¿Qué moda y modelo educativo nos va a traer el mercado este nuevo curso?

Debo reconocer que cada vez tengo más claro que las decisiones acerca de modelos educativos, operaciones de compra de determinados «elementos» por parte de la administración y, cómo no, la aparición de «estrellas mediáticas» en el ámbito educativo, tienen muy poco que ver con las necesidades de nuestros alumnos y mucho con las necesidades del mercado. No es baladí que, más allá de seguir estrujando el libro de texto con una ingente cantidad de subvenciones al sector editorial, haya determinados intentos de introducir en un mercado muy goloso y, francamente, aún por expoliar del todo, determinadas modas y modelos educativos para tener entretenidos al personal debatiendo sobre los mismos a la vez que se produce un revulsivo en algunas cuentas de resultados. Crear gurús, mediatizarlos y, a su vez, asociar determinadas prácticas o tecnologías a la solución a todos los problemas tiene mucho de negocio.

Llevo unos quince días probando Pokémon Go e intentando encontrar la manera de usarlo en el aula. Lamento decirles a los que han escrito líneas y líneas sobre el tema que no se puede. No se puede exportar un juego al aula porque, más allá de su vertiente lúdica, sus potencialidades educativas pueden ser suplidas -y lo son- por otras estrategias mucho más sencillas que llevan aplicándose desde hace tiempo por parte de muchos docentes. Ya, jugar es muy bonito y el divertimento como modelo de negocio siempre interesa a algunos que entre con fuerza en el mercado educativo pero la realidad -o lo que pretendamos que sea el objetivo básico de la Educación- tiene muy poco que ver con el divertimento como leitmotiv del sistema educativo.

Fuente: ShutterStock
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No sé si lo que aparecerá este curso será otro mal revival de modelos fracasados o postulados que ya fueron demostrados poco válidos hace muchos años. No sé si algunos aún seguirán jugando al determinismo genético obviando el ambiente. No sé si habrá muchos que caerán en las garras de unas comunidades de aprendizaje que sólo van a ser etiquetadas como tales si compras el certificado de una determinada organización. Sinceramente, no tengo muy claro si lo que nos marca el mercado (realidad virtual como lo más de lo más) va a tener mucho éxito a la hora de venderse. Menos aún en un país donde se destina menos del 5% del PIB a Educación. Bueno, eso no ha sido nunca el problema. Hay inversiones de cientos de millones de euros que siguen realizándose en aspectos totalmente secundarios que, cara a la galería venden bastante bien y permiten la satisfacción del mercado empresarial.

Vaya por delante que también va a ser el curso de Poder Canijo. Sí, ese programa de televisión que va a encumbrar a los altares a un nuevo mesías. Que hay docentes que han participado en el chiringuito por ganas de salir de su ostracismo. Que lo de dar clase les queda pequeño. Y qué mejor que la televisión en un programa de divertimento para conseguir sus objetivos. Sí, lo tengo claro, no todos los docentes tienen como objetivo el aprendizaje de sus alumnos. Hay algunos que priorizan su ego y necesidades de promoción. Es su opción. Ya veremos quién es el o la afortunada en este caso. Y esperemos que no se vendan con una fotografía subidos encima de una mesa. Que lo anterior, aparte de ser muy poco educativo, ya huele a naftalina.

La verdad es que estoy totalmente despistado de cuál va a ser el boom de este nuevo curso. Eso sí, lo que tengo claro es que las modas educativas son pasajeras, interesadas y, en ocasiones, un simple ejercicio de ficción que sirve para poco menos que justificarse delante del personal o crear un determinado club selecto digno de la mejor estafa piramidal. No, lo que hay ahora no acaba de funcionar pero, a veces, conviene poner un poco de ingenio para que funcione sin tanto artificio como algunos pretenden.

