Perfiles anónimos de «docentes» en Twitter

Creo que no debo ser el único al que le esté pareciendo extraño el desembarco en Twitter de determinadas cuentas que, bajo diferentes nombres, estén jugando a posicionarse en un contexto donde, por lo visto, se mueve todo el mundo con ganas de medrar. Ya, no creo que cueste mucho darse cuenta que, curiosamente, casi todos los ponentes de todos los cursos de formación, premiados en determinados e ignotos lugares y, cómo no, vendedores de soluciones milagrosas, se hallan en Twitter donde han creado su propia marca personal. Los alumnos, por desgracia, siempre al margen y lo importante el promocionarse. No, vuelvo a repetir que no es malo promocionarse ni ganar dinero extra si eres docente en activo o, simplemente, ganarte los garbanzos si no lo eres. Eso sí, permitidme que me cause un poco de sorpresa ver como, al final, es el número de seguidores en las redes lo que marca el éxito a la hora de obtener ese dinero. Dinero que, no lo olvidemos, es totalmente lícito obtener. No es malo montarse una academia online una vez has conseguido popularidad con tu blog o tu cuenta en Twitter. Tampoco lo es vender un libro ni posicionarte para estar dando charlas alrededor del globo contando tu propio anecdotario o tu metodología fantástica. Lo realmente curioso es que, en la actualidad, cada vez son más los perfiles anónimos que han aparecido bajo el paraguas de @maestradepueblo, difundiendo exactamente lo mismo y queriendo hacerse las graciosas. Bueno, eso y cuando no te encuentras con alguna que, ahorrándome de publicitarla, va de cuñadez permanente. Claro que sí, lo de tener una cuenta anónima va muy bien para ahorrarte psicólogo o, si te sale bien el asunto, promocionarte en el contexto donde actualmente se está moviendo todo el cotarro educativo. Por favor, no confundamos cotarro con realidad aunque, en ocasiones, puedan extrapolarse ciertas situaciones.

Fuente: http://www.ejecentral.com.mx

Hubo un tiempo en el que todos los docentes y personas relacionadas con la educación nos conocíamos en Twitter. Podíamos poner cara y nombre del centro educativo en el que trabajaban cada uno de los perfiles. En muchos casos podíamos quedar alguno de esos días y desvirtualizarnos (sic.) en alguno de esos saraos que se organizaban a lo largo del territorio nacional. Hoy en día da la sensación que el número de cuentas anónimas esté surgiendo con fuerza y uno se plantea qué sentido tiene tuitear desde el anonimato. No, la libertad de opinión en nuestro país no está tan perseguida como justifican algunos. Y, seamos sinceros, a veces algunos escribimos cosas bastante «fuertes» sobre temas educativos sin necesidad de escondernos. Por cierto, jamás he recibido -salvo el que haya lugares en los que me veten para ciertas cosas- represalias por ello. Sigo dando clase, disfrutando con mis alumnos y, en ocasiones, siendo leído por ellos o por compañeros. Sinceramente yo no le veo mucho sentido al anonimato aunque, por lo visto, también ocurre en otros sectores con otras cuentas (léase @norcoreano o similares). Cuentas que, a poco que uno intuya las cosas, se ve que simplemente han sido creadas como modelo de negocio. Y ya sabemos que el dinero hace que veamos cosas muy curiosas.

¿Y si detrás de muchas de las cuentas anónimas que se están creando hoy en día en el ámbito educativo sólo hubiera intereses económicos o de otro tipo? Seguro que no es así y estoy sólo preguntándome cosas por encima de mis posibilidades 🙂

