Los centros concertados, empresas muy rentables

centr_conce_1Estos últimos meses he tenido la suerte, gracias a muchos docentes que trabajan en los mismos, de ir recopilando información de primera mano sobre varios centros concertados de Cataluña y de la Comunidad Valenciana. Dentro de estos datos se incluyen, mayoritariamente, centros concertados de organizaciones católicas (por cierto, la mayoría de los conciertos -sobre un 85%- corresponden a este tipo de centros) aunque también he conseguido los datos de algunas cooperativas y centros laicos. Unos datos que llevan a la conclusión de que los centros concertados son unas empresas muy rentables. Más rentables, a nivel de amortización de la inversión inicial o beneficios anuales, que la mayoría de las pymes de nuestro país.

Como los datos se han suministrado de forma confidencial, voy a intentar exponer en este redactado unos números estándar sobre la gestión económica de dichos centros. Una gestión económica cuyo único resultado claro es, en menos de cinco años, haber obtenido la recuperación de lo invertido en infraestructuras (los edificios e instalaciones no los subvenciona el Estado) y unos pingües beneficios anuales.

Empecemos por los costes iniciales de la actividad. Un centro concertado necesita infraestructura. Una infraestructura educativa que, para las necesidades establecidas (albergar como mínimo un par de líneas, susceptibles de concierto, desde infantil hasta cuarto de la ESO) cuyo montante económico, según datos actualizados, puede llegar a costar algo más de un millón de euros. Si le sumamos las instalaciones deportivas, hecho diferencial de muchos centros concertados, las mismas pueden duplicar ese valor de obra. Por tanto, el primer gasto de las organizaciones que se hallan detrás de los centros educativos susceptibles de concierto, supone desembolsar (en promedio) cerca de un millón y medio de euros en las instalaciones. ¿Qué organización dispone de ese presupuesto? ¿Qué banco es capaz de avalar dichas cantidades, cuando un empresario va a pedir un crédito y no le dan ni diez mil euros? ¿Qué relaciones tienen con el entramado económico que permite que cada año aumente el número de centros concertados?

Una vez realizado el primer desembolso importante, gestionado con la administración educativa el concierto (no olvidemos que para algunas organizaciones, poseer un centro educativo concertado ya da automáticamente el concierto al resto de centros educativos que monte) ya disponemos de un flujo de capital público constante en la empresa privada. Mantenimiento del centro y salario de los docentes a costa del erario público. Por tanto, más allá de reparaciones puntuales y ampliación de espacios, el centro se financia con dinero público o con el pago de determinados servicios por los padres.

Ahora viene el momento en que alguno habla de que en un centro concertado no se realizan pagos mensuales. Eso no es cierto ya que, según los datos obtenidos, la cuota mensual promedio para un padre en los centros que he analizado es de unos 90 euros. Cantidades, por cierto, que no se incluyen en la contabilidad cara a Hacienda por ser consideradas como «donativos». Por tanto, un curso escolar para un alumno, en cuotas voluntarias, sale a cada familia por unos 1000 euros al año. A lo anterior le tenemos que sumar el desfase entre los precios del comedor de los centros concertados y los centros públicos, uniformes y actividades extraescolares. Una cantidad que puede llegar a suponer otros 60 euros más al mes de beneficio para el centro educativo concertado lo que haría un montante de ingresos, siempre en el rango bajo, de 1500 euros por alumno y año. Considerando un número promedio de alumnos de 400, nos sale unos ingresos netos de 600000 euros al año.

Hagamos una previsión de gastos anuales no incluidos en esos números. Gastos dentro de los que estarían el pago a los ayuntamientos por la cesión de terrenos (los últimos centros concertados valencianos se han construido en terreno público, pagando un canon anual que oscila entre 6000 y 9000 euros) y suponiendo que un 30% de los ingresos se destinan a reparaciones y mejoras no incluidas en el concierto (180000 euros).

A propósito, para aquellos que digan que en los gastos anteriores no están incluidas las horas de docente de las actividades extraescolares que hacen los alumnos no se preocupen. Los centros concertados obligan, por convenio, a trabajar a sus profesores 25 horas lectivas (la administración los paga como si hicieran 20) y encargarse, sin ningún tipo de complemento pero bajo pena de despido, de las actividades extraescolares.