De lo que nunca he dudado es que todo lo que se mediatiza tiene intereses muy poco relacionados con las necesidades de nuestros alumnos. No es ser desconfiado, es ser realista. Y, como decía un buen amigo mío, si esto fuera Finlandia algunos no tendríamos ninguna duda de que todo lo que se probara en el aula funcionaría porque, tanto sus alumnos como sus docentes son perfectos 🙂

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

19 Comments
  1. Veo que a pesar de avanzar en la Sociedad de la Información sigue de moda atacar modelos educativos sin tener ninguna evidencia al respecto. Ninguna escuela Comunidad de Aprendidazaje paga por obtener una certificación al respecto…, a algunos les encanta extender rumores sin mostrad evidencia alguna con tal de frenar revoluciones educativas que mejorar las desigualdades sociales. Quizas en el fondo a alguna personas les va bien perpetuar las desigualdades. Es triste que movimientos creados desde y con «la base» de centros educativos se tiren por tierra por este afán de criticar en vez de generar movimientos de renovación pedagógica que movilice y ayude al profesorado a acercar a sus escuelas la mejor educación posible a nuestras futuras generaciones.

    1. Hola señor anónimo. Le agradecería que entendiera que el concepto de ataque y de crítica son dos conceptos diferentes. La rumorología, que usted bien comenta, se refiere tanto a los supuestos beneficios de algo que no se ha comprobado en producción como al principio de precaución que debe dirigir nuestros actos como profesionales de la docencia. Por cierto, ¿desigualdades? ¿Cuestionar una moda educativa es crear desigualdades? ¿Seguro que le interesa tanta demagogia para justificar su verdad absoluta?

      Le recomiendo que lea un poco, aplique el sentido común al asunto y se ponga a ver -en caso que tenga alumnos por dedicarse a la docencia en etapas obligatorias- las necesidades de esos chavales que, están más desconcertados que otra cosa. La mejor educación no va a venir de refritos barnizados con un chapado de modernidad, la mejor educación va a venir del trabajo en el aula y de la adaptación del docente a las necesidades de sus alumnos. Algo que no garantiza ningún método y sí el sentido común y la profesionalidad del docente. Grandes profesionales en las aulas que, a pesar de la mediatización de crecepelos, sigue creyendeo en que lo importante es el aprendizje de sus alumnos más allá de lo tupida que tengan la masa capilar.

      Un saludo y perdona el tono de la respuesta pero, es que llega un momento en que las críticas a quien piensa diferente de la ideología de uno se pasan el diálogo constructivo por el forro.

  2. Me remito a un concepto de educación vinculado a la dinamicidad innata que tiene y debe ter, es por eso que los modelos educativos no son perennes, más aún cuando unos todavía no asimilan en su integridad ya vislumbran cambios a los que intentan sumarse con las consecuencias desastrosas en su funcionamiento.

    1. Esa es una de las ideas básicas del éxito educativo: la necesidad de adaptación continua a las necesidades de nuestros alumnos. Por ello cualquier metodología fantástica va a ser sólo algo que, difícilmente exportable entre grupos, se convierte en una losa cuando se convierte en un estándar inamovible.

      Gracias por comentar.

  3. Entonces, ¿qué propones tú?¿qué se hagan innovaciones es seguir una moda?¿nos quedamos quietos?¿cómo distinguir una innovación de una moda? Puedo estar de acuerdo contigo en el trasfondo, pero hacer posts criticándolo absolutamente todo, sin proponer alternativas, desde luego está demostrado que no es la solución. Gracias de todas formas por compartir ideas.

    1. ¿Quieres propuestas? Creo que en más de 2000 artículos y algunos documentos que he remitido a las administraciones pertinentes -entre ellas la que trabajabas antes de empezar a pisar el aula- he brindado unas cuantas en prácticamente todos los niveles de actuación (a nivel de formación del profesorado, Formación Profesional, uso de las TIC, gestión de centros y un largo etcétera). Eso sí, una cosa es cuestionar que se deba comprar todo y las condiciones para hacerlo y, otra muy diferente la necesidad de estar vendiendo algo que, por desconocer el aula o subyacer intereses diferentes a ella, interesa. Lo que no es la solución a nada es este tipo de comentarios personales en lugar de entrar en el contenido del artículo y debatir sobre lo que se dice.

