Pánico

Hay momentos en los que salta una de esas alarmas que tienes escondidas que, por lo visto, te hacen reaccionar como un resorte. A mí ya sabéis que me preocupa -y mucho- el tema de la profesionalidad docente, el intentar hacerlo lo mejor posible (a veces no se puede con determinados grupos y/o alumnos, por mucho que se intente) y, la necesidad de desterrar el concepto mal entendido de vocación, como algo que deba tenerse en cuenta a la hora de entrar a valorar a un docente. Es por ello que siento pánico al ver cómo puede haber docentes que, siendo nombrados para un Tribunal de Oposiciones, quieran valorar ciertas cosas como pluses.

Fuente: https://twitter.com/lygobu

La función de un miembro de un tribunal no es el valorar si uno va a optar por renunciar a sus condiciones laborales. Tampoco lo es si el docente va a ser o no vocacional. Lo que debe de valorar un miembro del tribunal es, dentro de sus posibilidades, si el docente que tiene delante es capaz de desarrollar un proceso (que podemos cuestionarlo pero, a día de hoy es el que es) en el que demuestre saber del tema que le ha tocado en sorteo y defender una programación.

Valorar como algo positivo el trabajo del aspirante fuera de su horario laboral es valorar algo que JAMÁS debería ser valorado así. Los docentes somos ejemplo ante los alumnos. Y debemos dar ejemplo de luchar por nuestras condiciones laborales, creer en hacer bien nuestro trabajo y, de ninguna manera, ningunear todo lo que existe fuera de nuestra profesión. Un buen docente no se debe al trabajo. Un buen docente debe hacer bien su trabajo y disfrutar de su tiempo libre de la manera que considere. A ver si algunos lo pillan de una vez.

Creo que este tuit inhabilita a esta persona para formar parte de un tribunal de oposiciones. Si, en cualquier momento un aspirante en el proceso considera que, la subjetividad o lo inherente a determinadas cuestiones que supone este tuit, va a impedir que sea evaluado en condiciones, que no dude en presentar la correspondiente reclamación.

Cada uno que haga con su vida lo que quiera pero que no obligue a los demás a decidir qué deben hacer con la suya. El trabajo de un miembro del tribunal es doble: evaluar en función de lo que marca la legislación del proceso selectivo e intentar, en todo momento, facilitar el trabajo a los aspirantes. No es emitir juicios de valor.

No es una crítica a la persona. Es una crítica a lo que dice.
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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments
  1. Muy razonable y con sentido. Para comenzar, qué obsesión con publicarlo todo, incluso que uno es seleccionado como tribunal de un concurso oposición. En mis primeros años en la Secundaria y antes en universidad (no trabajo en España), le dedicaba mucho tiempo fuera de la clase. He ido aprendiendo a decir NO. Mi tiempo es mucho más sagrado e importante que mi profesión. Eso no impide que deba terminar o avanzar en ocasiones en casa, pero la familia, el deporte, la salud personal y recreativa supera todos esos principios de los profesores guays. Como dices, somos ejemplo ante una comunidad escolar dentro del trabajo. Para muchos incluso fuera, pero cuando voy al supermercado, al cine, de tiendas o a dar un paseo ya no soy el míster, como dicen en Puerto Rico. Un saludo, Jordi.

    1. Hay un excesivo escaparatismo de todo (yo, por cierto, también cedo con las paellas dominicales a esa influencia). El problema es que, como digo siempre, lo de la profesión es solo un trabajo. Uno que debemos hacer lo mejor posible, que tiene menores implicados pero que exige, tanto al docente como al alumno, tener tiempo para aburrirse o dedicarse a otros menesteres. Cualquier «obsesión» es mala.

      Un saludo de vuelta desde el otro lado del «charquito».

  2. No eres el mas adecuado para opinar sobre esto ya que tu mismo dices que de vocación nada y qu eno te gusta enseñar.

    Yo creo que la habilita mas que a otros que solo buscan «lumbreras» si gente con mucha memoria que sueltan las cosas como papagallos y no saben ni quieren enseñar solo quedar como muy listos delante de los alumnos.
    Un profesor no es bueno por que sepa mucho es bueno por que sabe enseñar lo poco o mucho que sabe pro que se preocupa por sus alumnos y no por ser el «más mejor» por que sabe mucho, un buen profesor se nota a la legua, con solo ver como se expresa lo mismo con un mal profesor y a eso se refiere el twit que busca gente que este por que quiere enseñar y no por el sueldo, que también.

    Como te digo no eres el mas adecuado ya que creo que ha dado en hueso al verte reflejado en parte y no lo digo yo lo dices tu mismo.

    1. Con la cantidad de faltas de ortografía que cometes, entiendo que valores más un proceso vocacional de selección del profesado que uno profesional. Y no, nunca he dicho que no me guste enseñar. Creo que a lo largo de mis años de docencia lo he hecho relativamente bien, dominaba mi materia (claro que iba aprendiendo cosas sobre la marcha -la materia de Tecnología es muy cambiante-) e intentaba, dentro de mis posibilidades, adaptarme a los alumnos para que tuvieran el mejor aprendizaje posible.

      Un profesor que «no sepa» es… uf. Creo que te mereces un post.

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