¿Qué necesita un centro educativo para montar un proyecto educativo potente?

No voy a hablar de metodologías ni, tan sólo de certezas a la hora de elaborar un proyecto educativo que garantice el éxito escolar. Voy, simplemente, a enumerar los requisitos imprescindibles para llevar a cabo un proyecto educativo potente en un centro educativo sin garantizar la posibilidad que teniendo los requisitos pueda llegar a implementarse dicho proyecto. Eso sí, lo que tengo claro es que sin los requisitos que voy a listar a continuación se pueda cambiar nada respecto a lo que lleva haciéndose siempre en un centro educativo.

Fuente: Frato
Fuente: Frato

El primer requisito -y quizás el más básico- es que el centro tenga un equipo directivo que quiera cambiar las cosas y empezar a trabajar de otra manera. Sin un equipo directivo con ganas de pringarse y ayudar/apoyar al profesorado que va a intervenir en dicho proyecto ya lo dejaríamos por imposible. Y, aunque no lo parezca, el apoyo del equipo directivo es clave. Mucho más que cualquier decisión individual de un docente o un pequeño grupo de docentes.

Disponer de un número de docentes para poder realizar un pilotaje de ese proyecto. No, no debemos establecer un proyecto educativo único en los centros de forma abrupta. Debemos, en un primer momento, contar con un determinado grupo de docentes que, en un determinado curso, decidan trabajar de otra manera. Es imprescindible que dichos docentes formen parte de la plantilla definitiva del centro o se sepa que puede contarse con ellos por un determinado lapso de tiempo porque, dejar al albur de docentes que acaban de llegar a los centros el pilotaje de ese proyecto educativo ya garantiza un rotundo fracaso del mismo (y no por falta de competencia de los «nuevos», más bien por la necesidad de contar con un período de tiempo más prolongado que un curso escolar para ir expandiendo el proyecto en caso que sea un éxito).

Otra cuestión es el tema de la organización. Aquí entra, por suerte o desgracia, la habilidad del equipo directivo y la personalidad del inspector que tenga asignado ese centro. Se debe establecer un marco de trabajo (un proyecto en condiciones alejado del copia y pega habitual) en el que participe el equipo directivo y los docentes implicados en el proyecto con el beneplácito de inspección educativa. Sí, trabajar de otra manera con un proyecto potente puede implicar tener que vadear el currículum para ofrecer bloques de trabajo que, quizás, no estén suficientemente validados por una lectura preceptiva de la normativa vigente en cuanto a reparto horario de las asignaturas, distribuciones horarias y modelos de evaluación. Así pues debemos contar, para ese cambio, con el permiso y la colaboración de los servicios de inspección.

Queda claro que no podemos llegar a ningún planteamiento de un proyecto que implique el cambio «de lo de siempre» para un determinado grupo de alumnos sin contar con los padres. Padres que, en un proyecto educativo de este calado deberían tener representación en todas las deliberaciones que se tomen. Sí, un proyecto educativo potente debe contar con la participación activa de los padres. ¿Posibilidades? Obligar a que los padres participen en las reuniones de coordinación del proyecto delegando dicha participación en el padre/madre que se haya elegido que transmitirá las deliberaciones y los cambios que, sobre la marcha puedan darse en el proyecto -así como su evolución- al resto de padres de los alumnos que participen en él. Por cierto, en caso de ser la experiencia piloto se debe disponer de la posibilidad que los padres puedan optar libremente entre elegir para sus hijos el modelo de siempre o la participación, siempre voluntaria, en este nuevo proyecto.

Y, finalmente, aunque no menos importante, queda clara la necesidad de contar con unas infraestructuras adecuadas para el proyecto planteado. No hablamos de mayor o menor profusión de cachivaches tecnológicos (porque, un proyecto educativo, no tiene ninguna necesidad de ser un proyecto altamente tecnológico) pero sí de las herramientas, distribución de aulas y espacios de trabajo, necesarios para poder llevar ese pilotaje a cabo.

Ya habéis visto que en ningún momento he hablado de un desembarco global de un proyecto educativo de centro y sí de un pilotaje reducido. Ello es debido a que, quizás, no es tan maravilloso hacer un desembarco abrupto de proyectos de centro y sí una propuesta que, en caso de errores en su planteamiento y ejecución, puedan solucionarse los mismos antes de ser aplicado de forma global en el centro sin demasiadas complicaciones.

¿En verdad no contamos con los requisitos mínimos para llevar a cabo un pilotaje para cambiar las cosas en nuestros centros educativos? ¿Tan mal estamos para, como mínimo, no intentarlo? Yo, sinceramente, no quiero jubilarme -y aún me queda bastante para ello- sin participar en un proyecto educativo que permita hacer las cosas de otra manera y haga recuperar la ilusión de alumnos, docentes y padres en nuestro sistema educativo.

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

9 Comments
  1. Hola Jordi,

    me ha gustado tu propuesta. Eso que tu dices es algo que nadie ha hecho. Nadie ha querido hacer autocrítica, es decir análisis y valoración de resultados. Y si se ha hecho, lo ha pilotado el que se debía colgar la medalla, por lo tanto sus impresiones fueron parciales.

