realizar el visionado de vídeos o la lectura de textos a lo largo de algunas horas más para, posteriormente, ser desmenuzados en el aula en su parte más práctica. No lo veo. Menos aún cuando tengo claro que los deberes sobrecargan la jornada lectiva, ya de por sí infumable, de nuestros alumnos. Y, al final, lo que da la sensación que sea esto de la Flipped Classroom es un alargamiento innecesario de la jornada laboral de alumnos y docentes.

No lo tengo nada claro. Bueno, mi posicionamiento quizás sí que esté definiéndose para alertar acerca de los peligros de una metodología que, como se dice en el último artículo que os he enlazado, puede ser la peor idea educativa en muchos años. Eso sí, no es malo -más bien se hace imprescindible- conocer las metodologías educativas que están surgiendo o reformulándose pero, de ahí a la aplicación indiscriminada de las mismas…

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

39 Comments
    1. Aprendemos a pesar de que nos enseñen Mikel pero, lo que no podemos es dejar de cuestionar el cómo aunque su importancia sea relativa. Por eso conviene dejarse de luces de neón y empezar a trabajar en teatros donde lo importante es la obra y los pequeños actors de la misma (entre los que me incluyo) para, sin tanto paripé y con las piezas de ropa que se dispone, sacar adelante un buen espectáculo.

      Un saludo (y, por cierto, esperando tu post).

  1. No estoy nada de acuerdo con el titular. Sí puedo estar de acuerdo en que, mal aplicado, el flipped supone más trabajo y tareas y puede aumentar la brecha y en que las empresas se aprovechan de este verdadero boom. Precisamente ayer le plantearon a mi mujer que, bajo el paraguas del flipped, los alumnos de un centro concertado deben aprenderse el tema y hacer un mapa conceptual en casa. Eso es desvirtuar el flipped porque resulta que es todo lo contrario. Mi experiencia es muy positiva: trabajan en grupo, hacen trabajo cooperativo, debates, explican ellos mismos y pueden trabajar a ritmos diferentes. El problema no es le flipped classroom sino querer estar a la moda sin querer cambiar el enfoque del aprendizaje. Y de eso sí hay mucho.

    1. El titular sí es mío pero, si has leído el texto que enlazo de Steven W. Anderson, simplemente lo uso como hilo argumental. Lo hago en muchas ocasiones y así veo si hay interés o lectura real del artículo porque, ya sabes que, a veces muchos se quedan en un titular. ¿Son malos todos los docentes que usan adaptaciones de una determinada metodología, la mezclan con otras y hacen cosillas interesantes con sus alumnos? No, son unos docentes fantásticos porque saben aunar las bondades y basan su docencia en la tan necesaria «adaptabilidad». Eso sí, coincido plenamente contigo, en lo que se está vendiendo bajo la denominación de Flipped Classroom y las barbaridades que se cometen en su nombre (¡qué te voy a contar que no sepas!). Las experiencias personales siempre pueden ser fantásticas pero, vas a convenir conmigo que el concepto radical de la metodología (que es el que se usa mayoritariamente entre la minoría que ha abrazado el método como solución maravillosa) es un error metodológico de considerables proporciones. No tiene ningún sentido en «etapas obligatorias» (lo remarco por su importancia) alargar innecesariamente la jornada lectiva con prácticas que, al final, se convierten en poco más que estrategias calcadas de esos cursos de Planeta Agostini pero que, en lugar de «listen and repeat» se han reconvertido en «ver y dejar el Facebook abierto al lado porque dicen cosas más importantes que un triste vídeo».

      Un saludo y ya sabes… muy agradecido con el conocimiento personal del tema que te pases por aquí.

  2. la flipped es interesante porqur deja en evidencia las clases magistrales. Por supuesto que no tiene sentido verlas por la tarde para ir a clase por la mañana. Lo bueno es que permite precindir de la asistencia a clase para escuchar teoría. És mucho más económico porque ahorras en libros y horas de profesor, por lo que beneficia especialmente a los pobres, que pueden recibir clase de los mejores profesores a coste 0. Los desplazamientos físicos se dedican a lo más importante: experiencias, contacto con el medio y socialización.

