La causa del fracaso escolar es…

Cuando uno lleva años en las aulas puede hacer suposiciones, basadas en su experiencia, acerca de cuáles pueden ser las causas de que sus alumnos vayan mal en su asignatura. Bueno, después de las charlas sobre esos «casos» más flagrantes entre compañeros, también puede inferir que el fracaso escolar es una mezcla de situación socioeconómica, familiar y, en alguna ocasión -las menos- debida a determinados problemas que puede tener el alumnado por estar, o bien poco integrado, o bien tener algún problema neurológico determinado. Seguramente estamos todos los docentes de aula equivocados en esa percepción porque siempre nos dicen que las causas de ese fracaso escolar es, simple y llanamente, un problema de la manera en que impartimos clase. Sí, setecientos mil docentes estamos equivocados en nuestras percepciones y, curiosamente, tenemos la culpa del fracaso escolar de millones de alumnos que han pasado por los centros educativos y que, por culpa de nuestras malas praxis -no conozco dos praxis iguales ni dos docentes homogéneos pero da igual- estamos haciendo fracasar al 30% de nuestro alumnado. Somos así. Siempre hemos sido para algunos la única causa de ese fracaso y de no querer mejorar en nuestro trabajo. Supongo que si extrapolamos lo anterior vale para todas las profesiones. Ergo, los precios de las viviendas subieron porque todos los albañiles han querido cobrar mucho por trabajar menos, los retrasos en los vuelos se dan por culpa de los pilotos que, al cobrar tanto y trabajar tan poco, quieren joder cada cierto tiempo al personal retrasando lo indecible su subida a los aviones y, cómo no, siempre hay los típicos médicos vagos que en pleno período de cuarenta visitas diarias quieren tomarse un café a las cuatro horas ininterrumpidas de ver a sus pacientes. Que todos sabemos que la causa de que algo falle es de los trabajadores. Y más de los colectivos. Porque no hay nada mejor que culpabilizar a los trabajadores de un ramo o de otro para sentirse uno realizado.

Fuente: ShutterStock

No discuto que haya malos profesionales en cualquier profesión. La docencia no es diferente de otras. Las personas son variopintas y su manera de enfocar el trabajo también. Eso sí, por desgracia, eso de extrapolar culpabilizaciones masivas o construir campos de concentración para eliminar en masa a alguien por pertenecer a un determinado partido político, pensar de una determinada manera, tener un determinado color de piel, nacer con o sin atributos sexuales determinados y, por qué no decirlo, trabajar en una determinada profesión, es algo demasiado habitual. Bueno, es lo más fácil. Así uno se queda ancho y no se preocupa de su parte de culpabilidad. Culpabilidad por dedicar sus esfuerzos a la crítica fácil a un colectivo en lugar de a prácticas puntuales que se dan en él o, incluso, a quien lo gestiona por estar haciéndolo mal. Ya, ya sabemos que es más fácil atacar al más débil y los trabajadores somos el eslabón más débil del sistema.

Al final me he liado porque, os prometo que quería hablaros de una de las causas del fracaso escolar. Quizás, la más importante porque, al final va a ser que todo lo que creemos es erróneo y que el fracaso escolar se soluciona yendo con zapatillas de ir por casa en el aula.

He escrito el artículo de hoy porque, mucho me temo que, en breve, cuando se acabe de criticar a los estibadores nos va a volver a tocar a los docentes. Sí, últimamente siempre somos el comodín de la crítica.
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Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

1 Comment
  1. Dos aspectos del fracaso escolar: estudiar no sirve para ascender socialmente, sí servía hasta los años 90-00. 2º La democratización total traída con la LOGSE se está haciendo en base a la titulitis, «regalar» títulos es lo que hacemos muchas veces… Es decir, el objetivo del sistema es que el alumnado llegue al 5, a partir de ahí no hay problema.

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