Introducir Instagram como herramienta educativa

Debo reconocer que Instagram es una de las herramientas de uso masivo a las que sigo sin darle uso habitual. Me cuesta entender la necesidad de publicar, de forma continuada, imágenes acerca de lo que hago, lo que veo o, incluso, esos selfies ahora tan de moda. Sí, no soy muy partidario de Instagram, pero ello no obsta a que pueda ver sus enormes potencialidades para ser usada en el aula. Una herramienta que, nuestros alumnos, seguramente poseen en forma de app en su teléfono móvil porque, ¿quién duda de la rápida expansión de una herramienta tan sencilla y que permite, dentro de una sociedad cada vez más necesitada de mostrar sus interioridades, compartir de forma fácil lo anterior? Así pues, como me dijo una vez alguien, si ves algo que puede ser útil para el aula… úsalo.

Fuente: Wikimedia
Fuente: Wikimedia

Pues bien, cómo podríamos usar Instagram para que, dicho uso pudiera repercutir positivamente en nuestras aulas. Ya supongo que nos encontramos en un contexto donde el uso de dispositivos móviles va a ser permitido porque, en caso contrario, más vale abandonar esta posibilidad y cualquiera que se aleje de esos manuales obsoletos en papel o en digital que nos suministran terceros.

¿Qué es Instagram y cómo puedo utilizarlo?

Las ideas fundamentales que deberían subyacer tras su uso es que nos aporte algo. No tiene ningún sentido usar una herramienta para hacer lo mismo que podríamos hacer sin la misma aunque, en este caso, es fácil entender que hay cuestiones que, serían imposibles de implementar sin su uso…

¿Qué tal una competición de imágenes acerca de nuestro centro educativo o localidad donde se halle el mismo?

La idea de instagramear (sí, palabreja no reconocida por la RAE para indicar que se han hecho fotos y subido a Instagram) contextos educativos siempre resulta interesante. Los entornos y el espacio donde se da el aprendizaje puede ser interesante para ser trasladado a imágenes. Un concurso o, quizás la posibilidad de crear carpetas para compartir una visión global de los espacios, podría ser una buena opción. Con lo anterior conseguimos un «sentimiento» de pertenencia a la institución y, que los alumnos tengan la sensación de pertenecer a algo, siempre resulta muy interesante.

Subir y compartir imágenes interesantes por parte del docente, alumno o padres

Compartir una carpeta donde el docente va colgando imágenes de su asignatura o, incluso, de cuestiones que tienen que ver con los espacios donde trabaja (o cómo lo está haciendo) ayuda a romper la brecha docente-familias. ¿No puede ser interesante que los padres sepan cómo elabora materiales el docente y cómo, en ocasiones, les muestra espacios o invita a participar dejando sus comentarios en Instagram? Sí, muchos padres también tienen Instagram… aprovechémoslo.

Abrir y dar visibilidad al aula

¿Y si colgamos el trabajo que van haciendo los alumnos y cómo se trabaja en el aula? ¿Y si fomentamos la creación de unas carpetas donde los alumnos puedan subir sus percepciones del aula? Porque, no lo olvidemos, las fotografías en muchas ocasiones son la extensión de cómo se ven las cosas. No hay fotografías buenas o malas (a este nivel), lo que sí hay son puntos de vista. ¿No sería bueno recopilar esos puntos de vista en diferentes imágenes?

Publicar imágenes relacionadas con la asignatura que se imparte

Si uno es docente de Tecnología (barro para casa) y va a ver cómo se realiza una competición de robots o acude a una feria tecnológica, ¿por qué no publicar en abierto esas imágenes por si interesan a los alumnos? Lo mismo para cualquier otra materia. ¿No os imagináis una excursión que realiza el docente por el monte donde se permita a los alumnos de Ciencias acceder a diferentes especies de vegetación y de orografía? Porque, al fin y al cabo, todo es aprendizaje. Y el aprendizaje compartido siempre es más útil.

Animar a los alumnos

Imágenes motivadoras. Paisajes maravillosos. Sitios donde se expresa relajación. ¿Por qué no compartir imágenes que puedan aportar calidez al trato humano tan necesario con los alumnos? Sí, hay veces que las imágenes motivan. ¿Quién no recibe en Facebook imágenes tomadas en Instagram de puestas de sol fantásticas y paisajes sin parangón? ¿Por qué no compartirlo también con los chavales? ¿Y qué tal si ellos también comparten las suyas? Bueno, y ya si los padres participan en el «juego» de compartir… no digamos.

Juegos de geolocalización

Hoy en día que está tan de moda el hacer determinadas actividades que implican la geolocalización, ¿por qué no incentivar a que los puntos de control de esa «caza del tesoro» sean instagrameados? ¿Por qué no seguir esa actividad desde Instagram? ¿No pensáis que sería interesante?

La verdad es que, a voz de pronto, me surgen multitud de cosas que podemos hacer en el aula con Instagram. Quizás no sea una de las herramientas, como he comentado antes, a las que por ahora le haya dado prioridad en su uso pero, ¿por qué no ponerme a usarla en vista de lo que creo que puede hacerse con ella? Nada, otra más para añadir a mi maleta 2.0 para el nuevo curso.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link