Las trolas del Flipped Classroom

No soporto que me cuenten milongas. Menos aún que algunos, dentro de la facilidad que ofrecen las redes para vender cosas que no son, me hablen de determinadas metodologías maravillosas que, por lo visto, llevan el aprendizaje de sus alumnos a otro nivel. Llevo veinte años en esto (sí, principio de autoridad) y he usado cientos de estrategias, al igual que la mayoría de mis compañeros, para trabajar en el aula. No hay ningún docente, por mucho que algunos insistan en repetir la coletilla, que no quiera que sus alumnos aprendan. Habrá algunos a los que les saldrá mejor y a otros peor pero, por suerte, la heterogeneidad hace posible que dicho aprendizaje pueda llevarse a cabo.

En los últimos tiempos estoy siendo muy crítico con el Flipped Classroom. Ya, lo de la clase invertida vía vídeos que consiste en que, sin ser deberes (no osemos usar esa palabreja porque es tabú para todos los flippers), los alumnos motu proprio van a ver unos maravillosos vídeos en casa y van a ser capaces de aprovechar el tiempo de aula hasta el último segundo. A ver si nos enteramos de una vez… las aulas más cerradas de los centros son de los que usan ese método porque no quieren que el resto de sus compañeros vean qué hacen en la misma y los problemas que tienen. No dicho sólo por uno de sus compañeros. Acumulo bastantes correos de compañeros de esos grandes “gurús” del Flipped que pululan en las redes hablando maravillas de su método y despreciando lo que hacen los demás que me hablan de los ingentes problemas que tienen con alumnos y padres. Claro que no puedo generalizar. Seguro que hay grandes profesionales que usan ese modelo de forma limitada pero, lo que tengo claro, es que usar un método educativo en exclusividad obviando las posibilidades de los demás, lleva al fracaso educativo más absoluto. Son las reglas básicas del trabajo con alumnos. Hay grupos en los que funciona A, otros en los que funciona B y, finalmente un grupo en el que un día funciona C, otro D y al siguiente Z. Y así hasta el infinito. O ya ni funciona nada.

Fuente: Youtube

Revisar la lista de reproducción de los vídeos de alguno de los flippers también hace saltar la liebre. Ya si eso ver que no llegan a las diez reproducciones vídeos colgados hace más de un mes y si restáramos las que vemos algunos por haber tuiteado esos vídeos entre los colegas de Twitter, nos da que ni el tato ve sus vídeos en casa. Y si los ve, tampoco no repite la experiencia, ni deja comentarios en los mismos, ni da ese feedback tan maravilloso que según sus defensores tiene el asunto.

Vamos a dejarnos de trolas y hablar de la realidad de la clase invertida. Se trata de un método que exige horas interminables a los docentes para hacer vídeos de dudosa calidad que nadie ve y, por desgracia, tiene una relación esfuerzo docente y resultados del alumno muy baja. No lo digo yo. Lo dicen los propios flippers en sus blogs. Hablan de que es un método más activo y que, por lo visto, el aprendizaje se da de una manera más “feliz” por parte del alumnado pero, en cuanto a compararlo con la instrucción directa (su demonio particular) siempre sacan detalles falsos para encubrir la realidad. Por cierto, ¿qué hay más magistral que poner un vídeo a los alumnos para casa? ¿Qué diferencia tiene ver un vídeo de forma pasiva que recitar un libro de texto en el aula que tanto critican? Es algo que a cualquiera con dos dedos de frente le debería escamar pero, por lo visto algunos aplauden esas clases magistrales mientras denostan las otras. Otras que, tampoco son clases magistrales porque hay muy pocos docentes que sepan dar. Y en los que no saben dar una me incluyo.

Este método no mejora el aprendizaje. Tampoco hace que los alumnos estén más satisfechos del mismo, por mucho que algunos se empeñen en colgar encuestas a sus alumnos hablando de lo maravilloso que ha sido para ellos porque yo, que no flippeo, alguna vez también lo he hecho y tengo unos porcentajes similares. Lo mismo si lo hicieran muchos de mis compañeros pero, con la diferencia que nosotros preguntamos diariamente mirando a sus ojos porque, al final, lo de tener que publicar o cocinar estadísiticas para defender lo que hacemos se hace innecesario. Innecesario porque no nos interesa salvo difundir las cosas que hacen. El blog nunca debe ser un mecanismo de autopromoción. Debe ser un mecanismo para compartir, ayudar o, en caso que uno quiera hacer negocio con lo que hace/vende, una estrategia de márketing. Porque, esto de autojustificarse continuamente diciendo lo bueno que es uno, al final ya hiede.

No soporto las trolas. Y algunos que usan, dan charlas y venden edulcoradamente este método son unos auténticos tro(i)leros. Nunca me he opuesto al recurso audiovisual como complemento al aula pero, de ahí a flippear el asunto va un largo trecho.

Es que ya esto del mesianismo (o sectarismo) del Flipped Classroom ya empieza a cansar...
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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

5 Comments
  1. Con tu permiso hago un comentario:

    https://www.youtube.com/watch?v=IC7tHgriRFE

    Este video está dirigido a alumnos de primero de ESO. ¿Que un niño de 1º de ESO aprende lo que dice este señor en el video? JA JA JA JA Venga hombre¡¡¡¡ Un mapa mudo cada alumno en clase con la ayuda del profe poniendo los nombres de los pueblos en la península es más instructivo que el flipped dichoso. Ahhh y varios días para que el alumnado integre nombres tan raros: oretanos, turdetanos, etc

    Esta frase que dices en tu escrito no entiendo cómo no la entienden los que usan esta metodología:

    “Vamos a dejarnos de trolas y hablar de la realidad de la clase invertida. Se trata de un método que exige horas interminables a los docentes para hacer vídeos de dudosa calidad que nadie ve y, por desgracia, tiene una relación esfuerzo docente y resultados del alumno muy baja.”