      Supongo que siempre es mejor alguien que no comparte ideas y sólo tristes comentarios que proponer o cuestionar en abierto las cosas. Eso sí, a algunos la música nos gusta escucharla y no padecerla.

      Un saludo.

  4. Hola, disculpa que olvidara firmar.
    Gracias Javier por tus aportaciones.
    Jordi, veo que lo comentarios son con poca informacion contrastada, simplemente informar a las lectoras como coordinadora del proyecto CdA en el territorio valenciano los últimos 3 años, que es mentira las afirmaciones que haces al respecto de las comunidades de aprendizaje. Promover debates engañosos dudo que ayuden a mejorar la educación.
    Esther Roca Campos

    1. Hola Esther. La verdad es que me da muchísima pereza responder a los participantes de los «clubs educativos». Siento mucho que, a veces, os toque salir a todos los que participáis en algo tan «puro y poco criticable» como es las Comunidades de Aprendizaje a defender a ultranza a cualquiera que os toque vuestro modelo en lo más mínimo. Las legiones e inquisidores, por suerte, hace tiempo que se abolieron. Si algún día os apetece debatir y os dejáis del ataque gratuito a cualquiera que no quiera pasar por vuestras certificaciones (a un coste determinado la visita del censor y posterior visto bueno de la «empresa») para ser un centro puro e inmaculado entoncen podremos hablar. Sí, me parece interesante el tema de las Comunidades de Aprendizaje pero, cuando veo que algunos vais al mogollón a defender sin prácticamente argumentos el tema me entran cada vez menos ganas de seguir aprendiendo sobre lo que postuláis.

      Sin acritud pero agradeciendo que, ni en abierto ni mediante comentarios de vuestro club o menciones en las redes sociales, os dediquéis a anular el debate bajo vuestras premisas indiscutibles.

      Te recomiendo leer el artículo que escribí hace un tiempo sobre la diferencia entre difamar y discrepar. Y creo que los que hacen lo primero no somos los que, por desgracia, tenemos la duda permanente y más bien da la sensación que la difamación provenga de quien debería tener un poco más de humildad a la hora de defender sus posturas.

      Un saludo.

  5. La forma en que s’organitzen les CdA i les AEE promouen èxit i millores en tot l’alumnat de forma inclusiva. La solidaritat és un dels set principis de l’aprenentatge dialògic. A les CdA es promou la creació de sentit, el sentit i la ilusió per saber i aprendre cada vegada més amb amigues i amics i amb companys i companyes. Molts agents de la comunitat (alumnat, professorat, familiars, veïnes i veïns, etc.) aporten temps, ilusió i recursos per fer més ric el context on aprén l’alumnat. Els estudis avalats per la UE, les bases teòriques i científiques així com el treball que s’està duguent a terme en centres educatius arreu del món demostren l’èxit que proporciona a tot l’alumnat aquesta forma d’organitzar el centre educatiu.

    1. Doncs em sembla força bé l’argumentació. Això sí, si alguns tenim dubtes de les meravelles del model, tenim dret a expressar aquests dubtes en veu alta? Més enllà d’això crec que l’article no anava sobre les CdA encara que alguns, per desgràcia, us quedeu en el que us toca defendre per no anar al fons del plantejat.

      Curiós que la majoria de comentaris i interaccions a la xarxa siguin sobre el tema. Quina bona organització 🙂

      Salutacions.

  6. Desde luego. Comparar (en la red) el proyecto Comunidades de aprendizaje con métodos milagrosos, interesados o misteriosos es desinformar. Estoy seguro de que Jordi lo hace desde el desconocimiento y sin maldad, lo cual no justifica un ataque gratuito, bajo mi punto de vista.

    1. Hace un par de años un par de amigos míos tuvieron problemas en sus centros con la «certificación» para ser CdA. No reunían los requisitos que unos observadores -sí, existen observadores garantes de la pureza- pretendían que tuvieran. Además, por desgracia, no pudieron pagar el coste que suponía que esos observadores les parchearan los detalles en los que no cumplían los principios del dogma. Algo que creo gravísimo por lo que implica. Más aún el considerar la Educación una ciencia exacta que debe ser regida por principios inquisitoriales.

