Ni puñetera gracia

Ya me tocan los bemoles la gran cantidad de personajes que invitan a los medios para hablar sobre temas educativos que, ni saben lo que sucede en las aulas ni les interesa lo más mínimo saberlo. Llevo bastante mal el tema del ninguneo al docente y, aún más, el haber lanzado al estrellato a showmans, cuyo único objetivo desde que empezaron su destete, fue el dedicarse a vender lo que, quizás un par de años cataron hasta que tuvieron la oportunidad de largarse para evangelizar a pingüinos o a ese ñu que pasta en todos los jardines de las casas unifamiliares que se construyeron durante el boom. No es algo banal pero, ya aprendes a tolerar dicha intromisión de vendedores de crecepelos u homeopatía educativa. Bueno, no te queda otra que convivir con ellos.

Lo que ya no te hace ni puñetera gracia es ver como, tras el esperpéntico discurso de esos tertulianos, te encuentras a alguien que, sin ningún tipo de pudor se dedica a, dentro de un supuesto sentido del humor que yo no veo ni entiendo, decir textualmente que «su hijo no tiene deberes porque hemos amenazado a los profesores». Sí, en un medio de comunicación, dentro de un programa con audiencia variopinta, se desmelena y reconoce haber amenazado a alguien que, por si alguien no lo recuerda, está considerado como autoridad pública en el desempeño de sus funciones.

Fuente: Twitter

No lo sé. Sinceramente me imagino que la Fiscalía tomará acciones para lo anterior porque no sé ver la diferencia -ni en el tipo de sonrisa a la hora de pronunciarlo- entre este tipo de amenazas y otras que se vierten hacia determinados políticos, fuerzas de seguridad o las realizadas por esos fans de ISIS contra todo occidente. No, no puedo minusvalorar unas declaraciones así, ni intentar contextualizarlas porque, sinceramente, no tienen por donde contextualizarse (he visto el vídeo completo).

Sorprende que seguramente haya más de uno que haya aplaudido con las orejas al oírlo porque yo ya he perdido la cuenta de las ocasiones, amenazar a docentes y ningunear su trabajo desde una superioridad manifiesta. Qué sí. Qué lo tengo claro. Hay impunidad absoluta para el insulto, amenazas y desprestigio de los docentes en este país desde hace un tiempo. Sólo hace falta asomarse a las conversaciones del bar, a esos amigos que todos tenemos que no se dedican al ramo y leer esas noticias donde los docentes somos señalados con el dedo como los grandes culpables de todos los males de nuestro país. Al final, sinceramente, a uno ya no le hace ni puñetera gracia el asunto y quizás pierda las formas enviando a alguien, muy educadamente y en lenguaje cervantino, a la mierda a algunos porque ya hemos, gran parte de los profesionales de la educación, superado nuestro límite de tolerancia.

No, a mí hay cosas que no me hacen ni puñetera gracia.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

18 Comments
    1. ¿Por qué no? Que no comulguemos ideológicamente con alguien o, simplemente sea un mal ejemplo con sus «supuestas» praxis de las que alardea, no implica que no podamos disfrutar con su trabajo. No, que no comulgue con sus declaraciones sobre educación ni su rol en el que se posiciona, no permite inferir nada de su profesionalidad. Y no, a mí no me gustan siempre sus monólogos pero le reconozco una determinada valía profesional a diferencia, por lo visto, de ella hacia mis compañeros de profesión en algo que, por mucho que se diga que está descontextualizado, es muy grave.

      Un saludo.

  1. Hombre que no se pueda opinar del sistema educativo si que tiene bemoles.
    Ese que debe formar personas, no individuos domesticados.
    Si resulta que por no ser maestro no se puede opinar de algo que nos influye mucho como conjunto y como país, como padres y como alumnos apaga y vamonos. Si solo podéis opinar vosotros y os sobra el resto, eso tiene un nombre.

    1. ¿Quién ha dicho que no se pueda opinar sobre el sistema educativo? No sólo se puede, debe hacerse. Es por ello que no entiendo a qué viene este comentario porque creo que el post no iba por ahí.

      Por cierto, una pregunta inocente… ¿quién sabe más de medicina, el paciente o el médico? ¿Quién sabe más de justicia, el juez o el pueblo? ¿Quién sabe más de pilotar aviones, el piloto o el pasajero? y así hasta el infinito. Piénsalo 🙂

    2. Marga, opinar se puede, claro, pero desde el punto de vista de quien no esta formado.

      Puedes opinar de medicina, pero no hacerte tu las recetas, y decirle al medico con que aparato te tiene que mirar.