    No quiero aburrir con mis historias cuando la implantación de la LOGSE. Ese análisis seria muy extenso y se debería contrastarlo con alguien que lo hubiera vivido, que fuera ancho de miras y que no le costara entonar el «mia culpa» y nos llevaría muchas lineas de texto. Si alguien se apunta podemos empezar un debate sobre la LOGSE, pero con sentido común. No aguanto las sentencias tipo fue una mierda, o fue la panacea y faltaron recursos, etc. Ante todo análisis que es lo que falta en este gremio.

    Pero si que me gustaría apuntarte un par de detalles sobre lo que adelantas.

    ¿Padres en la coordinación del proyecto? Estas seguro que la intervención de los padres en la coordinación del proyecto ayudaría. No me apetece que nadie me interpele con la cantinela de que son los más interesados, son miembros de la comunidad educativa, etc. Explíquenme que pueden aportar los padres. Yo soy partidario que los padres se involucren en el aprendizaje de los hijos, pero como se involucran en el proceso de curación de las enfermedades de sus hijos, es decir escuchando lo que hay que hacer por parte del especialista que en el segundo es el doctor y en el primero es el profesor.

    A lo largo de mi carrera he tratado a muchos padres, como todos nosotros, y he observado con horror esos padres con intereses políticos y partidistas, que enseguida se ponen delante de la pancarta, y que su aporte es el argumentario de moda en ese momento. El típico padre o madre con ansias de mandar o codearse con el poder, y que no duda en aplastar o criticar al que sea de otro credo. También existe el padre aséptico, puramente padre y que quizás nos podría aportar puntos de vista sobre los problemas de sus hijos; dudas, imprevistos, etc. En ese caso demandaría información de los padres, pero ¿participar como coordinador decisivo?.

    Hasta aquí puedo leer hoy!!

    Saludos.
    Vicente.

    1. Bueno, primero me gustarìa explicarte que esto que expone el compañero no es nada nuevo, ni èl es pionero de nada. Te cuento que ya hay muchas escuelas que funcionan tal que asì con gran èxito desde mucho antes que empezaran a llamarse Comunidad de Aprendizaje, que es exactamente lo que se describe en este artìculo… pero que va incluso màs allà y que involucra a toda la comunidad, incluso, aunque deberìa ser obvio, al alumnado.
      Y¿ còmo puede funcionar «semejante barbaridad» desde el punto de vista del profesor que ve a las familias como gente inferior que no sirve nada màs que para obedecer òrdenes? Pues está claro que esto no funciona con ellos, funciona con maestros con verdadera vocaciòn, humildes… y familias de la misma naturaleza, con autocrìtica y que creen en un mundo donde todos son iguales y se pueden respetar y responsabilizar de lo que les corresponde. No un mundo donde las personas deben delegar su salud, la educaciòn de sus hijos, y un deprimente etc…
      Si estàs interesado en cambiar algo te recomiendo que investigues y visites las Comunidades de Aprendizaje que tenemos en España.
      Un saludo!

    2. En primer lugar me gustaría comentar a Norma que, en ningún momento, en el planteamiento pretendo arrojarme ningún mérito de descubrir la rueda y que todas las percepciones/ideas que puedo llegar a tener son un simple producto mezcla de experiencia, retales de diferentes fuentes y muchos otros inputs. También me gustaría comentarte que me produce un desasosiego inenarrable las dos posiciones encontradas: la adalid de los padres y desprecio absoluto de los docentes como el posicionamiento opuesto. No, no creo que vayamos por buen camino con este tipo de discusiones.

      Yo sí que creo que los padres deberían implicarse, mucho más de lo que lo hacen, en cualquier proyecto educativo que involucren a sus hijos. Creo, además, que tienen todo el derecho de hacerlo. Sí, no disponen de la perspectiva profesional pero sí que pueden aportar un valor añadido imprescindible a cualquier cambio que se pretenda. Y, quizás sí que matizaría, como bien dices Vicente, la función básica: no se trata de que operen, se trata de que puedan expresar las dudas acerca de la operación y sean informados en todo momento de lo que se va a realizar en dicha operación.

      Finalmente un matiz: las Comunidades de Aprendizaje en el enlace que aportas son un auténtico despropósito por ser, supuestamente gestionadas desde un matiz científico (alucinante imbuir de ciencia a algo tan difícil de analizar/cuantificar como son los aprendizajes de nuestros alumnos y la manera de hacerlo) y considerar que sólo esos «expertos» que se comentan en el listado son capaces de validar que un centro educativo cumple esos requisitos. Lo siento, esa homogeneización envuelta bajo mantra educativo y que el único objetivo es instaurar un pensamiento único o conseguir un determinado beneficio no va en la línea de lo que he tratado de argumentar.

      Un saludo y muchas gracias a ambos por vuestros comentarios.

