¿Quién ha decidido que Marina o Bona sean nuestros referentes educativos?

¿Quién ha decidido que dos exiliados, uno por edad y otro voluntariamente, de las aulas sean los que dan ideas acerca de qué hacer en ellas? ¿Quién ha decidido que un personaje como Ken Robinson se convierta en el gurú de la creatividad desde púlpitos muy alejados de la realidad de un aula convencional? ¿Quién ha dicho que Finlandia, uno de los países con mayor tasa de suicidios, debe ser el espejo educativo al cual mirarse? ¿Quién ha vendido la mejora educativa a una organización económica como la OCDE y al Banco Mundial? En definitiva, ¿quién decide el valor que se da a determinados personajes, metodologías, herramientas o, políticas educativas, bajo el pretexto de mejorar la educación? Porque, que yo sepa, no han sido ni los alumnos, ni los docentes ni, muchísimo menos, los padres más preocupados por acabar sus largas y eternas jornadas laborales para poder estar un poco con sus hijos.

Fuente: http://periodicocorreo.com.mx

Llevo algunos años observando la tendencia de mediatizar y encumbrar a determinados personajes. Hay aspectos de los mismos que, curiosamente, son un calco de modelos empresariales como, por ejemplo, los que se exportan desde Silicon Valley o de ámbitos más relacionados con el nivel de ingresos que a uno se le puede suponer. Ya no es sólo el mediatizar a toreros, tonadilleras y, personajillos que nos llenan la parrilla televisiva. Es la necesidad de trasladar ese modelo banal, lleno de frases prefabricadas de nulo significado, al contexto educativo. No creo que ninguno de esos referentes educativos que nos están vendiendo sean ejemplo de nada. Y aún menos, ejemplo de lo que debería hacerse o cómo hacerlo. Eso sí, se sabe vender muy bien el asunto. Demasiado bien. La cantidad de primos que nos rodean y la falta de sentido común están a la orden del día. No sólo en ámbitos culturalmente desfavorecidos ya que, curiosamente, son también aquellos a los que se les supone un determinado nivel cultural por la profesión que ejercen los que caen en sus redes. Sí, hay médicos que defienden la homeopatía y algún físico que otro que avala tesis acerca de las relaciones negativas de las ondas wifi. El analfabetismo intelectual ya no sólo depende de los estudios ni de la profesión que uno ejerce. Ya es algo que va mucho más allá de lo anterior.

Uno puede entender la necesidad, por dinámicas marcadas a fuego a lo largo de muchas décadas, de buscar religiones y dioses. Bueno, seamos sinceros, para justificar lo absurdo de lo anterior, uno se queda con profetas que, con una labia adecuada y estando en el momento justo, se permitieron y están permitiendo el lujo de predicar modelos infalibles. Que ya lo de vender resultados no interesa porque, ¿vosotros conocéis a alguien que haya vuelto de la muerte para explicar si hay cielo o infierno? Bueno, ¿alguno de vosotros ha visto realmente un OVNI sin haber abusado de la cazalla o de otras bebidas de contenido alcohólico similar? Pues mirad cómo lo venden en Cuarto Milenio y cómo se lo tragan algunos. No son sólo las Caras de Bélmez, es la interpretación interesada y torticera de ciertas cosas para que algunos ganen dinero con ellas, otros vivan de sus problemas mentales y, finalmente, otros muchos vayan en peregrinación a lugares tan absurdos como los anteriormente mencionados.

Decidir a qué dotar valor absoluto es la clave de cualquier estrategia que lleve a controlar ciertos aspectos de un contexto. Y, en este caso, queda claro que el contexto educativo debe estar controlado por alguno con sus pintamonas, magos y, por qué no decirlo, dioses. Dioses infalibles, metodologías montables y desmontables según se tercie y, un gran club de acólitos que se hallan acojonados por no saber cómo hacer su trabajo. Vamos a ser serios de una vez y a dejarnos de comer ese ternasco a baja temperatura con migas de arce cazado a primera hora del alba y transportado por camellos yemeníes para comer algo más consistente y ,sin dejarnos tanto dinero en lo anterior porque, sinceramente, esto de algunas cartas de restaurantes se parece demasiado a esas esperpénticas comuniones para la que más de uno debe pedir un préstamo personal.

Nos rodea el magufismo educativo, los referentes que nadie sabe quién ha denominado así y, por qué no decirlo claramente, un modelo interesado de venta de un modelo educativo que en quien menos piensa es en los alumnos. Eso sí, todo está lleno de humitos de colores, globitos colgados y una bonita traca final. Que, como dicen algunos, lo de vender tiene mucho de arte. Y más cuando lo que se quiere vender es, simplemente, un traje a un emperador que sigue estando desnudo por mucho que algunos sastres hayan cobrado por las telas, otros tengan elevada miopía y, muchos más no se atrevan a cuestionárselo porque piensan que quizás ellos son los que son incapaces de ver que el personaje va en pelotilla picada. Eso sí, por suerte siempre nos quedará ese niño o… quizás no.

El artículo va mucho más allá de los nombres y creo que, si uno lee hasta el final, se entiende bastante bien lo que quiero decir. A lo mejor no, porque ya sabéis lo que me cuesta expresarme de forma coherente 🙂
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

13 Comments
  1. «Finlandia, uno de los países con mayor tasa de suicidios.» Esta afirmación se publicó hace años en una guía de viajes pero en la actualidad las cifras de suicidios no son tan altas.