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Hay profesiones que deberían ser unicamente vocacionales. Por ejemplo, ser profesor, médico, y cualquier actividad que tenga con estar de cara a las personas y que influya en sus vidas. Un profesor sin vocación es un polvorín que puede hacer mucho daño. A mi no me importa la gente que intenta medrar en las redes sociales, y vender libros, lo que sea. Me importa que la administración desatienda la educación del modo que lo está haciendo. Que contraten profesores sin una entrevista previa (a me quisieron contratar sólo tras dos conversaciones telefónicas para dar clase a niños hasta 14 años, les dije que no). Les dije que no porque no tengo vocación de profe, entré en este mundo de la enseñanza a través de las clases particulares, y he de decir que mi visión acerca del profesorado ha cambiado totalmente. Cuando comencé tenía mucha ilusión, veía que ayudaba a la gente, me hacía sentir bien. Ver a un alumno luchar por lo que quiere, y con tu apoyo, conseguirlo, es una de las cosas más bonitas que he vivido.
    El problema es que hay que estar muy preparado para ser profesor. Tener una auténtica vocación, que no llegues ahí porque no llegas a fin de mes con tu profesión. Porque también hay alumnos (al menos en el sector particular), que te hacen plantearte qué haces ahí, perdiendo el tiempo, por 10 o 12€ la hora. Y entonces te das cuenta de que no tienes vocación y si tienes el más mínimo código ético debes dejarlo, porque son personas las que tienes bajo tu tutela que por un mal día tuyo pueden perder las ganas de aprender lo que en un principio les enamoraba.
    Con esto quiero decir:
    1. La administración pública considera la FP un hueco donde hacer ir a los adolescentes que no saben qué hacer con sus vidas. Apenas invierten en ella. Y por si eso fuera poco ahora han creado la FP online, donde los contenidos son auténtica basura, y que me perdonen los que la crearon, esa basura, pero que hubiesen hecho otra cosa con sus vidas. Como decía con un mínimo código moral no deberían hacer eso.
    2. La universidad, hoy por hoy, es una fábrica de crear monstruos especializados en un área sin el más mínimo pudor. Puedes encontrarte un oncólogo sin corazón, un profesor desquiciado, o una profesora alcohólica.

    Yo he vivido situaciones de todo tipo en la enseñanza. Desde el colegio, el instituto, pasando por la universidad y ahora haciendo una fp online. A los profesores no les interesa que aprendas. Les da igual. Hay uno o dos profesores entre 6 que se toman en serio su trabajo y lo hacen con pasión. Los contenidos, desactualizados, pero los exámenes perfectamente redactados, complejos, y desde luego, actualizados del año 2000. Aprendes teoría, no hay un solo examen práctico excepto el que no afecta apenas al módulo, es algo incomprensible.

    E igual que muchos médicos han salido a las calles para pedir una sanidad digna, los profesores deberían salir igualmente para pedir una enseñanza digna, y no acabar impunemente con la vocación de gente que estamos ahí reenganchados, esperando una segunda oportunidad en la vida.

    Todo es relativo. O casi todo.

  2. No comparto Sandra el tema de la vocación por muchos motivos. Querer a los mejores profesionales en el aula no debe excluir a aquellos, grandísimos profesionales que, por determinados motivos, no creen en la liberación espiritual de la profesión. El tema de las entrevistas también es complejo… ¿es más objetiva una entrevista que un proceso de oposición? Ya, lo sé. La oposición no es la panacea pero supongo que vas a estar conmigo en que es mucho mejor como sistema de filtro que una entrevista personal realizada por alguien que no te va a exigir demostrar tus habilidades en la materia. La praxis, por cierto, se demuestra andando. Claro que deberían mejorar las Facultades de Magisterio y el máster sacacuartos de Secundaria pero, eso es otro tema.

    Desprestigiar gratuitamente la FP y la Universidad es algo que nos han vendido y, por lo que veo, has comprado. No, no es todo tan fácil ni tan sencillo. Hay muchos docentes de todas las etapas que se lo creen. Muchísimos. Llevo veinte años en esto y claro que he encontrado «pasotas» pero, ni son la mayoría ni un porcentaje relevante.

    Una pregunta final, si los docentes debemos salir (y salimos) a la calle para defender una educación digna, ¿por qué no salen todos los padres? Es que, al final, esto de la educación es algo de todos y no sólo de los profesionales que estamos en las aulas.

    No todo es relativo. Todo es demasiado ideológico y basado en premisas particulares.

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link