¿Quiénes compran determinadas pedagogías para sus hijos?

Hasta ahora siempre se había relacionado (o, al menos esa era la idea que se tenía), el alto nivel sociocultural y económico de los padres con las posibilidades de éxito o fracaso académico. Hablo de académico porque, al final, el tema educativo es mucho más amplio e incluye factores que, por desgracia, están poco dispuestos a poder cambiarse por horas de aula. Hay ideas preconcebidas que es complicado cambiar. Más aún en hijos de familias de éxito profesional. Familias que, por cierto, recurren al típico rol en más ocasiones de las que pudiera parecer de padre y madre como entes de concepción muy clásica. Mujeres amas de casa y hombres que llevan el dinero. Sí, no son solo las clases bajas en las que ocurre lo anterior. A partir de un determinado poder adquisitivo de las familias, esa concepción se repite. Más aún otro tipo de tópicos y mentalidades. Algo que asumen sus hijos y que, por mucho que se intente cambiar, es algo que se filtra en su ADN. Recordemos también que son mayoría los de esos niveles socioeconómicos que llevan a sus hijos a centros educativos en los que esa diferencia se hace patente porque, al fin y al cabo, son centros que cuestan muchísimo dinero que gran parte de familias no puede permitirse.

Fuente: Fotolia CC

Estos días hemos sabido del aumento brutal de casos de sarampión en Europa y, curiosamente, informan los medios de lo necesario que ha sido inculcar a las familias de niveles altos (cultural, económico y social) la necesidad de que vacunen a sus hijos (fuente). Han sido muchos que, por una modernidad mal entendida asociada al estatus anterior, quienes dentro de ese colectivo, en diferentes países (incluído el nuestro) están optando por no vacunarles bajo diferentes supuestos. No hemos de olvidar tampoco que el principal mercado de la homeopatía y los tratamientos alternativos son la gente bien. La que puede permitírselo porque, al final, todos esos remedios de chamanes, tratamientos de nulo valor médico o, simplemente, productos a base de agua azucarada, tienen un coste alto que no todos pueden asumir. Más barato el ibuprofeno que un potecito de píldoras de Boiron.

Si relacionamos lo anterior con determinadas pedagogías que se están aplicando en determinados centros educativos, ya tenemos el cóctel perfecto que une dinero con falta de evidencias de cualquier tipo. No olvidemos que las escuelas Waldorf, con toda la crítica que hay detrás de las mismas, son las elegidas por parte del poder económico de Silicon Valley. No solo eso. En nuestro país son muchos los padres que matriculan a sus hijos en centros donde ofrecen inteligencias múltiples o mindfulness como proyecto educativo. Y no son centros baratos. Incluso que algunos estén subvencionados en parte por la administración, no se esconde que a lo largo del año las familias realizan aportaciones de miles de euros por cada uno de sus hijos. ¿No os parece curioso? ¿No es raro que sean, precisamente los centros de élite donde más pedagogías truchas se estén comprando y aplicando? Lo mismo en el uso de determinadas herramientas tecnológicas para ver el mismo libro de texto en pdf que se podía comprar en papel. Sí, hay mucho que analizar tras lo anterior.

Los que están comprando determinadas cosas en educación no son los hijos de clase baja o media. Bueno, algunos de clase media que se creen pequeños burgueses y pretenden imitar (o emular) a lo que les gustaría ser o parecerse, también están cayendo en las redes de lo anterior. No, en un colegio de barrio, hay problemas muy acuciantes que obligan a hacer las cosas de una determinada manera para conseguir que, como mínimo, algunos chavales puedan salir para adelante pero, ¿qué sucede con aquellos centros en los que ningún alumno tiene problemas sociofamiliares o económicos? Pues que, por lo visto, en lugar de centrarse en el aprendizaje, se centran en experimentos que pueden ser vendidos a los padres porque, no lo olvidemos… los padres de un determinado nivel quieren eso «diferente e innovador» para sus hijos. Incluso que sea un auténtico despropósito.

¿Os imagináis qué sucedería si realmente se apostara en cualquier país por la atención educativa con recursos para todos los chavales con independencia del dinero que pueden llegar a tener sus familias? Pues que, quizás, nos llevaríamos una sorpresa al ver como van cambiando los roles. Eso sí, mientras esas familias con recursos puedan tener a alguien que les saque las castañas del fuego, pueden seguir jugando a ciertas cosas porque, al final, el dinero cura muchas cosas y cubre muchos defectos. No sé si me explico.

Vacunar a tus hijos es IMPRESCINDIBLE. Y pensar antes de comprar ciertas cosas, también.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

3 Comments
  1. ¿Que tiene que ver no vacunar a tus hijos con no estar de acuerdo con el sistema educativo de este país? El artículo no tiene ni pies ni cabeza, muchas pedagogías alternativas buscan aprendizaje significativo en lugar de solo memorización de datos. Se habla de Silicon valley como ejemplo de Pedagogía alternativa, en España hay más de 300 escuelas alternativas para la etapa de educación infantil creadas por familias que están muy lejos de ser de clase alta. No hay que confundir centros de élite con centros de pedagogías alternativas

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link