Primavera Educativa, el macroevento educativo cutre

La verdad es que desde el momento en que se empezó a gestar la Primavera Educativa ya me generó sus recelos. No creo que la solución a los problemas educativos de la Comunidad Valenciana pasen por un macroevento educativo realizado en tres días en Valencia. Tampoco creo que destinar dinero y recursos humanos (por cierto, más dinero) a este tipo de actuaciones beneficie a nadie, más allá de ser un mecanismo de propaganda que me gustaría que se hubiera desterrado.

Fuente: http://www.levante-emv.com/
Fuente: http://www.levante-emv.com/

Entiendo que para los valencianos -y, especialmente para aquellos que gestionan cargos políticos- sea difícil luchar contra el ADN que les obliga a montar eventos espectaculares. Sé que luchar contra la idiosincrasia de esas masificaciones para salir en los medios acerca de lo bien que se están haciendo las cosas avalándolo por obras faraónicas, espectáculos donde se congreguen miles de personas e, incluso, anteriormente la mediatización de los mismos en la extinta televisión autonómica, se hace harto difícil pero…

No sé hasta qué punto es lógico y necesario crear un entramado para que, a lo largo de tres días, los docentes vendan a la sociedad valenciana lo que están haciendo en sus aulas. No tengo claro tampoco si, más allá de la ilusión que puede darte ver como reconocen tu trabajo y te dan una palmadita en la espalda mientras te ceden un trozo de stand, hay una repercusión real en la mejora educativa. Lo que sí que he observado es la deriva de algo producto de alguna mente calenturienta (sí, como he dicho antes justificado por el ADN fallero y festero) a un esperpento de proporciones considerables. No es algo cutre y mal organizado, es lo siguiente.

Llevo mucho tiempo hablando acerca del tema con docentes de aula e, incluso con algunos responsables de la administración educativa y, por desgracia, las opiniones en pequeño comité siempre son las mismas: innecesario, mal gestionado, no era el momento, da vergüenza ajena, deriva recursos para otro macroevento de los que queríamos habernos desprendido (sí, algunos aún tienen en la memoria aquellos macrocongresos Lliurex que organizaba la anterior administración educativa donde todas las presentaciones se realizaban en PowerPoint) y, cómo no, una pésima comunicación a los centros educativos acerca de qué supone esta Primavera Educativa o las actuaciones futuras que se van a hacer basándose en la misma. No sé, creo que tres días de megafiesta son totalmente prescindibles para reivindicar la figura del docente y de sus alumnos. Algo que creo que debería ir por otra vía menos mediática pero más efectiva.

No sé cuánto se estará gastando en este tinglado aunque, sumando los liberados docentes que han abandonado el aula, los que han recolocado de los centros del profesorado (que, están haciendo lo mismo o más con muchos menos profesionales) y las diferentes subvenciones que se van a dar al acto, puede ser que la cifra resulte, a pesar de venderlo como muy económico, demasiado alta para la coyuntura actual. Pero no es sólo cuestión de dinero. Es cuestión de tirar el dinero y los actos mediáticos masivos son, en la mayoría de ocasiones, un simple acto puntual donde se invierte un dinero que iría muy bien destinar a otras cosas.

Sinceramente siento una gran pena al ver todo el entramado anterior. Más aún después de ver el vídeo de presentación del mismo. Un vídeo, que os dejo a continuación, que no es sólo cutre en su planificación y posterior realización. Se trata de un vídeo que hace que más de uno experimentemos vergüenza ajena porque, por desgracia, no es la broma que algunos creíamos en primera instancia que era. Sin comentarios 🙁

Las caras de los niños un auténtico poema y las de mis compañeros que lo han visto… una sensación de tierra trágame que creo que tiene muy poco de positiva.

Con la gente tan potente a nivel educativo que ha entrado en Conselleria con los «nuevos» creo que hay algunos detalles que sobran. Y éste, según mi opinión, creo que es uno de ellos.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

10 Comments
  1. Totalmente de acuerdo. Tanto la cara de los niños, que tu ya comentas, como que los comentarios estén desactivados, sintomático de lo que hay detrás de todo este montaje. Me da pena por Dani Miquel, sé que es un tío siempre dispuesto a ayudar pero no creo que por mucho que le paguen, le convenga prestarse a estas historias porque empieza a oler a artista del régimen.

