¿Provoca la tecnología que los alumnos sean cada vez más ignorantes?

Cuando uno se encuentra con un correo electrónico donde le preguntan sobre un tema concreto y le piden su opinión, uno se plantea las posibles respuestas a dicha cuestión. En este caso, y a pesar de la necesidad de una respuesta concreta que, según el propio enunciado sólo puede considerarse afirmativa o negativa, me he permitido darle una pequeña vuelta a la propia cuestión y trocearla en diferentes reflexiones.

En primer lugar, ¿podemos considerar que la tecnología en las aulas ha beneficiado el aprendizaje de los alumnos? Queda claro a la vista de la ausencia de investigaciones fiables que lo confirmen, que la introducción masiva de tecnología no ha beneficiado el aprendizaje de los alumnos. Eso sí, tampoco hay ninguna investigación que demuestre precisamente lo contrario. En definitiva, neutralidad en su introducción. Aunque podría considerarse curioso que sean los propios implicados en el lanzamiento de dichas tecnologías educativas quienes lleven a sus hijos a centros donde el uso de aparatos tecnológicos brilla por su casi total ausencia. ¿Contradicción o conocimiento de causa de los perjuicios que puede provocar «la docencia con TIC»? Supongo más bien que cuestiones personales que les han llevado a elegir ese tipo de centros.

La segunda cuestión que podríamos llegar a relacionar con la propia respuesta global sería si los alumnos son peores ahora que hace veinte años, cuando la tecnología era prácticamente inexistente en las aulas.

Cuestión controvertida. Para aquellos que creemos que son las situaciones sociales las que provocan ese empeoramiento en el aprendizaje de los alumnos y que el mismo viene primordialmente marcado por cada una de las situaciones familiares, nos podríamos encontrar con que los conocimientos básicos no están asumidos ni por parte de quienes tienen situaciones «normalizadas». ¿Son necesarios conocimientos básicos más allá de que sepan buscar en el buscador de turno lo que necesitan para cada momento? ¿Son necesarios aprendizajes memorísticos y permanentes sobre cuestiones matemáticas, geográficas, lingüísticas, etc.? ¿O hay suficiente con dotar de las herramientas que les permitan acceder a las respuestas desde un terminal tecnológico? Tengo mis dudas. Pero no es sólo a nivel de los propios alumnos. Es incluso a nivel de mis compañeros, docentes con alguna titulación universitaria. Algunos de los cuales ni tan sólo saben dónde se hallan los monumentos más importantes de nuestro país y dudan, y mucho, en la localización geográfica de los principales ríos y montañas del planeta. Esos compañeros estudiaron hace veinte años. Con planes de estudios donde no existía la tecnología. Por tanto, dudo en que la tecnología sea la gran culpable de no haber asumido esos conocimientos, ni que los mismos sean tan imprescindibles.

Me da la sensación que es el propio cerebro quien se está adaptando a la nueva situación. No se trata de que sean más estúpidos ahora que antes de la implosión de las nuevas tecnologías. Se trata de un momento de adaptación, donde las nuevas tecnologías amplifican la ignorancia de siempre y, así da la sensación de que el alumno sea mucho más ignorante de lo que lo era en épocas pasadas.

Quizás se están modificando las habilidades de los propios alumnos (no sólo las que se refieren a nivel de adopción de aprendizajes) y de la propia sociedad, pero ello no creo que en ningún momento signifique que nuestros alumnos sean más estúpidos o ignorantes de lo que lo eran sus antecesores antes de la popularización y del uso masivo de las nuevas tecnologías.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

23 Comments
  1. HOooooOOlaaAh!

    Hay por ahí un librito de un escritor yankee (o surista, lo mismo me da) titulado nosequé de los shallowers (superficiales, no tragadores de semen… uy, eso es swallowers, ya ves lo que hace una h o una w) y el hombre(cito) dice algo así como que el fácil acceso a la información nos ha convertido en colibríes digitales, vamos de flor en flor, sin centrar mucho nuestra atención ni, por supuesto, profundizar en sesudos tratados atiborrados de tecnicismos y faltos de soporte gráfico.

