Profesaurios 4.0

¿Y si realmente los que se autodenominan, a bombo y platillo, docentes innovadores no fueran nada más que profesaurios de la peor calaña? ¿Qué pasaría si alguien descubriera que todas esas prácticas tan modernas, mediatizadas hasta la saciedad por algunos medios, son solo revivals de modelos metodológicos ya fracasados en su momento que, por mucho que se vistan de última moda, no son más que esos pantalones de pitillo que a algunos les ha dado por recuperar? Lo sé, no mola decir claramente que los verdaderos profesaurios son muchos docentes innovadores pero, al final, la realidad es la que se impone.

Fuente: https://fundaciondinosaurioscyl.blogspot.com/

Ha salido la nueva versión de Scratch y va a haber miles de docentes una vez finalizadas las vacaciones que, en sus aulas, van a usar la estrategia de dar a sus alumnos unas hojas con ejercicios que solo consisten en copiar código y reproducirlo. Rizando más el rizo, habrá algunos que incluso se permitirán poner positivos y negativos con una app de muñequitos o, simplemente, darles una tarjeta a sus alumnos otorgándoles determinados poderes fantásticos. Bueno, entre eso y lo que supone pasarse un trimestre entero haciendo un proyecto (va, no le pongamos ABP porque algún purista seguro que encuentra la escusa para no taxonomizarlo así) acerca de, por ejemplo, las pirámides, para que aprendan cultura egipcia mientras, en un par de clases se monta un escape room trucho como guinda del pastel, tampoco es demasiado lógico. Menos aún si acaban los alumnos con la dinámica de superar determinadas cuestiones como si fuera un juego. Un juego que, por cierto, acaba aburriendo si no se reinventa diariamente. Es lo que tiene el profesaurio 4.0. Que se ve obligado a reinventarse cada día y que, al final, su única obsesión es ver qué «novedad» puede introducir en sus aulas para emocionar y motivar a los alumnos. Ya lo del aprendizaje lo obviamos, no sea que aparezca la palabra tabú. Y no creo que hace falta que os mencione cuál es.

Además, resulta también interesante ver como estos profesaurios 4.0 denominan profesaurios a todos los que no comulgan con sus planteamientos. Ya, eso es como los inmigrantes de segunda generación que acusan a los inmigrantes que llegan nuevos de  querer robarles su trabajo. No olvidemos nunca que el personaje más racista es aquel que ha sufrido racismo en sus propias carnes. Bueno, eso o es que tiene un complejo de inferioridad brutal. Creo que nos entendemos con el símil.

Ya si eso entraría a preguntarme porque esos profesaurios tan innovadores defienden que, en los centros educativos, se escoja al profesorado por su línea metodológica en lugar de su profesionalidad, defienden la necesidad del trabajo no remunerado en condiciones esclavistas (salvo el suyo en ocasiones, claro está) y, acaban cuestionando las mismas prácticas que ellos están haciendo. Lo de criticar los deberes y defender el ver vídeos en casa (modelo Flipped) ya es de traca. Bueno, si sumamos su incapacidad de contextualizar cosas, creerse que son los alumnos los que deben adaptarse a su modelo o, simplemente, trasladar la crítica personal a aquellos que cuestionan sus métodos o maneras de hacer, ya tenemos el profesaurio rex por excelencia. Sí, el 4.0 como decía anteriormente.

Por suerte, conforme va pasando el tiempo y las redes se van poblando de profesaurios 4.0, que tienen un modelo jerárquico muy definido y una gran necesidad de pertenecer a un grupo, si uno quiere ya se vislumbra que, al final, el profesaurio no es el que usa como material de apoyo el libro de texto, da una buena clase magistral puntualmente o, al final, habla con respeto de sus alumnos para intentar que la escuela se convierta en un ascensor social para algunos, se ratifique para otros o, simplemente, salgan alumnos lo suficientemente críticos y capacitados en ciertas cuestiones. El profesaurio 4.0 es aquel que se autodenomina innovador o cree que, al final, el objetivo de los docentes es de entretener porque, al final, todo está en Google. Ya si eso entramos en los matices.

A propósito, tengo un capítulo en el nuevo libro dedicado a esta idea, titulado «de profesaurios y otros cuentos«. Aprovechando para hacer un poco de publi de un libro que podéis adquirir aquí. Sí, a veces también me da por usar determinadas técnicas de mercadotecnia.

Espero que ningún profesaurio 4.0 se lo tome a mal 😉

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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