La realidad educativa

Vamos a hacer un esfuerzo y salir de las discusiones que se realizan en las redes sociales por un más que minoritario grupo de docentes volviendo a analizar la realidad del aula. Hagamos lo anterior a la de 3, 2, 1,… ya. Abramos los ojos y planteémonos la realidad educativa. Una realidad que no pasa por discutir acerca de si tal metodología educativa segrega o no o, por si el peinado del gurú de turno está mejor o peor situado encima de su cabeza. La realidad, por desgracia, no va de discusiones educativas y, ni tan sólo de cosas que algunos ven como de amplia extensión cuando son, en la mayoría de ocasiones, nada más que experiencias puntuales donde participan un reducido número de docentes y alumnos. No, en las aulas hay realidades y en los blogs, medios de comunicación más generalistas o redes sociales, mediatización de cantos de sirena que nos pueden gustar más o menos.

Fuente: ShutterStock
Fuente: ShutterStock

Desde hace un tiempo han desembarcado en mi centro los vendedores de libros de texto. Kilos y kilos de papel, alguna constraseña para acceder a sus maravillosos libros digitales y, una pequeña charla para hablar de las bondades de sus materiales. Eso sí, sin olvidar el maravilloso merchandising de esos calendarios maravillosos (siempre robo alguno para casa), algún boli y, con suerte, un lápiz de memoria. Algo que muy innovador no parece pero que es la realidad de estas fechas.

Puedo sumar a lo anterior el estrés por corregir exámenes, los trabajos que se amontonan encima de la mesa de la sala de profesores, las libretas a las que se debe dar un rápido vistazo, los bolis rojos que echan el típico humo de la primavera. Nada, lo de toda la vida. Cambia la máquina del café con suerte pero, al final, el profesorado hace lo de siempre. Y no, no es malo. Simplemente conviene volver a repensar y evaluar qué hay de cierto y qué de falso en lo que algunos expresan en las redes sociales o cuando se habla de Educación fuera de los centros educativos.

No creo que a ningún equipo directivo -ya suficientemente preocupado en cómo va a ofrecer las asignaturas el curso que viene y con qué profesionales por falta de información de la administración- le preocupe demasiado si va a montarse flipped classroom en sus centros, ABP o cualquier otra maravilla que, para algunos, parece que sea lo normal. No creo tampoco que al secretario del centro le preocupa nada más allá de cuadrar cuentas. ¿Y al jefe de estudios? Por favor, que suficiente tiene con lidiar con las hormonas de los alumnos en estas épocas y lo cansados que estamos todos.

La realidad educativa es la que es. Ni mejor ni peor que la que nos venden o nos podemos llegar a creer. La realidad educativa es aquella que nos encontraremos hoy que, por desgracia, viene muy poco marcada por la filosofía y la discusión de proyectos y, mucho por la necesidad de solucionar problemas perentorios. No, no es un problema que no se eliminen asignaturas o se agrupen espacios para la docencia compartida. Lo que sí que es un problema es la necesidad de que nuestros alumnos aprendan, consigamos sacarnos de encima la burocracia de estas fechas y que, más allá de lo anterior, aún tengamos tiempo para sacar una sonrisa en la sala de profesores. Esa es la realidad.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

No Comments Yet

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link