      Puedes opinar sobre un edificio, pero no darle consejos al arquitecto.

      En educacion pasa igual, el problema es que todos en España se creen profesores y entrenadores de futbol, y asi nos va

  2. Todo es opinable desde el respeto. El problema es que todo el mundo «sabemos de todo» y la personas que opinan en medios de comunicación pueden tener una mayor repercusión y por tanto deberían mostrar mucha más prudencia.

    1. No, yo no abogo por sesgar opiniones o limitar la libertad de hacerlas en función de si alguien es más o menos conocido. Eso sí, lo que discuto es la necesidad de ciertas opiniones que, con todos mis respetos, me parecen deleznables. Y éste ha sido el caso. Ya no sólo por la opinión, más bien por lo que puede inferirse de ella al ser amplificada por los medios.

      Saludos y gracias por pasarte por aquí.

  3. Todos tenemos derechos a opinar o es k el docente es un ser superior o mas k yo? No, ni menos es un trabajador como otro cualquier que gustara mas o menos pk los hay como los colores para todos los colores, o como se dice los de vocación pura y dura que se desvive n por sus alumnos y por los padres de los mismos o aquellos que no sabemos pk acabaron en esa carrera( como muchos acaban en otra cualquiera tradiccion familiar, le gusto las vacaciones o sabemos el k) que no muestra ningún interés por el alumnado que se sienta en una silla deja pasar las horas mientras leen tal cuall el temario y tropecientos deberes a casa y si tu hijo no sabe por donde pillarlo pues para eso estas tu para explicarselo pk el no lo va hacer y entra en examen haya terminado o no de leer todo el tema… Eso da pena y mucho.
    Así que tampoco ahora pongamos el grito en el cielo

    1. En este caso si es superior a tí, ¡con diferencia, vaya!. Te voy a decir por qué: cometes faltas de ortografía, no sabes expresarte, no utilizas los signos de puntuación, y, para colmo, estás generalizando cuando el artículo habla claramente de amenazar a los profesores no de todo lo que tú dices ¿qué tiene que ver la velocidad con el tocino?. ¡Tú si que das pena, que ni comprensión lectora tienes!

    2. Creo maty que confundes el sentido del artículo y lo usas para, dentro de tu libertad de expresión, proceder a críticas gratuitas hacia un determinado colectivo que, no sé el motivo, te desagrada. No, no hay nadie superior a nadie pero, en ocasiones, uno cuando hace determinadas declaraciones o escribe determinados comentarios, queda muy desautorizado.

      Un saludo y una recomendación… analiza qué escribes y el sentido de lo anterior.

    3. Tipico comentario, tipico comentario. Pues nada, aqui opinamos todos de todo como autenticos expertos en todo que somos, claro, faltaba mas, por dios, no hace falta estudiar para ser un experto, son tonterias que se inventan algunos locuelos.
      Pues yo opino que su comentario demuestra su nivel de conocimientos y respeto y opino que zapatero, a tus zapatos.

  4. No estoy a favor de ningún tipo de amenazas. Ni a profesores ni a nadie. He sido sido y sigo siendo estudiante, también soy profesora de apoyo y, además, soy madre, con lo que tengo muy claros los tres enfoques. Puede que las palabras de Eva Hache no sean acertadas, porque mucha gente no entenderá la burla o la broma del comentario. Es cierto que la educación no es una broma y es algo muy serio. Entiendo que ese comentario lo diga por algún profesor que su hijo tenga o ha tenido. De esos que te mandan en cuarto de primaria 15 divisiones con decimales y después debes buscar todas las palabras agudas, llanas y esdrújulas, los diptongos e hiatos de un texto de dos hojas. Y si encima alguno no lo lleva porque tenían examen de Sciencie diga que le importa un carajo, que tienen que hacer los deberes (totalmente verídico, pasó esta semana en un colegio público de Madrid con un profesor de cuarto de primaria). Ante estas circunstancias entiendo que algunos padres alcen la voz y digan que hasta aquí hemos llegado. Ante tanta barbaridad de deberes al final terminan los padres teniendo que ayudar a sus hijos porque se saturan, y los deberes pierden su verdadera función para convertirse en algo tedioso, tanto para los niños como para los padres.
    Como profesora de apoyo, me encuentro con muchos profesores así, tengo alumnos que les mandan unas baterías de ejercicios inabarcables y en vez de centrar la atención en el contenido y fijar los conceptos, se centran en la cantidad, generando un trabajo mecánico, sin sentido ni aprendizaje.
    Quiero dejar claro que nunca he faltado el respeto a un profesor – ni como estudiante ni como madre -, que la educación es cosa de todos, profesorado, familias y administración, que todos debemos aportar para mejorar. Pero parece que al final es una lucha sin cuartel, un todos contra la administración y contra el profesorado y contra las familias, siendo incapaces de aunar puntos, ser sensatos y buscar una mejor solución, que por supuesto, no pasa por tirar la tarde haciendo deberes.
    Eva Hache hace una crítica al profesorado, ahora el profesorado debe debatir y demostrar a los demás la importancia de hacer deberes.