    1. No es mala la combinación de clases magistrales (en el buen sentido y no en el sentido peyorativo que se le da a las mismas -por incapacidad del docente o por considerar como magistrales lecturas literales del libro de texto-) y parte más práctica. En el momento que la metodología aumenta brecha educativa y jornada laboral de nuestros alumnos ya deberíamos tener la mosca tras la oreja. No es una metodología para pobres y, por desgracia, lo único que hace en la mayoría de ocasiones es automatizar y alargar aprendizajes. No es malo aprender, lo malo es enlatar un aprendizaje que debería ser mucho más dinámico.

      La propuesta de escuela libertaria que subyace tras tu comentario sabes que a mí me genera algunas dudas (más que nada al ver los resultados de dicha tipología de escuelas en el siglo pasado). Eso sí, totalmente de acuerdo contigo en la necesidad de integrar el aprendizaje real en nuestras aulas porque al final, la ficción es muy aburrida. Y en las aulas hay demasiadas películas de serie B.

      Un saludo y gracias, como siempre, por poner tu granito de arena.

  3. El Flipped Learning es una metodología instruccional para que los Sistemas Educativos tradicionales terminen Escolarizando la Tecnología. En vez de dictar la clase en el aula, se hace ahora a través de YouTube o Google Hangout (entre otras plataformas). Es la excusa perfecta para permitir los móviles inteligentes y tablets al aula. Pero, de nada sirve la tecnología si se utiliza para dictar clases magistrales o adiestramientos. El rol del estudiante seguirá siendo el mismo: Un Receptor PASIVO. El rol del docente seguirá siendo el mismo: Un informante.

    Las TIC funcionan mucho mejor fuera del aula, cuando los estudiantes se apoderan de las herramientas para crear sus propias redes de aprendizaje hiperconectado. La instrucción del aula es obligatoria y no motiva a los estudiantes a hacer actividades que promuevan el aprendizaje orgánico. Solo hacen sus tareas/proyectos para una calificación.

    Sin embargo, allá afuera hay muchos jóvenes que aprenden de manera autodidacta sin saber lo que es el Flipped Learning. Muchos se conectan para aprender a codificar/programar, crear cosas nuevas, investigar y diseñar productos de utilidad colectiva. En ese sentido el Flipped Learning es muy efectivo.

    El Flipped Classroom es una pérdida de tiempo en el sistema educativo. De nada sirve ver extensos vídeos de conferencias, para luego terminar tomando pruebas estandarizadas. Los resultados serán los mismos que sin tener nada de tecnología en el aula.

    Las TIC funcionan mejor a kilómetros de distancia del aula. El sistema cree que con tecnología se acabarán muchos de los problemas educativos de la era, cuando en realidad, lo que están haciendo es creando más crisis….

    1. Me quedo Antonio con la diferencia -muy importante- entre los conceptos de Flipped Learning y Flipped Classroom. Lo primero, como bien dices, muy interesante y lo segundo reconvertido en una maquinaria industrial para la venta de tecnología y productos asociados que, lo único que hace en la mayoría de ocasiones es incrementar el horario lectivo de nuestros alumnos para ver unos vídeos producidos alegremente sin ningún tipo de base pedagógica. Y, por mucho que sea muy guay, al final los resultados serán los mismos porque no se habrá cambiado el concepto de evaluación ni el de adquisición de aprendizajes. Bueno, sí… habremos puesto una tecnología para que los pobres no puedan acceder al mismo o, en caso de poder hacerlo, suponer una estrategia de los que gestionan la política educativa (que no son los políticos) para reducir costes y aumentar los beneficios de determinadas multinacionales.

      Quizás sería menos radical en mis posturas pero, sinceramente, hay mucho oscuro en una metodología que se está vendiendo tanto por parte de determinados sectores económicos con el apoyo, con toda la buena fe del mundo, de algunos docentes.

      Un saludo y gracias por comentar.

    2. Pues no te entiendo. Precisamente, con el Flipped Learning lo que yo consigo es dedicar la clase al trabajo compartido y tareás más prácticas, evitando la clase magistral, ya que apenas uso las tecnologías. El alumnado viene de casa con un trabajo previo, que no consiste en ver vídeos. Creo que el Flipped Learning me da opciones, pues así consigo que el alumnado use realmente más las tecnologías en casa