Después de lo anterior, se observa que un centro educativo concertado tiene unos beneficios de cerca de 400000 euros anuales. Podemos ver que en poco más de tres años se recupera la inversión y, a partir de entonces, los beneficios económicos para la empresa que está detrás de los mismos es más que interesante.

Datos claros, fundamentados en valores obtenidos de casos reales, que demuestran que los centros educativos concertados es uno de los negocios más boyantes en época de crisis. ¿A nadie le extrañaba que, en la coyuntura actual, broten centros educativos de gestión privada como setas? ¿Alguien se cree que no hay interés económico tras determinados servicios educativos? ¿Alguien duda del negocio que es montar una empresa, donde la administración paga a tus trabajadores y gran parte de los gastos de funcionamiento, cuyos beneficios van a parar de forma íntegra en los bolsillos de los empresarios? Esto de montar un centro educativo, si dispones de suficientes contactos para que te avalen la infraestructura y conocidos en la administración que te lo concierten, es un negocio de los más rentables.

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Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

22 Comments
  1. Hola,
    en esto de los centros concertados no se puede generalizar, ya que cada uno es un mundo. Los hay más caros y los hay más baratos.
    Te escribo desde Aragón, y ahora el comedor de la pública cuesta mínimo 95 euros mensuales (hace un par de años subieron mucho el precio). En la concertada sí es más caro, pero claro, eso depende del colegio. Hay colegios donde hacen allí la comida, entonces suele ser más caro que si te la trae una empresa.
    Yo no estoy ni a favor ni en contra de la escuela concertada, en el sentido de que al fin y al cabo lo más importante es que haya un buen profesorado, y es también importante que el profesor empatice contigo. Pero insisto, es que no se puede generalizar. Hay colegios concertados que son un sacaperras y otros que no. Unos tienen nucho inmigrante y otros ni uno. Unos tienen muchos medios para discapacitados y otros no.Te puedo decir que yo vivo en un barrio humilde. Mi hijo irá a concertado porque ese era el colegio más cercano a nuestra casa. Fuimos a la presentación, nos gustó, conocemos muchísima gente que ha ido allí y nos hablan muy bien. Al colegio le dieron hace unos años un premio a la integración, y cierto es que en ese colegio cada vez hay menos españoles. Para mí es importante esto, estamos en una sociedad global, en este país hay de todo y no quiero que mi hijo viva en una burbuja «blanca y orgullosa». Y estando en un barrio como el mío, si se pagaran las cuotas que comentas en el artículo nadie matricularía allí a su hijo, eso te lo garantizo.
    La realidad es esta, que hay colegios públicos y concertados, pero lo ideal sería que todos los colegios fuesen iguales y que el alumnado estuviese repartido en todos los colegios. También en mi barrio se da el caso de 3 colegios públicos que tienen un 100% casi de alumnado africano. Eso tampoco puede ser así. Hay repartirlos más para que se integren de verdad. Y si hay que ponerles profesores de español se hace. Porque lo que sucede es que en esas circunstancias los españoles huyen de esos colegios.
    En fin, si no son iguales todos los colegios, y esto ningún gobierno lo toca, será porque les interesa que las cosas sigan estando así.
    Un saludo.

    1. Hola Carolina,

      El problema de la «contabilidad» de los centros concertados es algo demasiado opaco en la época en la que estamos. No debe consentirse que ninguna organización (pública o privada) gestionada/subvencionada con dinero público esté al margen de la presentación de sus cuentas a la sociedad. Es por ello que, en este artículo y gracias a datos «reales» (remarco lo de reales por ser datos de centros educativos concertados y extrapolados a su valor medio) he intentado hacer un análisis económico de esa tipología de centros.

      Más allá de lo anterior, uno se debería preguntar, ¿por qué existen esos centros concertados? ¿Por qué la pública no es capaz de satisfacer y adaptarse a lo que los padres desean? ¿Por qué, de forma libre, los padres eligen ese tipo de centros para sus hijos? No es sólo una crítica a un modelo privado pagado con dinero público, es un debate que debería ir más allá de lo anterior y analizar qué es lo que no funciona en el modelo educativo público (que es demasiado para mi gusto).

      Ojalá todos los centros educativos fueran capaces de adaptarse a los alumnos. Ojalá los centros educativos fueran gestionados por la administración de forma eficaz, su profesorado bien remunerado e implicado en el proyecto educativo, los padres colaboradores de la educación de sus hijos y, la sociedad, lo más justa posible. Lamentablemente, eso no es así, pero algunos intentamos, dentro de nuestras posibilidades, que lo sea. Y para hacerlo creo, y eso siempre desde la posibilidad de error de mis creencias, que la Educación debería ser un servicio público gestionado por y para los ciudadanos. Un servicio alejado del ánimo de lucro e ideologías que permitiera que los hijos siempre vivieran mejor que sus padres.

