Gracias #eduhorchata

No voy a hacer una crónica al uso de lo que ha pasado estos dos días en mi ciudad. Ni me interesa, ni me aporta nada. Se han acabado las Jornadas Eduhorchata en las que he tenido la suerte de participar (el rol me importa entre poco y nada), pero empiezan muchas cosas. Ya no solo eso. Para mí, a nivel personal, continúan muchas cosas (creo que Salva, Óscar y Raúl me entienden perfectamente) y se añaden algunas otras. No hablo del nivel profesional porque, sinceramente, lo profesional viendo las ponencias, charlando con quien el tiempo me ha dejado y, simplemente, escuchando preguntas, respuestas y decálogos, creo que para todos los que os hayáis acercado queda claro. Y el resto ya lo veréis cuando subamos los vídeos de las mismas. Lamentablemente, el streaming ha sido de esas cosas que se añaden a la lista de pendientes, errores o, simplemente, no haber podido llegar a todo.

Fuente: Twitter

Tocaría agradecer a todos aquellos que habéis venido. Ponentes que sé que han hecho, en algunos casos, milagros por poder venir. Algunos que, por desgracia, se fueron demasiado pronto y que me obligan a una visita de esas que siempre planteo para San Sebastián. Otros a los que, quizás, no hemos podido prestar la atención que se debieran. Ha habido biberones. Ha habido un carrito de una familia maravillosa. Han existido algunas charlas a la orilla del mar que me han permitido conocer a una pareja fantástica. Y otra que ya sabe cuánto la quiero y que, lamentablemente, me ha faltado tiempo para daros más tiempo. De verdad que lo siento. No he podido, ni hemos podido, llegar a todo. Los tiempos eran los que eran y, lamentablemente, el rol que nos ha tocado asumir en esta ocasión (un rol compartido porque, tanto ponentes como asistentes, nos han echado una mano en todo) ha impedido disfrutar de ese tiempo extra tan necesario.

He hablado de ponentes, pero quiero centrarme también en los asistentes. Ha habido algo muy curioso en el asunto. El estado líquido que se ha generado entre todos los que han asistido con independencia de su rol. Perdonad que siga hablando de roles pero, como he dicho antes, creo que han acabado rompiéndose más que manteniéndose. Y eso, al menos a mí, me parece algo imprescindible para hablar de educación. No solo de la educación más profesionalizadora. Creo que se me entiende.

Me he perdido trozos de ponencias, he presentado (y hablo a nivel personal) muy mal a determinados ponentes por culpa de mi mala improvisación, he acabado muy cansado porque, al igual que mis compañeros, era lo que debía ser. Y contento. He acabado con una media sonrisa todo el asunto, con muchos abrazos repartidos, con muchos teléfonos conseguidos y, lo que es más importante, con una buena mochila de sensaciones. Digo media porque los que habéis venido ya sabéis que, por desgracia, no todo ha sido fácil. Las bambalinas a veces esconden algunas cosas pero, ni creo que sea el momento, ni creo que deba criticarse en este momento desde aquí aunque sí que me gustaría mencionar algunos detalles.

Antes de los detalles me permitiréis un breve inciso para que hable de miedos. Miedo a cagarla en los últimos días. Miedo a no haber hecho las cosas bien. Miedo a que alguien pudiera sentirse abandonado. Miedo a lo desconocido. Y no va de números. Los números, al final, daban lo mismo. Lo que pasa es que creo que ciento ochenta personas para unas Jornadas con todas las dificultades previas que ha habido antes de plasmarse, no es un mal número. Eso sí, lamentablemente, un porcentaje ínfimo de mi ciudad de adopción. Algo sobre lo que tocaría reflexionar. O quizás la reflexión posterior sea innecesaria en este tema por ser algo que, a estas alturas, ya no tiene importancia. Además, ¿vale la pena hacerlo en abierto cuando ha sido todo tan claro? ¿Vale la pena hacerlo en este momento? ¿Es éste el lugar? No me apetece. Sinceramente, ahora no me apetece hablar de ello. Me apetece hablar de otras cosas. Ya habrá tiempo…

Sí ha habido horchata. Sí ha habido charlas. Sí ha habido aprendizaje. Sí ha habido grandes profesionales y personas interesadas por la educación que se han pasado. Y sí que ha habido alguien a quien me gustaría agradecer sus visitas continuas al teatro para ver que todo fuera bien. Sabe que jamás voy a votar a su partido (salvo intoxicación o sedación previa) pero sí que voy a agradecerle siempre que haya estado ahí, llamándome cuando ha habido problemas e intentando, dentro de sus posibilidades, solucionarlo.

También voy a dar las gracias específicamente a otras personas: al encargado de las luces y del sonido, que se ha pasado todo el día ahí, ayudándonos en todo para que nada fallara a nivel técnico y a la chica, futura compañera de profesión seguro en breve, que ha estado al pie del cañón, haciendo horas desde la entrada del teatro. Gracias. No, no doy nombres aunque los sepa porque, como he dicho antes, esto no va de nombres.

No va a haber, al menos por mi parte, participación en unas II Jornadas Educativas Activas. Eso es algo que tengo claro. Si después del descanso que nos toca de estos días, nos metemos en otro berenjenal como insinuó ayer Salva en el debate final, después de la paella de reflexión que nos vamos a zampar en breve acompañada por la horchata posterior, tengo claro que si hay algo serán las II Jornadas Eduhorchata. Y eso NO es negociable. Ni para mí ni, estoy prácticamente seguro, que para mis compañeros.

Gracias a todos los que habéis venido. Gracias a todos los que nos habéis seguido por las redes. Gracias a todos los que no he podido dároslas de forma más personal. Y perdonad si nos hemos equivocado en algo porque seguro que lo hemos hecho. Gracias #eduhorchata.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

3 Comments
  1. Corto y al pie. Que hagas este artículo apenas unas horas después de la finalitzación de las Jornadas demuestra lo gran profesional que eres.
    Gracias por todo Jordi. Por tu trabajo en la Eduhorchata y por compartir siempre tus pensamientos.
    Saludos y nos vemos pronto… espero

  2. …y gracias a los organizadores/promotores, porque sin vuestra implicación esto no hubiera sucedido. Algunos agradecemos que, a pesar de las dificultades y los dificultadores, estas cosas sucedan, de esta manera Informal y cercana pero cargada de propuestas, retos y estímulos.

    Y gracias por la rica orxata (amb fartons).

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