    El hombre tiene razón (en parte), de alguna manera nos ha llegado la prisa por ir a ningún sitio, yo, que a veces me paro a pensar sobre estas cosas, lo atribuyo a la presión constante que recibimos por diferentes vías para consumir, lo importante es consumir, comprar, usar, satisfacer un deseo efímero y volver a sentir la nece(si)dad de satisfacer otro deseo.
    Haciendo un paralelismo, en Internet estamos consumiendo información, no sé exactamente para qué, pero vamos de aclíc para aclác abriendo pestañas, ventanas, vídeos, pouerpóins, potifais, tuits, megustan, yanomegustan… y si hay «retroacción» ya la cosa se vuelve más adictiva. Y al final… hemos estado un buen ratito llenando nuestra cabeza de aquello de «sólo sé que no he visto nada» porque aunque vamos a lomos de gigantes verdes-rojos-y-amarillos todavía estamos en la orilla de un gran océano ignoto.

    Nuest@s pupil@s además tienen un gran handicap y es que gracias a la Televisión han desarrollado una gran capacidad para detectar estímulos, incluso detectan estímulos inexistentes en la realidad, cosa que hace que constantemente estén requiriendo estímulos y cuando aparece otro… pués hale, a por él. En cierto modo me recuerdan a mis gatitas y mi sadismo con el puntero láser verde (con el rojo funciona igual, pero el verde hace más ecologista) ellas están tan tranquilas y a la que ven el reflejo verde en cualquier sitio, saltan raudas y veloces para cazarlo. Cuando dejo de oprimir el botón y el haz de luz pura y diáfana deja de brotar del led ellas siguen mirando para todos lados esperando volver a detectarlo. Son muy graciosas.
    Pues con l@s «estudiantes» viene a pasar lo mismo, ell@s són nativ@s MULTIMEDIA, déjate de digitales y pollas varias, a ell@s les hemos llevado 6000 años atrás, cuando la transmisión de conocimiento era visual y oral, de hecho como especie animal estamos más adaptados a recibir la información por estas vías, en lugar de un abstracto objeto llamado libro. Y esto junto a la desgracia de haber sido bombardeados por miles de anuncios en los que se promete la eterna juventud y el continuo gozo y disfrute y el «porque tú lo vales» y el «¿lo quieres? lo tienes»… les hemos (han) convertido en MEGACONSUMERS: individuos dispuestos a gozar, disfrutar, divertirse y no padecer, sacrificarse, esforzarse.

    Asín lo veo yo y asín se lo he contao.
    Abrazote con pinchos!

  2. Es interesante este debate que planteas, sobre todo en estos momentos del que parece desmantelamiento de la escuela 2.O. Creo que faltan investigaciones que fundamenten muchas de las afirmaciones que se están manifestando.
    No creo que hacer desaparecer toda las nuevas TICs de la educación sea la respuesta a estos planteamientos de los efectos negativos en el aprendizaje. ¿Si volviéramos a la pizarra y tiza analógica, mejorarían los resultados escolares? ¿ Es posible esa involución?
    Si creo que hay que plantear una integración de las TICs entendiendo que son una herramienta, sólo eso, no la panacea. Una sociedad donde cada vez más el uso de las NNTT invade nuestro quehacer diario, ¿Es posible «apartar» al alumnado de las mismas? No sé,muchas dudas, pero este comentario que estoy haciendo ahora mismo no sería posible sin las mismas.
    Nicholas Carr «Vacíos: lo que internet le está haciendo a nuestros cerebros». asegura la perdida de capacidad de concentración y creo que es así, pero como planteas creo que es una nueva adaptación de nuestro cerebro a un nueva realidad, ¿para bien, para mal?. ¿Vendrá después del homo videns de Sartori, el homo «google»?

