Los superprofes 2

Debido a la imposibilidad de contestar todas las interacciones en Twitter, correos electrónicos, mensajes que se han ido enviando de forma privada en ciertos grupos que han llegado a mis manos o, simplemente, queriendo matizar algunos detalles, creo que se hace necesario un artículo que complemente el de ayer. Escribir sobre superprofes tengo claro que no deja a nadie indiferente pero, a veces, hay algunos que entienden lo que quieren, se basan en prejuicios previos de índole personal o, más allá de ello, interpretan lo que a ellos les gustaría que se dijera.

Fuente: Facebook

En primer lugar voy a empezar por algo bastante obvio, aunque a algunos les de grima oírlo… los superprofes no existen. Existen un grupo de personas que se dedican a la docencia que, con más o menos suerte, hacen cosas en sus clases y procuran que sus alumnos aprendan. No es mejor un docente por usar una metodología u otra. Otro detalle que, a veces se les olvida a algunos que, parecen más interesados en difundir la metodología, falsificando (u orientando) respuestas en encuestas que digan lo buenos profesionales que son. Lo siento, este tipo de información para deducir que algo funciona o no en clase carece de la más mínima fiabilidad. Por cierto, al igual que no me creo lo que está sucediendo en Finlandia (ni los que hablan del adorable espectro educativo hasta los que la denostan con fruición), tampoco me creo lo que me puedan estar vendiendo en las redes los docentes. Y eso que no discuto que pueda haber cosas interesantes que se hacen en el aula que pueda ir adaptando con mis alumnos. Claro que he usado manuales de docentes que los han colgado altruistamente en internet pero, que un manual sea bueno no implica que la praxis en el aula del autor del mismo lo sea. Conviene diferenciar conceptos.

Hablando de algo relacionado con lo anterior, no es razonable confundir el número de seguidores en las redes sociales con la capacidad profesional de un docente. Algunos que se han largado del aula para vendernos milongas (al poco que alguien analice su discurso), tienen muchos seguidores y nada que puedan aportarnos. Por cierto, tener una cuenta o no en las redes sociales no te hace mejor docente. A mí me sirve para reírme, conocer gente e, incluso -aunque cada vez menos- ir cogiendo de aquí y de allí cosas para mi aula pero, por desgracia, cada vez menos. Es lo que tiene haber convertido la educación en un eduentertaiment mezclado con negocietes varios. Yo te froto la espalda, tú me la frotas a mí, yo te pago un viajecito para que vengas a decir cuatro tonterías, tú me invitas a mí y así hasta el infinito. Lo que viene denominándose un cifuentes desde los últimos tiempos. Eso sí, en versión quizás no tan cutre. Al menos esto se disimula o no llena tantas portadas en los medios. Bueno, más bien ninguna.

Lo que sí que tengo claro es que tampoco trabajar en festivos te hace mejor docente ni más comprometido éticamente con tus alumnos. Menos aún cuando resulta que hay miles de docentes que curran en festivos para sus alumnos y no lo van diciendo en todo momento. Quizás el necesitar alardear de lo mucho que se hace solo sirva para encubrir lo poco que, realmente, se trabaja. O, quizás, es que saben gestionar tan mal sus tiempos en el aula que se tienen que llevar el trabajo a casa. O quizás prefieren pasar su tiempo libre mejorando su práctica profesional. Seguro que también hay. Eso sí, relacionar ese trabajo «extra» no remunerado con la profesionalidad de uno no me lo trago. Menos aún cuando vas sabiendo de determinadas ausencias de algunos de los que habitualmente se hacen fotos de un determinado tipo difundiéndolas en instagram mientras que, curiosamente, el aula dista mucho de verlos. En alguna Universidad se han montado un jueguecito de dónde está Wally en versión de alguno de esos que va de sarao en sarao. Y me han pasado el mapa con una gran cantidad de puntos rojos asociándolos a días en los que tenían clase del personaje. Aplaudiendo los docentes a rabiar ante los PowerPoints que pone el interfecto. ¿Por qué no preguntarán a sus alumnos y se extrañarán de tanta presencia mediática? Quién sabe.