    1. ¿Crees realmente que se han descontextualizado sus palabras y que todo obedece a una broma o burla? Ya, reconozco que para los adultos siempre es bueno hablar de bromas y que se han descontextualizado las palabras o afirmaciones para eximirse de culpas pero, lamentablemente, es algo que ya no cuela. Me suena demasiado a una frase muy típica y «real» como la de «no volveré a hacerlo». Algo que nada tiene que ver con deberes (sí, yo también los he cuestionado en más de una ocasión) y más con otras cuestiones bastante más serias.

      Un saludo y gracias Patricia por tu comentario.

  5. Amenazas cero. Y muy importante, la educación de los hijos se da en casa, los docentes enseñan pero la educación es función de los padres claramente. Estamos sobreprotegiendo sobremanera a los niños de hoy en día favoreciendo y fomentando que en el futuro esos niños se «suban a la chepa» de todo el mundo, incluídos sus propios padres. Un respeto a los docentes que creo, desempeñan una labor valiosísima para los niños. Y en general un respeto a todo el mundo, estamos perdiendo los papeles, todo el mundo tiene que ser respetado.

    1. Todo el mundo debe ser respetado. Docentes, alumnos y padres por igual. Eso sí, teniendo bien claro que el tema de la educación es algo mucho más serio que unas tertulias de bar amenizadas por diferentes bebidas de alta graduación.

  6. Estamos en un punto social que creo que todos perdemos los papeles. La excesiva «sensibilidad» de muchos temas hacen banales las redes y consecuentemente el desconcierto popular. Entre otros, la docencia está últimamente en la picota social y política. Estaría extendiéndome lineas y lineas de opinión – personal y sin ánimos ofensivos – intentando defender causas indefendibles. La saturación y la falta de raciocinio en lo que vés y oyes te llega a volver radical.
    Dicho ésto, y no es poco, me hago una pregunta:
    No sería mejor que los docentes enseñaran las materias (Mates, Lengua, Sociales…etc.) y la familia la ética y moral?
    Es muy fácil hechar la culpa a unos deberes y obligaciones institucionalizados antes que las personas (originariamente padres y madres) se mantienen en la inopia.

    1. Yo también creo que hay excesiva «sensibilidad» en muchos asuntos pero, lo anterior no excluye la necesidad de hablar de quienes se extralimitan apoyándose en una libertad de expresión que, en demasiadas ocasiones en los últimos tiempos, se convierte en un libertinaje absurdo. Ojo, no estoy poniendo en entredicho el derecho de uno a decir lo que uno quiera, sí a considerar si ciertas afirmaciones o expresiones gratuitas son necesarias para la mejora de algo, ya útlimamente tan desprestigiado, como es la docencia y sus profesionales por intereses varios. No, es algo muy bien orquestado que está calando hondo en parte de la sociedad y eso me preocupa. Y me preocupa bastante más que las declaraciones que motivan este post.

      Creo en la educación como servicio público de compensación, superación y dotar de herramientas/recursos a los alumnos para que puedan salir a la sociedad y, gracias a lo anterior, eliminar brechas y aumentar la justicia social. Ya, utopía pero algo hemos de plantearnos. No, no es cuestión de aislar la parte más conceptual de la social. Es no pervertir el sentido de lo que supone la tarea profesional para centrarnos en otras cuestiones aunque, lamentablemente, sabemos que los que trabajamos en docencia que eso no es así. Hay situaciones sociofamiliares graves que conviene paliar y la administración descarga esos cuidados paliativos, sin recursos ni medios, a los centros educativos. Es todo muy complejo. Más que delimitar las funciones A o B para la profesión.

      No lo sé, no lo tengo claro y eso que llevo años trabajando y viviendo las aulas. Ojalá tuviera una varita mágica que no tengo pero, a veces, prefiero hacer que obviar determinadas cuestiones. ¿Me equivoco? No lo sé.

      Un saludo y gracias por comentar.

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