      Un saludo de vuelta.

    2. La importancia global no está en el centro concertado que elijan los padres . Lo importante es resaltar que la privada esta subvencionada por la educación pública, o sea, con el dinero de todos los que cotizamos y cumplimos con Hacienda. Esto sí es un escándalo cuando se habla de la pobreza y de los comedores y de todo lo que le falta a la Escuela Pública. En Vizcaya, todo lo privado esta subvencionado, excepto el colegio Francés, el Alemán y el Americano

  2. Hola Jordi.
    No sólo es que sean opacos, sino que son ilegales en muchos casos.
    En esto de la educación pasa, haciendo un símil, con el sistema capitalista cuando desapareció el sistema comunista, que la precarización y los recortes sociales han ido en aumento. Leya básica de la supuesta competencia que en estos casos se cumple a rajatabla.

    Otro ejemplo lo podemos apreciar en la Sanidad. Una de las especialidades médicas más cara es la odontología, casualmente prácticamente sin coberturas en el sistema público.

    No lo dudemos, el día que desaparezca o se haga totalmente residual la enseñanza pública (y demás servicios públicos), la privada y la privada concertada serán más caras, ya sea de manera abierta o encubierta.

    No hay sino que ver los ejemplos de Estados Unidos y Chile.

    Saludos

    P.D.: quede claro que no tengo nada contra los trabajadores de la enseñanza concertada y privada que soportan muchas situaciones.

    1. Hola Jesús,

      Creo que cuando hablas de ilegales te refieres a las cuotas voluntarias. Cuotas ilegales por la presión, demasiadas veces y de forma muy sibilina (supuestas represalias contra los hijos, si los otros pagan vas a ser tu menos, etc.) que se ejerce sobre los padres para que las abonen. Son cuotas que, enmascaradas bajo donaciones a supuestas fundaciones que se crean para tal fin, permiten ese lucro del cual se habla en el artículo. Un lucro que, si se tratara de una empresa privada no sería malo pero que en un modelo mixto (subvención pública, gestión privada) es cuestionable por lo que se desprende del mismo.

      El tema sanitario también es complejo. Lo de que la odontología e incluso el sistema farmacéutico se halle en manos privadas es resultado de la presión de determinados grupos. No sería malo, e incluso positivo, si dicha posibilidad (la de acudir a centros privados) se diera para obtener prestaciones no básicas o comodidades que no pueden darse en la pública. Yo quiero buena sanidad y curarme. Lo de las habitaciones individuales, el enmoquetado o los sillones de cuero sobran para uno que va al sistema sanitario para «mejorar su salud». A propósito, no se te olvide el tema «ocular» (¿por qué la administración no dispensa gafas, de modelo básico, graduadas y, si alguien quiere diseño u otros extras pueda acudir a la óptica privada?).

      Lo público no impide que se pueda apostar por lo privado en decisión personal. Lo grave es financiar o dejar de financiar servicios públicos para que, mediante dinero aportado por todos (mediante subvenciones de diferente tipo), haya empresas que se lucren. Lucrarse es lícito, hacerlo con el dinero de todos no.

      Finalmente comentar que comparto lo que dices al finalizar tu comentario. Los trabajadores de la enseñanza concertada no tienen ninguna culpa ni responsabilidad en el sistema de conciertos. Soportan, en muchos casos, situaciones totalmente desesperantes.

      Un fuerte abrazo.

  3. Una de las principales diferencias entre la enseñanza privada y concertada y la enseñanza pública es la mayor facilidad que tienen las primeras de diseñar y mantener un proyecto educativo, de conseguir que un colectivo trabaje de una determinada manera. Esto resulta muy difícil en un centro público, donde los derechos y privilegios de cada funcionario priman sobre otras consideraciones y donde la capacidad de actuación del equipo directivo es sumamente limitada. A lo que hay que añadir las continuas interferencias de la Administración, según los tópicos e intereses que interesen al partido político de turno.
    Y hay colegios concertados que no están concebidos como negocio y no son rentables en absoluto, sino que siempre están en la cuerda floja, sin saber si el próximo curso van a poder abrir sus puertas. Yo trabajé en uno de ellos.

