Los gurús hablan de la mejora de la profesión docente

En este país ya sabemos que, para que te hagan caso y salgas en los medios para hablar acerca de educación (salvo honrosas excepciones), tienes que tener un perfil determinado. Un perfil alejado de la praxis, un alto nivel de promoción personal y, en ocasiones, un entramado financiero que te apoye. La Comunidad de Madrid ha reunido lo más granado de lo anterior para conseguir encontrar a esos «gurús» para que llenen otro de esos panfletos pagados con dinero público (enlace) en el que, curiosamente, la línea ideológica es muy clara: los docentes no funcionan porque su sistema de acceso no es bueno (el MIR docente como tema recurrente), debe aumentarse la autonomía de los centros (a nivel de contratación) y, como broche, el típico «si no innova de una determinada manera, uno es un mal docente».

Fuente: Facebook

Me lo he leído. Sí, por mucho que uno de los gurús partipantes como entrevistado, que se sacó cerca de veinte mil euros por hacer un par de vídeos para la Comunidad de Madrid, diga que hago un cuestionamiento ad hominem, me lo he leído. Acostumbro a leerme las cosas. Claro que quizás se me pasan ciertos matices pero, en líneas generales, lo veo como un brindis al sol, muy lastrado ideológicamente y que, por desgracia, no tiene nada que ver con lo que sucede en las aulas reales. Tampoco hace tanto tiempo que las he abandonado y, tanto mi mujer como parte de mi familia que siguen en ellas, no creo que sea el discurso que necesitan. Pero bueno, quién soy yo: un simple docente con un blog.

La publicación tiene un doble formato: entrevistas -a Francisco López Rupérez, Carmen Pellicer y los tres grandes finalistas españoles del Global Teacher Prize, César Bona, David Calle y Xuxo Ruiz- y artículos -a cargo de Inmaculada Egido, Florencio Luengo, Javier Valle, Jesús Manso, José Moya, Roberto Salmerón, Carlos Magro y Carmen Guaita. Ya veis que está lo más granado de la profesión.

Se empieza con una entrevista a Francisco López Rupérez, defendiendo sin fisuras la necesidad de un MIR docente idéntico para maestros y profesorado de Secundaria. Dice que el modelo médico es fantástico y que debería habilitarse, más allá de las oposiciones, un sistema para permitir el acceso por una puerta falsa a aquellos alumnos que saquen mejores notas en ese MIR. Que es el sistema que pide la sociedad. Y, por ello, debemos tenerlo en cuenta. Por lo visto la opinión de los docentes de aula no importa. Ya, nada que sorprenda.

Continúa la entrevista a Carmen Pellicer, la propietaria de varios centros educativos bajo el paraguas de la Fundación Trilema. Sí, la que tiene quejas por los padres de forma habitual en sus centros por una falta de profesionalidad de los que dan clase ahí. Ya si eso nos preguntamos el interés para mejorar el acceso a la profesión docente de alguien que vive de comprar y vender centros educativos concertados (sí, los pagamos con el dinero de todos). Para que después algunos digan que no hay negocio tras el modelo de conciertos. Si hay especuladores que se dedican a comprar y vender centros, ¿alguien cree que no se saca beneficio de los mismos y que van a perder dinero en esa inversión? Va, que no nos caímos del guindo ayer. Defensora del Libro Blanco de Marina (no olvidemos que fue su teniente y ahora la cara visible, al haberse difuminado Marina de esas propuestas desde la desaparición del PP del gobierno). Podría usar el argumento de ser teóloga como formación para deducciones varias pero prefiero juzgar qué dice. Y dice lo de siempre: lo mejor es autonomía para la contratación de personal a medida. También añade que deberían ofertarse menos plazas de Magisterio porque, para qué gastar en formar a personas que jamás van a dedicarse a maestros (según ella solo un tercio se va a dedicar a ello). Mucho que decir…

Sigue Inmaculada Egido con un artículo defendiendo las políticas de la OCDE (léase PISA). En su redactado aparece, de nuevo, la necesidad de reducir las plazas que se ofertan de Magisterio, el MIR y algunos «detalles» más de un determinado modelo ideológico. Eso sí, cuando acabas de leerlo te da la sensación que no se haya dicho nada, más allá de vaguedades en las que se cuelan algunas ideas muy similares a las dos aportaciones anteriores.

Reconozco que me apetecía leer un poco más de las investigaciones del Grupo Atlántida y, a pesar de ser muy crítico con algunos puntos del mismo, me parece muy interesante el modelo de evaluación que plantearon. Lamentablemente se pierden en su redactado, en términos muy etéreos y frases sin sentido como «crear capacidades institucionales (capacidades educadoras), para lograr que mejoren las oportunidades de aprendizaje del alumnado». No me gustan este tipo de frases porque, al final, a uno no le queda claro qué pretenden decir. Eso sí, me parece interesante el modelo que, aunque cambiaría algunos factores de diseño (especialmente los que son poco tangibles y elementos sesgados), puede ser de interés para encontrar procedimientos de mejora en el centro ya que, por lo visto, la evaluación va más en ese sentido que en el centrarse solo en la competencia docente. Y algunos tenemos claro que la evaluación ha de ser sistémica porque actuar solo sobre una parte no tiene ningún sentido.