    Jordi, mi consejo: Haz un vídeo y mándaselo a los flippeadores para que aprendan que así no se aprende. Glup glup glup. Si así no se aprende no le mandes nada a los flipeadores porque no lo van a aprender.

    Un saludo

  2. Quiero pensar que Flipped Classroom es algo más que ver un vídeo o leer tal cosa fuera del centro, pero no lo acabo de ver… mientras tanto sigo aplaudiendo hasta con las orejas este post.

  3. Buenas tardes-noches,

    Tengo que decir que demuestra usted un amplísimo desconocimiento del modelo pedagógico (no método, ni metodología) de “Flipped Classroom”. Para una correcta implementación, suele ir acompañado de una amplia variedad de metodologías inductivas (PBL Gamificación, Aprendizaje Cooperativo, ABR, DT, TBL, Peer Instruction…).

    Los vídeos no se ven “de motu propio” sino que son los “deberes” y he de decir que hay varias herramientas que proporcionan retroalimentación al docente para que pueda saber quien ha visualizado los contenidos. Además se usan estrategias de toma de apuntes (hay que enseñar a los alumnos a ver lo vídeos).

    Por otro lado libera una gran cantidad de tiempo de aula, al no ser este dedicado en exclusividad a ofrecer una clase magistral a todos los alumnos en igualdad de condiciones. Ahora si se puede dedicar mucho más tiempo a quien más lo necesita.

    Le invito a investigar un poco más sobre el tema, en especial sobre el trabajo de Raúl Santiago. Podrá gustarle más o menos, pero lo cierto es que no es ninguna “milonga” sino que realmente funciona (si se sabe implementar). Se lo dice un docente que lo utiliza a diario en su aula y cuyo grupo de alumnos ha incrementado notablemente tanto la motivación como el aprendizaje.

    Pase usted un buen día.

    Un Saludo.

  4. A mí este año en mis clases me está funcionando esto: grabo vídeo-lecciones (imágenes del libro explicadas o/y leídas con otras diapositivas), las cuelgo en mi web y YouTube, les digo que las miren antes de las clases y que las repasen para los exámenes. Luego las explico con mayor rapidez en el aula, aclaramos dudas, y tenemos más tiempo para actividades. Otras veces les pregunto cosas del vídeo que les dije que viesen…No me va mal, y a muchos alumnos le sirve -según me cuentan-. Otros pasan, pero como también lo veo en clase, al final terminan escuchando la presentación de la teoría. Es decir, sería una mezcla de varias metodologías, alguna más tradicional y otra más novedosa. No creo que deba optar por una sola, sino, como bien dice es en el artículo, usar lo que te valga en ese momento y con ese grupo.
    Saludos.

  5. En la elección de esta metodología influye también el factor ego. Concretamente cierta necesidad de autopromocionarse o de mejorar la autoestima. No quiero plantear esto como algo negativo, yo mismo continuamente estoy buscando formas de mejorar mi autoestima, se trata de algo universal en la motivación humana. Incluso tengo intención de hacer vídeos flipped para comprobar qué tal me explico y para comprobar cómo me ven los demás cuando explico. Lo que no me parece sensato es considerar que este método tiene una eficacia probada cuando no es así. Seamos realistas:

    1- Los documentales realizados por profesionales son mejores que los que puedas hacer tú. No todos tenemos el carisma, el ingenio o la capacidad de José Antonio Lucero. La mayoría haríamos videos aburridos que únicamente serian visualizados por tus alumnos por la gracia de ver al profesor en Youtube. Asúmelo, solo hay un José Antonio Lucero y no eres tú.

    2- Si estás en un centro concertado con un alumnado procedente de un segmento socieconómico específico, pensarás que esta metodología es un éxito porque en tu clase funciona. Pero en realidad hubiera sido un éxito cualquier metodología que hubieras usado porque ese tipo de alumnado trabaja en cualquier caso. Si estás en un centro público, y lo intentas aplicar en una clase estándar, lo más probable es que acabes renunciando a esta metodología por falta de seguimiento.

    3- Un video es una explicación magistral unidireccional, es decir, sin posibilidad de preguntar dudas, a priori no puede ser más eficaz que una explicación bidireccional en clase, es decir, con posibilidad de que el alumno pueda intervenir. De comienzo va en contra de un principio pedagógico en el que sí que creo, el de la educación “activa”. Si en clase debes explicar las dudas de tus alumnos después de ver los vídeos, no vas ahorrar tanto tiempo para hacer cosas más prácticas en el aula.

    4- No sabes si con esto se obtienen mejores resultados académicos que usando otras metodologías. Si realmente quieres saberlo, compara los resultados académicos de tus alumnos con los que tenían antes de usar este método y nos lo comentas.

    Por cierto, yo uso fragmentos de vídeos de profesores flipped en clase para cubrir huecos en horas intempestivas. También mando actividades voluntarias para casa que consisten en responder preguntas sobre vídeos.

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