    1. Lamento discrepar contigo Enrique. No es cierto que la existencia de funcionarios haga más difícil gestionar un centro público. El problema, en este caso, es el mal funcionamiento de la estructura que existe para controlarlo… la inspección educativa.

      Dotar de poder a las direcciones de los centros públicos es un error. Más aún cuando las mismas, en muchos casos, están formadas por docentes sin formación en habilidades de liderazgo o gestión de recursos humanos. Pretender que un docente, por el simple hecho de haber sido promovido a un cargo educativo, va a ser capaz de tomar decisiones que afectan a la autonomía del centro educativo es algo demasiado complejo. Quizás, lo que haría falta sería reformular el modelo pero, la salida fácil que comentas, no considero que sea la solución.

      Cuando en el artículo se habla de que los centros educativos son un negocio es algo que se infiere, directamente, de datos y costes iniciales. ¿Cómo se cubren los costes de puesta en marcha -infraestructura y resto de instalaciones-? ¿Quién lo financia? ¿Cuándo se ha dejado de financiar, por qué se siguen cobrando cuotas «voluntarias» y otro tipo de cobros? ¿Por qué no se publican los datos contables de los centros concertados?

      Hago un análisis sobre datos reales, filtrados de varios centros concertados de todo tipo. Es por ello que les doy validez. Una validez, por cierto, que más allá de contraponerla ideológicamente, no hay nadie que me haya presentado datos que invaliden los expuestos. Y eso que los comentarios están abiertos 😉

      1. No estamos tan en desacuerdo, Jordi. Por supuesto que existe el riesgo de que el equipo directivo se elija por su afinidad al poder político de cada momento en lugar de hacerlo por su preparación y capacidad, por supuesto que se presta a todo tipo de componendas y amiguismos y tratos de favor. SI existe esa posibilidad es mejor que se mantenga la situación actual; pero esta situación no propicia la formación de equipos estables, ni permite eliminar de esos equipos a aquellos que por su incompetencia, su pereza o su mala voluntad están interfiriendo o impidiendo la labor de los demás. Esto puede extenderse a todo el funcionariado, no solo el vinculado con la educación, y también a la mayoría de las empresas; porque todavía priman los intereses y egoísmos personales sobre el interés colectivo.
        No discuto que la mayoría de centros concertados sean un negocio, lo que digo es que no todos lo son. Algunos se montan para poner en práctica un ideal educativo, nada más, no para enriquecerse. Por el momento, estos centros tienen más libertad de acción que los centros públicos y, lamentablemente, no son accesibles a todo el mundo, aunque la cuota «voluntaria» sea mínima. También hay centros concertados religiosos que realizan una labor social considerable y están ubicados en poblaciones con muy pocos recursos. El tema tiene muchas derivaciones y es mucho más complejo que el planteamiento «se está financiando con dinero público un negocio privado».

        1. Por experiencia te afirmo que en las CC.AA. donde se ha dado ese poder a los directores de los centros, ese poder se ha convertido en un nepotismo en la selección de su personal. Docentes que, con independencia de su valía (y sin demostrarse que son mejor que otros o la existencia de pruebas meritocráticas) se mantienen «a dedo» en los centros por selección del director. Tienes razón que lo anterior no permite montar equipos estables pero, por lo que he visto en los quince años de docente, la mayoría de mis compañeros son excelentes profesionales. Profesionales a los que, lamentablemente, no se les ejerce ningún tipo de control y eso es lo que lleva a la relajación del colectivo. No es cuestión de seleccionar, es cuestión de sacar el potencial a las excelentes plantillas que hay en los centros educativos.

          En referencia al tema de los centros concertados, sí que son un negocio porque no hay ninguna empresa (sea más o menos social) que se atreva a invertir cientos de miles de euros a fondo perdido. Aún menos en la situación de crisis actual, donde los centros educativos susceptibles de concierto están aumentando en una proporción muy curiosa. ¿Alguien con dos dedos de frente se cree que una empresa privada (con la ideología pertinente) no tiene como objetivo final el ganar dinero? ¿Alguien es capaz de rebatir los datos objetivos vertidos en el artículo con documentación? Hasta ahora, y con un modelo que lleva años criticándose, no he visto ningún centro concertado que publique su contabilidad. ¿Es lógico que un tipo de empresas como el anterior, subvencionada en gran parte con dinero público, no haga transparentes sus cuentas? ¿Qué se esconde tras lo anterior? ¿Qué es lo que no se quiere que la sociedad sepa?

