Los temarios de Wert

Sigo sin escarmentar. Eso de ponerme en camisa de once varas se debe de estilar. Hoy preveía un día tranquilo, sin críticas (constructivas o destructivas según el objetivo con el que se mire) y sólo publicando un breve artículo pseudohumorístico pero muy útil para describir a grandes rasgos los principales servicios que ofrece la red (conocidos con el anglicismo de social media). Lamentablemente, me he puesto a cuestionar los problemas que supondrán el cambio de temarios, con diurnidad y alevosía, que ha hecho nuestro flamante nuevo Ministro (que a día que pasa, más parece que vuelve a su faceta de «opinador» de mass media).

Sin entrar en la valoración concreta de la medida del cambio de temarios y las justificaciones infumables que ha realizado el señor Wert (basándose fundamentalmente en que el antiguo temario era para que aprobaran sólo los mejores), me gustaría expresar mi opinión basada en los siguientes puntos:

  • El sistema de oposición actual está totalmente desfasado. No es de recibo que haya habido opositores en la última convocatoria en algunas CC.AA. que con más de un nueve en la fase de oposición se hayan quedado fuera de las plazas porque interinos que llevan muchos años de docentes, con un cinco pelado, les hayan quitado esa plaza. Tampoco no es lógico en el sistema que haya interinos que lleven décadas ejerciendo como tales. Ello sólo puede ser debido a que la oferta de plazas ha sido insuficiente y, que ha habido mucho sedentarismo en algunos docentes interinos que, ocupaban plazas no orgánicas y que sabían que si aprobaban esa oposición se iban a alejar de su domicilio habitual.
  • Los temarios siguen siendo totalmente memorísticos. Cambiaron la estructura de los temas pero el contenido de los antiguos y los nuevos (excepto contadas excepciones) se mantenían. Por tanto, una de las quejas de los opositores ha sido la de «haber roto sus esquemas». ¿Tenemos que permitir que sean plazas exclusivamente memorísticas? Cuándo llegamos al aula después de haber pasado por esa memorización, ¿es lógico exigir a los alumnos que no memoricen y que sepan extraer lo importante de lo que les expliquemos?
  • ¿Por qué han saltado tanto los sindicatos? ¿Por el cambio que perjudica a los opositores o por la preparación de las oposiciones que habían hecho, a un determinado coste, a los mismos en varios cursos? ¿Hasta que punto es lógico que un sindicato se dedique a preparar oposiciones docentes?
  • ¿Es lícito jugar con los opositores de esta manera? Son personas y no pueden estar sujetos a decisiones más políticas que educativas (y los cambios de temarios -el anterior y la vuelta al viejo- han sido realizados por cuestiones políticas)
  • ¿Es lógico mantener a una persona que aprueba una oposición en su puesto sin realizar ningún control de su actualización docente? Y, con ello, no me estoy refiriendo a cursos. Me estoy refiriendo a actualización real, etc.

No tengo muy claro si la decisión del cambio de temarios (volviendo a los antiguos) beneficia o perjudica a los opositores, ya que los que llevan tiempo de interinos y ya se habían preparado los temarios anteriores partirán con ventaja frente a los nuevos titulados, pero lo que si que tengo claro es que se está jugando con la vida de muchas personas.

Quizás, y eso como opinión puramente personal y si tuviera poder para hacerlo, hubiera congelado las oposiciones y hubiera establecido y planificado un sistema de acceso docente más coherente con la realidad y necesidades de nuestras aulas. Pero, como todo va a golpe de ideas iluminadas, así nos luce el pelo.

Son unas breves pinceladas, escritas en pocos minutos que, espero que sirvan para expresar un poco más ampliamente que vía unos tuits muy limitados mi opinión sobre este tema.

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

11 Comments
  1. Creo que las decisiones que se toman sobre oposiciones suelen beneficar a algunos opositores y perjudicar a otros.
    Me cuentan los más veteranos que años atrás también se abría la puerta para que, de vez en cuando, aprobaran interinos con muchos años de experiencia como está ocurriendo en las últimas oposiciones.
    Supongo que con el cambio de temario por el antiguo se beneficia a los opositores más veteranos y se perjudica a los más recientes, todo suponiendo que los temarios cambien mucho de lo que no estoy al tanto.

    1. En principio, y revisados hasta donde he podido (por cuestiones de tiempo y trivialidad de esa revisión) me he encontrado con que la mayoría de temarios no se han visto modificados en exceso (al menos en secundaria, a excepción de alguna materia concreta y algún título de FP que ha quedado en el aire).

      En primaria, sí que parece que haya habido un cambio brusco, ya que han vuelto al reducido temario anterior (cosa que, a mi entender, no tengo muy claro si beneficia o perjudica).

