Psstt

Aprovechando que el personal está debatiendo acerca del cambio de hora o, posiblemente, decidiendo acerca del futuro de algún líder político que tenemos por ahí perdido, otro por aquí asumido o, simplemente, disertando acerca de la falsificación del título de máster de la presidenta de algún enclave concreto cerca de la meseta, voy a decir algunas cosillas de esas que, por desgracia, habitualmente se me ocurre decir en este blog. Eso sí, al añadirse ser domingo estoy seguro de que no me lee ni el tato. Algo que me alegra porque me permite decir mayores barbaridades sin ser demasiado moderado. A la mierda la moderación. Ser moderado no mola. Tampoco mola el ser políticamente correcto ni el ir de tipo que no ha roto nunca un plato. Los platos deben romperse, las yugulares morderse y, por qué no ir aún más lejos, algunos tiparracos ser ajusticiados someramente. Viva la revolución. Viva la guillotina. Viva el jamón y el vino. Qué demonios… viva la horchata en todos sus formatos.

Fuente: ShutterStock

¿Sabéis que hay tipos que dan religión que creen que su asignatura está al mismo nivel que las demás? Incluso algunos se atreven a dar consejos pedagógicos y hablan de lo necesario que es, para un pensamiento humanista y científico, considerar que el vino puede obtenerse a partir del agua. Ya, unos tipos que creen en la zoofilia colombofílica y creen en padres putativos es lo que tienen. No es la religión, es el catetismo de algunos que creen lícitamente en unicornios variopintos. Pero va a ser que no… la religión debería desaparecer de los centros educativos. Entonces seguro que algunos me preguntaréis de qué van a vivir los manteros que les venden pelis a los de religión. Ya, no puede ser todo perfecto. Mejor para algunos mantener encerrados dos horas más a los alumnos por obra y gracia del Espíritu Santo. Ese Espíritu Santo que permite poner dieces incluso que no se asista a su asignatura. Lo sé, el culpable no es el «compañero», el culpable es quién lo ha puesto ahí. Bueno, quién sigue defendiendo que sigan ahí también tiene parte de culpa.

También resulta curioso (psstt, que lo estoy diciendo en pequeño comité) que haya personajes que consideran que no debemos preparar para la Selectividad (ahora de nombre impronunciable) a los alumnos. Claro que sí. Después les justificáis a sus familias que no puedan ser médicos, arquitectos o cualquier otra cosa que quieran ser porque no les llega la nota. A mí no me gusta el modelo basado en ese examen pero, por favor, si no hay alternativa no os carguéis el futuro de estos chavales. Si queréis hacer experimentos hacedlos en los primeros cursos de la ESO. Se nota menos. Y puede rectificarse el asunto en caso de haberla cagado mucho.

Los premiados del Global Teacher Prize molan. Todos se han largado del aula. Todos. La mayoría ahora dan charlas alrededor del globo acerca de la maravillosa metodología que les ha permitido granjearse el favor de los fabricantes de armas o esas empresas que están tras ese premio. Claro que mola largarse del aula. Más aún con un fajo de billetes y sin necesidad de volver a dar clase. Algunos aquí han conseguido largarse sin tan siquiera ganarlo. Eso sí, dicen que vuelven y vuelven… nunca lo hacen. Escriben libros, dicen chorradas, se tiran a la vecina del quinto y, al final, sueltan algún exabrupto ante sus amiguetes. Que lo de los pedos en público no molan. Bueno, a menos que seas fan de alguna de esas cuestiones tan raras que tanto están surgiendo ahora. Imaginaros un cuesco en mitad de una sesión de mindfulness. A ver qué «meditador» abre los ojos. El primero paga la cena. Bueno, más bien se lleva las culpas de cargarse esa meditación tan trascendental.

Yo estoy por seguir esperando que me toque la lotería. Bueno, más bien esperando que lleguen estas próximas fiestas porque, lo que sí que tengo claro es que soy un mal profesional cuyo único objetivo es llegar a las vacaciones, relajarme en un spa o, simplemente, cagarme en la madre que matriculó a algún fantoche de esos que tantas chorradas dicen sobre educación en las redes sociales. Bueno, eso solo mientras siga pasándomelo bien 😉

Psstt… os habéis dado cuenta que este es un artículo penoso, sin prácticamente ninguna coherencia y escrito bajo los efectos de la falta de un poco más de cafeína. Seguro que los que me conocéis un poco habréis captado esos sútiles detalles.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

3 Comments
  1. Jajajaja, pues yo lo encuentro en tu línea, aunq hoy has tocado demasiados pitos! Me ha encantado el párrafo de los premiados, muy bueno!! Y yo como tú, esperando la lotería o las vacaciones… Y a la espera… Leyendo sobre educación!! Bueno q tengas unas felices vacaciones y sobre todo a descansar!! Un saludo

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