¿Por qué se da tanta importancia al Global Teacher Prize?

La verdad es que nos la han colado bien. Han hecho de un evento privado, bajo el pomposo nombre de Global Teacher Prize (traducido por algunos medios de forma interesada como el Nobel de los docentes), un ejemplo de lo que debería ser la docencia. Sí, una empresa privada dedicada a comprar centros educativos y a jugar, por lo visto, con grandes capitales que les permiten, en algunos países en vía de desarrollo apropiarse de parte de sus escuelas, denominada GEMS Education en su momento decidió, desde Dubái, convocar un premio para los docentes. Un premio que, curiosamente, contó con mucho apoyo mediático (¿interesa saber la relación de esta empresa con determinados lobbies editoriales?) y que, a día de hoy, se ha comprado por muchos países como algo más serio de lo que es cuando no deja de ser un simple espectáculo montado por una empresa privada cuyo objetivo está muy alejado del interés por la mejora educativa. No, no es algo que diga yo. Es algo que es fácil comprobar cuando uno se dedica, más allá de leer a los medios de educación generalistas o ver determinados programas donde magnifican a los nominados, a acudir a la fuente original del asunto.

Fuente: http://www.npr.org

Ya nos intentaron timar en su momento con César Bona. Un tipo que ahora cuenta con un encargado de protocolo, un jefe de prensa y, cómo no, más de un leguleyo de esos que, por lo visto, intentan proteger sus cada vez más ingentes beneficios que está obteniendo de la venta de su imagen. Alguien que, por el simple hecho de ser nominado por una empresa privada, dentro de un concurso que tiene muy poco de educativo, se ha encumbrado al top ejemplarizante de lo que debería ser un docente. Supongo que por eso ha huido rápidamente de esas aulas que le gustan tanto y de las que tanto pontifica. Sí, lo reconozco. Es un tipo que me cae mal porque ya he tenido alguna discusión, no demasiado amable, con él por privado. Bueno, y alguna en público por atreverme a cuestionar su divinidad. Además, sabéis lo que me jode en este caso… que tenga todo el desparpajo de decirnos a los docentes que estamos en el aula de cómo hacer nuestro trabajo. Hay qué joderse. Por cierto, nada que ver con el último finalista español, David Calle que, aparte de parecer un buen tipo no quiere dar lecciones educativas a nadie. Él sabe muy bien a qué se está presentando y lo que implica. Y no, no hace apología de su magnificiencia como docente virtual ni, aún menos, pretende darnos sermones desde la montaña a los pobres mortales.

Nada, que me he vuelto a despistar. Iba a hablar de los peros que existen a la hora de otorgar algún valor al Global Teacher Prize y me he ido, como sucede habitualmente por las ramas. Bueno, voy a intentar, más allá de lo que os he dicho del interés empresarial de potenciar este tipo de premios, a hablar de su jurado. Un jurado que conoce muy bien el mundillo educativo y, por ello está formado por actrices, diseñadoras de moda, representantes de entidades bancarias, fundadores de hoteles con encanto, cocineros, periodistas y, por qué no decirlo de una vez, gestores de capital en países como Panamá. Ya, ya sé qué estaréis pensando más de uno. Vaya exageración. Pues va a ser que no porque, en este caso, hay una prueba más empírica que la del propio algodón. Un simple enlace a este jurado creo que vale para confirmar lo anterior y poder decir bien claro que se trata de un concurso que, lo que menos implica es la capacidad educativa de los nominados porque, ya no es sólo la inexistencia de ningún docente de aula en el mismo o investigador sobre temas educativos de reconocido prestigio. Es el batiburrillo de personajes, de profesiones muy relacionadas con el uso y la venta de relojes y coches de alta gama, que se han reunido para entregar un premio de un millón de dólares al que, en su momento, les parezca más interesante.

La verdad es que el Global Teacher Prize y las declaraciones de sus nominados tienen la misma importancia para la mejora educativa que la imposición de manos para curar el cáncer. Y, lo más grave del asunto, es que hay docentes que se lo creen, medios de comunicación que lo alientan y, por qué no decirlo, algunos a los que les va muy bien que se dé importancia a este tipo de espectáculos circenses. Ya sabemos que los concursos gustan y más aquellos que permiten huir de la realidad, crear superhéroes y facilitar que algunos sigan ganando mucho dinero con la educación. O, más bien, con la falta de ella.

Ya, ya sé que siempre soy portador de malas noticias, con lo bonito que sería hablar de luces de colores y cosas guays pero... ¿realmente le aporta a alguien algo huir de la realidad o interpretarla bajo un filtro de esos que nos ofrece Instagram?
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

19 Comments
    1. Las aulas, su observación y el buen trato que debería darse por parte de la administración a los profesionales que hay en ellas, es la clave porque ahí está la la esperanza de muchos miles de alumnos y de una sociedad que, por desgracia, cada vez es más imperfecta.