  4. La existencia de la escuela concertada es detestable, especialmente cuando se sabe cuáles son realmente sus orígenes en España. Pero más allá de su existencia habría que plantearse por qué la escuela concertada/privada ha sobrevivido al sistema de educación pública. Ahí la respuesta no la tiene tanto la administración, sino los padres. Padres que te hablan de profesores de la escuela pública muy poco profesionales, llegados allí gracias también a un oscuro sistema de acceso que en lugar de premiar los méritos da privilegios a los contactos personales. Los padres aseguran que quieren llevar a sus hijos a la concertada no por idearios o elitismo, sino por saber que sus hijos estarán en manos de equipos docentes que hacen el papel que debieran hacer en los centros públicos. Sin duda, la mayoría de estos padres están equivocados: los profesores de la escuela pública trabajan mucho y muy bien, pero ¿por qué la administración permite que exista una minoría de docentes completamente desmotivados y cuyo único objetivo de su paso por la docencia sea la percepción de un salario? Pienso que el acceso a la docencia pública debería ser mucho más exigente y menos tolerante con el nepotismo que cabalga a lo largo y ancho de algunos tribunales porque son los que manchan la labor que realizan la gran parte de los maestros y profesores del sistema público de educación.

    En fin, que habría que meter mano al sistema dual concertado/público, sí, pero habría que empezar con arreglar los problemas de la pública para asegurar que la primera opción de los padres sea llevar sus hijos a la escuela pública, ¿no crees?

    Por cierto, yo también he conocido de cerca la escuela concertada y no acabo de estar de acuerdo con muchos de los datos que ofreces (aportación voluntaria, horarios, conciertos, …). Creo que has dado varias cifras que no tienen nada que ver con la realidad.

    1. Hola Juanjo,

      Hay ciertos detalles en los que te podría dar la razón y preguntas qué, como bien dices, deberían de responderse de forma desapasionada, objetiva y alejada de la ideología. Una de ellas es, y me lo remarcas, ¿por qué sigue existiendo la escuela concertada? ¿Por qué cada vez hay más padres, y esto es incuestionable, que eligen para sus hijos este modelo educativo? A eso, lamentablemente, se debería responder analizando los porqués. Y, de esos porqués, tiene gran parte de culpa la escuela pública. Una escuela que, quizás, no sabe dar lo que se demanda y debe mejorar su gestión (que no es sinónimo de privatización aunque a algunos les guste la asociación).

      En referencia a la opacidad del sistema de acceso del profesorado de la pública no es cierto. Las oposiciones son libres y, en sana competición, hay unos docentes que aprueban y otros que suspenden. Que quizás no es el mejor sistema, podría estar de acuerdo pero es infinitamente más transpantente que el acceso docente a los centros concertados. ¿Es menos transparente un sistema de pruebas meritocráticas que una selección mediante entrevista personal? Lo dudo, aunque la sociedad, se piense que ello sea así.

      Reconozco que la exigencia sobre los docentes de la pública debería ser mayor, reconozco que inspección educativa no funciona, reconozco que hay una falta de estímulos profesionales importante en la profesión. Eso sí, lo anterior no se arregla manteniendo los conciertos educativos. Ni, mucho menos, potenciándolos (como están haciendo gran parte de las administraciones educativas desde todos los colores).

      Creer en la existencia de una escuela pública no impide que puedan aparecer centros educativos privados. Lo falso es creer que la gestión privada de centros financiados con dinero público sea lo que se necesita.

      Finalmente, comentarte que los datos son reales. Sacados de documentos, consultados padres, vistos recibos y recopilados a lo largo del tiempo. Son datos que, más allá que gusten o no gusten, son los que son. Algo que sólo puede rebatirse con datos. Datos que, por cierto (y es lógico), no existen. Si realmente existieran, ¿crees que no se hubieran difundido hace tiempo para acallar a aquellos que creemos que los centros concertados son un negocio?

