¿Por qué nadie habla de la Educación en África?

El ombliguismo, no sólo educativo, hace que en demasiadas ocasiones y más allá de cuestiones puntuales que nos impactan en mayor o menor medida muy difundidas temporalmente por los medios, nos mantengamos en la inopia más absoluta de lo que sucede en un continente que está siendo usado por muchas empresas privadas para hacer determinados experimentos, siempre con la finalidad de obtener una ingente cuenta de beneficios. La educación, por desgracia, se ha convertido en un negocio muy provechoso por lo que supone tener unos «clientes» fijos y las posibilidades infinitas que se ofrecen al vendedor de poder convertir en obsoleta la venta de determinados productos en cada vez un menor lapso de tiempo. No es sólo lo que sucede en los países del primer mundo, hay algunas prácticas que, curiosamente, se están extendiendo a algunos países africanos y que están siendo denunciadas por la ONU como totalmente perjudiciales para el desarrollo social de esos territorios.

La ONU ha denunciado el desembarco de empresas inglesas en determinados países (Kenia, Uganda y Nigeria) que han creado una red de centros educativos privados, a bajo coste para el alumno que, en palabras de la organización, están dinamitando las posibilidades futuras de la mejora social. Algo que se expone claramente en el informe «Questioning UK responsabilities as regards in human rights extraterritorial obligations«.

Fuente: http://www.educationinnovations.org
Fuente: http://www.educationinnovations.org

Por cierto, algunos datos a tener en cuenta son los que hablan que, desde el año 2000 se prohibieron las tasas para que los alumnos pudieran estudiar (sí, curiosamente en los países más pobres del globo estudiar era algo que sólo podían hacer los de las familias más pudientes) y que, gracias a ello, se aumentaron los estudiantes en esos países que pasaron de 62 millones a 149 millones. Algo que, por lo visto no gusta a algunas empresas interesadas en controlar el negocio educativo, englobadas en un conglomerado llamado BIA (Bridge International Academies), que cuenta con el apoyo de Bill Gates, Mark Zuckerberg y Pearson entre muchos otros (consultar). Curiosamente las mismas empresas que están tras las pruebas estandarizadas en Estados Unidos y que pretenden -consiguiéndolo en muchos casos- exportar dicho modelo de tests al resto del mundo. Unos tests que también se están realizando en sus centros educativos del continente africano donde, supuestamente, da la sensación que pretendan crear una élite política que les permita, en un futuro, gestionar las decisiones políticas que afecten al sistema educativo. Sí, son suposiciones pero… sinceramente, cuando algo es blanco y en botella es difícil que sea algo diferente de leche por mucho que algunos quieran o su ideología necesite que sea otra cosa.

Nada de lo que sucede en el continente africano es nuevo. Son unas prácticas que ya se están llevando a cabo en determinados países (no olvidemos la expansión de centros concertados que son muy similares en funcionamiento a los que se están implantando en esos países) y que van a permitir aumentar un mercado educativo cada vez más jugoso y rentable. Un mercado que va a permitir que fondos buitre entren en el negocio de las reválidas y que, amparándose y vendiéndose como una supuesta reducción de costes, permita hacer dumping a los servicios públicos y, una vez conseguida la función de reducirlos a su mínima expresión, obtener pingües beneficios. Y si alguien cree que eso no va a ser así que revise las facturas eléctricas desde que privatizaron el servicio y no hubo competencia estatal. Por cierto, ya habéis visto que no he hablado de los 252 billones de dólares que va a suponer el mercado de tecnología educativa para el 2020. ¿Tendrán algo que ver esos números con la necesidad de potenciar o usar determinadas herramientas en las aulas? ¿Seguro que se plantean las herramientas como beneficio para el alumno o una simple cuestión de mercado y beneficios empresariales? Sinceramente, con esos números mareantes, a algunos nos entran muchas dudas.

Una industria extractiva de beneficios que se está expandiendo rápidamente por los países en vías de desarrollo y que va a afectar a las posibilidades de los mismos de alcanzar las posibilidades que tienen otros países a los cuales, lamentablemente, tienen que emigrar masivamente para huir de conflictos bélicos o situaciones muy complicadas. La educación como negocio se ha convertido en algo global con muchas connotaciones negativas. Y lo más triste de lo anterior es que algunos aún defienden y van a seguir defendiendo este tipo de prácticas.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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