    1. En ningún momento critico a Dani Miquel -del cual como bien dices también sé que siempre está dispuesto a echar una mano cuando hay chavales de por medio-. Lo que sí que cuestiono es el macroevento por creer que es algo innecesario, con muchas dudas en cuanto a sus resultados y, lo que es más importante, no sé hasta qué punto este tipo de actos aportan algo a la mejora educativa en el día a día.

      Dudas que he intentado expresar de forma más o menos razonada -o razonable- en este artículo.

      Gracias por comentar.

  2. Hola.
    Llevo un tiempo siguiéndote. Enhorabuena por tu blog. Veo que algunos posts tienen «repercusión nacional», por otros bloggers u otros «profes en la nube»que comparten tus contenidos. Parece que tienes una gran conciencia y preocupación sobre la educación lo cual es siempre de agradecer. Yo también soy profe y creo que también me tomo en serio lo que pasa a mi alrededor, dentro y fuera de las aulas, concerniente a la educación y nuestro sistema educativo.
    Pero sinceramente discrepo de tu posicionamiento respecto a este evento. Yo también me he planteado «para qué sirve la primavera educativa?» o «esto va a arreglar algo?».
    No me gusta caer en el relativismo, pero creo que yo mismo puedo responder de dos formas diametralmente distintas a esas preguntas.
    Con malas pulgas, estreñido y un poco aguafiestas me respondo a ambas preguntas: «No, no sirve para nada, para hacer ruido, llenar de gente el rio un finde, es totalmente efímero, saldrá en los medios y desaparecerá de ellos de igual manera, fugazmente» y «como consecuencia de la primera respuesta: no, no sirve ni material ni física ni sistémicamente para nada, no arregla ni deja de arreglar nada».
    Pero, quién ha dicho que sirva para algo? ¿quien ha dicho que es la solución a los problemas de la educación o nuestro sistema educativo?.
    Y pasado ese punto de inflexión en mi reflexión, cago todo mi estreñimiento y ánimo cascarrabias y sigo hablando para mí mismo (en voz alta en este caso).
    ¿Todo lo que se tiene que hacer desde la administración o gobierno educativo es sumar más docentes, bajar los ratios, subir el sueldo a los profesores, incrementarnos los medios en las aulas, bajar las horas lectivas de 20 a 18 en secundaria, etc. etc. etc.? Vaya…a veces los profes solo pedimos pedimos y pedimos; y criticamos, criticamos y criticamos. Pero qué damos nosotros? pues algunos mucho, otros menos y algunos casi nada. Y la primavera educativa es un modo de mostrar lo que sí que hacemos. También se agradece el gesto de darnos a los docentes y a los alumnos un poquito de protagonismo, no? de dejarnos hablar y gritar al viento. Y quizás nos están dando la oportunidad para que nosotros mismos ayudemos desterrar esa idea socialmente extendida de «los profesores son unos vagos, tienen muchas vacaciones y cobran demasiado».
    Sirve para fusionar la sociedad con la educación y viceversa, que muchas veces andan inexplicable e imperdonablemente de forma separada. Pues me imagino que al río acudirán los papis de muchos niños, muchos curiosos, escépticos, unos profes verán a otros. Sirve para que unos alumnos tengan la ilusión de preparar su intervención y, sin que nadie les obligue, gasten el tiempo de su recreo planificando y practicando lo que han propuesto. Sirve para participar sin competir, para hacer algo simplemente por que queremos, sin ganar y sin perder, sin concursar y sin ganar dinero. A veces las cosas que aparentemente menos sirven son las que más influyen o cambian el rumbo de las cosas.
    ¿Van a invertir más, o menos en educación por ello? ¿Arreglar o destrozar la educación? ¿Están perdiendo el tiempo, dinero y esfuerzo movidos por un interés político y partidista?? (como tu indirectamente insinúas). No lo creo. Y si así es a mi me da igual, yo a lo mío; no lo creo, sinceramente. Así como no creo que nos reduzcan o dejen de reducir el horario lectivo, o nos den más o menos plazas para el concurso de traslados a causa de la primavera educativa. Ni mucho menos creo que eventos de estas características sobren. Pensar todas esas cosas negativas es muy fácil y goloso para justificarse autocomplacientemente la no participación, colaboración o asistencia. Pensar todas esas cosas creo que es estar un poco «estreñido» y sinceramente pienso que no te hacen, ni a ti ni a nadie, ningún bien ni te sirven a ti o a tu blog para nada, más allá del sensacionalismo.
    Ser crítico no es malo, creo que es bueno, pero para criticar hay que conocer bien lo que se critica y ser cuidadoso y hacerlo en privado. Creo que en tu otro post de la primavera u otros, ya no recuerdo cual, llamabas a la Consellería de Educación «mi consellería» o «nuestra consellería»; Leonardo da Vinci dijo «critica al amigo en privado y alábalo en público». Yo también tengo un blog y publico solo cosas buenas y «sentimientos positivos», aunque reconozco que alguna vez también lo he usado como vía de escape y para desfogarme soltando sapos y culebras, que son siempre muy legítimos y muy cuestionables. En mi blog, buen rollito y a lo mío (mi especialidad).
    Hablando de «buen rollito», las caras de los niños me parecen simplemente eso, caras de niños, unos mas serios y otros más sonrientes, como la vida y las aulas mismas. Desde luego actores o modelos no se les ve..si hubieran seleccionado a los nenes, guapos y sonrientes, lo habrías criticado también, verdad? A mi el video no me parece merecedor de grammy. Pero me parece injusto, desmesurado y un puntito de mal gusto calificar la Primavera educativa de «evento cutre» o «esperpento» por ese video o todas tus demás ideas, muy cuestionables o discutibles. Reconozco que a mi la canción (omitiendo el video) no me entró directa en los oídos o el cerebro, pero tras escucharla unas cuantas veces me encanta.
    Con todo, un saludo, enhorabuena de nuevo por tu blog y se bueno.

