Las escuelas matan la creatividad y otros eslóganes educativos baratos

Los eslóganes educativos se están viralizando por doquier. No se sabe si es debido a la incapacidad de profundizar, en pleno auge de la sociedad de la superficialidad, o quizás por la necesidad de viralizar conceptos, más o menos interesantes, para que los mismos permitan vender modelos educativos cuyo único objetivo es sustituir rápidamente a otros modelos, antes que el gurú de turno emita otra de esas frases grandilocuentes que pretendan sustituir al modelo anterior. Evolución de ideas, con suerte, a golpe de tuit. Reduccionismo de las ideas a un simple texto cada vez más corto y menos profundo. No es sólo la venta de afirmaciones descontextualizadas o verdades absolutas, es la compra por parte de muchos de la mismas sin dedicarse a ahondar en su significado o en intentar situarlas en un determinado contexto.

Fuente: http://www.taringa.net
Fuente: http://www.taringa.net

Existe a la venta la frase concebida como culmen del pensamiento educativo acerca de que las escuelas matan la creatividad. Algo que se ha hecho sin aportar ninguna prueba de ello y, aún menos, se ha sabido delimitar en qué consiste la creatividad hasta la otra maravillosa presunción de que debemos preparar a los alumnos para la sociedad del futuro. Todo ello aderezado por la necesidad de no enseñar como el siglo XIX en aulas del siglo XXI. Sí, y así hasta un largo infinito de eslóganes viralizables y llenos de me gusta o retuiteados hasta la saciedad en las dos redes sociales que usa por excelencia el docente. Y eso es algo que ya cansa. Bueno, no cansa porque siempre tienes a alguien que idea otra frase, la dice en uno de esos actos educativos que se realizan desde una tarima o en una de esas superficiales TED Talk y ya se vende como novedad de cuestionamiento indiscutible hasta una nueva versión del asunto.

La publicidad hace estragos en la comunicación pero, en el caso educativo no es sólo la publicidad. Es una mezcla de marketing barato, frases descontextualizadas, ilusionismo en diferente grado y nula experiencia de aula generando, de esta forma, debate acerca de frases y no de ideas subyacentes. No es sólo la incapacidad de leer un libro de forma crítica, ya es incluso incapacidad de ver la disertación en directo de alguien sin tener que acudir al móvil para ver qué frase ha tuiteado mi compañero de dos filas por delante. A ver si me pierdo lo importante. Y lo importante no es la charla. Lo importante es decir yo estuve allí. Sí, estuve en ese momento que el mesías de turno pontificó en ciento cuarenta caracteres sobre la escuela, la docencia o el futuro.

Vivir a base de eslóganes es fácil. Lo complejo es analizar qué subyace tras los mismos y descartarlos rápidamente para ir a lo más necesario. Algo que, por cierto, va a depender más del aula y menos de la frase. Eso sí, como todos sabemos, el aula se vende mucho peor si no se incorpora una frase descontextualizada pero muy guay del autor de moda.

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En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

14 Comments
  1. Soy un seguidor entusiasta de tus entradas y comentarios, de hecho estoy suscrito a tu blog y recibo puntualmente todas los artículos. Generalmente, aunque no siempre, estoy de acuerdo con tus planteamientos, pero en esta ocasión discrepo bastante: pese a que a veces usamos de forma abusiva los eslóganes, muchos de ellos son ciertos y el de que las escuelas (entiendo que se refiere a la llamada educación formal) matan la creatividad es, entre otras frases y a mi modo de entender cierto; hablando de la ESO, en gran parte de materias el currículo se imparte desde una metodología claramente memorística y (perdón) «vomitiva»: memorizar el máximo de información y volcarla en un examen. Por creatividad yo entiendo que el alumno sea capaz de participar activamente en su proceso de aprendizaje no basándose exclusivamente en lo memorístico.
    En todo caso, y para terminar, es bueno el debate y exponer nuestras opiniones sobre la educación: esto último es fructífero.
    Saludos.

    1. En primer lugar muchas gracias por tus amables palabras Juan pero debo comentarte que el artículo no pretende discutir las afirmaciones y, más bien plantearse la necesidad de quedarse con las mismas sin ahondar en el fondo. No entro en el tema de cómo está llevándose a cabo el aprendizaje de nuestros alumnos y sí en la reducción de cualquier estrategia/conceto a una simple frase sacada de contexto y usada masivamente porque queda bien -o es lo que se vende en ese momento-.

      Muchas gracias por el comentario, el tono del mismo y el debate. Algo, como bien dices, siempre fructífero.

      Un saludo de vuelta.