      Eso sí, lo anterior y lo que he analizado, visto y recibido (muchísima información sobre determinadas prácticas cuestionables de las CdA que han llegado a mi correo en los últimos años), me permitiría escribir algo sobre las mismas. Pero, ¿sabes qué? Considero que es bueno que existan este tipo de iniciativas, me interesa muchísimo a nivel de investigación lo que se está haciendo y, cómo no, considero que como más amplia sea la posibilidad de importar cosas en el aula o en un centro educativo, más va a mejorar el aprendizaje.

      Más allá de lo anterior, lo que sí que considero indefendible es que uno deba aceptar los argumentos per se y no se los cuestione. Y en el tema de las CdA hay mucho que cuestionar.

      Un saludo y muchísimas gracias por el comentario aunque agradecería que no te quedarás en lo específico y sí en el sentido que tiene de forma global.

      1. Cada vez conozco más centros que aprendemos del proyecto y ponemos en marcha las llamadas actuaciones educativas de éxito, y todavía no he percibido ningún tipo de presión para recibir la denominación CdA. Corresponde a cada centro decidir si aplican dichas actuaciones, cuáles de ellas, etc. Tampoco he visto que los centros que no somos CdA pero sí aplicamos AEE seamos tratados como de peor calidad que los que sí son.

        Es mi visión personal, habiendo realizado formación al respecto, leído las bases y las críticas al proyecto y aplicado algunas AEE.

        1. Lamento informarte que si hablas con algunos centros que han solicitado unirse a las CdA y han tenido la visita de los asesores («certificadores») del asunto a un determinado coste esa evaluación, no van a opinar de la misma manera salvo que ya estén integrados dentro de la red. Algo importante al hablar de actuaciones educativas de éxito es el error de considerar las mismas como tales porque, sinceramente, los que conocemos y sabemos cómo funciona la Educación tenemos muy claro que no es una ciencia exacta, con actuaciones difícilmente extrapolables en bloque y que, por desgracia en un mismo centro, en dos cursos pueden darse resultados totalmente diferentes.

          Muchas gracias por la experiencia.

  7. Jordi, soy Rubén, trabajo en un colegio que se va convertir en Comunidad de Aprendizaje, lo que dices de las certificaciones es FALSO, simplemente te habrán informado mal, en mi colegio llevamos tres años aplicando AEE y el el cambio ha sido impresionante, sólo por ponerte unos simples ejemplos , la lectura se ha acelerado mucho, mi hija ha acabado segundo de infantil y ya lee, en su clase casi todos leen, hace pocos años eso ocurría un curso más tarde, en tertulias se ha hablado de Violencia de Género y hay muchas adolescentes que han salido de relaciones en las que el novio le controlaba todo o incluso le pegaba (antes de las tertulia decían cosas como “a quien no le gusta que le den una hostia de vez en cuanto» palabras literales).
    Te podría hablar muchas cosas pero creo que sería mejor que las pudieras comprobar personalmente así seguro que tu opinión sería más fundamentada y muy diferente

    1. A ver Rubén, a veces confundimos visiones y hechos particulares con realidades o verdades absolutas. Que en tu colegio y, específicamente el caso que comentas de tu hija, hayan funcionado bien unas determinadas prácticas no implica que automáticamente las mismas puedan convertirse en algo universal. Menos aún en un ámbito tan azaroso y difícil de taxonomizar como es el educativo. Por cierto, en el tema de las tertulias dialógicas me da muchísimo miedo el tipo de cuestionarios que se han realizado en algunos centros que son CdA donde se entra en la vida íntima del alumno con preguntas que van mucho más allá de lo que sería ético y razonable. Pero eso es otra cuestión.