      1. Comentas:» A eso, lamentablemente, se debería responder analizando los porqués. Y, de esos porqués, tiene gran parte de culpa la escuela pública. Una escuela que, quizás, no sabe dar lo que se demanda y debe mejorar su gestión»

        Yo trabajo en la pública y tengo muy claro cual es el mayor de los por qués de que un padre opte por la escuela concertada. Cada vez, y por parte de la mayoría de las administarciones de este país, la escuela pública esta más denostada en detrimento de la concertada.Me refiero a cuestiones tan obvias como:
        1.-¿Un alumno con un bajo rendimiento académico dónde termina?
        2.-¿Un alumno con problemas de disciplina dónde termina?
        3.-¿Qué medidas tiene un centro público para atajar estos problemas de indisciplina?

        Y ya no sólo dónde termina, sino realmente dónde es aceptado… ,que eso es lo triste, como pasa con gran parte del alumnado inmigrante…

        Este tipo de alumnado forma parte casi en exclusiva de la enseñanza pública, lo que obviamente redunda en un aumento de distintos niveles dentro de un mismo aula y como consecuencia hace bajar y mucho la atención personalizada o la bajada del nivel medio académico en dichas aulas y si ya le sumamos los recortes en la dotación de personal que se están haciendo (léase entre otros grandes recortes de profesorado especialista en PT y AL cuya función debe realizarla cualquier otro especialista o generalista por falta de este personal….)

        Otro punto caliente y no voy a entrar en ello pues creo que es conocido por todos es son las distinciones de dotaciones de material que la adminstración hace, no hay más que ver para empezar el tema «Escuela 2.0″ …

        Ya para terminar me imagino que cuando dices…»Una escuela que, quizás, no sabe dar lo que se demanda y debe mejorar su gestión» me imagino que te referirás a las altas instancias pero dentro de un centro educativo público, tenemos las manos atadas y bien atadas…

        Ya sin ánimo de ofender a nadie, no he podido dejar escapar una sonrisa al leer la opacidad de acceso a la función pública docente…Efectivamente no es la mejor y podría hacerse de otros muchos modos, pero es mucho más transparente y equitativa que la simple elección a dedo de la concertada.

        1. No creo que un centro educativo público tenga las manos atadas. Llevo muchos años (quince ya) trabajando como profesor en la pública y, realmente, lo que falla es la falta de llevar un proyecto educativo hasta sus últimas consecuencias. Entre los individualismos mal entendidos, el intento de aplicación de proyectos sin contar con el consenso necesario y la falta de incentivos para llevar a cabo una mejora educativa real, hay mucho margen para jugar.

          Los centros públicos podrían funcionar mucho mejor y, negar esa realidad, es hacer un flaco favor a un sistema educativo público en el que creo. Hay mucho por hacer y anclarse en lo que no nos dejan hacer (no olvidemos que la mayoría de políticos de este país están más interesados en otras cuestiones que en la educación) obviando las posibilidades reales que existen tampoco creo que sea positivo. Grandes profesionales como los que hay que, bien incentivados y liderados podrían llevar a cabo una auténtica revolución educativa que, a pesar de las trabas que siempre existen, haría innecesaria la existencia de centros públicos de gestión privada.

          Hay mucho por hacer y mucho por cambiar. Cambios que cuestan, rompen situaciones de confort y, seguro, que dan lugar a muchos errores en el camino. Pero, como se ha dicho siempre, el camino se hace andando. Y, a pesar de todo, uno sigue siendo optimista.

  5. Interesante tema el que tratas en tu artículo. El debate escuela pública – escuela concertada es uno de los más longevos en el mundo de la educación. No pongo en duda los datos de que dispones, creo però que te faltan más datos. Hay escuelas concertades que deben hacer muchos números para llegar a fin de mes, ya que hace pràcticament nueve meses que no reciben los «conciertos» que la administración se compromete a pagar, però hay que hacer frente a los pagos de luz, gas, limpieza,… mensualment o si no te cortan la electricidad por muy escuela que seas. Es evidente que depende de que zona se encuentre la escuela y del poder adquisitivo de las famílies. Conozco muy de cerca escuelas que pese a tenir una cuota mensual por las actividades complementària (no extraescolares como se dice en otro comentario), no «cobran» el total de dicha cuota debido a la precariedad que padecen la familias o solo cobran el de un alumno si son varios hermanos.
    Poner en el mismo caso «todas las escuelas concertades» es un error. Por ejemplo en Barcelona capital no es lo mismo las de un barrio como Sarrià (alto poder adquisistivo) o las de Ciutat Vella (inmigrantes, pobreza extrema) o las de Vic, o barrios obreros de L’Hospitalet, Badalona,… con un alto grado de inmigración o padres en el paro.
    Otro elemento a tenir en cuenta ( y que no suele tenerse) es que algunas de estas escuelas surgieron de la necesidad de muchas zonas en las que no había ninguna escuela y durante muchos años realizaron la función de «escuela pública» sin ningún tipo de recursos solo con la aportación de parroquias, cooperatives, … que no buscaban un lucro económico, si no hacer un servicio social y solidario.