  4. Creo que en este post se mezclan muchos elementos que as,í sin un marco previo traen a confusión. Si no se define previamente qué se pretende con la escuela, cuáles son los recursos disponibles (y aquí me fijo en las familias y centros educativos), la ocupación del alumnado,…. podemos seguir diciendo que es una maravilla, una mierda …. o todo lo contrario. Como todo recurso, es un medio y si no se definen los fines… estamos dando palos de ciego.
    Como en el uso de la tecnología, conozco ejemplos de usos horribles y de usos magníficos. ¿Qué podemos decir de la tecnología o de la metodología (como es este caso)? Pues que depende del uso que se le de para la consecución de los fines previstos.
    Atizar a una metodología sin contexto… es una moda educativa parecida a otras que son criticadas por ser modas.
    Qué tal un artículo en el que se indican buenas y no tan buenas prácticas con flipped classroom, argumentando por qué se clasifica cada una en uno u otro grupo. Creo que sería más ilustrativo para tod@s, para los que la usan y para los que no lo hacen.
    Creo que es hora de salir del #caféparatodos en educación. Que tengamos al alumnado agrupado por edades… no quiere decir que a todos les guste el helado del mismo sabor.

    1. Puedo estar de acuerdo contigo Jon en los dos primeros párrafos de tu comentario. No puedo, es que lo estoy. Eso sí, al llegar al tercero ya me encuentro con un determinado problema… «la acepción o la negación de la crítica a una determinada metodología». Te prometo que conozco el contexto y sé de numerosas experiencias realizadas con una «adaptación» de ese concepto tan guay denominado Flipped Classroom (lo podría extender a ABP del que, por suerte o desgracia, también conozco múltiples experiencais reales). No es una crítica por ser moda, es una crítica por considerar que dicha moda es un error metodológico. Eso sí, cuando hay pocas «manzanas podridas» a las que se les ocurre poner un «pero» (o algunos) ya se achaca a una crítica sin fundamento; en cambio cuando hay un grupúsculo al que, por el motivo X, ya no les parece bien una metodología o conviene, en un determinado momento hacer una defensa a ultranza de algo… entonces ya se admite todo. No, todo no vale. No, la crítica fundamentada (o incluso que no lo sea según los parámetros de alguien -curiosamente también subjetivos-) no puede ser tomada a la ligera. Menos aún cuando la misma viene de países que ya han experimentado con determinadas metodologías y el docente que las criticaba ya es mayoría. Sí, en determinados países la Flipped Classroom ya está siendo ampliamente criticada. Curiosamente criticada por organizaciones educativas que defienden la Escuela Pública y un modelo de gestión de dicha Escuela basado en la equidad y en no dejar a nadie atrás.

      No me creo nada de las maravillosas experiencias que se venden en los púlpitos. Sí, reconozco que hay algunas que, conociendo al ponente y sabiendo algo de las mismas, han salido bastante bien pero, de ahí a la maravilla mediática va un largo trecho. Y ese trecho, curiosamente, se hace cada vez más largo en centros heterogéneos, con alumnos de niveles socioeconómicos bajos o zonas rurales.

      Yo sí que creo en el #caféparatodos en educación porque, si no damos a todos los alumnos las mismas oportunidades y usamos estrategias que tiendan a reducir las brechas por razón de nacer en la casa X del barrio Y o la Z del barrio J estamos hablando de otra cosa. Y esa otra cosa se llama clasismo educativo. Y yo, por desgracia, tengo muy claro que la educación no debe de ser clasista y sí inclusiva e integradora. Algo que no tiene nada que ver con tener agrupado al alumnado por edades.

      Un saludo y gracias por discrepar. Si todos pensáramos igual, por desgracia, nunca se mejoraría y sería todo muy aburrido.

      1. Hola Jordi,
        Creo que la piedra angular está en qué se entiende por #caféparatod@s . Dar las mismas oportunidades es justamente no ofrecer #caféparatod@s y sí entiendo que es abrir espacios para que cada alumn@ pueda desarrollarse lo mejor posible. Hacer planes, metodologías, usar recursos,…. sin atender a las características, intereses, niveles, culturas de cada aprendiz, es definitivamente un acto clasista, ya que aquell@s alumn@s provenientes de entornos favorecidos casi siempre tendrán ventaja. Algo que me gusta especialmente es esto: http://www.eduteka.org/modulos/9/272/2077/1
        Por otro lado, en educación (y visto de una forma global) hay experiencias felices e infelices con todos los métodos que se quieran poner sobre la mesa. En cada caso habría que analizar qué parte ha sido la que no funciona y poner los elementos correctores correspondientes.
        Cada vez estoy más convencido de que las etiquetas dicotómicas no tienen sentido aplicadas a recursos, metodologías,… en todas ellas respondería lo mismo ; «según para qué y cómo». Y esa es una cuestión que creo que se ha descuidado en la formación y desarrollo de la profesión docente, es decir, cultivar el análisis, la crítica, la experimentación y la medición de lo que se hace en cada aula y/o en los centros educativos. Un cuerpo docente que no sea capaz de distinguir entre marketing educativo, modas guays, chupimegarecursos, …. y lo que funciona en su aula con sus recursos y su alumnado… es carne de modas, guruses y editoriales. No hay más que ver algunas revistas educativas… se me cae el alma a los pies al ver la tirada que tienen, los eventos que realizan y cómo muchoooooooos docentes lo siguen, lo retwittean, lo comentan, van a congresos caros…. sin un ápice de análisis educativo 🙁

