¿Por qué cuestionamos tanto las oposiciones docentes?

Reconozco que soy de los primeros que, en multitud de ocasiones, he cuestionado el modelo de oposición docente porque, supuestamente, no elige a los mejores docentes. Sí, reconozco que el sistema de oposición que, en breve van a «sufrir» una gran cantidad de personas en nuestro país, no es algo ideal y, aún menos demuestra la futura profesionalidad de quien lo supere.

Fuente: http://www.primaveravalenciana.info
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Eso sí, pongámonos a analizar el resto de sistema de acceso a cualquier profesión. Comparémoslo con los exámenes teóricos para sacar una de esas plazas del MIR tan codiciadas por parte de los recién licenciados en Medicina. ¿Por qué nadie cuestiona ese procedimiento, idéntico a las oposiciones docentes, hablando exclusivamente de sus bondades que permiten tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo? ¿Por qué nadie se plantea el sistema de acceso a abogados, fiscales, notarios o jueces que, en definitiva, es un sistema exclusivamente memorístico y que, si usamos los mismos argumentos que se usan para desprestigiar el acceso docente, haría que sólo los más aplicados académicamente y memorísticamente pudieran entrar? ¿Por qué tampoco nos planteamos que los sistemas de promoción interna en las empresas se basan exclusivamente en la antigüedad y sí que la consideramos como algo deshonroso en docencia cuestionando siempre ese valor? ¿Por qué, en el fondo, somos tan duros con unas oposiciones y con la experiencia docente, cuando lo estamos consintiendo e incluso alabando en todas las otras profesiones?

Creo que hay algo erróneo en el planteamiento acerca de la profesión docente. Creo que, por desgracia, nos han vendido -y hemos comprado muchos- que ser docente es algo muy alejado de una profesión y debe entenderse como un modelo de vida. Creo que el discurso de lo malo que es la oposición (por cierto libre, transparente y meritocrática) para optar a una plaza de funcionario docente ha calado tan hondo que nadie se plantea los intereses que subyacen tras dicha consideración.

¿Es malo que un docente sea evaluado a nivel académico en igualdad de condiciones con miles de compañeros compitiendo por unas determinadas plazas? ¿Por qué se achaca a la suerte gran parte del proceso cuando otros procedimientos de acceso a otras profesiones se valoran como capacidad de quien consigue superarlos? ¿Por qué hay tanto interés en denostar este proceso? ¿Tendrá algo que ver la presión por parte de sistemas de provisión de docentes cuya evaluación ha sido una triste entrevista personal y en el que se valora más pertenecer a una determinada congregación o tener unas determinadas ideas para acceder a dichas plazas? La verdad es que da para pensar.

Y ya cuando hablamos de la evaluación profesional del docente y de lo perniciosa que es la antigüedad para considerar que uno sea un buen o mal docente, ¿no nos estaremos pasando de gilipollas? Porque, que yo sepa, en todas las profesiones la experiencia es un grado y, parece ser que, para un docente sea lo peor del mundo. Que se acomoda, que se vuelve un vago, que es incapaz de actualizarse, que… Infinitas acepciones para considerar que la experiencia docente es la única experiencia profesional que no sirve. Y yo ya empiezo a estar un poco con la mosca detrás de la oreja en este tema.

Si existe un discurso social para conseguir «a los mejores» para que den clase, ¿por qué tenemos que elegir un método de acceso y promoción diferente al que existe en todas las profesiones? ¿Por qué nos están vendiendo lo anterior? ¿A quién le interesa considerar a las oposiciones docentes como un sistema tan fracasado que, a pesar de lo malo que pueda ser, es mejor que otros muchos sistemas de acceso? Será que, como dice mi mujer -docente también-, hay algunos que tienen mucho interés en poner a los suyos para controlar a las futuras generaciones y, para ello, lo mejor es establecer un sistema de acceso basado en una selección que hable sólo de la capacidad docente desde un punto de vista muy particular. Algo que, por desgracia, yo también estoy empezando a pensar.

Por cierto, no me gustaría finalizar este artículo sin desear mucha suerte a todos los opositores que optan a algunas de las plazas de docentes que se ofertan por parte de las diferentes administraciones educativas y, a todos aquellos miembros de los tribunales de oposición. Suerte a ambos y espero coincidir, con muchos de vosotros, en las aulas.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

11 Comments
  1. No estou para nada de acuerdo contigo.El MIR no se parece en nada a nuestro sistema de acceso, hay un temario oficial y mucho menos ambiguo q el de maestros, además hay una serie de preguntas test q no dan lugar a interpretación y son objetivas.A parte de esto, los medicos se examinan para especializarse, teniendo 4 años para ello y una vez finalizados eses años no tienen una plaza fija.