    1. Creo que la cuestión que planteas en el inicio es interesante. La necesidad de un debate sobre la necesidad de la dualidad público-concertado (los centros privados quedarían al margen del mismo por no implicar desembolso del erario público para su mantenimiento y funcionamiento, aunque también se podría hablar de un mayor control, a nivel académico, de los mismos por parte de las autoridades educativas) se hace algo imprescindible por exigencia de gran parte de la sociedad. ¿Cómo vender mantener centros de gestión privada, subvencionados con dinero público, cuando en la actualidad existen plazas en la pública por cubrir? Muchos centros concertados han perdido su razón de ser y, es por ello, que la situación se habría de adaptar a las nuevas circunstancias.

      Que no todos los centros concertados tienen los mismos beneficios estoy de acuerdo. Que los centros concertados no tengan beneficios, no. No me creo (y con datos se puede demostrar lo falso de dicha afirmación) que se inviertan cientos de miles de euros en infraestructuras a fondo perdido por parte de una organización empresarial. No me lo creo y me da la sensación que nadie con un mínimo de inteligencia se cree que se monte una empresa para perder dinero.

      Es un tema muy amplio, donde se tiene que discutir a alto nivel sobre el modelo educativo de nuestro país. Más allá de eso, lo único que puede es aportarse datos como los que se incluyen en este artículo. Datos reales que nadie se ha atrevido a discutir (más allá de decir, sin aportar ningún tipo de números, que no son ciertos). Hay miles de recibos fotocopiables de las aportaciones voluntarias, cantidades de los conciertos que se pueden consultar en los diarios oficiales, cuotas de comedor con sus recibos, etc. Muchos documentos que, una vez recopilados, demuestran que los datos promedio son los que se exponen en el artículo.

      1. Hola Jordi,
        es cierto que de esto no tenemos datos, como no los tenemos de miles de cosas y creo que los deberíamos tener porque para algo pagamos impuestos. Es importante lo que dices que los datos que tienes representarían la media, porque si te das una vuelta por los concertados de toda España te encontrarías de todo. Lo que también sucede, al menos en mi entorno, es que los colegios con solera son los concertados y eso también les favorece. La mayor parte de los públicos que conozco se construyeron en los años 60/70, mientras que muchos concertados ya estaban ahí 40 años antes. En nuestra historia tampoco se favoreció mucho la enseñanza pública.

        Muchas gracias por proponer este debete tan interesante.

  6. EN el centre on jo treballava l’any passat, a més el local era llogat a un dels amos i l’administració pagava 7000 € al mes de lloguer…. tel·la. Es el peix que es mossega la cua

  7. Por qué existe la educación concertada en España? Esta está establecida en decrimento de la pública. Centros regidos pior el opus dei, jesuitas, etc, iIkastolas privadas en Euskadi y demás centros privados con dinero público. Para cuándo una real escuela pública? Qué negoció esté de lo concertado? Ya vale! Pongamos transparencia en este tema, en Europa, la privada es privada y la pública es pública. Basta de de hipocresias

  8. Cuando se invierta en educación y en recursos para los niños dejarán de existir los centros concertados. Prefiero meter a mi hijo en un colegio concertado o privado con unas mínimas calidades tanto de infraestructura como pedagógicas que en determinados centros públicos que son una vergüenza (véase los centros de «ojalata» de Mijas, Málaga).
    Si lo público concierta centros, es porque no tienen recursos (no quieren mejor dicho) para generar instalaciones de calidad, les sale mejor pagar a profesionales de lo privado que el pastizal que le supondría crear centros nuevos.
    No obstante, a los centros privados se les exige cantidad de requisitos para contar con el permiso de funcionamiento y otras tantas para obtener el concierto, luego vas a un público y ves que hay clases en los antiguos cuartillos de limpieza, en los pasillos, que los niños dan audición y lenguaje en lo que antes era un baño….
    En fin, que el Estado no es tan tonto…, ya sabemos todos que son más de «quedarse» que de «dar».

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