  2. El «autor de moda» como sabes lleva más de 20 años investigando y trabajando en esa linea y no es un oportunista. Tienes razón en que no basta con publicar eslóganes y ya está, pero recomiendo leerse los libros de S. Ken Robinson, pues creo que hay mucha verdad en ellos. La visión de Robinson no es cambiar solo las aulas, sino cambiar las escuelas: ambiciosa pero muy necesaria.

    1. A la hora de exponer el concepto «autor de moda» no me estoy refiriendo a Ken Robinson ni a nadie en particular. Simplemente uso uno frase de él para hablar del reduccionismo tan arraigado hoy en día acerca de visiones/postulados educativos. Quedarse con la frase descontextualizada no aporta nada más que poder alardear de su uso o dar ese momento de gloria delante de un auditorio enfervorecido. Y sí, comparto contigo que para poder juzgar las ideas de alguien nos debemos quedar con los hechos o con algo mucho más denso que una simple frase.

      Ya ves que estoy de acuerdo contigo. Discrepo quizás en algunos postulados del autor que comentas -sí, lo digo con conocimiento de causa después de haber leído alguno de sus libros- pero no era ese el sentido del artículo 🙂

      Un saludo y gracias por comentar.

  3. Sé de buena tinta que no eres nada defensor de los conferenciantes que habitualmente no ejercen en las aulas, en parte puedo entender cada una de tus razones y en alguna de ellas incluso estar de acuerdo, me atrevo a decir que muchas veces abrirás los ojos a la gente sobre conceptos que aperecen por la moda educativa, pero también me gustaría que hicieras más entradas en positivo, defendiendo metodologías (no tienen porque ser ultranovedosas), autores que te gusten y que defiendas. Porque es la misma forma de seguir con tu discurso y además podemos aprender más de tí. Gracias

    1. No creo que este artículo esté dirigido en contra de los conferenciantes. Más bien creo que he intentado incorporar el concepto de reduccionismo a la hora de quedarnos con una idea frente a la necesidad de investigar qué subyace tras la misma. Planteo no quedarse con lo fácil (que podría ser una frase, un libro o una canción) e intentar buscar dentro de las ideas algo mucho más concreto y exhaustivo que una simple muestra de algo muy descontextualizado.

      Por cierto, en referencia a la redacción de entradas en positivo, te recomiendo que te des una vuelta por los más de dos mil artículos (sí, se dice pronto) que hay en el blog y veas que, en más ocasiones de las que parece, he hablado de experiencias que se están llevando a cabo en las aulas, he esbozado propuestas de transformación educativa e, incluso, he analizado multitud de herramientas educativas 🙂

      Un saludo y muchas gracias a ti por pasarte por aquí.

      1. Lo reconozco que es cierto lo que dices, te leo desde hace tiempo aunque no comente, sé que has publicados muchos post en positivo pero últimamente eran más la excepción que la norma

        1. No creo tampoco que sean «negativos» los artículos acerca de cuestiones que deberían ser analizadas con más profundidad de la que nos están vendiendo. Y te prometo que no es cuestión de vaivenenes ser positivo-ser negativo, es más una necesidad de replantearme muchas cosas. Algo que hago en abierto y comparto con quien le apetezca pasarse por aquí pero que dicta mucho de ser una norma o una verdad absoluta más allá de unas simples reflexiones personales acerca de mi profesión -o cuestiones relacionadas con ella-.

          Además, no te olvides que este espacio gracias a vosotros (los que os pasáis por aquí o interactuáis en las redes conmigo) se convierte más en un diálogo interesante que en unas opiniones que se quedan en poco más de cuatrocientas palabras.

          Prometo incorporar algún artículo de tinte positivo. Va, que estamos de vacaciones 🙂

  4. No sé qué experiencia en secundaria tendrá el primer comentarista, pero no estoy de acuerdo con su afirmación sobre la metodología usada en este nivel. Otro mantra que a fuerza de repetirlo lo convierten en axioma. He trabajado en primaria y secundaria en centros públicos y lo que he vivido no es eso.

  5. Muy de acuerdo contido, Jordi Martí, en la necesidad de profundizar en los muchos y poco profundos eslóganes que escribimos para las RRSS o difundimos en ellas. Las frases cerradas y rotundas pueden ser peligrosas e injustas. Por mi parte te doy las gracias y procuraré estar más atento en el sentido, significado y repercusiones de los mensaje que genero y/o difundo.
    MUCHAS GRACIAS,
    @JFCalderero

    1. Lo importante es saber qué subyace tras una frase. A veces, por desgracia y reconozco que también me pasa a menudo, nos quedamos con algo totalmente descontextualizado que se utiliza como mantra recurrente.

      Gracias a ti por dejar tu comentario.

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