Jesús Manso y Javier Valle hablan de la profesionalidad docente. De la necesidad de dejar manga ancha al profesional más allá del dictado de terceros. De establecer contactos más amplios e íntimos entre Universidades y centros educativos de etapas obligatorias. De plantearse cómo modificar la formación inicial. Se plantean mejorar el año de prácticas estableciendo un programa de acompañamiento (DIR), bien remunerado para sus participantes (alumnado y tutores) y diseñado adecuadamente (tanto a nivel de centros de impartición como de tutores). Un artículo que comparto en un 99% porque, sinceramente, tiene mucho sentido común. Y, a veces, el sentido común brilla por su ausencia. Ya veis que también es posible encontrar cosas interesantes en determinados panfletos. Os recomiendo, si os queréis ahorrar lo anterior, pasar directamente a esta lectura.

Sigue José Moya con un artículo destinado a fomentar el esfuerzo y la intelectualidad del sistema educativo (en especial la capacidad del docente). También aboga por la necesidad de usar en exclusiva prácticas educativas que hayan demostrado científicamente ser válidas. Necesidad de que el docente sea competente digitalmente y tenga habilidad para trabajar en equipo. Necesidad que el docente sea emocionalmente empático, capaz de entender las desigualdades de su alumnado y ser, más allá  de todo, un ente global de sabiduría, esfuerzo, dedicación y pasión. Resulta curioso ver el desprecio del autor al profesorado de Secundaria por defender que el máster del profesorado lo imparta en exclusiva profesorado Universitario. Plantea también el traslado de la figura del profesor asociado a etapas obligatorias. Sinceramente, un artículo que me deja sensaciones muy agridulces que, al final, se convierte en una defensa de «lo buenos que son en la Universidad y lo malos que somos los docentes en etapas inferiores». Y no, no creo que sea solo la sensación que me queda al acabar de leerlo. Creo que es lo que el autor opina.

Lo siento pero no he podido acabar de leerme la parte del código deontológico de la profesión docente. Ni se entiende el artículo ni, sinceramente, creo que aporte nada. Por eso os digo que, si os lo queréis leer, lo hagáis porque yo no he podido acabarlo. Muchos ítems deslavazados que, al final, estropean un buen tema.

Sigue Carlos Magro con las competencias digitales. Empezar a hablar de competencias clave (básicas o los nuevos estándares) cuando nadie sabe, salvo los que viven de ello, en qué consisten, es muy peligroso porque uno se puede quedar ahí. No me gusta. No me gusta el desarrollo del artículo basándose en esas competencias, que se mezclan con alfabetización, ni los pegotes que aparecen. El autor escribe muchísimo mejor en su blog. Lo de usar frases prediseñadas, de esas que quedan muy bien y dicen poco, no es algo que me guste en un artículo acerca de temas educativos. Puede ir muy bien para un auditorio «comprado» pero no para un artículo de lectura y aportaciones. Muy bien, eso sí, el decir que los nativos digitales no existen. No sé… me ha parecido un artículo escrito de forma muy rápida cogiendo de aquí y de allí sin ninguna coherencia interior.

Debo reconocer que me gustan algunas cosas que dice Carmen Guaita. Especialmente lo que hace referencia al relativismo, por parte de algunos, de lo que dice el docente. El cuestionamiento, por parte de terceros, de los contenidos por ser totalmente triviales. Y también hay una crítica para aquellos que consideran la educación como un apéndice de la economía. Crítica a la excesiva burocratización y a la necesidad de imponer, por terceros sin experiencia directa, de determinadas normas de funcionamiento. Es una lástima que, por motivos personales, se vea obligada a introducir el concepto de la vocación y la espiritualidad porque, sinceramente, era un artículo que podía haber comprado en su totalidad. Aún así, de recomendable lectura.

Y ahora me gustaría finalizar con la entrevista a los tres «grandes» de la educación española actual: César Bona, David Calle y el mago del que nunca me acuerdo del nombre. Flamantes finalistas del Global Teacher Prize. Ya, algunos tenemos claro que eso solo sirve para trincar pero es lo que hay y siempre conviene poner algún personaje mediático en temas educativos.

De la entrevista a César Bona me quedo con «Sabemos que el perro es un animal vertebrado mamífero vivíparo de la familia de los cánidos, es un conocimiento que tenemos muchas personas en todo el mundo, pero cerca de 200.000 perros son abandonados anualmente. Ese conocimiento lo tenemos, pero falta un eslabón que es para qué usamos ese conocimiento y cómo podemos mejorar el mundo donde vivimos». Reconoce, eso sí y es algo que le honra… «haber sido maestro para abrir puertas y ventanas». Supongo que así fue cómo consiguió abrir la puerta del aula para huir de ella. Permitidme la ironía pero es que la entrevista es superior a mis fuerzas.

Sigue David Calle, reconociéndose como disruptor. Eso sí, me quedo con su idea de recuperar el orgullo docente y de la necesidad de conocer, por parte de todos los docentes, de lo que se está haciendo en otras aulas/centros. También me quedo con su petición de reducción de ratios. Lástima que, al igual que en el caso anterior, su aporte a un debate acerca de la profesión esté vacío. Quizás el formato no sea el adecuado. Quién sabe.

Finalmente, cierra el mago diciendo que lo más importante de un docente es que sea capaz de motivar y la necesidad de ser creativo. Una entrevista que, por cierto, se enfoca en la parte de mago y no en la de docente. Es lo que tiene el eduentertainment.

Eso sí, no os dejéis las recomendaciones de la administración de la Comunidad de Madrid.

¿Mi opinión? Leedlo y, especialmente los tres artículos que he remarcado. Entre toda la paja hay algunos detalles que pueden ser interesantes. Y sí, ya veis que me leo las cosas que comento. Es un defecto que tengo 😉

EDUENTERTAINMENT

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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