  3. Muy buena la reflexión de esta entrada. Yo creo que efectivamente hay conocimientos que van a seguir necesitando de la utilización de la memoria para su aprendizaje. En este sentido estoy bastante de acuerdo con la teoría del aprendizaje bimodal de Pere Marqués. También estoy muy de acuerdo en que es el cerebro de los nuevos aprendices el que está cambiando y se está adaptando a la situación en la que los estímulos visuales primas en todos los órdenes de la vida. Las tic en la educación no son ni buenas ni malas , son solo herramientas que el profesor utiliza para conseguir los objetivos que pretende alcanzar con sus alumnos. En todas las épocas de la historia la educación se ha tenido que adaptar a los avances que el hombre iba produciendo y ha seguido avanzando. No creo que esta época que nos está tocando vivir sea diferente a otras. Creo que ahora los estudiantes no son ni mejores ni peores que los de antes, aprenden de diferente manera y utilizan otras herramientas para el aprendizaje en el que deben combinar la utilización de la memoria con la potencialidad de la utilización de ese poderoso medio que es internet.Pero desde luego mi mucho menos son más tontos que antes porque no sepan recitar de una tirada la lista de los reyes godos.

  4. Hace poco circulaba por la red un artículo sobre cómo la existencia y uso de Google modificaba nuestro cerebro.

    Dudo que sea la Tecnología la total responsable de que las personas sean más ignorantes, creo que tiene más que ver con la actitud de cada uno. Acusar a la Tecnología de hacer incapaces a nuestros alumnos de memorizar ciertos conceptos o de asimilar algunos procedimientos es como acusar a la democratización del uso del coche del sedentarismo de las personas.

  5. Interesante articulo. Estoy de acuerdo la tecnología no es el culpable de que la sistema educativa no funciona. Las habilidades de los alumnos, su adquisición de ciertas habilidades, hábitos y herramientas de aprendizaje se ha dejado de lado en lugar de trabajarlo. Como Escoces que llevo 22 años aqui, veo muchos profesores muy buenos en colegios excelentes haciendo trabajos punteros, pero son un excepción. El sistema educativo español , es como el Británico pero hace 30 años. Se ha quedado muy desfasado – muy atado a libros de texto – ahora con Sr. Wert ya vamos a dar unos cuantos pasos hace detrás en lo que se refiere a los TIC.

    1. Pues posiblemente en la afirmación está la respuesta. No se trata de estudiar con ordenadores, se trata de trabajar con ordenadores, Parece lo mismo, pero no lo es. No es cuestión de contenidos, es cuestión de metodologías.

      1. Desgraciadamente soy un profesor tan malo que no creo que mis alumnos distingan dichas sutiliezas 😉

        Encima soy de esos tozudos que desde que empecé, eso hace ya 28 años, me gusta jugar con los ordenadores en clase y aún así, pienso que todo esto de los cacharros y la educación (o la enseñanza o como quiera llamarse) no tiene ninguna importancia ni trascendencia si con nuestros alumnos no coseguimos que se den cuenta de «píndoles».

  6. Jordi.

    Resulta interesante tu reflexión y hasta en algunos aspectos te diría que estoy de acuerdo. Pero si justamente criticamos la falta de investigaciones serías (sin investigaciones serias), caemos en el mismo grupo y en interpretaciones-opiniones solamente avaladas por el sentido común.

    Este tema sería de suma importancia como hipótesis para una tesis de posgrado. Y si realmente te motiva, te aliento a que realices dicha investigación.

    1. Los días tienen 24 horas 🙁 .Hace tiempo que comprometí todo el tiempo disponible a un proyecto llamado Fressa :-).

      Estoy convencido que en este contexto la respuesta a la pregunta del presente artículo és totalmente negativa.

      Os invito a conocer el proyecto visionando este vídeo y este otro vídeo.

      «La informática como todo el mundo. Como todo el mundo con la informática»

      La informática educativa tiene muchas caras y puede dar servicio a muchas personas y de muchas maneras. En este tipo de foros me da la sensación de ver la complejidad del uso de la tecnología en el ámbito educativo de una forma un poco restrictiva.