  2. Me parece perfecto, es necesario que los equipos directivos estén por la labor de cambiar pero es imprescindible el acompañamiento de la comunidad educativa en su conjunto y por supuesto el apoyo de la inspección.
    Las familias han de formar parte del diseño de los objetivos de la escuela, su apoyo es imprescindible, no existe modelo de cambio sin su intervención, la educación de los niños/ as no puede prescindir de la influencia del entorno familiar.

    1. Llevas razón Esperanza en lo que comentas. Se hace imprescindible un acompañamiento y participación (sí, porque por mucho que acompañen si no participan no sirve de nada) de toda la comunidad educativa para establecer un proyecto educativo que pueda dar unos determinados resultados. Y también comentar que nadie dice que ese cambio vaya a dar resultados fantásticos pero, como mínimo, sabemos que lo de ahora no acaba de ir del todo bien y que algo hemos de hacer 🙂

      Un saludo y gracias por comentar.

      1. Hola a todos, es cierto que esto no funciona, es cierto que se deben involucrar todos y es cierto que nuestros alumnos se merecen todo lo mejor que su país le pueda dar a través de los docentes en primer lugar. Es cierto que todas estas discusiones y los acaloramientos en nuestro trabajo deben responder únicamente a nuestro deber hipocrático de profesores, y no a nuestro EGO o nuestras diferencias. Es mucho peor la inacción que está imbuyendo la clase docente.

        Es cierto? Que la ley del 70 funcionaba perfectamente, incluso para las clases más desfavorecidas económicamente. Yo soy el ejemplo claro que incluso antes, si en casa habían unos valores culturales pero no habían recursos económicos una persona podía trascender su situación y la de su familia. Recuerdo como pedí a mi madre un diccionario enciclopédico de cinco tomos SOPENA como regalo de graduado escolar. Mi santa y difunta madre casi se avergonzó que le pidiera ese regalo un chaval de 14 años. Gracias MAMÁ, no quería otro regalo.

        Pero claro es comprensible que la sociedad no puede dejar a sus ciudadanos en manos del destino que le ha tocado y debe, repito debe, como defendió Condorcet, dar a sus ciudadanos lo que el destino les ha prohibido. El estado debe, en la medida de sus posibilidades, educar a sus ciudadanos. Y nosotros debemos, como profesores, obligar a nuestros alumnos a asimilar los hábitos y destrezas necesarias para ser ciudadanos competentes. Así que era necesario hacer obligatoria la educación hasta los 16 años. Y mas si pudiéramos. Pero claro, no estábamos preparado para este tipo de enseñanza. Nosotros enseñábamos a demanda. Y debemos enseñar a oferta.

        Es cierto que el profesor ha dejado de tener ese papel de ser responsable que sus alumnos aprendan, nos hemos quitado esa responsabilidad que tenian los profesores, propio de los profesores del régimen, de sus resultados. El estado ha dicho a los padres que la educación esta en manos del estado, y a los profesores nos ha dicho que lo padres forman parte de la comunidad educativa. ¿Como se come esto?.

        Los padres dan la culpa a los profesores y al gobierno de turno, los profesores a los padres y al gobierno, y el gobierno como no puede ser menos a los padres y a los profesores. Parece el patio de un colegio.

        Así desde mi punto de vista, no podemos apoyarnos en los padres para educar a nuestros hijos. Eso es continuar con la enseñanza de elite: el que tenga unos padres con posibilidades tendrá éxito y el que tenga unos padres demasiado ocupados por poner un plato de comida quedará condenado al ostracismo, como sigue ocurriendo en nuestras aulas.

        No, no, no; no debemos pasar la responsabilidad a los padres. Ningún médico te pasa la responsabilidad si el no sabe hacerlo.

        Creo que no se puede defender la igualdad de oportunidades y contar con los padres para educar a los hijos.

        Lo interesante de las comunidades de aprendizaje es que los profesores se evaluan entre sí, se meten en las aulas de sus compañeros. Eso si me gustaria, pero nadie habla del tema. ¿Que pasa no quieren que nadie se meta en sus aulas?. Por ahí si que se conseguiria mejorar, pero claro tenemos miedo.

        Un saludo.
        Vicente

  3. Debemos recordar que la educación se debe enfocar hacia el máximo desarrollo de las capacidades de los alumnos y por eso es necesario la implicación de las familias, ellos conocen a sus hijos y pueden aportar una visión constructiva a la escuela.

    1. Hola Jorge, sigo insistiendo en mi postura, y no dices que pueden aportar los padres a los resultados académicos de sus hijos. Implicarse es un verbo tan ambiguo y vacuo que no acierto a pensar que pueden aportar los padres al proceso educativo, sobre todo cuando nosotros les mendigamos la información sobre sus hijos. Muchos padres si observaran por un agujerito dentro de las clases se quedarían horrorizados de lo que hacen sus hijos y la pasividad de algunos profesores. Claro que también hay que resaltar la impotencia del profesorado para educar en valores a estas alturas.

      Un saludo cordial, Jorge. No pretendo discrepar pero es que llevo oyendo esta cantinela de la implicación de los padres tanto tiempo que me gustaría que alguien me contara algún ejemplo de centro que no sea concertado con donación de 150 euros mensuales y que funcione eso de la implicación de los padres.

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