PLIS, plas, plas, …

Reconozco que se hace harto difícil debatir sobre ciertas cuestiones educativas cuando priman cuestiones ideológicas. Es complicado defender, por varios motivos, los centros concertados por parte de quien, directa o indirectamente, tiene relación con ellos. En cambio, es lógico -y no sólo lógico, necesario- defenderlos cuando de su existencia depende la comida (hablo de sus docentes o resto de trabajadores) o la atención que reciben los hijos de alguien (hablo de sus alumnos). Ya no es sólo ideología, es necesidad vital de defensa de unas posiciones que ya van mucho más allá que la ideología. Es por ello que es una lucha perdida, un debate estéril, un conjunto de afirmaciones y negaciones que, al final, da la sensación que no mueven un ápice a nadie. Y es por ello que, más allá de decisiones democráticas tomadas libremente en las urnas y decididas por la mayoría de los ciudadanos, poco se puede obtener de discusiones, por desgracia, más sectarias de lo que nos gustaría. Enrocamientos entre míos y tuyos. Y, por desgracia, sin nadie que dé su brazo a torcer. Tampoco pasa nada. Yo seguiré apreciando a algunos los docentes de la concertada -como hago con algunos de la pública- porque, tener puntos de vista opuestos en este tema, tampoco hace que no me apetezca relacionarme con ellos. El pensamiento único es horrible y, por mucho que no me guste lo que implican los conciertos educativos, ello no hace que, a nivel personal e, incluso profesional, se puedan establecer lazos afectivos con quienes los defienden. La gente interesante no es quién piensa igual que yo, la gente interesante es aquella con la que se puede tener discrepancias y apetecerte tomar un café con ellas. Sí, lo mismo de los conciertos me sucede con personas que defienden el uso de libros de texto. No comparto su defensa y he escrito en muchas ocasiones contra su uso pero hay excelentes personas en algunas editoriales y fantásticos compañeros que trabajan para ellos realizando determinados materiales. Es decir, una cosa no excluye a la otra. Y estos son sólo un par de ejemplos pero se podría sacar muchos más -y ya no sólo del ámbito educativo-.

El problema fundamental es cuando se mezclan opciones ideológicas u opiniones con descalificaciones. Cuando ya no es sólo discrepancia y se empieza a jugar con las arenas movedizas que envuelven la demagogia más absoluta. Sí, en ocasiones hay momentos en que, por desgracia, prima más el absolutismo ideológico que la realidad. Y entonces sí que existe un problema. Más aún cuando hay intereses políticos o de otro tipo tras las declaraciones de algunos.

Ayer, sin ir más lejos, tuve la «suerte» de debatir con PLIS (en Twitter @pliseducacion), una asociación de profesores baleares que, bajo las siglas anteriores (Profesores Libres de Ingeniería Social), se posicionan a favor de una escuela abierta, de carácter académico y orientada por parámetros educativos. Una asociación que, por lo visto, nació en la época de las grandes huelgas que hubo en Baleares contra la política del gobierno del PP que gobernaba en ese momento. Una asociación que se manifestaba a favor de la exigencia, en contra de la imposición del catalán en las islas y, cómo no, en contra de la huelga -que tildaban de ideológica-. Una opinión totalmente válida porque, por suerte, uno que trabaja en la pública sabe que la libertad de hacer o no hacer huelga es un derecho individual y que, a pesar de lo que digan algunos, jamás se ha obligado a nadie a hacerla.

Pero vayamos a lo interesante. Al intercambio de tuits de ayer que, por desgracia, me dejaron con la mosca tras la oreja. En primer lugar, después de, pobre de mí, tuitear acerca de la necesidad de que debería promulgarse una ley que impidiera hacer negocio en etapas educativas obligatorias, me saltan con lo siguiente.

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Por lo visto no se han enterado aún que sólo existe alternativa «privada» (en la mayoría de casos subvencionada -pagados los salarios de los docentes y el mantenimiento de los centros por el erario público-) en zonas donde hay población suficiente para hacer negocio y que, no hay ninguna empresa/organización que se haya planteado, en localidades pequeñas o en barrios marginales, ofrecer una alternativa a los centros públicos. Pero da igual, lo anterior seguro que puede interpretarse de muchas maneras y puede defenderse según uno tenga unos intereses u otros como he dicho al principio del artículo. El problema es cómo sigue la conversación…

Afirman sin ningún tipo de rubor que la enseñanza concertada es enseñanza pública. Sin comentarios. Bueno, uno pequeño… resulta surrealista que docentes de la pública digan que la enseñanza concertada es pública porque se paga con los impuestos de todos.

