Interinos sine die

Me preocupa desde hace muchísimo tiempo la necesidad de las administraciones educativas de usar trabajadores de usar y tirar, en lugar de ir convocando plazas para reducir la temporalidad en el ámbito educativo. No, no es lógico que haya una bolsa de interinos de más del 30% (pudiendo superar el 50% en algunas especialidades de FP) y que se pretenda que dicho porcentaje permita una mejora educativa. Tener trabajadores temporales no genera ningún beneficio para ninguna empresa y, ahora que está tan de moda comparar la educación con una empresa, lamento informar a los gestores de la administración que, por lo visto, no tienen muy claro el beneficio que supone tener trabajadores motivados, con buenas condiciones laborales y no estando pendientes, curso tras curso, de los vaivenes legislativos que hacen que muchos docentes estén siempre en la cuerda floja. Y, en este caso no estoy hablando sólo de interinos ya que hay funcionarios que, por no sacar plazas a concurso, se ven obligados a periplos inhumanos. Ya, seguro que alguien de fuera dice… ¡es que vivís demasiado bien! No creo que tener unos derechos laborales dignos o pretender conseguirlos sea algo que debamos ocultar. Bueno, en un país donde las vacaciones se plantea considerarlas opcionales… poco podemos decir.

Fuente: https://profesorprecario.wordpress.com/

Esta semana se ha anunciado que la Conselleria de Educación de la Comunidad Valenciana convoca unas macrooposiciones en las que van a sacar 13000 plazas. Y ya la hemos liado. Sí, la hemos liado porque los interinos, en boca de su sindicato docente (principalmente STEPV) se muestran contrarios a lo anterior y exigen que se les consolide la plaza. Algo que, por lo visto, la ley no contempla y que exige, como mínimo, aprobar la parte de oposición para que sean contados los méritos. Algo que, por motivos variopintos, los interinos -especialmente aquellos que llevan años siéndolo- lo ven como la espada de Damocles que puede echarles de su trabajo porque consideran que, al haber estado trabajando X años, ya son suficientemente válidos para que la administración los haga fijos.

Houston, tenemos un problema. Hacer fijos a los interinos implica ir contra los principios de mérito y capacidad que se exige en el acceso a cualquier cuerpo funcionarial pero… ¿qué hacemos con trabajadores válidos que, en principio, van a tenérselo que jugar todo a un examen y que dicho examen va a tener afección sobre su futuro personal? ¿Alguien se imagina qué pasaría con aquellos interinos de más de cincuenta años a los que, por haberse convocado esta cantidad de plazas, se les echa de la profesión docente? ¿Dónde los vamos a colocar? No, no es todo tan fácil. Y, el gran problema es que llevamos permitiendo en nuestro país una bolsa de interinos que, incluso a ojos de Europa, es totalmente desproporcionada.

Creo que el tema es una patata caliente que, se haga lo que se haga, va a acabar perjudicando a alguien. Si se intenta funcionarizar a los interinos estamos yendo en contra del propio principio del funcionario; si se les hace indefinidos, obliga a coexistir en los centros educativos a profesorado de tipo A y de tipo B (algo muy peligroso y nefasto) y, cualquier otra opción pasa por hacer algo con imaginación, ciñéndose a la ley y, protegiendo los derechos de los trabajadores. Algo complejo que no se soluciona sacando 13000 plazas de la chistera sin saber qué hacer con estos interinos sine die. Grandes profesionales que pueblan nuestras aulas y que, por desgracia, se han convertido en un problema al obviar, en la toma de decisiones, que tras los números están personas.

Tengo claro que se debe reducir al mínimo la tasa de temporalidad en los sectores estratégicos (léase educación, sanidad y seguridad). También tengo claro y meridiano que, no siendo el mejor sistema, a día de hoy las oposiciones son el sistema más objetivo de acceder a un puesto de trabajo público. El problema es que se ha tirado de profesionales y no deberíamos caer en el error de pensar que son de usar y tirar porque, al final, no es cuestión de estatus laboral y sí de profesionalidad. Y entre los interinos hay buenos y malos profesionales (al igual que entre los funcionarios).

¿Cómo solucionamos lo anterior sin perjudicar ni a los interinos ni a aquellos que, ahora acaban una carrera y quieren dedicarse a la docencia o cambiar de sector laboral? Quizás reformulando el sistema de oposiciones como planteé hace más de un par de años. Pruebas calcadas a las de las especialidades que se quiere impartir, otra de cultura básica y, una tercera prueba para demostrar competencia profesional de la que podría quedar exento un interino por evaluación, a lo largo de un par de años de su práctica profesional. Algo que haría que los interinos que superaran el proceso no tuvieran que pasar por el año de prácticas.

Eso sí, o arreglamos todo el tema de la carrera profesional en su conjunto (desde las oposiciones, hasta la evaluación de los funcionarios por un sistema objetivo) o nada de lo que planteemos será más que hacer remiendos o chapuzas. Y no hay nada peor que ser chapucero cuando hay tanto en juego.

Este post es el resultado de la petición de una plataforma de interinos, para que expresara mi opinión, sobre esta convocatoria masiva de plazas en la Comunidad Valenciana. Espero que sea lo que me habéis pedido :)
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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

5 Comments
  1. Lo que yo me pregunto es lo siguiente:

    Si un aspirante supera la fase de oposición tres veces seguidas pero no obtiene la plaza por falta de méritos, ¿tiene que seguir haciendo los exámenes de la fase de oposición si ha demostrado suficientemente que está preparado?

