La Nueva Educación

Nos estamos cargando el futuro. No, no se trata de una afirmación gratuita. Se trata de la realidad que subyace tras los intentos desesperados de determinadas organizaciones, multinacionales y personajes, con el apoyo directo o por omisión, de determinadas administraciones políticas y/o ciudadanos, que quieren hacerse con el control absoluto de la educación en nuestro país. Es algo mucho más complejo y complicado que lo que puede vislumbrarse a simple vista pero, sólo que uno escarbe un poco, se encuentra determinados intereses muy poco educativos tras la toma de determinadas decisiones, mediatización de determinadas cosas y, por qué no decirlo también, la conversión del sistema educativo público en una simple asistencialidad que potencia la segregación y determinadas prácticas muy alejadas del procomún.

Fuente: ShutterStock

Cuando una familia decide, dentro de la «perversa» libertad de elección de centro de la que tanto se llenan la boca algunos, elegir un centro privado (subvencionado con dinero público o no) para llevar ahí a sus hijos, ya está poniendo otra piedra para cargarse el futuro social, aumentar la inequidad y potenciar, aunque no sea de forma inmediata, los problemas que pueden llegar a darse en muchos lugares. No todo el mundo va a poder aislarse de la sociedad en el futuro y, salvo los que tienen muchísimo dinero que van a vivir en zonas aisladas, la mayoría de esos niños y adolescentes que estudian en esos centros, van a convivir con todo tipo de personas. Los centros educativos privados rompen esa necesidad de inclusión educativa y, por ello, son uno de los graves problemas sociales. ¿Estoy diciendo con lo anterior que su modelo educativo sea malo? No. Estoy diciendo que el modelo educativo que permite la existencia de una oferta privada de algo que convierte al alumnado y a sus familias en clientes es perverso y nocivo para mejorar la sociedad en su conjunto. Claro que a corto plazo puede dar la sensación de ser bueno para determinados padres que quieren optar por un determinado tipo de educación clasista para sus hijos pero, al final, la mayoría deberán convivir con otros. La sociedad es, por suerte, plural y rica. Una riqueza que se pierde desde el momento en que los niños pierden una inocencia de forma dirigida para realizar competiciones inútiles (léase preparación para simples exámenes o una simple competición deportiva donde lo único importante sea «machacar al contrario») o, se les aisla en guetos para seguir manteniendo los mismos modelos que los de sus padres o pertenecer a la misma estructura social. Demonios, lo de estructura social ya chirría. Más aún cuando el éxito o el fracaso se mide por la cantidad de dinero que uno tiene con independencia de lo que hace.

La educación es un negocio para muchos. Una oportunidad de mercado en el que participan alegremente determinadas empresas y falsas fundaciones. Hasta la Fundación Trilema, una de las menos mediatizadas pero de las que más está haciendo últimamente para hacerse con una parte del pastel, que va adquiriendo de forma continua centros educativos, está detrás de muchas de las publicaciones de libros de texto (con sus amigos de la iglesia católica, los cuales son poseedores de más del 90% de editoriales que «fabrican» los libros de texto que se compran en los centros educativos). No olvidemos que dicha Fundación está dirigida por Carmen Pellicer y cuenta con el apoyo inestimable de José Antonio Marina y no sólo se dedica a comprar centros educativos, también se dedica a influir en el gobierno para un futuro Libro Blanco del profesorado para crear perfiles afines entre los docentes para satisfacer un modelo empresarial. Al final, tirando del hilo, salen cosas muy interesantes. Más aún lo es ver cómo la Fundación Trilema tiene una parte muy importante del negocio también en el ámbito sanitario. Es demasiado humo para no quemarnos. Más aún al ver como determinados medios y sus patrocinadores apuestan abiertamente por defender este modelo de negocio. Incluso algunos sueltan esa frase tan comprada por algunos que no quieren entender qué subyace tras la misma de «que los recortes educativos sientan bien a la educación española» basándose en informes sesgados de PISA por los que se paga un montón de dinero público. A ver si nos caemos del guindo de una vez… PISA es y siempre ha sido el caballo de batalla de una organización empresarial como la OCDE.