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Además, curiosamente, les intentas pasar con todo el cariño del mundo la legislación que habla de la tipología de centros educativos en España (sí, les pasas la LOE porque la LOMCE no modifica dicha apreciación) y te contestan lo siguiente…

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Es decir que los principios son más importantes que las leyes. Así pues, según ellos, sólo se debe cumplir las leyes que les gusten. Resulta curioso el tuit porque, indagando en los perfiles personales de quienes hay detrás de esta asociación nos encontramos con Olga Ballester, muy querida por el PP que ha acabado en Ciudadanos -sí, los mismos que critican a los catalanes por no querer cumplir la ley- y a Carlos Serra y Julián Ruiz, dos miembros muy activos que forman -supongo que ahora ya habrán cambiado- parte de UPyD de las Islas Baleares. Curioso. Muy curioso que los abanderados de una asociación que se ha manifestado en numerosas ocasiones contra la politización de la educación balear sean cargos políticos importantes de unos determinados partidos.

Por cierto, me gustaría introducir aquí este tuit como extra point donde se infieren las bondades de la gestión educativa por parte de organizaciones religiosas.

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Eso sí, por desgracia, nada que ver los supuestos valores de igualdad, equidad, amor y ayuda que representan las órdenes religiosas con lo que defiende a nivel educativo esta asociación. Una asociación que se declara en contra de la inclusión y que vierte las siguientes afirmaciones…

Hay que ser humildes, es decir, ambiciosos. No queremos que los centros se conviertan en una gran ONG apuntada a todas las causas solidarias; tampoco, que se conviertan en un gran Leroy-Merlín para arreglar el mundo mal hecho; tampoco, que se conviertan en una gran fábrica de buenos chicos; tampoco, que se conviertan en una continua fiesta del gran cumpleaños con, cada día, su preceptivo día de la paz, del comercio justo, del reciclaje, etc. Seamos humildes: un centro de enseñanza es… un centro de enseñanza.

Me parece que con lo anterior queda todo dicho. Una pena. Una pena que haya docentes que prioricen sus intereses políticos y las necesidades de sus partidos políticos a la educación y, aún peor que no se les ocurra nada más que mentir, hacer demagogia o incluso hablar abiertamente de incumplir la ley si no les interesa. Sí, espero que os haya quedado claro que, después de la introducción inicial, con estos no me iría nunca a tomar un café. No porque no piensen igual que yo en algunos temas sino, simplemente, porque personas así me dan mucho miedo y no me apetece que el café me siente mal.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

7 Comments
  1. PLIS defiende la diversidad de oferta pagada con impuestos: oferta pública, oferta concertada laica,oferta concertada religiosa. Usted sólo la oferta pública. Hablamos de libertad. Hablamos de que la enseñanza no tiene que ser necesariamente funcionarial. Sobre la legislación, Usted sólo habla el art 108 de la LOE, pero no del artículo 109 modificado por LOMCE.

    1. Hola Julián. En primer lugar agradecerte, como miembro de PLIS -organización de la cual no se sabe ni el número de asociados ni cómo, con tan poca representatividad, obtiene las cuotas mediáticas que posee en las Islas- que indique el punto 109 de la LOMCE y recomendarle que si la ha leído observará que en el artículo 116 especifica claramente que los centros concertados son centros privados en el siguiente párrafo: «Los centros privados que ofrezcan enseñanzas declaradas gratuitas en esta Ley y satisfagan necesidades de escolarización, en el marco de lo dispuesto en los artículos 108 y 109, podrán acogerse al régimen de conciertos en los términos legalmente establecidos, sin que la elección de centro por razón de su carácter propio pueda representar para las familias, alumnos y alumnas y centros un trato menos favorable, ni una desventaja, a la hora de suscribir conciertos con las Administraciones educativas o en cualquier otro aspecto. Los centros que accedan al régimen de concertación educativa deberán formalizar con la Administración educativa que proceda el correspondiente concierto». Por tanto, en principio le debería quedar claro que los centros concertados son centros «privados».

      Le recomendaría, en caso de no entender el redactado exponga una queja a la administración por no haber realizado un correcto filtro en la oposición que aprobó. Y sí, el tono de la contestación se aleja de mi habitual cordialidad después de estar siendo bombardeado por parte de ustedes e, incluso, siendo amenazado mediante un tuit donde indican textualmente si «¿como reo, tengo miedo del verdugo?». No se molesten en borrarlo porque la captura ya está realizada.

