Los números en Educación

Siempre he sentido una malsana curiosidad por determinadas cuestiones numéricas relacionadas con el mundo educativo. Y, curiosamente, siempre he sentido un ligero ardor en mi estómago cuando veo que nunca nadie cuestiona esos números de forma abierta y libre. Se opta por el «positivismo» mal entendido y por disculpar cualquier número, manipulándolo y retorciéndolo hasta conseguir que esas preguntas, necesarias e imprescindibles, se diluyan en un mar de cortinas de humo.

Lo curioso es que, no es tan sólo la Administración quien tiene esa falta de transparencia, ya que son numerosos los foros en los que sólo se ve el lado positivo de todas las inversiones (o desinversiones) educativas. Hay cosas positivas, menos o más en función del observador, pero ello no significa que tengamos que acatarlo todo y bendecir cualquier tipo de decisión o acto.

Por ello, me pregunto, entre otras cosas, lo siguiente:

  • ¿Por qué en Andalucía, que es donde más se está invirtiendo dentro del plan Escuela 2.0, es donde más se está acrecentando el fracaso escolar? ¿Por qué nadie se atreve a cruzar los datos inversión/resultados? Tan poco es lo que interesa saberlo
  • ¿Por qué es imposible localizar cuánto han costado los sistemas de gestión educativa de las diferentes CC.AA.? ¿Y su mantenimiento? ¿Cuánto cuesta mantenerlos anualmente? ¿No hay nadie que pueda ofrecer dichos datos?
  • ¿Por qué se esconde el coste del Congreso Escuela 2.0? Costes no son sólo los de organización (muchos subvencionados por empresas privadas «sin ánimo de lucro»), ya que también existen los costes de alojamiento, desplazamiento y manutención de los docentes invitados. Tampoco se ha de olvidar el coste de oportunidad (horas que dejan de dar clase -sea en horario lectivo o no lectivo-). Ya llevamos tres Congresos y, aún nadie ha facilitado esas cifras oficiales
  • ¿Por qué no sabemos cuánto cuesta mantener el ITE? ¿Cuántos docentes hay allí? ¿Cuántos técnicos? ¿Cuántos asesores no docentes? Lo mismo para el resto de servicios duplicados que ofrecen los mismos servicios de las CC.AA.
  • ¿Cuánto se está gastando en prensa para «promocionar» actuaciones educativas? ¿Cuánto cuesta cada campaña de publicidad?
  • ¿Cuántos liberados sindicales educativos tenemos en España? ¿Cuántos por Comunidad? ¿Cuántos por docente? A veces se confunden horas de liberación por liberado…pero, ¿alguien sabe cuánto cuestan a las arcas públicas?
  • ¿Cuánto dinero se da a la Iglesia católica para sus funciones catequistas dentro de los centros educativos? ¿Cuánto se da a sus fundaciones (o secciones) para financiar a sus centros concertados? ¿Cuánto gana un centro concertado? ¿Dónde podemos verlo?
  • ¿Es lógico que no veamos publicadas las nóminas de nuestros Consejeros de Educación, sus cargos de confianza y la del señor Ministro?. Las de los docentes son públicas, y las suyas. ¿Tan difícil es ver la nómina de este mes de ellos? ¿Tan poco factible es saber que cantidad de dietas han cobrado y en qué se las han gastado? El control por parte del pueblo no existe
  • ¿Por qué nadie hace un estudio sobre los resultados reales de los planes educativos más allá de la encuesta a un centenar de sujetos? A propósito, estudios subvencionados y sesgados
  • ¿Por qué se habla del fracaso escolar en porcentaje de alumnos que no certifican la ESO? Muchos políticos de este país, receptores de más de 3000 euros mensuales limpios no tienen dicho título (ni el antiguo de EGB) y nadie les llama fracasados… otra cosa quizás, pero «fracasados» no lo son
  • ¿Por qué nadie dice cuánto cuestan las distribuciones educativas en global (costo+mantenimiento)? ¿Por qué tienes que ir buscando los datos y sumando para sacar algo medio claro y, con muchas posibilidades de error?, etc.

Falta de transparencia en los números educativos… ¡mucha!

