Hablemos de conducir coches y tripular barcos

Hoy toca coger el volante y girar. Dejar por un momento la autopista de las cosas simples que dejan abierta la puerta de la monotonía. Agarrarlo bien fuerte con las dos manos ya que, poco desps de tomar la salida de la autopista, hay que adentrase en la comarcal que nos llevará hacia pueblos desconocidos.

Ese giro, me lo brinda Jordi al pedirme que «intente» escribir en este blog. Conducir por la autopista no deja de ser relativamente fácil. Si encima vas con el coche automático, que es el blog personal, la conducción carece de dificultad. Yo me lo guiso yo me lo como pero, al hacerlo en otro blog, eso requiere ya más dotes de conductor y más prestaciones y atenciones a la hora de conducir, dicho de otra manera: escribir, que ya veremos si uno es capaz.

Y, ¿cómo he llegado hasta aquí?

Hace no más de dos años que empecé a utilizar Twitter. Desde ese momento no he hecho más que navegar con mi modesto nick de usuario y descubrir hermosas islas y auténticos icebergs.

Islas que me han permitido cuestionar mis clases, me han dado acceso a recursos útiles, han contribuido enormemente a construir (eso tan «bonito» y moderno que llamamos PLE). En esas islas también he encontrado a verdaderos náufragos, «Robinsones» que sobreviven en el mundo de la educación, haciendo auténticas maravillas con los «grandes» y «numerosos» recursos que brinda nuestra administración. Personas que te hacen cuestionar el día a día de tu tarea, educadores que te hacen ver que realmente en el océano no estas tú solo con tu barco, sino que en ese océano donde navegas, hay personas que realmente saben más que tu mismo y que su aportación es muy válida y necesaria para tu tarea de profesor.

Eso si, también he descubierto icebergs de alturas considerables, preparados para hundir al más fuerte de los Titánics. En este mundo de las redes sociales siempre hay quien quiere añadir más basura al ya contaminado mundo de la educación. Ya sea añadiendo más «mierda» al mar educativo o ya sea haciendo leyes para reformar y modificar un sistema que favorece a menos barcos y hunde a más pateras ( y si, en la concertada hay pateras por mucho que más de un navegante intente dividirnos en buenos y malos, o en ricos y pobres, o en camisetas amarillas y camisetas negras)

En uno de esos viajes por la red descubrí a Jordi. Con él he anclado diferentes veces mi barco en su isla y hemos estado intercambiando nuestra visión de la educación, algunas veces lejana y otras muy cercana, pero eso sí, después de salir de su isla siempre he tenido la sensación de aprender, y eso en un profesor es vital ( «dia a dia aprenent»)

Y en eso estamos. Jordi me pide que plasme en este blog mis reflexiones y yo rápidamente cojo el volante, pongo el intermitente , salgo por un momento de mi blog, cambio de idioma ( visca el bilingüisme! ) y estoy aquí, conduciendo por la comarcal que vete a saber dónde me llevará pero, tal y cómo decía ese anuncio de un coche, que como maestro nunca tuve y pienso que tendré: «Me gusta conducir»…

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Joan Moya

Profesor de primaria de la concertada, en una escuela muy pequeña de Barcelona. Me defino intentando mantener un orden de prioridades: como persona o ser humano, padre, hijo, profesor, deportista jubilado y entrenador de fútbol sala. Uno no puede enseñar si no está día a día aprendiendo.

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