    En la comparativa con los avogados del estado y otros funcionarios como registradores, es lógico que tengan q memorizarse las leyes porque las tienen q saber perfectamente.Los maestros no trabajamos con objetos abstractos, sino con personas que requieren una adaptación a sus características.

    Yo si quieres te digo un sistema objetivo y con muy poca opción a subjetividad ni filtración.Se crea un temario oficial desarrollado y se indica la legislacion q hay q saber.después, antes del examen se crea una comisión de expertos q en base a ese temario elabore una serie de preguntas, luego con una aplicacion informática, q se seleccionen varias para realizar el examen (la selección se hará pocos minutos u horas antes).Imagina, 200 preguntas entre 1000. Después q haya nota de corte, si hay 40 plazas, q pasen 40 más el 50%; y entre esos q temlngan q hacer un simulacro de una sesión entre las opciones q se ofrezcan y se cubra con una plantilla de corrección pública y transparente.ala exposicón tendría q ser grabada para poder realizar reclamaciones.

    También hay q empezar a pensar en recortar plazas de magisterio en las universidades.nones normal q en galicia se gradien cada año unos 500 maestros y saquen 500 plazas cada 5 años. También sería interesante reordenar las listas de interinos en función de la nota de cada año, dando puntuación por experiencia, puntuacion q se sume a otra, no que sea decisiva para trabajar o no.

    1. La verdad que la respuesta de tu comentario es bastante contundente. Pero una matización: en varias materias, en Ciencias Sociales por ejemplo, sería bastante complicado hacer un temario (imagínate la Guerra Civil etc.) sin discrepancias. Pero aun con estas limitaciones, creo que hay tienes razón y debiera haber un modelo oficial.

      Como ejemplo concreto del paripé de las oposiciones:

      Uno de los contrasentidos de las oposiciones es ver como los aspirantes y preparadores recomiendan poner bibliografía, como si el aspirante se la hubiese leído, citando años de publicación, solo falta nombrar el ISBN. Simplemente esto es fraudulento: no se puede citar en referencias bibliográficas algo que no se ha leído.

      Por otro lado, la dureza de las oposiciones es un filtro más para la clase trabajadora; es decir, un pobre no se puede permitir estar dos años solo estudiando con la «conciencia tranquila» mientras papi y mami lo mantienen o comiendo pan y agua (esto lo leí de las oposiciones de notario, que su dureza funcionaba también como filtro social). Cada vez es más usual esta situación: terminas el máster ¿y ahora qué? la llamada crisis postuniversitaria.

      Da igual el nº de graduados, el problema es sociológico, el problema es que como hay tanto paro se está eternizando acceder al mercado laboral y se han desvinculado los estudios cada vez más, es decir antes terminabas la carrera y te daba la opción laboral de apuntarte en una lista y sabías que «ibas a ser llamado para trabajar». Ahora el problema es que ser graduado no significa «nada» o significa mucho menos que antes. Los profesores no terminan de aceptar el hecho de que la formación académica se ha desvalorizado en los últimos años, en buena parte ellos han sido cómplices.

      Con respecto al sistema ideal, creo que lo tengo claro, es volver al pasado, como en la década de los 80 pero perfeccionando el sistema (entrabas en el funcionariado con una media de 8 en la carrera de magisterio). La época de estudiante es la universitaria: seis años de preparación, si se quiere carreras docentes al estilo alemán o sudamericano; sistema transparente y público (centralizado un porcentaje evaluativo si hace falta). Quien tenga mejor nota, se queda con la plaza; es decir, unas oposiciones de «seis años» y verdaderamente meritocráticas. Las oposiciones actuales llevan el disfraz de meritocráticas, pero nada que ver. Desde que empiezas a rascar, empezando con los cursos prepatorios que son casi indispensables por la falta de información y la disparidad de criterios y arbitrariedad como apuntas en tu comentario. Eso sin entrar en los baremos de las listas de interinos: un auténtico chiste macabro si analizas el panorama nacional.

      Podríamos seguir profundizando, lo que tengo absolutamente claro que el sistema de oposiciones cada vez se degrada más, no solo en nuestra rama ojo; es inviable que miles de personas se presenten para decenas de plazas. Eso sí, mejor oposiciones que el enchufismo de la privada, el clientelismo, el «apuntarse a una lista» etc.

      Por cierto, creo recordar, (no estoy seguro) que no hay evidencia empírica, -estudios, investigaciones etc.- que asocie la experiencia con ser buen docente. En mi caso, creo que solo te da más tablas en este sistema, y solo a veces. Te «adecua» al sistema.

      1. Lo del temario oficial sería sin concretar contenidos tan profundamente.Más q lo q hay q enseñar (q viene en el currículo oficial) sería cómo hacerlo.Temas más enfocados a la metodologia.

        Lo de la lista de interinos es la comedia más grande de la historia.

