La «manada» educativa 2

No me llevo nada bien con los matones. En mi trabajo intento evitar que nadie abuse de los demás, se base en su situación de supuesto «poder» o, simplemente, sienta la necesidad de otros para sentirse protegido. Las personas somos un ser social y, por ello, son muchas las ocasiones en las que buscamos el apoyo de personas afines para poder superar dichos obstáculos, conseguir un grupo de amistades o, simplemente, tener un espacio para poder sentirnos a gusto. Es por ello que las sectas se expanden alegremente. Se basan en esa necesidad imperiosa de tener apoyos para hacer o decir tal o cual cosa. Más aún, apoyos para que cuando uno diga algo de un amigo, salte la «manada» como un resorte contra esa persona que ha dicho lo anterior. Así se supone que se da más miedo. Así se crea un espíritu de protección. Así, en definitiva, se crea algo parecido a esas jaurías que por cuestiones naturales se montan cierto tipo de animales. Seamos sinceros, el hombre es solo un animal más y, salvo que ponga en valor ese raciocinio que se le da al nacer, que debe regarse con fruición a lo largo de toda la vida o, simplemente, decida que la individualidad es mucho más importante que el formar parte de un colectivo (sin ignorar las reglas sociales, adaptarse a ellas e intentar mejorarlas para el procomún), se convierte en algo muy parecido a eso que la naturaleza ha dado por llamar de muchos nombres. He usado los de jauría o manada por ser de los más comunes. Y repito que no es malo pertenecer a un grupo si dicha pertenencia no anula tu individualidad.

Hoy ha sido el cuestionar ayer a determinados docentes que están más preocupados por su realidad paralela basada en innovación desenfrenada, premios o, simplemente ver si el recorte de la barba sería lo suficientemente interesante para estar guapos para el evento que organizan en breve para, curiosamente, encontrarme con calificativos variopintos acerca de lo mala persona que soy. Creo que algunos no entendieron nada de lo que leyeron ayer pero, ya que hoy uno de esos personajes (que van en bloque, no tienen pensamiento individual y, por desgracia, tienen una concepción de ciertos aspectos como únicos) me menciona indirectamente, creo que toca darle ese post que me ha exigido en su ristra de tuits. Lo de ocultar nombre y apellidos deja de tener sentido. Menos aún cuando estos personajes lo que pretenden, supuestamente, es abrir las ventanas de su aula a la sociedad. Una sociedad por la que parecen no sentir ningún tipo de aprecio ya que su mutis acerca de todas las cuestiones que afectan a sus alumnos (y no me refiero a si flippeamos o no el aula) ha sido siempre su leitmotiv.

Fuente: Twitter

Vamos a centrarnos un poco y a intentar dilucidar los tuits de este «personaje» (podría haber sacado algún otro pero, creo que éste representa bastante bien la fijación que tienen algunos por mi persona). No entro en los mensajes en los que me llaman ciertas cosas porque, al final, lo privado entra dentro de otro concepto. Creo que se olvida de todos aquellos artículos que publican su «secta» criticando a todos los que no piensan como ellos, llamando malos docentes a los que dan clase sin usar su metodología o, simplemente, se sienten superiores a los demás por decir que «si uno no usa flipped classroom o metodologías activas está haciendo daño a la educación y debería irse a su casa». Creo que el tuit está borrado pero si no era suyo, creo que es de algunos de los de la cuerda. Crecer y ayudar al prójimo nada tiene que ver con no poder cuestionar metodologías educativas. Bueno, eso es lo que creo como docente.

Un detalle que me gustaría aclarar es que en ningún momento se compara a docentes (ni a ti ni a tu club) con los violadores de la manada. Se cuestiona que hay docentes que siempre se ponen de perfil cuando toca posicionarse sobre ciertos temas mucho más importantes que hacer un vídeo truño, decidir el bailecito para unas jornadas innovadoras o, simplemente, irse retroalimentando con lo maravilloso que se es. Nadie ha entendido de mi post de ayer lo que dice este personaje pero, por si acaso, vuelvo a recomendar que se lo lea (o que lo haga todo el mundo que le apetezca para ver si realmente digo lo que dice él que digo). A lo mejor es falta de comprensión y por eso he intentado aclararlo en este párrafo. ¿Es una sobradez acusar de falta de comprensión? Claro que sí. Es algo esencial para un docente y lo dice alguien que, en ocasiones se equivoca, en la interpretación de ciertas cosas y pide disculpas. Supongo que me pedirá disculpas por no haber entendido nada o simplemente quedarse en que lo he escrito yo y vamos a por él. Esto del «a por ellos» ha calado muy hondo en ciertas personas. Los hooligans enfurecidos y embrutecidos por su incapacidad de ver más allá de su equipo es lo que tienen.