Un detalle final… en este blog no hay ninguna organización tras el mismo. Quizás estáis algunos acostumbrados a pertenecer a un determinado clan (me ahorro los nombres porque nos conocemos todos), a asentir con la cabeza cuando el superior de la pirámide trófica os dice ciertas cosas o, simplemente, a posicionaros -o no hacerlo- en función de si va a tener repercusión en cuanto al futuro trinque dando cursos, creándolos o recibiendo algún «ascenso» que os lleve fuera del aula. En mi caso solo escribo sobre lo que me apetece, sin preocuparme de nada más que de decir qué pienso o siento de determinadas actitudes/cosas que se están dando en la educación más mediatizada. Es lo que tiene disfrutar dando clase y plantearme que, al final, me equivoco en muchísimas ocasiones, acierto en otras y, a lo mejor, mis alumnos aprenden algo. Lo de escribir en el blog para agradar es algo que deja de tener su sentido salvo que lo que pretendas es conseguir alguna de esas chapitas de «superprofe». Bueno, chapitas que no demuestran nada pero que a algunos les encanta o encantaría llevar.

No puedo acabar este post sin colgaros el análisis de mi artículo de ayer de la cuenta anónima @SoyRebelScum. Un análisis que «demuestra», según él, la sarta de chorradas que vertí y que no han tardado ni cinco segundos en retuitear determinados personajes. Pues sí, acepto la crítica a diferencia de muchos otros, aunque su análisis no se sustente por ninguna parte a menos que uno tenga muchas ideas preconcebidas acerca de mi persona que le hayan generado un bloqueo mental permanente. Pero, como repito de nuevo, esta es solo mi opinión.

Fuente: Twitter

Solo me vais a permitir un detalle sin importancia que, me da la sensación que ya he comentado en más de una ocasión… el blog tiene publicidad de Google hasta que se financia la renovación del dominio y hosting. Es que cuando unos van dejando la idea subliminal de que escribo por dinero (otro de los argumentos más oídos cuando ya no les queda ninguno), se les desmonta el asunto cuando publico mi libro en abierto o, simplemente, acudo a muchos sitios sin pedir nada. Y eso lo saben perfectamente muchísimas personas aunque queda muy bien cerrar siempre con la misma argumentación. Y no, no valía la pena intentar justificarme pero, como he dicho antes, es mi blog y me apetece decir lo que me da la gana.

Leer este blog nunca ha sido obligatorio. Leer lo que digo en las redes, tampoco. Si uno quiere ser feliz en su realidad virtual lo tiene muy fácil… que desconecte la no virtual. Ah, que no se puede. Pues no sabéis cuánto lo siento 😉

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

1 Comment
  1. Hola, he llegado aquí por casualidad y ya que estoy… No me apetece entrar al tema de la polémica, porque daría para más desarrollo de un comentario y ya me voy a enrollar bastante. Lo que sí me gustaría decir, es que no entiendo por qué nos justificamos tanto (y a veces yo mismo he caído en ello) cuando los docentes ganamos dinero por un servicio/trabajo que hacemos. Cada vez veo más a menudo ese tipo de actitudes, que no se ven en prácticamente ningún otro gremio. De esta forma, creo que muchas veces lo que hacemos es contribuir a que no se valore nuestro trabajo. Si alguien escribe un libro, da un curso, o lo que sea, que está fuera de su horario de trabajo y que requiere unos conocimientos y un esfuerzo adicional, cobrar por ello, no solo es lo más normal, sino que creo que muchas veces es necesario para que se valore (y lo dice alguien que ya ha hecho muchas cosas gratis). Con esto no quiero decir que si a alguien le da la gana de aportar algo de forma altruista, no lo pueda hacer, solo faltaba. Pero quien quiera cobrar por un libro, por un curso, o por poner publicidad en su propia web, ¡que lo haga!, que para eso se lo curra y nadie está obligado consumir esos contenidos (por si no queda claro, hablo siempre de cosas fuera del ámbito del aula lógicamente). Un saludo y enhorabuena por ser tan sincero…para generar debate tiene que haber opiniones contrarias.

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