        Tambien concuerdo en qie opositar es muy complicado, no solo por el tema económico, sino porque las perdonas con edades comprendidas alrededor de los 30, tb queremos trabajar para independizarnos, poder hacer vida fuera de la casa de papá y mamá, q ya bastante han hecho por nosotros.

  2. Como opositor y profesor de hace 4 años quiero aclarar unos puntos:

    -las oposiciones se estan metiendo todas en un mismo saco cuando no lo son. No es lo mismo ser maestro que tienes oposiciones cada uno o dos años que ser profesor de ciclos, con la consiguiente carga que esto conlleva de actualización y que cada 8 años con suerte tienes una oposición.

    – No sirve para nada memorizar temario si voy a dar clase de FPB donde lo que tendrian que preguntarme (Y formarme) es en como tratar a alumnos y padres con problemas sociales

    – Voria en bons ulls una pràctica com el MIR eres profe en preguntes tipo test sobre un temari especial i ara especialitzat, en FPB o prorgrames similars i/o en Cicles i/o en ESO cadaescú en les seues peculiaritats. En una futura carrera de seguir investigant i desenvolupant métodes a la universitat, no que tot acabe a l’escola/insti

  3. Algunas precisiones:

    Para ser abogado no hay que superar una oposicion.

    Para maestro de primaria, el examen de conocimientos, (aparte el practico) consiste en 27 temas de los que se eligen 3, y el opositor elige uno y se contesta por escrito. En otras oposiciones hay 300 temas orales.

    Con 27 temas, se sacan tres y tu eliges uno tus posibilidades de que te salga uno al menos que te sepas son estas:

    Total Temario 27
    Total Bolas 3
    Bolas buenas 1

    Temas estudiados % PROBABILIDAD

    1 –
    2 –
    3 30,80
    4 39,45
    5 47,35
    6 54,53
    7 61,03
    8 66,87
    9 72,10
    10 76,75
    11 80,85
    12 84,44
    13 87,56
    14 90,22
    15 92,48
    16 94,36
    17 95,90
    18 97,13
    19 98,09
    20 98,80
    21 99,32
    22 99,66
    23 99,86
    24 99,97
    25 100,00
    26 –
    27 –

    Es decir, con 8 temas estudiados un 66% de posibillidades de que te encarte uno, dos o tres de esos 8.

    Con cinco temas un 47, 35%.

    En otras oposiciones de a 300 temas donde no puedes descartar bolas y donde hay cinco bolas de cada ejercicio, si te has estudiado por ejemplo 150 temas, tu probabilidad en el conjunto del examen es 1/32 x 1/32 o sea menos del 1 por mil.

    Y un examen oral es mucho mas dificil que un escrito.

    Y un examen oral si duplica el volumen triplica la dificultad.

    Podría seguir, pero esto seguro que estos simples apuntes te ayudarán a comprender que no Magisterio no esta en el rango de dificultad de otras oposiciones en España ni de lejos.

    Si quieres ampliar sobre oposiciones: http://metodoprofesional.blogspot.com

    Carlos Valiña 654-398754

    Saludos.

    1. ¿Qué dice usted? Su análisis de las oposiciones es demasiado parcial.

      1. Se centra en la parte escrita, y habla del factor aleatorio y por ello concluye que son más fáciles; cuando realmente lo que son más arbitrarias (el nivel de los exámenes escritos es muy alto, no hay manera de discernir objetivamente entre un 9,35 y uno 9,45; además que hay muchísimos examinadores, este sirve para «eliminar gente» ya que son eliminatorias).

      2. La parte escrita está compuesta por dos pruebas como bien afirma al comienzo, pero luego la omite de su análisis. La segunda cuenta bastante más según en que Comunidad. La prueba didáctica es la más importante y la más difícil; por lo tanto todo ese análisis basado en una estadística de Excel sobre el temario es intrascendente o muy parcial. El temario cuenta 1,30 puntos sobre 10 mientras que la parte didáctica 1,80/10. Todavía quedan 6,6 puntos. Lo que quiero dejar claro es que el desarrollo más bien es una prueba eliminatoria (la de tropelías que se han hecho con oposiciones impugnadas por toda España es bastante conocido para alguien dentro del mundillo).

      3. Otros 3,3 puntos es la prueba oral que ronda la hora de exposición y con materiales preparados, nada de «soltar el rollo» y quedarse tan pancho. Por lo tanto está usted diciendo que las oposiciones de maestro son fáciles por ser escritas cuando la prueba principal es oral. Usted o no sabe de lo que habla o no lo ha desarrollado en su justa medida.

      4. Los otros 3,3 puntos son de concurso. Aviso: personas han obtenido calificaciones de 10 en la oposición y se quedan sin plaza. Así de fácil son las oposiciones de maestro.