      Espero no sigan insistiendo en su particular vendetta y amenazas más o menos veladas porque, a partir de ahora, obviaré dar de comer al troll que parecen ser .

  2. Sin ser de Plis ni de Plas, sí que detecto algún quebranto argumentativo en la entrada.
    El primer párrafo es una deslegitimización ad hominem… que sirve tanto para deslegitimar al docente que su nómina depende de la Concertada para defender la concertada como al docente de la pública por el mismo argumento en su defensa de la pública. En fin, se haría difícil un debate de inmaculados que no tengan ni un interés ni laboral ni hijos ni negocio ni que pase por delante de una escuela para ir a por el pan… Posiblemente, ese debate entre inmaculados, de tan alejados que estarían de la escuela, les importaría poco debatirla.
    Sin defenderlo, también me parece estirar el argumento que el tuit de Plis sobre la ley se traduzca en su desobediencia. Vamos, lo que entiendo yo es que no discuten qué dice la ley, sino lo que ellos piensan que es otra cosa de lo que tú piensas. Pero eso no es fomentar desobedecer una ley… acaso defender que si estuviera en su mano, cambiarla. En definitiva, entiendo que su tuit se refiere a que no es una discusión jurídica sobre interpretación de una ley, sino su opinión y la tuya. Por eso interpretar que son unos insumisos legales me parece atrevido.
    En cuanto a sus opiniones… Sí, parece muy del estilo de lo que hay/había en torno a UPyD. Mucho profesorado de Secundaria de instituto público muy crítico con la ESO de la LOGSE y que pide circunscribir su labor a lo meramente instructivo. También en Andalucía tuvo su público (lo extraño es que en Baleares, pues ese mensaje caló más en institutos de CCAA sin lengua propia). No estoy de acuerdo con eso, pero vamos, es su opinión no la mía.

    1. Hay una diferencia importante entre el docente de la concertada y el de la pública. El primero no puede permitirse el lujo de ir contra la «empresa» y, en cambio, el segundo tiene la libertad de poder posicionarse porque su puesto de trabajo no depende de ese posicionamiento ni de su ideología que manifieste en voz alta. Y, por tanto, la desligitimación ad hominem no existe en el segundo caso 🙂

      En referencia a la desobediencia de la ley que plantean y a la mera instrucción como función del docente es algo que, en el primer caso han dicho textualmente («en caso de que la ley no me interese, me rijo por mis principios») y, en el segundo, tiene muchas connotaciones alejadas de lo que implica el propio acto de enseñar -y sí, ya no entro en el tema de educar-.

      Un saludo y gracias por comentar.

  3. Sin menoscabo de los docentes en la escuela concertada, que los hay, y lo se, de gran valía, opino que la escuela concertada es una competencia desleal tanto a la escuela pública como a la privada.
    Muy de acuerdo con que los padres escojan un colegio (o instituto) en función de un ideario, o cualquier otro factor que encuentren relevante. Pero no con dinero público.
    ¿Escuela pública? Por supuesto. ¿Privada? Perfecto. ¿Sostener con fondos públicos entidades privadas? No, gracias. Pongo el ejemplo de Carabanchel, en Madrid, donde casi la mitad de centros de educación primaria son concertados. Desde mi punto de vista, inaceptable.
    La educación, si se toma como negocio, debería correr con los riesgos propios de cualquier otra empresa, no beneficiarse de conciertos.
    En cuanto al tema religioso, que es un debate distinto, no creo que el párroco de la iglesia de mi barrio me dejara unos minutos en su homilía para repasar las tablas de multiplicar, por lo que no entiendo que tengamos que dedicar un tiempo del horario escolar a la religión.
    Religión, por supuesto. Para quien la quiera. Pero no en horario escolar. Aunque entiendo que eso es meterse en camisa de once varas y pueden llegar aluviones de críticas. ¡Con la Iglesia hemos topado!
    Como siempre, gracias por compartir tus reflexiones, Jordi.

    1. Creo que, en múltiples ocasiones me he manifestado sobre el tema y, no puedo menos de estar de acuerdo con tu comentario. Eso sí, lo de tomar la educación como un negocio -al menos en etapas obligatorias- es algo que, por desgracia, me chirría demasiado.

      Un saludo y gracias a ti por pasarte por aquí.

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