    1. Me parecería correcto el comentario en tu versión menos estreñida si como contrapartida al evento hubiera algún tipo de actuación real en las aulas. El problema es que, en ocasiones, se mediatiza mucho más este tipo de actos que la realidad de las aulas. No es creer que falte el golpecito en la espalda del docente y el cariño a los alumnos pero sí que discrepo en cómo debería producirse lo anterior.

      Por cierto, aclarar que el sensacionalismo y la necesidad que planteas de criticarlo «todo en privado» lo único que demuestra es que, por desgracia, algunos -y lo digo con todo el cariño del mundo- aún seguís pensando en que la colada se ha de hacer en casa. Y eso es lo que ha llevado al sistema educativo y al resto de la sociedad donde estamos. Creo que ya está bien lo de criticar con los amiguetes no buscando ningún tipo de complicación futura (¡cuánto daño hace el miedo!) y empezar a hablar en voz alta de lo que no funciona o de lo que se cree que no funciona.

      Me reitero en mi opinión: creo que la Primavera Educativa es un error. Eso sí, voy a intentar ir a ver qué se cuece en el río porque, a pesar de esa crítica, sí que creo que va a haber grandes profesionales, chavales y padres en el contexto.

      Un saludo de vuelta. Gracias por tus palabras pero, tristemente, debo comentarte que no voy a restringirme a exponer mis opiniones en pequeño comité por considerar que la queja en la intimidad o el cuestionamiento de ciertas cosas no sirve de nada. Cuestionar es sano y más aún hacerlo de forma transparente y aprendiendo de quienes no piensan como tú 🙂

  3. Buenas noches,

    Como padre de uno de los niños que aparece en el vídeo al que alude, me resulta preocupante comprobar la falta de consideración que Vd. tiene hacia unos menores que no poseen todavía la capacidad de defenderse de sus comentarios. Creo que es posible utilizar otros argumentos que no tengan que ver con su valoración de los atributos físicos o las sensaciones de unos menores para realizar la crítica que Vd. considere oportuna. Por ello, le ruego retire de esta página dicho comentario ofensivo y lamentable hacia nuestros hijos.

    Atentamente
    Padre de un niño del vídeo.

    P.D.- Para los niños resultó una experiencia enriquecedora y divertida.

    1. El artículo va menos relacionado con el vídeo que con la necesidad de este tipo de montajes para mejorar la educación valenciana. Los niños hacen muchos vídeos con sus maestros y, por suerte, disfrutan en la mayoría de ellos. Los niños siempre son lo más importante de la historia y, es por ello que me gustaría aclarar desde esta respuesta que, en ningún momento la crítica va hacia ellos y es más una cuestión contextual.

