La maestra troll

A veces uno tiene ganas de reírse de todo un poco y, siempre es bueno desmitificar determinadas figuras que, por desgracia, pueblan las redes una vez han agotado los bares. No, no es malo ser un troll. Menos aún cuando, en días como hoy, uno se encuentra falto de inspiración y siempre es bueno usarlos como hilo argumental de uno de esos artículos basados en golpes de suerte por ser tal el despropósito argumentativo de algunos que no puede ser de otra forma. No, no voy a nombrar a la interfecta ni tan sólo voy a decir en qué colegio trabaja dando clase aunque tenga esos datos. No vale la pena y es sólo un troll más cuya interacción permite echarse a uno, que ya está más allá de la crítica vacía, unas risas.

Voy a hacer un breve esbozo de la situación. Artículo publicado cuestionando una experiencia personal con una metodología y pidiendo, por favor, que alguien me comentara sus experiencias o expusiera, de forma más o menos argumentada, su posicionamiento. E, incluso, lo dejaba abierto a una posible disidencia porque, como siempre digo, no hay mejor aprendizaje que el que se da con personas que piensan diferente que uno. Ya, tener la manía de dejar abiertos los comentarios e interaccionar con todo el mundo en las redes es lo que tiene: mucho peligro.

Nada, que por lo visto algunos siguen sin entender nada y, por desgracia, después de algunos comentarios del tipo «ignorante», «falto de vocación» o «mal docente» (supongo que vertidos por docentes escondidos bajo el anonimato aunque, viendo algunos errores de ortografía, puedo tener mis dudas) me llega la perla de la corona. La típica maestra troll que hace el mejor comentario que puede hacerse en cualquier blog. Un comentario en el que, quedándose tan pancha y poniendo su correo electrónico en el comentario (no, no se publican pero sí que me permiten saber quién es el autor o la autora de algunos) me comenta lo siguiente…

Primero os pido una lectura reposada del comentario y, a ser posible una relectura del mismo porque, quizás yo lo haya interpretado mal. Sinceramente, no creo que nadie con dos dedos de frente pueda considerarse «adicto» a una metodología educativa. Coño, que la educación tiene mucho de adaptabilidad y personalización de aprendizajes más que de adicción. Que no es cocaína ni heroína por mucho que, para algunos les suponga una parte importante de su vida. Pero bueno, tampoco pasa nada. Cada uno decide a qué es adicto aunque, por desgracia, ser adicto a un método o solución milagrosa dice bastante poco de la calidad profesional de uno.

Después de la adicción empezamos con argumentos sin haber ni tan sólo leído el artículo. Sí, muy lógico decir que le gusta el ABN porque es su cocaína educativa y no haberse leído el artículo. Por cierto, la expresión que comenta es del principio del artículo donde, ni tan sólo se ha llegado a plantear el objetivo del mismo. ¿Os imagináis a esta maestra -sí, digo maestra porque lo es- haciendo lo mismo con todo lo que lee? ¿Les dice lo mismo a sus alumnos o sólo vale para ella? Qué miedo. Qué horror poder tener a alguien que es capaz de juzgar algo sin habérselo leído. Bueno, y si a lo anterior lo juntamos con el simple hecho de presuponer cómo es alguien por el simple hecho de poner una especie de biografía esquematizada y poco seria en su avatar que usa en el blog o en Twitter ya clama al cielo. Bueno, clama a muchas cosas.

Pero un personaje así jamás puede acabar su argumentación sin la típica superioridad moral que es inevitable que se otorgue. Sí, uno ya es mayorcito para saber entender las cosas, leer los argumentos (que estén acordes o no con una determinada visión educativa) y, una vez analizados, posicionarse en un sentido o en otro pero, para eso uno debe haberse leído las argumentaciones de uno y otro. No vale con quedarse en la fotografía del avatar, una frase descontextualizada o, el simple hecho que te caiga bien o no a priori alguien que desconocer por haber cuestionado o planteado que las drogas no son buenas.

Ya, ya lo sé. No se debe alimentar al troll pero, en este caso me apetecía hacerlo. Más que nada porque no quiero que personajes así puedan sentirse impunes ante las barbaridades que, de foma tan difícil de defender, pueden articular en ese mundo digital que, amplifica los errores, descontextualiza situaciones y permite, por suerte, detectar fácilmente a esos que no se sabe qué están haciendo en un aula por su incapacidad manifiesta de leer, entender o, simplemente, debatir con alguien que les plantea divergencias.

Un abrazo Gema y, sinceramente, siento que no vuelvas a entrar en esta página porque te vas a perder una de mis siempre incoherentes disertaciones. A propósito… un saludo para tus compañeros de ese bonito pueblecito de Toledo 🙂

No, no es Gema. Son la cantidad de docentes que, desde el anonimato o sin él, se dedican a argumentar contra alguien por el simple hecho que dice algo que va contra su "religión educativa". O, a veces, ni tan sólo por eso y, simplemente, porque no le gusta la foto de uno.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments
  1. Desde que he descubierto tu blog (permíteme el tuteo, aunque tú me has de tratar de Su Magnificencia) disfruto del mismo y he de decirte que no encuentro ninguna discrepancia que me obligue a refutarte. Solo pequeñas cuestiones de detalle que se intercalan en tus escritos y que aunque si podrían comentarse, no me suponen ningún obstáculo para gozar de tus colaboraciones, alguna de las cuales he compartido en mi perfil del Facebook. Es probable que sea el profesional de la docencia más veterano que te sigue y por eso me he permitido la pequeña broma del tratamiento. Con mi agradecimiento por tu labor y con mi ofrecimiento colaborativo te envío un saludo de entusiasmo admirativo.

    1. Muchas gracias por tus palabras excelentismo comentarista. La veteranía, como no podría ser menos, no es un grado, son varios. Por cierto, esa oferta de colaboración ya sabes que siempre es aceptada ya que, por algo tengo abierta esa posibilidad en el blog. Así pues, abre la pestaña «colabora» y ponte a ello (sí, ya ves que he acabado tuteándote xD). Un saludo.

  2. Tengo que disentir. Yo creo que está genial que esta maestra no vuelva entrar en tu blog. En muchos grupos en los que estoy, siempre hay alguien más alto, más rubio y con los ojos más azules. Cada vez que opino y sale el ataque gratuito, doy la callada por respuesta, pero me parece que tu respuesta es mucho más acertada. ¡Qué pena de persona y qué pena de alumnos en los que está influyendo! Y tú, sigue escribiendo. Ya sabes que te seguimos muchos docentes desconcertados.

    1. No, yo no creo que sea bueno que esta maestra no vuelva a entrar en el blog. Creo que para algo me he esforzado para contestarle de forma educada 🙂 Yo también soy de los que doy callada por respuesta en la mayoría de ocasiones pero, a veces y a falta de inspiración, siempre es bueno usar alguno de estos «maravillosos» argumentos como leitmotiv de un artículo. Gracias por seguirme aunque creo que el desconcierto -al menos en mi caso- ya está llegando a unos extremos…

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link