      Veo que su especialidad profesional es la «judicial»… Bonito nombre de la web, acorde con su diseño y a su anuncio-comentario.

      1. En el tribunal q me examiné el año pasado, puntuaron muy bajo y dijeron q los que habían pasado fue por hacer un tema muy bueno,por lo q la prueba de aptitud pedagógica quedó ennun segundo plano.En algunas comunidades el practico se refiere a preguntas cortas sobre leyes, por lo q tampoco se puede decir q seleccione a los mejores.

        Además, en el práctico (por ejemplo,hacer una actividad de dinamización de la biblioteca) lo q yo propongo puede ser considerado peor q lo que propone otro opositor, y en otro tribunal a la inversa.Otro aspecto es q puedes escribir todo maravilloso y después en la práctica del aula realizar lo contrario.

  4. Me vais a permitir que, en lugar de responder individualmente a los comentarios, plantee una respuesta global a los mismos en formato de puntos (sí, en verano se me da bastante mal la disertación y, pasar más del tiempo necesario cerca de un equipo informático que destila torrefacción apetece cada vez menos).

    En primer lugar no creo que, tal y como plantea Adrián, un tipo test sea un mejor sistema de selección que un temario desarrollado. Los exámenes teóricos tienen un grave problema… el obviar el contenido y centrarse en la manera de superarlo. Y sí, todos tenemos claro que no se estudia igual para un examen de desarrollo que para un examen tipo test. Y con ello quiero decir que el que se enfrente a uno u otro modelo de examen no implica automáticamente que esté mejor preparado. Simplemente que su preparación va a ser diferente.

    Referente a la dificultad o no de las oposiciones a maestros o a profesorado de Secundaria (siento no entrar en debatir con aquellos que defienden «lo dura» que es su oposición) no creo que las mismas, en la parte más teórica -e, incluso, contabilizando la prueba práctica- elijan al mejor en su profesión (lo mismo podría decir de jueces con cientos de temas cuya máxima es reproducirlos delante de un tribunal o la memorización de determinados huesos o teorización de operaciones). Lo que sí que tengo claro es que es un primer filtro que debería complementarse con una evaluación posterior cuando el opositor que haya aprobado esa primera fase esté en el aula. Algo que, en el caso del profesorado, falla estrepitosamente al convertirse el año de prácticas en un simple trámite -al igual que en la mayoría de oposiciones por mucho que cada uno diga lo contrario de la suya-.

    Sigo creyendo, tal y como expuse en el artículo, la necesidad de no desprestigiar la oposición docente porque, no es ni mejor ni peor que otras. Eso sí, sigo defendiendo la necesidad de adaptar los criterios a una mejor selección real de los mejores docentes -pero que no pasa por entrevistas personales ni otros métodos subjetivos e interesados que son los que quieren instaurarse-. Y ahí queda mucho por hacer en la mayoría de procesos selectivos.

    Gracias a todos por comentar.

  5. Las oposiciones docentes son como la democracia en palabras de Churchill: «El peor sistema con la excepción de todos los demás». Ahora mismo están saliendo los enchufes y apaños en la sanidad, donde se anima a la gente a no presentarse a una plaza pública. Los sistemas basados en entrevistas y currículos de la privada no creo que sean el culmen de la dificultad ni la objetividad. El problema es que la gente no se ha enterado de que va esto:

    1º Prueba. Tiene dos partes una teórica de unos 70-80 temas. Y lo peor es una parte práctica que aprueba menos del 5%. Para el «abogado» de los 300 temas recordarle que en varias especialidades se evalúan dos o más carreras («Biología y Geología», «Física y Química», «Geografía e Historia» etc.)

    2ºPrueba. Elaboración y exposición ORAL de una programación didáctica ante un tribunal donde se evalua la capacidad del candidato/a de dar clase durante una hora, preguntas incluidas. ¿Se imaginan un médico MIR en un simulacro de consulta, o un abogado en uno de juicio?. Aquí se comprueba además el conocimiento de la legislación.

    Finalmente los afortunados entran en la fase de concurso donde se cuentan los méritos personales a lo largo de la vida. Quizá la parte más discutible porque el baremo cambia imprevisiblemente y debería ser más estable para saber a que atenerse.

    Evidentemente no es un sistema perfecto pero como dice Jordi es mejor que cualquier sistema de acceso de cualquier otra profesión, al menos que yo conozca.

    1. Sí, y de ahí que pasar por todo ese periplo, aprobar con sobresaliente para obtener la plaza, para que luego te digan que todavía no tienes la plaza porque has de hacer las prácticas y seguir con el examen (como se propuso allá en el 2011 por Robalcaba) ya sería el rematar de rematares. Encima, hay que tener en cuenta que el primer año dando clases te falta la práctica básica que se asume al segundo o tercer año.

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