      Por cierto, si en algún momento encuentra usted en uno de mis artículos una valoración de los atributos físicos (en positivo o negativo) de los alumnos o de sus capacidades le ruego que me avise porque, entonces sí que puede haber un problema. Eso sí, la percepción acerca de la capacidad de atención o cualquier otra cuestión relacionada con cómo se ve a los chavales frente a cualquier situación (léase, por ejemplo una clase) es totalmente lícita. Sí, a veces los alumnos también ponen cara de aburridos en mi clase y otras están más interesados. Y lo anterior nada tiene que ver con criticarlos y más bien con aprender de ello para mejorar en mi día a día 🙂

      Atentamente,

      Un docente que quiere que las cosas mejoren en el ámbito educativo.

      1. No me ha gustado este artículo. Me parece que el autor ha cargado frontalmente contra la primavera Educativa calificándola de acto esperpéntico, politizado, despilfarro de dinero público, etc.. todo un arsenal de tópicos y lugares comunes. Me parece muy desafortunado insinuar que la primavera educativa y la fórmula 1 tengan algo que ver.

        Lo cierto es que, el autor, ha contado muy poco de lo que va a suceder en ese acto. Programación, colectivos participantes, presupuesto, etc.., que se plantea como una feria, un lugar de encuentro donde encontrar sinergias y cargarte con la energía y la creatividad de personas que trabajan por la educación desde nuevas perspectivas. La educación no pertenece exclusivamente a las aulas ni a los profesores. Somos muchos más los agentes implicados y está muy bien que tengamos la oportunidad de conocernos y de mostrar nuestro trabajo a la sociedad Valenciana en general.

        Fijaros que en el espacio donde se desarrolla la feria es el mismo lugar donde se instalan la Feria del vino, «La feria de abril», La feria de las Naciones y la Feria Alternativa. No está nada mal que por una vez ese espacio, en lugar de servir para vender artesanía y bebidas alcohólicas, se dedique a la difusión de proyectos educativos. ¿No os parece?

        Es cierto, en el ADN de los Valencianos está la cultura del espectáculo y la del culto a cultivar los placeres de la vida, disfrutar de nuestros jardines, compartir encuentros momentos y experiencias. Jugar y montar jaleo nos encanta. Y esta vez la educación será la excusa y el principal tema de conversación.

        Nos vemos allí.

        1. Hoy, coincidiendo con el final de la Primavera Educativa, puedo afirmar algunas cosas que quizás permitan matizar algunas cuestiones. No, no he ido pero sí que he seguido, en cierta forma lo que ha ido sucediendo estos días y me reitero en lo mismo. Sí, me encanta que se dé difusión a las prácticas educativas, que se organicen congresos educativos profesionalizadores y otras muchas cuestiones. Eso sí, nadie me negará la posibilidad de cuestionar su afección en las aulas y la necesidad de destinar dinero público a lo anterior habiendo necesidades, a mi entender, mucho más perentorias en la Educación valenciana.

          Ojalá se siga hablando de Educación pero, por favor, que se establezcan dichos diálogos en los centros y que las visitas de los políticos que la gestionan sean habituales en los mismos. Algo que, por desgracia, no sucede porque todos sabemos que la foto (algo lícito) sólo se da en esos actos mediáticos y mediatizables.

          Un par de aclaraciones finales… la comparación con la Fórmula 1 era en el sentido de los macroespectáculos no en el sentido de que represente lo mismo ni que se haya hecho de la misma manera y jamás restringiré la Educación a los profesionales de la misma aunque sí reconozco que son lo que más saben de lo que sucede en las aulas.

          Un saludo y gracias por comentar.

  4. Totalmente de acuerdo con Jordi Martí. La primavera educativa, un desembolso de dinero que no renta en educación y el vido vergonzoso, como docente me avergüenza que me identifiquen con las payasadas de un video que pretende hablar de educación.

    1. Me encantaría que hubiera muchas Primaveras Educativas siempre que se hubieran solucionado los problemas reales de los centros educativos. Centros que tenemos muchos más problemas de los que mediáticamente pueda parecer. Sí a la difusión de prácticas educativas pero teniendo en cuenta las prioridades reales de la Educación.

      Un saludo y gracias por pasarte por aquí.

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