      No, no hay firmas. Eso se lo dejo a los que montan changes.org a tutiplén 🙂

  1. Jordi, llàstima que t’he descobert tard i d’aquí a quatre mesos em jubilo. Els teus articles diaris fan agafar ganes de treballar i seguir amb la feina del dia a dia a l’aula, tot passant de la buricratització del sistema i la mediatització de certs personatges i metodologies.
    Ja procuro fer-ne difusió entre mestres joves.
    Gràcies per la teva feina!

    1. En primer lloc felicitar-te per tenir tan aprop el premi de molts anys lluitant a les aules. L’aula és fantàstica (i no, no em refereixo a que tot sigui meravellós, ni molt menys) i només pot jutjar-la una persona que està o ha estat en elles. Moltes gràcies pel comentari i la difusió que en fas dels mateixos perquè, al final, seran les noves fornades de mestres qui decidiran cap on volen anar. El futur està a les seves mans (i a les meves perquè encara em queden uns quants anys xD).

      Salutacions i gaudeix dels teus darrers mesos d’aula -i de tot el que vindrà-.

  2. 100% de acuerdo. C.Bona me pilla cerca y lo clavas. Le va más ser showman que dar clase a los niños de primaria, si puede evitarlo no vuelve a tocar tiza.

  3. Pero mira, resulta que hay tipos como David Calle que ayudan a los niños a aprender, i que sobre todo enmiendan la mieeeerda de «clases magistrales» de los maestros tradicionalistas; clases que no enseñan nada a los niños, y que el único efecto constatable que producen en muchos de ellos es el de tener ganas de pegarse en el patio en cuanto salen por la puerta.

    Por poner sólo un par de ejemplos, tú aquí un día sí y otro también afirmas de César Bona lo que te sale de las pelotas, has comparado a Eva Hache con los terroristas, y hoy minimizas a David Calle porque sigues con la cantinela de que este premio es una estafa. Y, ojo, que podrá serlo, ahí ni te doy ni te quito la razón.

    Pero… sea lo que sea el premio, pues mira, David Calle tiene el reconocimiento de casi un millón de niños suscritos a su canal de Youtube. Y tú, de los palmeros que no quieren que nada cambie haciéndote palmitas. La mayoría de tus artículos no los comenta ni Rita. Y tu concepto de escuela tradicional, en unos cuantos años, más pronto que tarde, se irá a tomar por el culo. Por mucho que lloriquees -y como bien le respondes a la señora, todavía te quedan unos cuantos años de docencia- afortunadamente para los niños, también le llegará el día de cambiar a tu escuela.

    Los mejores resultados de Cataluña. Resultados académicos objetivos: http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/03/19/58ca8b8ee5fdea672d8b46ad.html

    Y nada, a seguir lloriqueando y hablando de César Bona. Que así vas de vicio.

    1. Mira Ángel, hoy me has cogido a buenas y con un poco de tiempo para contestar (lo que hace haber pasado por chapa y pinura hace poco antes de volver a rodar xD). Me encanta tu argumentación acerca de mis pocas ganas de cambio (por eso tengo abierta el aula -bueno, la verdad es que la uso poco- para quien quiera venir se pase por ella… estás invitado) y de la necesidad de jugar a la contraposición de maestros «tradicionalistas» a valores religiosos absolutistas. No, creo que te equivocas aunque sé que es difícil que cambies de opinión por ver en tu comentario cimentado el mismo en prejuicios de varios tipos.

      No, no cuestiono a las personas. Sí que lo hago con el modelo que se intenta vender de buen docente o metodología educativa fantástica que soluciona todos los males del aula. Y llevas razón en una cosa, a veces tengo que tirar de las personas que lo venden aunque no sea su culpa por ser quienes se han mediatizado con el tema.

      Por cierto, no tengo nada contra David Calle, el cual me parece una bellísima persona pero, otra cuestión es su modelo como solución mágica. ¿Complementario? Bueno, yo preferiría la reducción de ratios, aumento de plantillas y mejor gestión de los recursos… pero ya sé que es mucho pedir y es más fácil vender formación despersonalizada a bajo coste.

      Las descalificaciones personales las dejo de lado porque, sinceramente, ¿qué te aporta a ti nada más allá de que te dé un poco de pábulo al contestarte? Ahora ya puedes disfrutarlo… Jordi me ha dedicado unas líneas. ¿Te lo dedico o te vale con lo anterior?

      Un fuerte saludo, gracias por trollear un rato y recuerda que me encanta que aparezcas por aquí. Mola.

