Inspección educativa 2.0

Una temática pendiente para escribir. Un tema que algunos «malos» compañeros, que están en la función inspectora, me llevan incitando desde hace mucho tiempo a escribir. ¡Qué riesgo para ellos!

Lamentablemente para ellos, este articulo no va a versar sobre la función inspectora como tal. Ni sobre los propios Inspectores de Educación. Va a seguir la dinámica constructiva para intentar exponer unas mejoras necesarias para el siglo XXI de, una tarea, que considero imprescindible y, que cada vez parece estar más sujeta a cargas burocráticas.

¿En qué consiste la Inspección educativa?

La legislación vigente (LOE 2/2006) marca muy claramente las funciones de dicha Inspección:

  1. Supervisar y controlar, desde el punto de vista pedagógico y organizativo, el funcionamiento de los centros educativos así como los programas que en ellos inciden
  2. Supervisar la práctica docente, la función directiva y colaborar en su mejora continua
  3. Participar en la evaluación del sistema educativo y de los elementos que lo integran
  4. Velar por el cumplimiento, en los centros educativos, de las leyes, reglamentos y demás disposiciones vigentes que afecten al sistema educativo
  5. Velar por el cumplimiento y aplicación de los principios y valores recogidos en esta Ley, incluidos los destinados a fomentar la igualdad real entre hombres y mujeres
  6. Asesorar, orientar e informar a los distintos sectores de la comunidad educativa en el ejercicio de sus derechos y en el cumplimiento de sus obligaciones
  7. Emitir los informes solicitados por las Administraciones educativas respectivas o que se deriven del conocimiento de la realidad propio de la inspección educativa, a través de los cauces reglamentarios
  8. Cualesquiera otras que le sean atribuidas por las Administraciones educativas, dentro del ámbito de sus competencias

En definitiva, los Inspectores, son los encargados de resolver aquellas dudas y cuestiones que no puedan resolverse por los centros educativos.

Pero nos seguimos yendo por las ramas. El artículo no va de ello. Va de adaptar dicha función a las necesidades comunicativas actuales. A exprimir los mecanismos de que nos dota el 2.0 para hacer la tarea inspectora más cercana a los centros educativos. A facilitar el contacto íntimo que, dependiendo de la carga burocrática del Inspector que toque en tu centro, se echa tanto de menos.

Son algunas las Inspecciones que disponen de un mecanismo de comunicación interno. De un portal donde pueden consultar dudas entre ellos y discutir estrategias de actuación. Un portal demasiado limitado a un entorno de trabajo concreto y muy endogámico.

La función inspectora es necesaria en los centros. La función inspectora es necesaria para las familias. La función inspectora es fundamental para muchos docentes que, en su quehacer diario, se encuentran con problemas que no son de fácil respuesta por parte de los miembros del equipo directivo (compañeros que, en cuestiones de interpretaciones legislativas, normativa y demás, se hallan igual de limitados que uno mismo).

Por tanto, ¿por qué no acercamos la función inspectora mediante mecanismos de contacto más allá de las llamadas de teléfono, del correo electrónico o de las visitas puntuales a los centros? ¿Por qué no exprimimos la potencialidad de la red?

Se me hace extraño y, eso que alguna vez lo he comentado con compañeros que son inspectores, que no exista ningún tipo de iniciativa para crear una cuenta en las redes sociales para resolver las dudas puntuales de los docentes o familias que tienen alguna duda que pudieran solventar. Se hace raro ver que en Twitter o Facebook, excepto mediante cuentas personales, no existe ninguna cuenta específica de ninguna Inspección educativa. Quizás me equivoque y haya alguna excepción… pero esa excepción se habría de convertir en habitual.

Sería de agradecer que, además de tener esos mecanismos de contacto, dispusieran de un portal de acceso libre para la comunidad educativa. Un portal con posibilidad de «chatear con el inspector de guardia» para cuestiones puntuales. Un portal donde se fuera colgando la información de interés para dicha comunidad (más allá de los días de matriculación, las fechas de oposiciones o los contratos que está llevando a cabo la Administración educativa con determinadas empresas). Un portal personalizado para cada zona geográfica. ¿Os imagináis la posibilidad de que vuestro inspector pudiera resolveros las dudas online, sin esperas y con un feedback cuasi inmediato? ¿Os lo imagináis?

He tenido mucha suerte en mi relación profesional con los inspectores. Relación que, lamentablemente, por motivos médicos, ha tenido que ser habitual. Pero, más allá de la necesidad de los despachos y de la atención analógica… la red brinda una potencialidad que falta mucho a esos niveles para explotar.

Eso sí, sin olvidar los necesarios paseos por los centros. Se agradece verles por allí como un compañero más que se interesa por la realidad de lo que está pasando en las aulas. Os lo garantizo.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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