Ingeniería fiscal en los centros concertados

Algunos estamos bastante hartos de la manipulación interesada que unos y otros hacen a la hora de hablar del coste que supone para el erario público un alumno escolarizado en un centro público o uno concertado. Sí, creo que después de la publicación hace poco de los datos del Ministerio de Educación acerca del tema y su informe específico referido al gasto público por alumno, nos encontramos con que se realiza un gasto público por alumno en enseñanzas no universitarias que estudia en centros públicos de 5431 euros, mientras que en los centros concertados ese coste por alumno se  sitúa, según datos oficiales en 3871 euros.

Por tanto, nada que decir: el alumno en la concertada sale mucho más barato al erario público que el de la pública. Ergo, la conclusión lógica sería la de concertar todos los centros educativos públicos, eliminar el sistema de oposiciones y así conseguir, con una mayor oferta privada, poder atender a las demandas de los padres que, amparándose en su libertad de elección constitucional, deciden el tipo de educación que quieren para sus hijos. Blanco y en botella, ¿o no?

Pues va a ser que no. Va a ser que no todo es tan claro ni maravilloso como parece. Ya no es sólo la incapacidad de las gestoras de centros privados de asumir el coste que supondría su ubicación en localidades pequeñas o lidiar con alumnado con NEE (que necesitan un mayor coste). Es el coste que supondría para el ciudadano medio, a nivel de impuestos, sufragar ese desembarco masivo de conciertos por, curiosamente, ofertar el servicio muchísimo más caro que el que realiza la oferta pública. Y ahora seguro que algunos diréis… ¿cómo puede ser que, habiéndonos dicho que el coste por alumno en un centro concertado es de 1560 euros menos al año, ahora nos vendas la moto de que los centros concertados son más caros? ¿Cómo se come lo anterior?

Fuente: http://www.paraisos-fiscales.info
Fuente: http://www.paraisos-fiscales.info

Muy fácil. Vamos a hablar de ingeniería fiscal. De subterfugios que usan los centros concertados para, más allá de aumentar el coste para las familias que llevan a sus hijos a esos centros, repercutan parte de sus ingentes beneficios en el erario público. Y todo ello con una sola palabra: Fundaciones. Sí, he dicho fundaciones que montan los centros concertados, con un NIF diferente al propio centro educativo, que permite que los aportes de las familias mediante esas donaciones «voluntarias» desgraven en el IRPF. A finales de 2014 se publicó una reforma tributaria que, curiosamente, estaba muy relacionada con las cantidades que los padres pueden deducirse de esas cuotas que aportan a las fundaciones que han creado la mayoría de centros concertados. Sí, hasta ahora se podían desgravar hasta un 25% de las cantidades pero muchos centros ni tan sólo daban a los padres que llevaban a sus hijos a la concertada de realizar dicha desgravación. Ahora, se pueden desgravar hasta un 75% del IRPF de las donaciones a las fundaciones de los centros concertados siempre que las cuotas no lleguen a los 150 euros (curiosamente, pagando 149,99 euros, se desgravan 112,49 euros). Por tanto, esos 112,49 euros mensuales que se desgravan en la declaración repercute sobre todos los ciudadanos. Así pues, en un año, con 10 cuotas de esa cantidad, resulta que 1124,9 euros son aportados por el erario público, con lo que esos 3871 euros de coste para todos, se convierten en 4995,9 euros.

No soy economista pero, sinceramente, vender la existencia de centros concertados como un ahorro para el ciudadano me parece una desfachatez. Más aún cuando, ni están obligados a presentar informes económicos a la administración educativa y sus servicios acaban siendo mucho más caros que los de la oferta pública. Cuando hay costes ocultos para las familias y la diferencia del coste público es mínimo -o, en caso de suministro exclusivo de empresas privadas del servicio, aumentaría para las familias con hijos y quienes pagan impuestos-, ¿qué demonios hacemos financiando centros concertados? Y no, no me vale decir respetar la libertad de los padres porque, al igual que sucede en medicina, uno no debería elegir libremente impedir realizar una transfusión a su hijo por sus creencias o tratarle, en caso de enfermedad grave, con diluciones acuosas o ritos vudús realizados en hospitales públicos. No es demagogia, es exactamente lo mismo que debería suceder en el ámbito educativo.

Por cierto, una preguntilla que me surge… ¿con qué dinero se paga a los asesores económicos que permiten convertir beneficios mayúsculos en pérdidas contables o, a los medios de comunicación para que vendan las bondades mayúsculas de los centros concertados -especialmente de sus metodologías «innovadoras» e instalaciones fetén- y se dediquen a cuestionar, de forma cansina y repetitiva, a los docentes de la pública y a falsificar los resultados de sus alumnos obviando los éxitos de los mismos? Nada, simplemente curiosidad.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments
  1. Otro ejemplo de Madrid en la misma línea, una desgravación de 900€ por alumno, y aplica incluso a los centros totalmente privados, no solamente privados con concierto (artículo 11 de
    http://www.madrid.org/wleg_pub/secure/normativas/contenidoNormativa.jsf;jsessionid=4985150271D246A80B0574AFF72F04AE.p0323335?opcion=VerHtml&nmnorma=6926&cdestado=P#no-back-button

    Historia
    http://estonoeseducacion.blogspot.com/2011/09/quienes-intervinieron-y-como-se-aprobo.html

    Figar (hoy imputada) se atrevió a decir que son desgravaciones «para todas las familias» y que solamente unos pocos aplicaban a centros concertados ¿a qué centros públicos van los alumnos en los que haya gastos de escolaridad y adquisición de vestuario de uso exclusivo escolar, que puedan llegar en porcentajes inferiores al 15% a 900€ por hijo?
    http://www.docentesconeducacion.es/viewtopic.php?f=2&t=399#p1623

    1. Al final entre los módulos de los conciertos educativos, ingeniería fiscal de diferente tipo y ayudas varias, va a resultar que, no sólo la concertada segregadora no es más barata que la pública, si no infinitamente más cara para las arcas públicas 🙂

      Muchas gracias por el comentario y los enlaces.

  2. Olvida usted que estas desgravaciones son para los donativos a cualquier fundación (Médicos sin fronteras, RANA, de partidos políticos, etc)
    y que nunca son obligatorias.
    Por otra parte, las fundaciones no pueden traspasar su fondo económico a una empresa lucrativa.
    En cualquier centro, público o privado, hay a lo largo de todo el año un desfile de fundaciones que informan de sus actividades… y buscan, claro está, donaciones…

    1. Pervertir el significado de las fundaciones como Médicos sin Fronteras y compararlas con una fundación que, simplemente se dedica a enjuagar un determinado servicio, como la Educación, que está pagado con el dinero de todos y que está sometido a un repago con estas cuotas «voluntarias» (eso sí, si no las pagas, curiosamente, recibes presiones) que gestiona una fundación creada para no desgravar, es muy triste. Por cierto, les informo que no hay ningún tipo de fundación que pueda generarse desde un centro público para obtener capital por ser ilegal. Revisen la normativa.

  3. hola. me puedes responder a una pregunta: porque los funcionarios podéis elegir entre sanidad pública y privada y los padres no podemos elegir el colegio de nuestros hijos?

    1. Este es un tema que he comentado en varias ocasiones. Si lo que quieres es hablar sobre ello, busca el artículo en el que hablé sobre ese sistema y mi posicionamiento… En caso contrario, lo único que pretendes con este comentario es escurrir el bulto de entrar en el debate planteado. Algo que queda muy bien para desviar la atención pero que es muy poco útil para los lectores de este blog.

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