    2. Por fin alguien que habla claro, Angel. No puedo estar más de acuerdo contigo. En un pais donde la educación es un fracaso y los docentes piensan más en sus semanas blancas, dias libres y vacaciones de tres meses que en los alumnos. Chapeau.

  4. Jordi, me alegro mucho de que te pongas cachondito con mi comentario. Tú intentas imprimir aquí un poquillo de chispa, pero los profesionales de la docencia, por lo general sosos sosos sosos y mediocresssss, imposible sacarlos de la amplia zona de confort, así que apenas nadie -ni palmeros ni detractores- contesta como Dios manda a las paranoias y las idioteces que escribes cotidianamente. Quizás ni las leen.

    Por supuesto que los tradicionalistas, los profesionales de las horas magistrales preparadas una vez hace 20 años -sí, esas que aburren a un camello de piedra- preferís que nadie como David Calle destaque; y que, obviamente, pedís -¡exigís!- que se aumenten los ratios, las plantillas, menos horitas lectivas, más vacacioncitas y más tocarnos los huevecitos. Como si no nos los tocáramos ya a manos llenas. ¿Verdad?

    Prejuicios ¿yo? ¿O realidades? Claro, que tú, que eres un maestrillo bloguero xarxatero juez educativo estilo Schwarzenegger no tienes ninguno, qué va. Pero para no tenerlos, te pasas la vida disparando a todo lo que se mueve. En muchas ocasiones de una manera completamente insultante.

    Jordi, eres el Donald Trump de la educación. Pero sin ningún poder. Un Donald de pacotilla. Quizás, al final, más bien como el pato Donald.

    Y bueno, como ya esperaba, te quedas como siempre en la superficie. No entras a valorar el artículo que ayer publicó el Mundo:

    Los mejores resultados de Cataluña. Resultados académicos objetivos: http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/03/19/58ca8b8ee5fdea672d8b46ad.html

    Estos no son tus amados Jesuitas. Ni son un lobby de esos que tanto te ponen. Ni representan a ningún concurso. Es un colegio público en una zona conflictiva de Hospitalet, con una ratio de profesorado inferior a la que les tendría que tocar. Son currantes, son innovadores, le ponen cojones y son un ejemplo para todos esos miles y miles de vagonetas e inútiles que tenemos en las escuelas viviendo de vicio y a quienes los niños les importan una mierda. No se pasan la vida lloriqueando en las redes sociales. Trabajan por los niños. Y lo hacen de putísima madre.

    ¿Vas a permanecer en silencio ante ese atentado que ayer hizo el mundo a la docencia carca y a las camello-me-suicido-de-sopor-clases-magistrales?

    Dedícale un artículito, anda. Ponme tú también a mí cachondito. Please.

  5. Y bueno. No es mi intención ponerme pesado. Podría añadir cientos de cosas más. Pero, como dice el amigo Jordi, no nos vamos a poner de acuerdo.
    Así que ya no comentaré más por aquí.
    Y sí, Jordi, ojalá te pronuncies sobre ese artículo.
    ¡Muchas gracias!
    Angelillo.

  6. «Un fuerte saludo, gracias por trollear un rato y recuerda que me encanta que aparezcas por aquí. Mola.»

    Pues no lo parece tío. A ver si somos consecuentes. Que me borras todo el tiempo. obviamente porque no quieres contestar a un asunto educativo relevante como el que estoy planteando.

    1. Creo Ángel que deberías informarte mejor acerca del funcionamiento de los comentarios «moderados». No, no se aprueba ningún comentario en este blog porque, antes de su publicación, se debe ver si aportan algo, preguntan o, incluso, merecen ser destacados en fosfi 🙂

  7. Sr. Marti, hace un rato he leido las intervenciones del tal Angel,
    que usted con buen criterio ha borrado.
    Coincido en que no se deben permitir ese tipo de descalificaciones.
    De todas formas, ese señor ha traido ha colación un artículo del diario el Mundo que sí que me parece relevante.
    Yo sí quisiera conocer su opinión, me interesaría mucho.
    Soy maestra desde hace 12 años en una escuela pública de Alicante.
    Si quiere, claro.
    Un abrazo.
    María.

    1. No, Maria, nunca borro comentarios a menos que sea estrictamente necesario (por ser un simple hola, un típico gracias o haya insultos a terceros). La verdad es que tenía, antes de que me lo dijera Ángel, preparado un post sobre el tema que iba a publicar a última hora de hoy o mañana sobre la escuela de l’Hospitalet y haciéndolo extensivo a muchos más centros que están haciendo las cosas muy bien. Sí, es bueno mediatizar lo que sucede de bueno en la educación, que es mucho y que, por desgracia, si no vende parece que no esté sucediendo.

      A mí también me parece muy relevante el tema. Muchísimo.

      Uno muy fuerte de vuelta.

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