      En todos mis comentarios no pretendo «tener razón» lo único que pretendo decir es «mi opinión» 🙂

  7. En aquest ordre de coses, recomano el llibre «Generació Google» amb bones reflexions sobre l’impacte del món digital en l’entorn acadèmic i també amb propostes de millora.

  8. Bien poco me queda a añadir a todo lo leído. Creo que ahora estamos mejorando, peor fue la época en que solo estaban delante el televisor , al menos delante un pc interaccionan . Mi experiencia es que ni mejoran ni empeoran por el hecho de tener nuevas tecnologias, es la motivación lo que falta para querer aprender cosas nuevas ; podemos mejorar la motivación con las nuevas tecnologias pero sabiendo usarlas , ahí está el error: tenemos PDI pero usamos el mismo método, usamos el pc para pasar películas, quien ha descubierto algo nuevo lo introduce pero lo usa constantemente y esto es lo que aburre a nuestr@s alumn@s hay que innovar constantemente , hay que usar varias cosas y varios métodos. Lo malo es que los profesores precisamos mucho tiempo de preparación y no disponemos de él . Para poder conseguir buenos resultados debemos ser unos profesores MUY atentos y saber cambiar cuando el ánimo decae sea con las nuevas tecnologias o sin ellas.

  9. La reflexión es pertinente. Como siempre, el uso de las metodologías es la clave. La TIC por sí mismas no nos hacen ni mejores ni más capaces de reflexionar y analizar la realizar, como tampoco argumentar con criterio. Esto es lo que me preocupa. Medios tan potentes sin reflexionar sobre cuáles son los fines de la educación, pueden convertirse en el fin en sí mismo.

  10. Creo que tendríamos que incluir en la discusión nuestro propio concepto de saber. Qué significa «saber»? Ya hace mucho que Russell, si no recuerdo mal, distinguió entre saber qué y saber cómo. El problema ahora ya no puede ser de cantidad de contenidos memorizados sino de la habilidad que tengamos para ponerlos a disposición en las situaciones de la vida. Algo así son las competencias, ¿no? No creo que sepamos menos o más que antes, creo que aprendemos y enseñamos de maneras diferentes y el peso de lo que somos capaces de actualizar en nuestra memoria RAM está amplificado por la red. Me gusta pensar si somos más o menos creativos que antes, más dialogantes que antes, si somos capaces de trabajar en equipo mejor que antes. El término «ignorancia» me suena a rancio, a una escuela y un mundo que no es el de mañana.

  11. Es curioso que en el WCCE90 (World Conference on Computers in Education) de 1990, celebrado en Sydney, Seymourt Papert (persona que, creo, no acabamos de entender sus propuestas) dijo unas palabras deseando que fueran pasado, pero que desgraciadamente han resultado ser proféticas:

    «A ver cuando dejamos de hablar de ‘computadoras’ en la educación de la misma forma que no hablamos de lápices en la educación».

    Actualmente podríamos traducir la palabra computadoras por tecnologías.

  12. Los alumnos de hoy día pueden tener una facilidad pasmosa en saber utilizar cualquier tipo de software o aplicación. Eso en sí no es malo, pero sí que puede serlo si sólo sacan de bueno el manejo de la herramienta y no las posibilidades que tiene para mejorar en su aprendizaje. Además, sabemos que los alumnos confunden lo bien hecho con lo estéticamente bien hecho. Y aquí es donde entra el docente, el guía, el orientador con actividades que permitan extraer el potencial de la tecnología dejando de lado la superficialidad de lo moderno y la fascinación y el brillo del 2.0.

    Por ello, aparte de buenas metodologías, es igualmente importante el papel del profesor/a en la selección consciente de las herramientas TIC, previa a un test hecho por él/la mismo/a para conocer sus límites y saber si servirá o no para los objetivos del curso.