    Me parece una injusticia. Aquellos aspirantes que superan la fase de oposición, algunos incluso quedando en primer o segundo lugar con notas altísimas, incluso 10, deberían quedar exentos de esta prueba, pues ya la han superado y por tanto quedar a expensas de obtener los méritos, salvo que quieran superar la nota de la oposición. Por ejemplo si en la oposición sacan un 5 y quieren superar esa nota, que se presenten, pero no debería ser obligatorio pues han demostrado con creces que conocen el contenido que han desarrollado, pero aquellos que sacan en la oposición buena nota y no quieran, no deberían ser obligados, año tras año a repetir el mismo examen.

    Saludos

    1. Lo que comentas José es algo que también debería revisarse. No es de lógica que alguien que ya ha superado parte del proceso de oposición deba repetir cada año las pruebas superadas (salvo que, como bien dices, quiera el aspirante subir nota en esa parte del proceso).

      Un saludo.

  2. Tocas cuestiones interesantes. El problema que yo veo es que mezclamos cosas cuando hablamos de estos temas. Los interinos no pedimos que nos den una plaza, lo que pedimos es consolidar nuestros puestos de trabajo. ¿Por qué pedimos esto? Pues porque la mayoría llevamos más de tres años encadenando un contrato tras otro y eso es un fraude de ley cometido, para más INRI, por la administración pública, que ahora no quiere hacer caso de las sentencias europeas y convocan oposiciones para echar a todas esas personas que hemos estado trabajando como si fuéramos indefinidos, pero encadenando un contrato tras otro. Tiene bemoles que la administración, en vez de hacer lo que tiene que hacer, que es declarar al funcionario interino que ya lleva años siendo contratado trabajador indefinido, se dedique a darle la vuelta a la tortilla una y otra vez, con tal de no cumplir las sentencias judiciales, esto es, la ley. Además de funcionarios, somos trabajadores, que una cosa no quita la otra y, como tales, tenemos unos derechos que ahora mismo las instituciones públicas están echando por tierra y pisando bien pisados. Y en esas estamos, simplemente exigiendo esos derechos.

    Sobre las oposiciones, no estoy de acuerdo, pues el sistema es muy mejorable incorporando, por ejemplo y pensando rápido, el anonimato que ya está presente en regiones como Murcia, donde el candidato no pone su nombre en el examen, sino un código que le dan, y garantizando la objetividad en las correcciones, incorporando algo tan sencillo como un examen de tipo test sobre todo el temario, no la absurdez surrealista de ahora que consiste a contar un tema de entre todos los que hay y que prima el azar, por encima de la preparación. En otros ámbitos, como en el de la medicina, el examen que les sirve para poder decidir la especialidad por la que van a optar es, precisamente, de tipo test. Tiene sus contras pero tiene un pro importantísimo, que el hecho de que una pregunta esté bien o mal contestada no depende del criterio subjetivo de nadie, cosa que siempre me ha parecido terrorífica.

    1. Yo no quiero que pueda haber dentro de un centro educativo (ya me chirría bastante que se tire tanto de profesionales en precario) laborales indefinidos que coexistan con funcionarios con, por cuestiones legislativas que no creo que cambien, diferentes derechos laborales. No quiero tampoco que esa consolidación signifique el querer cargarse a los funcionarios como estrategia última por parte de algunos políticos que lo alientan. Creo que, al final, el pan para hoy y el pensar a corto plazo, lo único que hace es perjudicar a todo el colectivo (sí, incluso a los interinos).

      No, no me parece bien que la bolsa de interinos haya llegado a estos extremos ni que sean considerados profesionales de segunda por parte de la administración. Eso sí, tampoco me parece bien que, no existiendo concursillo en muchas Comunidades, veas como (por ejemplo en la Comunidad Valenciana) habrá interinos que trabajarán al lado de casa mientras que funcionarios se verán obligados a desplazarse cientos de kilómetros. Hay unas reglas del juego y, como en cualquier empresa (sí a algunos les gusta reflejarse en ese modelo empresarial) hay diferentes grados «de trabajador».

      En referencia a las oposiciones, un tipo test que permitiera conservar la puntuación a lo largo de cinco convocatorias y sacar TODAS las plazas orgánicas a oposición cada par de años sería algo que mejoraría, y mucho, el sistema. Eso sí, después otorgar el máximo valor a los méritos por experiencia siempre que, en ningún caso, acabes rompiendo las posibilidades de acceso de nadie.

      Ya ves que no estamos tan alejados en nuestras posturas…

      Un saludo y muchas gracias por comentar.

  3. Es lamentable que personas que llevan años trabajando de forma precaria puedan quedarse en la calle por un sistema de acceso injusto que no valora la experiencia laboral…Han utilizado a miles de interinos como mano de obra barata para al cabo de los años echarlos a la calle

    ¿Qué pensarían ustedes de una empresa que después de formar a sus trabajadores en las tareas más delicadas e importantes y tras años de trabajo, los echara a la calle y contratará personal nuevo e inexperto? Es seguro que responderían que sus responsables se han vuelto locos y que van a llevar su negocio a la ruina.

    Ante un “sistema” de estas características que ha favorecido y permitido “desde dentro” un engranaje de discriminación y de explotación laboral continuada en el tiempo; que ha normalizado un evidente fraude de ley en el trato dado a los interinos; que ha pactado como solución a ese fraude, mirar para otro lado; que ha dado el visto bueno al hecho injusto de que ante un mismo trabajo las retribuciones y los derechos de los profesionales no sean los mismos, estableciendo castas entre ellos; y que ha utilizado a miles de interinos como mano de obra barata para al cabo de los años echarlos a la calle.

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