        No creo que estemos discrepando, si acaso, completando ambos puntos de vista 😉 Un saludo.

  5. Jordi. Lo siento mucho pero no estoy de acuerdo.
    En primer lugar el Flipped Classroom no es una metodología, es un modelo pedagógico. En segundo lugar puede que exista esa brecha digital en el alumnado, si bien muchos cuentan con móvil con el que pueden ver los vídeos, tanto por medio de los datos como habiendo descargados los vídeos y pudiendo escucharlos o verlos sin tener que disponer de Internet. Si además se da el caso de un contexto en que ni siquiera existe esa posibilidad, ¿no podemos trabajar los vídeos, textos, podcasts en la propia clase con todo el alumnado?. Así podríamos ahorrar tiempo y no mandar deberes.
    En mi caso te aseguro que mando que vean los vídeos cada semana y media, o dos semanas. Comparado con la carga de otras materias dedicar 5 o 6 minutos para ver el vídeo y luego realizar un mapa conceptual creo que no supone mucho.
    ¿Existen editoriales, empresas y/o asesores/as educativos que venden este modelo para vender tecnología? Sin dudarlo, pero en este tipo de aspectos siempre debe primar la tecnología como herramienta al servicio del alumnado, y no al revés.
    Estoy totalmente de acuerdo con Manuel Jesús, el Flipped Classroom no tiene que servir para hacer lo mismo y además más rápido: más temario, más examen. Puede y debe servir para permitir que el docente y el alumnado relativicen la importancia del contenido, y permitir trabajar proyectos, tareas, aprendizaje cooperativo … y además conseguir una mejor atención a la diversidad, porque permite a mucho alumnado no depender de una explicación magistral que no entiende, y así tener a su docente a su disposición.

    Un saludo.

    1. Muy interesante todo este debate sobre Flipped Learning/Classroom, pero ahora sí que tengo un «conflicto congnitivo»… me gustaría que argumentaras la afirmación «… el Flipped Classroom no es una metodología, es un modelo pedagógico.»
      Muchísimas gracias,
      mml

      1. Flipped Learning es una propuesta pedagógica, no solo un modelo sino un patrón de clase diferente que entrega el liderazgo de la clase al estudiante, lo capacita para preguntar al profesor y le ayuda a buscar comprensiones que no recibe en una clase tradicional de la sociedad industrial.
        Es cierto que obliga a tener Internet en casa, pero eso es otro tema, es una preocupación social que debe ser resuelta por personas diferentes de los educadores. Nosotros, en Argentina, en San Luis, Provincia Argentina que tiene WIFI gratuita en toda la provincia usamos el Flipped Learning y la Flipped Classroom. Para nosotros la inclusión digital es un derecho humano de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Hemos experimentado formando estudiantes desertores de enseñanza media y hemos conseguido que 4500 de ellos terminen la secundaria por esta via. En este momento otros 45.000 están estudiando. El Flipped Learning no es solo colgar y ver videos, leer textos, sino una propuesta integral que asume la escuela como espacio de socialización, formación de valores y no solamente un centro de vaciar información sobre las cabezas de los estudiantes. La Sociedad de la Información y el Conocimiento asume que el tiempo y la distancia son relativos y rediseña en esas bases su propuesta educativa. Además las horas de estudio (casa + escuela) necesitan ser repensadas. Y repito, la escuela como espacio de formación integral de»humanos», no de discos duros andantes.

