¿Por qué ninguna encuesta sobre temas educativos coincide con lo que veo en mi aula o centro?

Es sabido, para aquellos que me seguís habitualmente, que me gusta cuestionar mucho ciertos aspectos que tienen relación con mi profesión. Soy, desde hace tiempo, bastante crítico con determinadas modas, metodologías, herramientas y personajes que intentan adueñarse del discurso educativo. Un discurso que compran muchos pero que, una vez cierras (o dejas abierta) la puerta de tu aula o, simplemente, pasas la puerta de entrada de tu centro de trabajo, ves que no se sustenta por ninguna parte. Pues lo mismo con la mayoría de encuestas que, tanto unos como otros, nos publican que supuestamente dicen ciertas cosas. Ya no es sólo ver que no coinciden con nada de lo que ves habitualmente o tus compañeros, salvo los que viven de ciertas cosas, te cuentan. Es ver cómo en ocasiones se dota de valor a las mismas para poder tomar decisiones o, incluso, afirman ciertas cosas cuando toda la toma de muestras ha sido realizada de forma muy chapucera. Sí, lo de colgar una encuesta en internet con un formulario de Google donde todo el mundo puede contestar lo que le dé la gana, no haya ningún sistema de filtrado de respuestas y, al final, se puede repetir la misma hasta el infinito o falsear los resultados, no tiene ninguna validez para demostrar nada.

Fuente: https://www.elmundo.cr

Esto es lo que sucede con la última encuesta que ha llegado a mis manos. Es la última pero podría extrapolarse a cualquier otra. Una que permite hablar de la visión del profesorado español sobre la enseñanza de la robótica, la programación y el pensamiento computacional. 350 personas (no hay ninguna manera de comprobar que sean docentes porque no seha llamado a los centros en los que afirman dar clase ni tampoco puede obviarse la posibilidad de que se haya contestado, de forma masiva e inducidas las respuestas, por parte de algunos de los que realizan un determinado curso del INTEF o los imparten) de un total de unos cuantos cientos de miles de docentes (o cincuenta millones de habitantes en nuestro país, algo que tampoco puede darse por bueno ya que podría contestarse desde cualquier parte del mundo) para afirmar ciertas cosas. A ver, entiendo que en el tema de la investigación educativa algunos estén en pañales pero, sinceramente, dar por bueno algo como lo anterior es de traca. Más aún cuando es un tema del que llevo documentándome hace un tiempo y veo que no coincide en nada con mi realidad. He dicho mi realidad. Quizás sea yo el que vivo en un mundo paralelo, mi aula y centro sean de ficción y todos los compañeros con los que hable me estén mintiendo. Siempre queda esa posibilidad…

El problema de estas encuestas no es que no sirvan de nada. Bueno, sirven para que algunos tomen ciertas decisiones políticas que no tienen nada que ver con las necesidades que tenemos los docentes de a pie ni nuestros alumnos. Es que hacen perder un tiempo precioso a los que tienen «liberados» del aula o contratados a dedo para trabajar en determinados lugares de la administración cobrando del erario público. Entiendo que tengan que publicar ciertas cosas para demostrar que su sueldo sí que está bien invertido pero, dedicar las horas que vale a publicar una encuesta como la anterior con un refrito en sus conclusiones (ver) que es de traca, ya da para pensar que el tema de la investigación educativa no se está haciendo demasiado bien. Habiendo investigadores de demostrada solvencia del ramo, por qué no les llaman para que les expliquen en qué consiste una investigación y los límites de la misma para poder extraer conclusiones. Porque, uno puede tener toda la buena fe del mundo en la creación del formulario y obtención de conclusiones basadas en encuestas de opinión que no pueden validarse. El problema es vender lo anterior como algo serio porque, por mucho que algunos seamos un poco bocazas o, tengamos la diana en la espalda que nos han rotulado determinados personajes que viven de la mamandurria educativa, la verdad es que las encuestas sobre temas educativos dan mucha pena. Y ya no entro en aquellas «cocinadas» que sólo sirven para que digan lo que uno quiere decir (recordemos las del bilingüismo, pagadas por la Comunidad de Madrid que han valido un pastazo y que, curiosamente, todas las investigaciones independientes se encargan de demostrar). Nada, en un rato a la realidad del aula. Otros a vender encuestas mal diseñadas, conclusiones que no dicen la verdad o, simplemente, números en unas gráficas más o menos molonas.

A propósito, no querría acabar el post sin pediros un par de minutos para que contestéis la siguiente encuesta… vamos a ver si es capaz de llegar a más de 350 supuestos docentes porque si lo hace, lo que sí que podré afirmar «sin ningún tipo de duda razonable» es que la administración educativa y sus redes para difundir la encuesta no sirven absolutamente de nada 🙂

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

6 Comments
  1. Pasa con las encuestas, con las normas, con todo. Una cosa es el papel y otra la realidad. Lo que tienen construido es mero cartón-piedra, un decorado -como los de las películas- que no tiene nada detrás. Esto se sostiene -si es que se sostiene- por la voluntad y las horas que dedican muchos compañeros todavía vocacionales. Pero es luchar contra gigantes.
    Lo malo es que la gente (incluidos muchos de nosotros) vemos el decorado y nos creemos la película. ¡Qué pena que nadie escuche al niño que grita que el rey va desnudo!

    1. Esto siempre se ha sostenido por el trabajo de muchos docentes en el aula, alumnos que quieren aprender y familias que, en casa, dedican tiempo a sus hijos. Si tuviéramos que creernos lo que nos dicen/venden el barco se habría hundido hace mucho.

      Un saludo.

  2. HOLA:

    No digo que haya legos que sepan más que los profesionales,pero una ética a seguir,sería buena.
    De todas maneras,no soy de los que cree en las encuestas,cada caso es muy particular y cada niña o niño son únicos en nuestra enseñanza,por esto a los VERDADEROS MAESTROS(ya sé que es opinión subjetiva)los admiro y emulo como bien se me da a entender.

    Veo que la encuesta,está financiada por compañías tecnológicas como Google,según leo en el informe dado por intef en suinforme completo en PDF.
    De todas maneras es bueno leer enteramente el documento en PDF,para hacerse a la idea del asunto con más exhaustividad.

    También transcribo de la página que nos das de referencia,lo siguiente,que creo se asemeja a la realidad que conozco más cercana a mi entorno :

    «También relacionado con los recursos que el profesado utiliza en su práctica docente, una amplia mayoría de encuestados incorporan a sus clases actividades unplugged, o desconectadas, que hacen uso de juegos de lógica, cartas, cuerdas o movimientos físicos que se utilizan para representar y comprender diferentes conceptos informáticos, como algoritmos o trasmisión de datos.»
    «En lo relativo a la formación recibida por los docentes participantes, la Figura 6 muestra que la inmensa mayoría de los encuestados se ha formado por su cuenta,»
    Para la enseñanza,nos faltan horas,para todo lo que querríamos impartir,pero las niñas y niños deben asumir su educación a su ritmo.
    Es un asunto muy importante la EDUCACIÓN,de ella dependen los futuros ciudadanas y ciudadanos.
    Un abrazo de paz
    minuto

  3. Me gustaría conocer el resultado de esta encuesta, que me parece muy interesante. Yo, desde luego he contestado que no, y espero que ese sea el resultado mayoritario.

    Saludos

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