¿Qué debemos hacer con los móviles en los centros educativos?

Estoy muy preocupado por el tema del uso de los dispositivos móviles en las aulas y, de paso, en todo el recinto educativo. Son numerosos los casos en los que, por determinados motivos, acaba interviniendo la policía y, muchos otros, que hacen que los alumnos acaben más preocupados o pendientes de su dispositivo que de escuchar la explicación de los profesores. Hay una epidemia de un uso nada educativo del mismo y, por desgracia, los que estamos a favor de liberalizar su uso en todo momento nos encontramos cada vez con menos argumentos que poder utilizar. Ya no es sólo que los alumnos no sean nativos digitales, es el hecho de que, al final, no somos ni los adultos los capaces de gestionar correctamente nuestros dispositivos móviles.

Fuente: Desconocida

La tecnología nos ha superado. Es la realidad. Y no sólo lo ha hecho en las calles. Lo ha hecho también en los recintos educativos. No hay alumno, salvo contadas excepciones, que no lleve su móvil en la mochila, aproveche el mínimo descuido para usarlo (sí, dentro de clase también) o, simplemente, se vea incapaz de gestionar los tiempos para que esa dependencia (que no adicción com erróneamente algunos dicen) no le afecte en su aprendizaje. También sucede en casa. Son muchos los que estudian con el móvil y, al final, acaban más pendientes de las historias de Instagram de los que siguen que de ponerse a la tarea. En este caso ya no es culpa de los centros educativos ni de los docentes. Quizás tampoco sea de los padres porque, al final, ¿los adultos hacemos un uso correcto de los dispositivos o lo hemos convertido en una parte de nosotros mismos? Ya no se ve mal que en una mesa estén los móviles encima de la mesa, tampoco que uno conteste whatsapps mientras está hablando conmigo. Hemos convertido la distracción en parte de nuestra vida. En definitiva, los adultos estamos tanto o más perdidos que los adolescentes en el tema. Eso sí, como somos supuestamente adultos no se da valor a lo mal que gestionamos esos aparatos. Por cierto, reto a alguien que se ponga en una esquina y mire la cantidad de conductores que están hablando por el móvil o enviando mensajes mientras conducen. El porcentaje es demoledor.

Por tanto, ¿qué hacemos en los centros educativos? ¿Nos dedicamos a prohibir los dispositivos o les dotamos de un libertinaje absoluto? No, no hay término medio. Si se permiten para determinadas prácticas educativas sé de buena tinta que en cuanto puedan los chavales van a usarlo para lo que no toca. Ya puedes montar una actividad en Kahoot o, simplemente, algo que requiera del móvil para realizar determinadas cosas y, en caso que el móvil esté habitualmente prohibido, va a haber muchos que lo traigan que van a usarlo mal fuera de esa actividad. Bueno, no sé si denominar a ver Instagram o jugar a su juego favorito algo malo si se hace en horario de patio. El problema es que no queda restringido al patio. Y, curiosamente, el alumnado más necesitado de aprendizaje es quien peor lo usa. Mirad si no esos grupos de PMAR y FP Básica en los que, por lo visto, lo del uso del móvil se ha instaurado como parte de su ADN.

No tengo muy claro cómo podemos educar en algo que no estamos educados. A los docentes el uso de los móviles se nos ha ido de las manos (tanto a nivel personal como a nivel educativo). Hemos de darnos una vuelta por las salas de profesores o, simplemente por alguna de esas ponencias que se realizan a lo largo y ancho de la geografía donde, es más habitual ver a un docente que esté más pendiente de su Twitter, Facebook o Whatsapp de lo que le están contando. Es por ello que me cuesta decidir apostar por cualquier postura. Reconozco, eso sí, que no debería haber término medio y que la medida tomada debe llevarse hasta el final con todas sus consecuencias… ¿liberamos totalmente su uso o lo prohibimos? No, no me vengáis con educar en su uso porque tengo claro, al igual que el resto de docentes, padres y alumnos, no vamos a ser capaces de lo anterior. Es un tema que se nos ha ido de las manos y ya son muchos años diciendo/haciendo cosas contradictorias que no han servido para nada.

¿Qué debemos hacer con los móviles en los centros educativos? Esa es la pregunta que necesita urgentemente respuesta. Y una respuesta con sentido más allá de percepciones/deseos personales o, el simple hecho de jugar a ir eliminando problemas, porque los móviles no van a desaparecer de golpe y porrazo de nuestras aulas ni de nuestra sociedad. Y, educar en su uso a día de hoy es misión imposible.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

5 Comments
  1. Hola.

    Creo que tú mismo te estás respondiendo cuando afirmas, con razón a mi parecer, que es imposible «educar en su uso.»
    Yo cada día tengo más claro que los móviles deberían estar totalmente prohibidos desde que se entra hasta que se sale del centro educativo.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

  2. Cuando entramos en un teatro al comienzo de la función, si vamos a un concierto de una orquesta sinfónica, lo primero que nos advierten es que apaguemos los dispositivos móviles y que no podemos tomar ninguna imagen. ¿Cómo se ha terminado con el consumo de tabaco en los lugares públicos?, con un decreto ley, no se ha dejado que en cada espacio público se haga un proyecto para la racionalización del consumo de tabaco. Pues igual hay que hacer con los móviles en los Institutos. Además esta medida lanzaría un mensaje a toda la sociedad en general y a los padres y a los alumnos en particular: que el uso de los móviles es un tema serio. Todos sabemos la cantidad de problemas que están generando en los Institutos el uso de los móviles, además de las grabaciones de otros alumnos y de profesores, la inmediata disponibilidad de los dispositivos para usarlos en las horas de clase para el acoso a través de las redes sociales, utilización de los móviles para copiarse en los exámenes, la continua distracción de los alumnos, etc. Me gustaría conocer qué se hace en otros países en relación con este asunto. Pero vamos, habría que nacer de nuevo para ver que en «este país» un Ministerio o una Consejería tome el asunto en serio y prohíba el uso de los móviles en los Institutos y Colegios.

    Gracias y felicidades por su blog.

  3. Exactamente. Llevo años intentando controlar el uso y educando a los chavales en ello y he llegado a la conclusión de que es imposible.

  4. Educar en su uso..otra pseudo-realidad psicopedagógica para cargar aun más a la escuela y poder liberar a los padres de sus responsabilidades. Hay carnet para ser padre/madre?

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link