        1. Muchísimas gracias por tu respuesta. A veces, el lenguaje utilizado confunde y es difícil determinar la linea que separa ciertas propuestas pedagógicas, de modelos o de métodos y metodologías docentes. Incluso entre todas las «nuevas propuestas» de modelos y metodologías docentes se hace difícil la distinción, como en el caso de Flipped Learning y Classroom o el Aprendizaje Basado en problemas y el Aprendizaje basado en proyectos, existiendo autores que los distinguen y otros que no.

          1. Así es, por ello es conveniente incluir el tema hermenéutica en nuestras propuestas formativas actuales. Sugiero leer a Richard Sennet, «Corrosión del Carácter», para observar las manipulaciones de lenguaje a las que estamos sometidos junto con nuestros estudiantes. También es bueno recordar a Terry Winograd (Entendemos desde nuestra tradición).

    2. Supongo que modelo pedagógico o metodología son matices para la realización de las cosas en una determinada forma. Matizar el modelo para convertirlo en un «todo en uno» para ser realizado en el aula evitaría las problemas de la brecha socioeconómica que comento (y es como se hace en algunos casos) pero, eso sí, teniendo mucho cuidado de no convertir la supuesta solución en otro problema 🙂

      Pero, como siempre digo, un modelo/metodología va a depender siempre de quién lo gestione y cómo lo haga más que del propio modelo/metodología porque, a la postre, lo que va a interesar es la adaptabilidad al contexto. Y esa sí que es la clave.

      Muchas gracias por comentar. Se agradecen este tipo de discrepancias cargadas de argumentación y educación.

      1. En realidad no es sólo un matiz, ya que dentro del modelo pueden caber muchas metodologías, de hecho en el Flipped Classroom puede caber la metodología más tradicional. Sin embargo estoy de acuerdo que depende mucho de la persona y como lo gestione puede ser la clave. Lo bonito de este modelo es que puede lanzarte a otras experiencias, porque cuando el tiempo en clase no se dedica sólo a explicar hay que darle sentido a ese tiempo muerto. Ahí pueden aparecer las metodologías activas, los grupos interactivos, el aprendizaje cooperativo.
        Gracias a ti. Un saludo.

    3. Hola.
      Me interesa mucho empezar a trabajar con mapas mentales en mi modelo de flipped classroom. El uso que les das, ¿es solo como comprobante de que han visto el vídeo correspondiente?. ¿Qué otros usos le ves a esa herramienta?
      Gracias.

      1. Presentamos a los estudiantes el mapa conceptual de la asignatura a estudiar,completo, luego van recibiendo las propuestas de mapas por temas, mapas que ellos pueden reformular. La propuesta de base es: Los profesores son los responsables de traspasar la representación del conocimiento de una generación a la otra y de ayudar a la generación a la que enseñan a proponer su propia representación del conocimiento, y a agregar mas conocimiento en esa representación.

  6. Saludos Jordi

    A mi manera de ver, Flipped Classroom permite pensar de otra manera los espacios y los tiempos de los escenarios escolares, aunque seguramente hay otras alternativas que hacen lo mismo. No tengo argumentos para defender que Flipped Classroom sea bueno o malo, pero sí creo que podría ser útil para descubrir otro tipo de experiencias en diversos contextos. Porque tal vez el peligro es que los educadores seguimos como los físicos que buscan la teoría de campo unificado, en busca de una metodología o modelo general, cuando a lo mejor es más conveniente estilos más particulares que se adapten a las comunidades y ciudadanos que interactúan en espacios diversos, tiempos efímeros y en diferentes contextos.

    Abrazos

  7. Buenas tardes,

    No estoy para nada de acuerdo con el artículo que ha escrito. Soy tutor de 5º EP y le puedo asegurar que desde hace dos cursos llevo utilizando el modelo flipped classroom junto con una metodología cooperativa. Y los resultados son asombrosos. Los alumnos están muy motivados, las familias encantadas y mis compañeros de centro están pensando en hacerlo.
    ¿Qué hago al principio de curso? Me aseguro si las familias tienen un ordenador o tablet y si tiene conexión a Internet mejor (pasas una encuesta). Si no tienen internet pero tienen ordenador les paso en un pendrive todos los vídeos del curso junto con el formulario que deben hacer en la web de la clase (en este caso ellos tendrían una hoja con las mismas preguntas). Si no tienen dispositivo digital, NO PASA NADA. Tenemos un rincón en clase y un aula de usos múltiples donde los alumnos que no tienen dispositivo o no han podido verlo ven el vídeo y realizan el formulario. Y después, se ponen a trabajar de forma cooperativa, utilizando técnicas como tutoría entre iguales, lápices al centro y 1-2-4.
    Le puedo asegurar que los resultados son magníficos.
    ATENCIÓN
    No es una receta mágica que utilizándola solucione todos los problemas de la educación. No hay ningún modelo o metodología perfecta, pero si es necesario que el docente conozca su contexto e intente aprovecharlo al máximo.