      En referencia a la acusación que realizas de que miento cuando hablo del coste que supone certificar un centro para ser CdA te debo decir que estás acusando en falso. Una CdA gestionada por el grupo de Ramon Flecha sólo certifica que un centro sea CdA si ha recibido la visita del asesor «purista» (tienen una lista de asesores propios) y se haya realizado una cierta formación impartida también por personas afines a ese grupo. Si eso no es pagar para que te certifiquen que un centro sea CdA, alguien tiene un concepto erróneo de lo que supone lo anterior.

      Te informo de que conozco, desde hace unos años, algunos centros que son CdA y he recibido información de algunos docentes que, en los mismos, se sentían muy presionados por ver que lo que estaban haciendo en los mismos no era lo mejor para los alumnos. Sí, por desgracia, en esos centros, la disidencia no era muy bien vista. Pero, como siempre digo, son casos particulares como el que me cuentas 🙂

      Un saludo y muchas gracias por contarlo.

  8. Estoy muy de acuerdo en que en educación existen muchos intereses, no siempre económicos, que distan mucho de las necesidades reales de los alumnos y de la sociedad. Sin embargo, lo que está claro es que los métodos tradicionales se han mostrado ineficaces (sólo hay que ver las estadísticas de fracaso escolar).
    Lo que no comparto es que la educación deba dejarse en manos de la buena voluntad y el sentido común de los docentes. Los modelos educativos a aplicar deberían salir del consenso y sobre todo, de lo que los estudios científicos demuestren que funciona mejor y estoy convencido de que el modelo actual no es el mejor…

    1. No creo que podamos o debamos hablar de métodos tradicionales o innovadores. Creo que es una falsa taxonomización porque, en muchas ocasiones, los métodos innovadores que se nos están vendiendo como modernos ya fracasaron hace muchos años cuando se aplicaron y ahora pretenden hacer un revival gracias a las nuevas tecnologías y a la difusión que permiten esas ideas.

      Totalmente de acuerdo contigo en que la educación no acaba de funcionar (ni es tan mala como nos venden, ni tan buena como sería necesario que fuera) y, es por ello que debemos, como bien dices, buscar la manera de hacer lo mejor en las aulas basándonos en la profesionalidad del docente y pidiendo la colaboración de la sociedad en esa función. Algo complicado pero, mucho más lógico que intentar dotar de valor científico absoluto a datos educativos porque, por desgracia, la educación no es una ciencia exacta ni los modelos pueden ser extrapolables (algo que funciona, a lo mejor no funciona en otro contexto).

      Un saludo.

      1. Cuando hablaba de métodos tradicionales no estaba contraponiéndolo a métodos innovadores, sino que me refería al modelo educativo que se aplica en nuestro país en los últimos ¿30? años o más. La contraposición vendría con modelos educativos alternativos (no necesariamente innovadores o novedosos), cuya base esté fundamentada en los datos y estudios científicos al respecto.

        Por otro lado, cuando hablo de modelos educativos con base científica no me refiero a recetas mágicas que puedan aplicarse a todos por igual, sino a unas bases y principios que pueda demostrarse y esté demostrado que sean mejor que otros aunque como tú dices, siempre tiene que haber una profesionalidad del docente en el aula y una materialización de ese modelo a las características particulares del aula y los alumnos.
        Me refiero a aspectos como educación participativa o pasiva, segregación por niveles u organización heterogénea, educación inclusiva o no, etc. y no a si se enseña primero las vocales y luego las consonantes, o si primero hay que sumar y luego restar, multiplicar, etc. Los modelos educativos son extrapolables, lo que no son es reproducibles o copiables a cada aula y a cada alumno.

        Por último y no menos importante, me parece un poco triste que algunos profesionales de la educación queráis desvincular este campo de la ciencia (¿si no es ciencia, qué es, un arte? ¿el arte de enseñar?). La educación y la enseñanza debe basarse en la sociología, la psicología, la neurociencia, etc. todas ellas disciplinas de carácter científico tan respetables como las matemáticas, la física o la medicina. Y desde luego mucho mejor basar los modelos educativos en la ciencia que no en los criterios arbitrarios de los políticos de turno.

        Saludos.

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