    Y -como los Dupont- aún diría más: es también muy importante establecer unos buenos criterios de evaluación. De esta manera, el profesor/a hará saber a los alumnos que el uso de las TIC no es el objetivo, sino una herramienta que les permitirá alcanzar los objetivos del curso. No debemos dar a entender que lo único que interesa es mejorar la competencia digital.

    Insisto, la tecnología en sí no crea ignorantes, pero el uso irracional o inconsciente podría desencadenar una equivocada experiencia con las TIC.

  13. Y en principio y espero para finalizar y no hacerme pesado 😉 un twit que colgué hace tiempo:

    «Ul telescopio en manos de Galileo hizo cambiar la concepción del mundo. Un telescopio en manos de mucha gente permite espiar a los vecinos».

  14. Esta es una pregunta con trampa. Incluso creo que varias trampas.

    La primera es la propia definición de saber o ignorancia, que ya han apuntado algunos comentarios más arriba. Hace 100 años (por decir una cifra) tenías que llevar el conocimiento en tu cabeza. Hoy no. Pero es que hace 100 años el conocimiento necesario «cabía» en tu cabeza. Hoy no.

    Problema añadido: tenemos un modelo de escuela que, en general, parte de la premisa de que seguimos como «hace 100 años», así que la introducción de tecnologías o bien no influye (porque los objetivos y metodologías de enseñanza-aprendizaje son las mismas), o bien perjudica (porque las competencias que se pueden desarrollar no son relevantes para ese modelo decimonónico).

    De hecho, apenas hay una penetración real del conocimiento generado por las ciencias que estudian el aprendizaje en el diseño del modelo educativo. No ya de las TIC.

    Otra cuestión tiene que ver también con la población escolarizada y que estamos evaluando como más o menos ignorante, que no es la misma tampoco.

    El gran problema que tenemos no es discutir si los alumnos de hoy son más ignorantes que ¿nosotros?. El gran problema, el crucial, aquel en que nos lo jugamos todo, es si nuestros alumnos y alumnas aprenden lo que realmente va a hacer que puedan triunfar como sociedad en el futuro.

    Nosotros seremos «menos ignorantes» (no lo sé), pero si juzgamos por los resultados que estamos consiguiendo en este momento y viendo en qué estado está nuestra sociedad y nuestro país, no sé yo.

  15. Las nuevas tecnologías pueden enriquecer el aprendizaje si se usan como un recurso más para un aprendizaje significativo e individualizado. Deben usarse con prudencia, pero para mí,sin ser experta en nada,me parece que es absolutamente indispensable que se introduzcan en el sistema educativo
    Es un interesante tema de estudio, ojalá se realicen estudios que den rigor y sistematicen el uso de las TIC en la escuela.
    Un placer leer sus artículos.
    Un saludo.

  16. Siempre que leo reflexiones de esta índole me asaltan las misma preguntas: ¿qué saben de tecnologías sus alumnos? ¿qué software dominan? ¿qué aprenden de modo autónomo? ¿tienen sus alumnos una actitud activa en la red?
    Mi experiencia es muy distinta. Apuntemos un par de anécdotas del mar de vivencias que vivo a diario:
    – Algunos llevan a cabo esta actividad en tuenti: se quedan delante de la pantalla actualizando de vez en cuando a ver si algún «amigo» sube alguna foto o escribe algún estado.
    – Otros no saben buscar en google (otros no distinguen el navegador del buscador ni del SO) cómo cortar archivos de sonido para crear un mashup para un festival.
    – Alumnos que su principal actividad consiste en repostear fotos de reddit, 9gag,… en tumblr.
    – Alumnos que escriben de estado en tuenti: Ablarme que estoi aburrido.
    – Finalmente los más técnicos, que crean una cuenta en twitter para seguir a CR7 o a concursantes de Gran Hermano.
    Sinceramente quiero mucho a mis alumnos, pero esta iluminación TIC de tantos «expertos» no creo que ayude mucho a entender los problemas de la educación actual. En mi humilde y personal opinión, por supuesto.

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