    1. Hola Aarón,

      Flipped Classroom, al igual que todas las metodologías que nos han vendido como «innovadoras» es, simplemente, una cuestión de usar las prácticas que pueden o no funcionar en un contexto determinado. No hay dos prácticas extrapolables en dos grupos ni, por desgracia para los docentes, una metodología mágica que permita que nuestros alumnos aprendan más y mejor sea cual sea el contexto en el que se mueven. Cada uno ha de usar en el aula lo que le funcione con independencia que sea «lo que venda en ese momento». Si a ti te funciona bien esa adaptación metodológica que haces de unas siglas… fantástico. Eso sí, coincido totalmente con tu último párrafo. Ya ves que no estamos tan alejados en nuestras premisas 🙂

      Muchas gracias por pasarte por aquí y contar tu experiencia. Eso sí, sería interesante que pusieras un enlace a los vídeos que utilizas para que otros pudieran también usarlos o adaptar su uso en sus aulas.

  8. Gracias por este artículo, Jordi. En efecto, innovación sí, pero no pasa absolutamente nada ni se puede considerar mal docente a alguien que no «flipee» sus clases; Flipped Classroom es, simplemente, una técnica más de base constructivista que puede ayudarnos a conseguir nuestros objetivos. Se puede no usar, mezclar con otras técnicas o utilizar como eje metodológico principal en determinados contextos en los que, como comentan algunos profes por aquí, sí ha demostrado dar sus frutos. También habrá que tener en cuenta la personalidad del docente… Como maestra interina que prepara de nuevo oposiciones, me veo casi obligada a hacer mención a ciertos aspectos que a veces me hacen pensar que, más que un fiel reflejo del tipo de docente que yo quiero ser, mis prácticos y mi programación deben ser una exposición de todo lo informada que estoy sobre las tendencias educativas .

  9. Criticar de manera radical esta propuesta que usa las TIC como medio de mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje es ir en contra de la civilización hay que estar mas ciego para no reconocer de que hace rato la maquina de escribir fue remplazada por los ordenadores o que el cartero fue desaparecido por los correos electrónicos.
    A los que critican de manera exagerada el Flipped Classroom les pregunto cuanto a cambiado tu modo de aprender con el avance de las TIC o acaso me vas a decir que tus cartas y tus notas de artículos lo sigues escribiendo a mano o con una maquina de escribir.
    Sobre la venta de libros escritos físicamente se decía lo mismo hace mas de 20 años la historia demuestra que la lectura digital y venta de los mismos se impuso en la actualidad.
    Y para terminar mira la riqueza de comentarios y de debate que se abre gracias a tu medio digital

    1. Hola Hugo. Si leyeras un poco más mis disertaciones verías que este post es solo la punta del iceberg de un análisis, bastante más exhaustivo, de esta metodología (si puede denominársela como tal). La ceguera es pretender que todo lo nuevo (o innovador) mejora el aprendizaje de los chavales o, incluso las condiciones sociales de la gente. Otro tema es que hay cosas que claro que sí que han de desaparecer. No, los libros en papel no han desaparecido. E, incluso, por lo que me cuentan sigue siendo el formato más vendido 😉

      ¿Qué tiene que ver que escriba con el ordenador o use determinadas herramientas tecnológicas para comunicarme con un modelo que, por desgracia, es la simple sustitución de una mala clase magistral por unos deberes en formato vídeo? ¿Qué sentido tiene la compra de la novedad (en este caso lo es poco) por la novedad? Y un detalle, a veces uno debería leer más investigación educativa porque toda demuestra que leer en papel es mucho más beneficioso para el aprendizaje. Ya, lo sé. Leer investigaciones no permitiría soltar determinadas cosas.

      Y sí, los comentarios y el debate también se permiten en el aula con los alumnos de verdad y no con robots.

      Un saludo y sé un poco más serio a la hora de soltar «verdades mayúsuculas».

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