      Pero, la cuestión no es el cambio de temarios (gestionado por cuestiones exclusivamente politicas). Lo verdaderamente importante es la necesidad de instaurar un nuevo modelo de acceso a la función pública algo más alejado de lo memorístico y más centrado en la realidad de aula.

    1. No es cuestión de los temarios. Los temarios pueden ser de lo más moderno, pero si una vez entramos en la función pública nunca se nos exige actualizarnos (no con cursos fácilmente certificables) para nada sirve tener el temario más «de última generación» o más obsoleto.

  2. No creo que el cambio sea muy perjudicial para los que se preparan (cualquier sobresalto lo es). Deberían cambiar el sistema de acceso para impedir casos como los que comentas (coincido contigo en todas tus dudas). El problema no es un temario u otro sino el conjunto. Las oposiciones deberían ser peiródicas, para no estresar a la gente, lo que variarían serían las plazas ofertadas en función de las necesidades del sistema. Y por supuesto, aparte del examen de memoria tendrían que incluirse más elementos de valoración. Lo malo es que puede derivar en arbitrariedad, y más visto como se las gasta el nuevo ministro

    1. En primer lugar agradecerte el comentario (que se suma a los numerosos agradecimientos que, por motivos de tiempo, me ha sido imposible darte en todos los artículos que has comentado).

      Una vez dicho esto,comentar que también me preocupa el tema de la «arbitrariedad» en las valoraciones de pruebas más subjetivas, pero lamentablemente, el sistema memorístico actual (a pesar de ser de lo más objetivo y transparente) adolece de demasiados defectos al tratarse de «un trámite único» para la docencia sine die.

  3. La actuación de Wert, horrible, pero no menos perniciosa la del gobierno socialista que espera al final de la legislatura para emprender esa reforma, que por otro lado no era más que un lavado de cara. Hace falta revisar el sistema de acceso, elaborar buenos temarios y dar peso a la capacidad de enseñar por encima de la memoria. Y para eso hace falta que se pongan de acuerdo todos, ya que de lo contrario ocurrirá como con las leyes educativas, que habrá un modelo de acceso distinto cada 4 u 8 años.

  4. Que importantes apreciaciones, coincido en la mayoría. Interinos a punto de jubilación, toda la vida en la puerta de su casa. Gente con nueves y oposiciones y trayectorias incólumes, a cientos de kilómetros de su casa, luchando por puntuar aquí y allá, viviendo una doble vida que no hay quien aguante por llegar a situarse a 30 minutos de casa.
    Nadie evalúa al aprobado, ni al suspendido. Para bien o para mal, cruzar la puerta del aula te hace independiente, autónomo, libre. Más dueño es el maestro de su aula que el ministro con todas sus leyes. Para bien o para mal. Y el mal hay que remediarlo.
    ¿Porqué el docente en el aula trabaja sólo?Los cirujanos, para un paciente, trabajan en equipo. ¿Porqué no hay coformación, coevaluación?Los cirujanos a veces retransmiten sus operaciones, hacen simulacros con muñecos,… La educación no es medicina, pero ¿merecen tanto menos los alumnos que cada paciente? Y vamos a peor…esperar que suban las ratios…que creen centros de hacinamiento.

  5. Estoy en mi 3er curso como interina, en un intento de preparar las oposiciones de Andalucía (comunidad que no es la mia, por lo que no aspiro a plaza, solo es una forma de paseo como otra cualquiera).
    También soy de la opinión de que este año deberían haber congelado las oposiciones y estar ahora buscando un buen sistema de acceso a la enseñanza. Pero solo espero otra chapuza igual que todas, un corta y pega de lo que hacen otros pero no queriendo cambiar nuestra estructura.

  6. El cambio de temario no ha supuesto gran cambio, el nuevo tenía pocos meses y lo que hicieron fue añadir más temas que poco tenían que ver con la disciplina en cuestión, la modificación de temarios en algunas especialidades supuso un escollo, en otras supuso una actualización. El sistema era el mismo: Datos por un tubo, como cualquier otra oposición de las administraciones públicas. No es una excepción.
    El problema de las oposiciones no es el TEMARIO (2 años para empollarlo) es el efecto llamada de unas regiones a otras y el gran número de interinos que deja a los recién licenciados (y no tan recién) en la calle; sin experiencia, es decir, sin PUNTOS en el «concurso»; sin posibilidades, por muy elevada que sea la calificación. En este punto es la Junta (autonomías)la que «decide» las bases de oposición (exámenes, méritos, convocatoria, acceso, régimen). Y es el gobierno central, Ministerio, el que acopla el temario a expensas de las consejerías.

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