Mochila, mochila

A pocos padres se les ocurre pensar este septiembre en las propuestas educativas que se van a llevar a cabo en los centros donde van a tener escolarizados a sus retoños. Este principio de curso, la máxima para las familias es intentar conseguir esos materiales tan «imprescindibles» que les solicitan los profesores de sus hijos. Materiales que llevan asociado un determinado coste, que se asume sin chitar por parte de la mayoría de ellas, y que supone un quebradero de cabeza económico para cada vez más de esas unidades familiares.

Entre los libros de texto, cuyo gasto no baja de los doscientos euros para la mayoría (incrementándose exponencialmente ese coste si se trata de centros concertados o públicos con muy pocos escrúpulos), y el material de uso diario (lápices de diferentes tipos, libretas, agendas, etc.) a más de uno se le queda la cuenta corriente hecha un cromo. ¿Desde cuándo se puede considerar público un servicio que obliga a un copago como es el educativo? ¿Desde cuando un servicio destinado a menores de edad sin ingresos hace hincapié en el poder económico de las familias discriminando por ello?

Fuente: vía Twitter
Fuente: vía Twitter

Me encantaría conseguir gran cantidad de «animales» que priorizaran el aprendizaje y pensaran en la economía de los padres. Me encantaría que lo de las mochilas, libros de texto y gastos asociados pasara a la historia porque los docentes tuvieran el suficiente sentido común de luchar contra esa carga económica que supone lo anterior. Sería el más feliz del mundo si viera que lo que ha de ser un sistema educativo que iguala y permite que todos aprendan de forma individualizada dentro de sus posibilidades mantuviera al margen el concepto de nivel económico de las familias. Qué no, que no tiene sentido que los libreros lloren porque las AMPAs venden sus libros con mayor descuento del que se hace en las librerías. Lo siento pero hay cuestiones que claman al cielo y, precisamente, la de mantener un entramado comercial gracias a los chavales que entran en los centros educativos es un auténtico sinsentido.

Ver colas en los grandes supermercados en la sección escolar es algo que me revuelve el estómago. Ver como los padres preguntan de forma continua si van a disponer de la libreta de cuadrícula 6×6 o de la de doble pauta es algo que, más allá de estúpido, dice muy poco del sistema educativo que lo propone. Que no es cuestión del tamaño de las libretas. Que lo verdaderamente importante, aunque muchos cenutrios aún no se hayan enterado, es lo que sucederá en estos meses. Algo que debe prescindir del tipo de libretas, lápices o manuales a utilizar. Algo que está en manos de la comunidad educativa. Algo que ha dejado de ser Educación (si es que alguna vez lo fue) para convertirse en un negocio.

No es cuestión de dotar de becas. Es cuestión de mantener un sistema que permita que el alumno no necesite acudir al negocio de turno para tener su mochila bien cargada. Mochila que, por cierto, sigue siendo el paradigma de nuestro sistema educativo. Mochila cuyo contenido deja mucho que desear. Mochila que, a mi entender, debe desaparecer junto con todo lo que implica.

Por cierto, este curso (como sucede desde hace años) mis alumnos no van a necesitar ningún tipo de material más allá del equipo informático del que se dotan globalmente. Ni libro de texto, ni material de papelería, ni nada que suponga para los padres un coste adicional. Se puede desterrar las diferencias económicas de la ecuación del aprendizaje. No sólo es que se pueda, es que se debe hacer.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

11 Comments
    1. Moltes gràcies per la invitació Elvira però, com bé saps, a Catalunya només es poden donar desplaçaments de centres educatius mitjançant el «dit» dels directors. Sento molt qüestionar en veu alta determinades qüestions educatives que, segurament des del positivisme psicològic, deu ser considerat com a l’actuación més delictiva que pot realitzar un docent.

      Disfruta de la teva realitat educativa i permet que, dins les nostres llibertats que ens concedeix per ara la legislació vigent, alguns ens permetem el luxe de discrepar ver algunes qüestions que no es sol·lucionaran mai assentint les ordres de qui ens mana (o de qui estem propers políticament), evitant el posicionament obert i criticant en petits grups que pensen igual que nosaltres determinades coses.

      Disfruta del teu inici de curs. Un curs que espero aporti força coses positives a l’aula (pels qui hi som habitualment) i permeti, encara, la lliure expressió sense dictàmens conductuals molts cops erronis i basats en el desconeixement de la persona.

      Salutacions cordials.

    1. El sentit comú és el que ha d’imperar en el material a incorporar a l’aprenentatge però, en el cas que comentes, tampoc crec que sigui necessari especificar el tipus (o marcar) de paper i llapis a portar. I anant més enllà, tants diners costaria subministrar-los per part del centre educatiu? 🙂

  1. Profesores como tú pueden ir cambiando esa lista ineficaz de materiales para que sus estudiantes aprovechen sólo lo necesario. Vaya, dejar a un lado las políticas institucionales y volcarse al diálogo con los padres en alguna junta donde se planteen las necesidades. Cuando eso ocurre, las familias se alían para conseguir o elaborar a bajo costo los materiales. El modelo de escuela comunitaria es un buen ejemplo de educación en red con familias de pocos ingresos.

    1. Es algo realmente complicado en un contexto donde lo más habitual es seguir haciendo lo que lleva haciéndose desde siempre (o sea pedir materiales a los padres y llenar las mochilas con los mismos elementos con los que llevan llenándose desde hace décadas). La Escuela habría de ser participativa (o comunitaria) pero, hasta que no nos planteemos la necesidad de involucrar a toda la comunidad educativa, los cambios van a ser lentos y demasiado individuales para ser de calado en el propio sistema.

      Gracias por el comentario.

  2. Son patéticos, el año pasado trabajé en un colegio de Camboya y en España el nivel es muy parecido. Pero la verdad es que en general el desconocimiento es abrumador en todas partes, incluido occidente. Mis hijos van a un colegio de Lavapiés, en Madrid, donde pensé que podría haber diferencias pero la gente sigue con el paupérrimo: en el colegio se entiende, en casa se aprende, para justificar los deberes, y cosas parecidas. Les dices que dar un libro de texto a un niño es como dar un cacho de carne cruda a un comensal en un restaurante, pero ellos siguen pensando que el conocimiento se puede enlatar…

    1. Llevas toda la razón del mundo Sergio. Lamentablemente gran parte de la sociedad entiende poco el sentido de los centros educativos y los considera un lugar para que sus hijos, al salir de ellos, deban realizar un montón de ejercicios y hayan subrayado muchas líneas en sus libros de texto. Si no se cambia la manera de entender la educación.

      Muchas gracias por el aporte.

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link