Ya vemos que la sombra de la especulación educativa es muy alargada. Especulación en la que muchos participan de forma más o menos interesada y que, curiosamente, tiene hasta docentes que juegan al espectáculo privatizador. La última fue hace bien poco la de los Premios al Mejor Docente de España patrocinados por una entidad bancaria. Unos premios que se han mediatizado en prensa e, incluso, algunos se han sentido muy honrados por ser nominados o llegar a ser finalistas. Hay qué joderse. Bueno, algunos quizás anden faltos de ética o de sentido común pero, que una organización bancaria dé premios y nos parezca maravilloso es sólo indicativo de tener un problema. Y ya si nos vamos a analizar quién está detrás del Global Teacher Prize del cual ya tenemos algún finalista de perfil más o menos curioso, cuesta poco de sumar dos más dos. Bueno, visto el quórum de los espectáculos circenses en los que participa alguno de esos finalistas que agotan entradas entre los docentes, uno se plantea que lo de sumar a algunos no se les da demasiado bien. Tampoco se dan cuenta que con su presencia quizás avalan ese tipo de modelos empresariales que destacan la individualidad frente al buen hacer de la mayoría de docentes de nuestro país. Qué poco nos respetamos algunos. Así, ¿cómo vamos a conseguir que se nos respete?

La irrupción de modelos educativos y metodologías fantásticas carentes de cualquier evidencia científica también debería llevarnos a pensar acerca de ciertas cosas. ¿Por qué muchas de las investigaciones independientes (ejemplo) hablan de la brutal reducción del aprendizaje que se da usando esos métodos en los alumnos de familias socioeconómicamente más desfavorecidas? ¿No interesará, después de la mala experiencia para algunos de una educación pública potente de los ochenta, cargársela desde dentro? Seguro que la mayoría de docentes que usan esas metodologías lo hacen de buena fe pero… ¿no debería priorizarse al alumno, analizar lo más objetivamente posible si vale la pena para nuestros alumnos y contextualizar muy bien nuestras prácticas de aula? No es tan guay como ciertas cosas ni vende tan bien pero, ¿cuándo hemos interiorizado que lo importante es vender? ¿Quién nos ha imbuido esa situación? Las evidencias, tristemente, no están incluidas en ningún tipo de decisión política. Ni tampoco contar con ellas. Algo que hiede demasiado.

Y si me permitís tan sólo una pincelada a otro tema que también está muy relacionado con lo anterior: la tecnología y su desembarco masivo (la inversión en aparatos ha sido millonaria en los últimos años) en el aula. Tecnología que no es neutra y que, curiosamente, en los centros educativos donde estudian los hijos de los trabajadores de Silicon Valley, además de en sus domicilios particulares, restringen ese uso a sus retoños (fuente). Un detalle sin importancia…

Toda la parrafada anterior para recomendaros el fantástico vídeo realizado por la Asociación de Ciudadanos por la Educación Pública (@YoEPublica) donde se explica, bastante mejor que mis líneas anteriores, qué está sucediendo con la educación pública en nuestro país y los intereses de determinadas fundaciones, premios y el objetivo de centrar el modelo educativo en el docente. Es lo que tiene el formato vídeo 🙂

La Nueva Educación.

Por cierto, no es que me haya olvidado mencionar a Ashoka y su desembarco en España de la mano de grandes empresas, la privatización de los centros públicos catalanes mediante Escola Nova 21 con el apoyo de muchos docentes de la pública, los intereses reales tras la LOMCE y, un largo etcétera de temas, pero es que, al final, me he pasado en mucho de mi tiempo habitual para redactar los posts. Seguro que se me han quedado muchas cosas en el tintero pero, a estas horas de la mañana, no doy más de mí.

La educación debería mantenerse al margen del modelo neoliberal que impera en gran parte de la sociedad. No es una cuestión ideológica; es una simple necesidad de supervivencia y asegurar para nuestros hijos un futuro en condiciones. Un futuro mejor tanto para unos como para otros porque, al final, lo de supeditar la educación a espectáculos dantescos o permitir alegremente la irrupción (participando o no) de determinadas empresas, acaba teniendo sus consecuencias. Y no son muy positivas para la sociedad en su conjunto. Más bien, nada.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

1 Comment
  1. chapeau, casi, como siempre, maeztro !!! aunque difiero en algunas cozillas …se pué disí mas arto, pero no mas claro y en botica … salú y felí año desde er calYflato IndePenDiente de Zeviya #laCunadelPobreRío █▄【♥】▀▄▀ ▇☰ ☆✡EZLN۞✞

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