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

8 Comments
  1. Hola Jordi. Te contesto, al menos, dos de tus preguntas, las que me llegan más de cerca.
    En Andalucía, donde los recortes no son oficiales, pero los hay y muchos (por ejemplo no sustituir las bajas), somos el culo de España y Europa porque tenemos unos políticos lamentables. Se gastarán todo lo que tú quieras en Escuela 2.0, ordenador por niño y todo eso, pero ¿sabés si de verdad se les da uso? ya te lo digo yo, muy poco. Entre otras cosas, porque el ancho de banda en los colegios es una KK y no da para tanto ordenador…
    Otra. Sé que muchos docentes públicos cargan contra la concertada, pero se parte de opiniones y prejuicios malintencionados y sin conocer la verdadera realidad. El dinero que da el Estado a la concertada en Andalucía es el justo y necesario para sobrevivir, de hecho falta para muchas cosas, sobre todo estructurales, que se cubre (o no) con el dinero que ponga la titularidad de esos centros. Está totalmente prohibido pedir dinero a las familias (si a caso las AMPAS pedirán la cuota voluntaria) Así que dinero que ganan este tipo de colegios: 0 euros. Si ganaran algo sería por actividades extraescolares que ellos monten y que nada tiene que ver con lo que le de la consejería de educación, y que por supuesto no es obligatorio apuntarse a ellas. Y si no dan dinero para más en cuestión académica, obviamente nada dan para otras actividades «catequéticas» como tú dices. Por cierto, la concertada no elige al alumnado, por si alguno lo piensa, pues se rige exactamente igual, por los mismos criterios, que la enseñanza pública en cuestión de admisión (sorteos, domicilio familiar, etc). Perdona la extensión. Felicidades por tu blog, me gusta mucho. Saludos de un profesor de la concertada, que pudiendo tener los niños ahí, los tiene en la pública 😉

    1. En primer lugar, gracias por tu comentario Alejandro. Y, también celebro que lleves a tus hijos a la pública (cosa que, curiosamente, bastantes docentes de la pública no hacen). Respeto cualquier decisión, aunque en algunos casos sea incoherente.

      Los recortes, como bien comentas, existen en todas las CC.AA. (gobernadas por uno u otro color) pero, curiosamente, parece que sea en campañas electorales cuando interesa desprestigiar y ocultar los propios y, hacer una campaña mediática de desprestigio y crítica contra las que no son de los nuestros. Pero, hay recortes en todas partes y, ese es un grave problema. Ni Sanidad ni Educación tendrían que «tocarse» (a nivel de recortes) nunca. Pero, ello no obsta a que se tenga que mejorar su gestión.

      En referencia a los centros concertados, sabes bien si me sigues que soy un defensor a ultranza de una doble vía: pública y privada (ambas de calidad) y, que abogo por la eliminación de los conciertos (tanto educativos como sanitarios). Pero, ello no me impide reconocer que esa crítica nunca tiene que ver con los compañeros (sí, sí…compañeros) que están en los centros concertados, a muchos de los cuales admiro y aprecio (y que hacen una excelente labor). Eso sí, temas de segregación, «dinero» de extraescolares, subvenciones a algunas organizaciones, etc. es una cosa que me da mucho que pensar.

      Saludos de un profesor de la pública, que reconoce que se han de hacer muchos cambios en la misma para que sea aquella que todos nos merecemos.

  2. Hola Jordi:

    En general, la transparencia, como tu bien dices, va unida a la presentación de resultado y a reconocer cuando un proyecto funciona y cuando no y, a continuación, se actúa en consecuencia.

    Desde mi punto de vista no sólo es importante hacer públicos los «números» sino actuar en consecuencia una vez conocidos.

    Sin modelos educativos ni proyectos bien fundamentados ni mucho menos líderes en la política educativa que sepan que camino tomar eso debe ser como «pedir peras al olmo».

    Una pena :((.

    1. En todo tu comentario, coincidente en tus puntos de vista Mercè. El problema es, principalmente (y si me permites la reiteración), el desconocimiento de «esos números»(y de muchos otros) para actuar en consecuencia y, poder establecer parámetros o proyectos de mejora.

      Los modelos educativos no existen, las leyes y decretos educativos se dictan a voz de pronto y, finalmente, los experimentos los hacen «con personas» y sin pilotajes previos. Una situación demasiado triste y, en la que poco podemos hacer. Y eso, aún entristece más.

      Autonomías de centro (sean de Educación Obligatoria o postobligatoria) mal entendidas, y que realmente no son tales, tampoco mejoran la situación.

      Copiándote y aumentando la conclusión de tu comentario… muy triste 🙁

  3. Pues me encantaría tener respuesta a esos costes, y a otros: ¿cuántos cargos intermedios y coordinadores hay y a qué precio? (no he averiguado nunca qué hacen). ¿Cuántas iniciativas reales surgen de cada centro de recursos? ¿se podrían fusionar servicios educativos? ¿cuánto cuesta apostar por software privativo en educación? ¿cuántos programas de diversidad se están impatiendo por educadores sociales fuera de los centros a un sueldo de risa? ¿cuántos interinos nombrados desde dirección aportan algo significativo al centro y a cambio de cuántos docentes bien preparados que se han quedado fuera?

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link