Fuente: Twitter

Recuerdo que quiso quedar conmigo porque, hace un tiempo como esto del flipped no acababa de despegar y no le acababan de hacer caso en el grupo (esto son suposiciones), quería reunirse conmigo para hablar y hacer algo parecido a ese intercambio de enlaces que tan habitual es en algunos blogs. Curiosamente el mismo correo que me envió para quedar lo he visto recibido por otros compañeros y lo comentamos. Ahora revisado en perspectiva el asunto queda muy claro cuál era su objetivo. ¿Os suena el yo te sigo si tú me sigues en Twitter o yo te froto la espalda a ti y tú a mí? La verdad es que me alegro no haber podido quedar. Y no fue por él porque mucha gente sabe que no puedo quedar por motivos personales ya que mi vida es muy complicada. Algo que poco tiene que ver con que no intente, cuando puedo, ir a muchos sitios y hablar con la gente. Eso sí, jamás procuro hacerlo para la foto ni para que se sepa que he estado con tal o cual persona porque, lo importante es el quedar no el decir he quedado con menganito o fulanito. Seguro que me equivoco pero el mismo correo recibido por varios compañeros para ofrecerse a lo mismo…

A propósito, ¿os habéis fijado que necesita sentirse arropado en su crítica? Busca ese apoyo porque, al final, es lo único que le permite sustentar sus ideas. La verdad es que pasados unos años y conociéndome, al menos virtualmente por lo que digo en mis posts, alguno debería entender que no me importa saber quién es uno, cuántos tiene entre sus «colegas» o forma parte de no sé cuál «tribu». Me hago muy mayor y estas cosas me importan más bien poco. Eso sí, me lo paso bien con el asunto. Bueno, bien hasta que veo que hay personas que pueden llegar a hacer caso a determinados personajes o a determinadas ideas educativas. Entonces me preocupo, intento analizar si me estoy equivocando y lo hablo. Hablo mucho. Quizás demasiado pero, cómo podría evitarlo… a una edad ya no cambiamos en determinadas maneras de hacer.

Pues sí, al final he escrito post pero creo que te queda bastante para ponerte a mi altura. Diría que unos cuantos centímetros 😉

Fuente: Twitter

Por cierto, ¿vale la pena escribir esto? ¿Aporta algo a quién lo lea? ¿Puede ser considerado algo más allá de una pataleta de mal gusto de un cascarrabias? Pues va a ser que, al menos a mí, me sirve. Y a lo mejor sirve a alguien más para cuestionarse que, en ciertos aspectos, hay movimientos educativos que no dejan de ser nada más que una secta. Movimientos de los que compartiría ciertas cosas pero que, al ver cómo funcionan y su visión de quienes no piensan como ellos, me obligan a huir lo más lejos posible del asunto. Por mí bien y por el bien de esa libertad individual de expresión y posicionamiento que considero sagrada.

No me gustaría finalizar el post sin darle las ganas al autor «involuntario» del mismo y pedir disculpas a mi mujer, porque no quería que lo escribiera porque decía que lo mejor era hacer oídos sordos al asunto. Hoy estaba bastante escaso de ideas y gracias a uno de los top de la lista de los 100 más flipped he podido escribirlo. Y matizar ciertas cosas. O dar más carnaza a determinados personajes. Quién sabe…

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Te dejo lo mismo que he puesto en Twitter:

    Por alusiones, me parece genial que escribas lo que quieras de mí. No me conoces. Has ganado, eres el puto amo. Lo mejor será que tu por un lado y yo por otro. No te das cuenta que haces daño a gente y me has hecho mucho daño. Igual es por tomarme las cosas muy a pecho…
    Enhorabuena, eres una magnífica persona. Seguramente, quiero creer que no eres mala gente… Y me queda muchísimo para ponerme a tu altura. Y voy a hacer caso a mi mujer de no escribir ningún post sobre ti.

    1. Por alusiones, el post es el simple resultado de tus tuits (la personalización la empiezas tú). No sé hasta qué punto puedes tomarte las cosas a pecho y entiendes el concepto de «hacer daño» porque, sinceramente, los calificativos con los que tú y tus «amigos» (que no lo son tantos porque van corriendo a contar tus cuitas y diarreas verbales) me taxonomizasteis dejan mucho de ser un debate para convertirse en algo muy poco educativo y que llega al mal gusto. Es bueno hacer caso a la mujer pero la autonomía de criterios es algo muy importante (tanto para un hombre como para una mujer). Disfruta de la crítica en pequeño comité. Ya os pasaré, con cariño, una foto mía para que podáis disfrutarla 🙂

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