  2. Bueno, y los que no tenemos conocimientos de pedagogía y queremos una educación de calidad para nuestros hijos ¿dónde miramos? ¿de quién aprendemos? ¿qué modelo seguimos? Soy consciente de que hay una sobreinformación de la educación, diríamos que hay un boom de educación… pero a mí personalmente me cuesta destapar a los magufos del sector. Y lo que me preocupa es que en el colegio de mis hijos no se hacen las cosas bien (una parte importante por los recortes), dependemos de quién le toque de tutor, vamos que de una lotería depende el aprendizaje en el aula de los críos.

    1. siento decir que eso ha pasado toda la vida!!!! Depende de quién te toque, maestro, médico, dependiente, juez, … vaya que influye la suerte!!! 😉

    2. Es un tema complejo Claudio pero, la detección del magufo en educación es bastante sencilla si se analiza qué medios están vendiendo a determinados personajes, qué empresas hay tras determinadas modas o, simplemente, si hay algunos que tras lo anterior están haciendo caja. La educación de calidad es algo que se gesta de forma mixta entre centros educativos y contextos familiares. Y sí, como bien dices, hay lotería pero no tanta como el personal puede creerse porque, al menos cuando llegan a Secundaria, entre los diez profesionales que les dan clase hay de todo como en botica.

      No sé si te he animado mucho pero, lo que sí puedo decirte por mi experiencia es que, en los centros públicos en los que he trabajado, el alumno para la mayoría de mis compañeros ha sido siempre lo más importante y no les ha faltado ayudas.

      Un saludo.

  3. Hay de todo, nosotros una vez trajimos a Marina a nuestro insti, hace como cinco años, y estuvimos trabajando en cómo mejorar problemas de convivencia con claves muy de sentido común y, sinceramente, mis compañeros le escucharon encantados y algunas de sus propuestas las hemos incorporado.
    Si bien lo que tú dices (con bastante frecuencia, por cierto) es cierto, la realidad es que también creo que los profes tenemos que escuchar a los pedagogos. Sobre todo porque el individualismo en el que nos hemos aposentado muchos no lleva a ningún lugar.

    De todas formas, como crítica te digo que hace años seguía tu blog con mucho interés, hasta que llegó un momento que empecé a ver tus obsesiones, siempre las mismas y con cero autocrítica y dejé de seguirte. Ya veo que sigues dándole vueltas a las mismas ideas:
    Sí, César Bona está trabajando como asesor.
    Sí, otros muchos lo hacen también.
    Sí, otros dejan de ser asesores y vuelven a ser docentes.
    Sí, los males del sistema son muchos y no se puede cargar todo el peso en el profesorado.

    Sin lugar a dudas, deberíamos luchar por volver a tener dos horas menos de docencia y, sobre todo, por ratios de 20 estudiantes por aula (para mí debería de ser prioritario). Pero, sin lugar a dudas, los docentes tenemos que revisar muy bien qué hacemos día a día para ver cómo podemos mejorar en nuestro trabajo para que, al menos por nuestra parte, hagamos el mejor trabajo que podamos hacer en nuestras circunstancias.

    1. Mira por dónde… el otro día estaba escuchando a Marina en la radio y me pareció bastante interesante lo que estaba diciendo. Que se haga una crítica al personaje, no obvia que, en ocasiones, todo el mundo pueda tener su parte de coherencia e interés. Sí, es interesante que existan estos personajes porque, filtrando bien, quizás podemos hacer una lectura crítica de su discurso (como debemos hacer de todo el mundo) y conseguir que nos aporte ciertas cosas.

      Por cierto y en referencia a mis obsesiones… quizás es que me preocupa la educación y, por ello hablo sobre ella. Sí, ya sé que es mucho más bonito, gratificante y económicamente rentable irse a dar ponencias y charlas, plagadas de frases branding ante auditorios hambrientos de sermones pero, lamentablemente, ese no ha sido nunca mi modelo. ¿Autocrítica? Mucha, muchísima y a diario. Me la hago después de cada clase que doy y después de cada artículo que escribo. No, no hay inmovilismo por mi parte, hay ganas de aprender y hacer las cosas mejor. Y, por qué no decirlo, creo que hablo bastante abiertamente de lo que te estoy comentando aquí.

      La verdad es que, como comentario productivo, resulta interesante. Más aún porque, resulta curioso la necesidad de defender a algunos en lugar de defender el trabajo que uno está realizando, de forma más o menos transparente, en su aula.

      Ni César Bona, ni Marina, ni el Cristo de Medinacelli, por desgracia, van a venir a echarnos una mano. Así que, toca trabajar con los compañeros, intentar hablar con la administración para que entienda ciertas cosas y ponernos, un día sí y al otro también, el mono de trabajo. Esa es la realidad de un docente y si a uno le apetece como hobby escribir… qué le vamos a hacer 🙂

      Un saludo y gracias por el comentario.

  4. Me alegra leer esta entrada. Hace tiempo que creo que todo lo que, de manera más o menos oficial, rodea la enseñanza, es puro cartón piedra, que TODO es una gran mentira, que efectivamente el rey va desnudo y nadie se atrecve a decirlo. Acabamos incluso viwendo el traje.
    ¡Cuántas veces me acuerdo de las ideas de Feynman (Premio Nobel, profesor en Caltech) que decía que «Creo, no obstante, que la solución a este problema de la educación no es otra que darse cuenta de que la mejor enseñanza sólo puede hacerse cuando hay una relación individual directa entre un estudiante y un buen profesor: una situación en la que el estudiante discute las ideas, piensa sobre las cosas y habla sobre las cosas.»!

  5. Hablando de Marina: el hombre que decía que «para educar hace falta toda la tribu» pide ahora valorar a cada profesor por los resultados de sus alumnos (no es poca cosa preguntarse cuáles), como si educar fuera una labor individual. Abandonó la coherencia de sus ideas quizás para mantener la de sus intereses.

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link