Nunca ha sido por dinero

Escribir en este blog jamás ha sido nada más allá que un simple divertimento. Al igual que a muchos les gusta coleccionar determinados productos, cocinar, aprender un idioma o estudiar algo nuevo, a mí siempre me ha gustado escribir. Es por ello que este blog se ha convertido en una especie de hobby que, en mi tiempo libre, me ha permitido trascribir ciertas ideas sobre algo que, de una forma más o menos coherente y con una perspectiva particular, acerca de ciertas cuestiones que engloban a mi profesión. Sí, soy docente y me gusta escribir sobre cuestiones que, a mi entender, pueden y deberían ser revisadas en ese ámbito educativo en el que me muevo demasiadas horas de mi vida. Redactados de dudosa calidad que, por suerte o desgracia, han trascendido la reflexión personal para que se hayan tomado en serio -o se le haya dado importancia- por parte de algunas personas.

Fuente: ShutterStock
Fuente: ShutterStock

No sé que hace que un blog sea visitado por millones de personas cada año ni que otro, con mucha más calidad argumentativa y literaria que el anterior, sea ninguneado recibiendo un escaso número de visitas. No, no entiendo cómo miles de personas se pasan un día sí y otro también por aquí, dejan sus comentarios y abren debates acerca de los postulados que puedo, con mejor o peor suerte, formular. ¿El número de visitas indica la calidad de un blog? No, el número de visitas, al igual que el número de personas que te siguen en Twitter o le dan a «me gusta» en una determinada publicación en Facebook no son representativas de lo bueno o malo que sea un determinado blog. Algo que también sucede en la literatura ¿algo más estandarizada? cuando nos ponemos a analizar la lista de libros más vendidos y nos encontramos con algunos que, más allá de su más que cuestionable calidad, se han vendido por el simple hecho de ser escritos por tal o cual persona. Y eso debería llevarnos a cuestionar -y mucho- qué significan los números o la perversión que supone asociar los mismos a la calidad de un producto.

En el año 2009 empezó el blog. Poco más de cinco mil visitas ese primer año mientras que en lo que llevamos del mismo ya se ha pasado del millón. ¿Realmente escribo mejor que hace siete años? ¿Realmente, pasar de escribir una vez por semana, a una diaria hace que mejore mi capacidad de escritura? Sinceramente, permitidme dudarlo. Ni antes escribía tan mal, ni ahora creo que escriba tan bien. Y eso es algo que me hace reflexionar acerca de la viralidad de las ideas educativas que se mediatizan últimamente infiriendo, por la misma regla de tres que lo anterior, que hay mucha idea que se está vendiendo muy bien por motivos que tienen muy poco que ver con la utilidad de las mismas en las aulas o, la mejora que puede extrapolarse de dicha viralidad.

Hoy ya he eliminado -y es algo muy relacionado con el redactado anterior- todo rastro de publicidad invasiva de terceros del blog. Sí, ahora ya definitivamente. Nunca he escrito por dinero. Bueno, más bien nunca se ha tratado, a diferencia de otros blogs ¿educativos? cuyo único y lícito objetivo es monetizarlos, de obtener dinero con el blog y eso que, por desgracia, el coste de su mantenimiento cada vez es más ingente. Y el número de visitas y la consideración de hobby por mi parte tiene mucho que ver con lo anterior. Ya son miles de euros entre alojamiento, dominio y servicios para el blog (temas, plugins y similares). Ya sé que se puede escribir en un blog de forma gratuita y se pueden expresar las mismas cosas pero, lamentablemente y tal como he dicho al principio, el blog se ha convertido en un hobby. No, no pretendo agradar ni disgustar a nadie con lo que escribo ni, tan sólo pretendo que nadie me lea pero… a todo el mundo nos gusta tener un poco de ego. Y quien diga lo contrario miente como un bellaco.

