Los ordenadores en el aula «perjudican» el aprendizaje

Ya no son sólo unos estudios aislados los que hablan del error del uso indiscriminado de equipamiento informático en el aula. Son ya unos cientos, basados en investigaciones bastante serias, los que nos hablan de lo perjudicial que es para el aprendizaje de nuestros alumnos el uso de equipos informáticos sin supervisión. Y sí, recalco lo de sin supervisión porque, siendo sinceros, lo único que sustituye el ordenador o el móvil -que más o menos descaradamente usan algunos alumnos en el aula- es el garabateo de dibujos en las mesas de antaño. Pero lo peor no es que los peores alumnos a nivel académico tengan una mayor distracción, es que la inmensa mayoría de los alumnos son incapaces de concentrarse cuando tienen la posibilidad de dar a un simple botón para cambiar de tarea, acceder a la red o, simplemente, hacer un scroll infinito por sus cuentas de Instagram. Va, dejémonos de charlotadas y digamos de una vez que lo de haber introducido los elementos informáticos en un modelo uno a uno o plantear lo del BYOD (que cada alumno se traiga su equipo) ha sido un error. Sí, y lo digo yo que soy profesor de Tecnología y he dado en muchas ocasiones clases de informática. La tecnología es, en muchos casos, contraproducente. Imaginaros en otras materias… y ya, seguro que me vais a decir qué sentido tiene hacer un trabajo a mano en lugar de una presentación fusilada de internet en PowerPoint. Seguro que, para vosotros, ninguna pero para los chavales, como mínimo van a aprender a escribir algunas palabras sin faltas de ortografía. Que la ortografía no es importante ni la caligrafía tampoco que estamos en el siglo XXI… ¡acabáramos! Que ya está todo en Google y nosotros debemos ser guías espirituales… ¡acabáramos! Que para qué poner puertas al campo en los centros educativos… ¡acabadísimos!

Fuente: https://incitemag.wordpress.com

Soy de los grandes defensores del uso de dispositivos tecnológicos EN EL aula para hacer cosas concretas. No para ver un libro de texto digital, ni para hacer un trabajo buscando en la Wikipedia, ni para ser guays centrándonos en la herramienta y, ni tan siquiera, para poder decir a la gente ¡mirad qué cosas tan chulas hemos hecho con un croma mientras nos hemos disfrazado de frutas para explicar las vitaminas! Que a veces lo efectivo no tiene porque ser efectista. Seguro que a muchos os gustan los efectos especiales. Pues bien, a mí también pero, antes que eso quiero que mis alumnos aprendan. Y, en ocasiones, por culpa de haber usado mal la tecnología (no creo que sea uno de los que la desconocen ni esté falto de competencias digitales) estoy sesgándoles parte de ese aprendizaje.

Tengo muy claro que lo de un ordenador por alumno, salvo en clase de Informática, no tiene ningún sentido. Que en las aulas específicas (o quizás en todas) debería haber un reducido grupo de equipos para buscar puntualmente información o realizar determinadas prácticas muy bien diseñadas. Que lo de basar las estrategias de aprendizaje en simples inputs digitales no está funcionando. Que, por desgracia, estamos viendo cada vez más adolescentes que se dispersan. No, que no son multitarea. Coño, que lo de multitarea, el nativo digital y todo lo que nos venden algunos especímenes que salen día sí y al otro también en los medios es mentira. La tecnología no es ni va a ser la clave de la mejora educativa. Al menos en las etapas de la educación obligatoria. Lo digo con conocimiento empírico del asunto. Ya, tan pervertido o pervertible como el de cualquiera pero empieza a ser hora de ver qué está pasando con la introducción masiva de equipos informáticos. Y, por desgracia, no hay un solo estudio que hable de mejoras. Sí que podemos encontrar alguno que diga que no se demuestra mejora del aprendizaje ni empeoramiento. Para tan corto viaje, ¿hacían falta tantas alforjas?

Hay casos flagrantes en los que no deberíamos usar la tecnología. Especialmente cuando su uso va en detrimento de habilidades básicas que deben asumir los alumnos (cuestiones básicas de lectoescritura, expresión escrita y operaciones matemáticas básicas de cálculo mental), su uso comporta el mantenimiento de prácticas idénticas a las que se realizarían sin esos dispositivos digitales (usar las TIC para hacer lo mismo de siempre es un error), su uso está excesivamente condicionado por la infraestructura técnica del centro, su uso supone una pérdida de tiempo respecto al uso de otras alternativas viables, no estamos suficientemente preparados para ello (y no me estoy refiriendo sólo a formación en la herramienta a usar ni a la competencia digital de los docentes ya que los alumnos son parte del aprendizaje -y la más importante-), las usamos por obligación, lo único que hacemos es sustituir los libros en papel por libros digitales, no tenemos claro el objetivo real de su uso y otras cuestiones que, seguro que haciendo menos calor, se me ocurrirían.

No, la tecnología no es la clave de la mejora del aprendizaje ni nunca la ha sido. Dudo incluso del mantra existencial de que el problema de la tecnología en las aulas es el mal uso que se da a la misma porque, curiosamente, hay grandes docentes expertos en competencia digital que tienen unos resultados con sus alumnos entre malos y muy malos a nivel competencial. Algo que es imposible esconder demasiado tiempo ante los fuegos de artificio que permite ese uso de la tecnología porque, al final, si lo único que estamos haciendo es convertir el aprendizaje en una triste app vamos apañados.

La idea del post ha sido la lectura del artículo "Students are Better Off without a Laptop in the Classroom".
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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

8 Comments
  1. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que argumentas. Curioso que mi caso sea parecido, he dado muchos años ofimática ( que no informática) en FP. Llevo años comentando entre compañeros el abuso que se hace de las Tic, es decir, del mal uso de los ordenadores y últimamente aumentado por el uso de los mal llamados teléfonos móviles, que no dejan de ser ORDENADORES. Qué decir de todas esas presentaciones que utilizan la mayoría de profesores, que cuando se proyectan no se ve nada ( en una diapositiva se pretende meter la Biblia entera….) y además se comenta : no se ve bien, pero no importa…..
    Un saludo, que pases unas buenas vacaciones y decirte que hay muchos profesores que se identifican con la mayoría de las cosas que dices, en el «muchos» estoy yo..

    1. Te recomendaría César que, en lugar de quedarte sólo con una parte, buscaras artículos críticos con el proyecto Hole-in-the-wall. Creo que te sorprendería lo que puedes llegar a encontrarte 🙂

  2. Es que tener ordenadores en la escuela es absurdo, una moda snob.
    El ordenador es un añadido, una cursillo aparte para el verano.
    Un ejemplo:
    ¿Los oficiales de la armada como finalizan su formación yendo de un punto a otro con el GPS del movil, o en un barco de vela subidos a las gavias y con brújula y sextante? Pues eso.

    1. Creo que ni tanto ni tan calvo. Todo tiene su interés y sus potencialidades aunque, por desgracia, siempre tendemos entre la oscilación de la necesidad absoluta hasta el desprecio máximo. No, las TIC no mejoran el aprendizaje pero, un uso puntual de la tecnología, puede facilitar determinados aprendizajes.

      Un saludo y gracias por comentar.

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