Nunca ha sido por dinero ya que, con el número de visitas y las ofertas que recibo en el correo, podría desnaturalizar el hobby hasta convertirlo en algo que no me gusta por escribir artículos de terceros promocionando una determinada marca o producto que me harían sentir fatal. Tampoco me interesa sentirme incómodo viendo aparecer publicidad de productos o servicios que no están acordes con mi ideología. ¿Seré estúpido por no querer aprovecharme de la situación para sacar tajada como hacen muchos? No lo sé pero lo que sí que tengo claro es que lo primero es lo primero y si debo pasar el blog de divertimento a mecanismo cuyo único objetivo es sacar dinero no me sale a cuenta.

Por cierto, al final he optado por una solución que me satisface bastante más… poner un botón de donaciones en el blog nada invasivo para que, quien le apetezca me pague el hobby. Algo mucho más acorde con mis planteamientos personales. Así que si a alguno le apetece subvencionar mi hobby… ya sabe 🙂

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Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

3 Comments
  1. Vaya hombre!! Ahora resulta que las donaciones si te parecen bien.
    Soy uno de esos que de pasa por aquí a menudo y que hace que la suma de visitas sea muy alta, es mas, recomiend este bñog a menudo y por mi trabajo a cientos de personas, pero por primera vez me he decepcionado. No he leído nada interesante y además me he encontrado con una contradicción evidente. No quieres aprovecharte pero si eso me donas…
    Casi podrías poner algo de publicidad.
    Un saludo

    1. En primer lugar me gustaría aclarar una cuestión: no escribo para ti ni para nadie, lo hago para mí con independencia de las visitas que pueda generar o no una determinada publicación. Creo que en el artículo queda claro que esto es, al igual que otros tiene el suyo, mi hobby y, es por ello que jamás hay planteamientos previos del alcance que va a tener a pesar de que me pueda producir satisfacción si hay muchas visitas -para qué voy a negarlo ya que todos tenemos un poco de ego-.

      También me gustaría aclarar que en el artículo se trataba de reflexionar en voz alta acerca de qué suponen las visitas, o los contactos que puedas tener en las redes sociales, en referencia a la calidad del contenido. Y por eso he comentado acerca de que no creo que, al menos en mi caso (y sí, podemos extrapolarlo a otros) haya mejorado tanto la calidad de lo que escribo desde que empecé hasta ahora. Y ello me lleva a preguntarme muchas cosas que planteo en una reflexión que me apetecía hacer ya que, vuelvo a repetirlo, es mi blog y son mis reglas.

      Finalmente, en cuanto a la publicidad debo reconocer que me preocupaba que, en ocasiones, aparecieran publicitados determinados productos y servicios que, por unos míseros céntimos, atacaban frontalmente mis ideas. Y eso, sinceramente, no vale la pena. Es por ello que he optado por el uso de las «donaciones». Algo totalmente libre, nada invasivo y muy acorde con mi filosofía. A propósito… ¡qué demonios, si alguien me quiere pagar el hobby no voy a impedir que me lo pague! 🙂

      Un saludo.

  2. Hola, pues estoy de acuerdo con las ideas que expones; porque si decidiste usar un blog para dar rienda suelta a tus ideas y pareceres con respecto a nuestra profesión (tu tema) entonces creo válido que igualmente expongas tus reglas en el. Siempre te leo y aunque hay temas a los cuales no le presto muchísima atención; por ejemplo cuando has profundizado acerca de cuestiones propias del sistema y lineamientos en España (soy de Venezuela) tus escritos me han servido para aclarar, profundizar y hasta diferir en temas propios de nuestro trabajo.
    Uso un blog para dar apoyo a mis estudiantes, también me gusta escribir, de hecho, lo hago cada vez que puedo pero, rara vez publico…creo que me ha faltado el empujoncito necesario para hacerlo.
    Y bueno, sigue así…no «monetizes» tus ideas si ese nunca ha sido tu finalidad al escribir.
    Saludos y hasta la próxima entrega 😊

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