Razones para comprar mi nuevo libro

Soy mucho de responder a los correos electrónicos en formato artículo y, por ello, además de por la posibilidad que me ofrece uno de estos últimos, para que pueda hacer publicidad de mi nuevo libro, voy a permitirme el responder a alguien que me ha preguntado "las razones para comprar mi nuevo libro". Ya veis que no es moco de pavo la respuesta. Menos aún para alguien que debe proceder a inventárselas, por no tener ninguna razón de peso, ni coherente, para dedicarse a la venta de charcutería educativa.

Fuente: Propia

Pero no nos vayamos por las ramas like ever  (mola el ser bilingüe) y vamos a poner las razones por las que creo que ya estáis tardando en haceros con un ejemplar de mi nuevo libro. Por cierto, os informo que el primero ya lo he retirado de Amazon (así que en papel, en principio, ya no va a existir) y lo he puesto disponible, además de en el blog, en la misma plataforma que tengo el segundo para que os lo podáis bajar por la patilla (enlace). Y aquí ya no os pido ni que donéis. Allá vosotros con la lectura de ese subproducto de una mente tan calenturienta como la mía. Ya veis, me he vuelto a despistar pero retomo la idea inicial. Don't worry.

Creo que las razones mejor enumerarlas como toca. Poniendo números ante de las razones de muchísimo peso para haceros con mi nuevo libro. A por ellas...

1) El título mola mazo. No me digáis que denominar a un libro Eduentertainment no hace que ya sintáis las ganas de comprarlo solo leyendo ese título. Además, quién ha dicho que los títulos en inglés inventado no molan mazo.

2) La portada es muy chula. Un payaso con pinta de asesino y un texto que dice "Cuando la Educación se convierte en espectáculo" no digáis que no incentiva.

3) No es un libro largo porque tiene menos de 200 páginas y, ya sabéis que los tochos no gustan. Ni los de Pérez Reverte. Bueno, esos para los incondicionales.

4) Menciono a alguno de los gurús educativos más conocidos. Además lo hago con bastante mala leche. Lo del haterismo vende. Ya veis la cantidad de vosotros que os pasáis por aquí a leer mis boludeces sin sentido porque, a veces, hablo de C.B., J.A.M., M.A. o de alguno de los otros fantásticos influencers del mercadillo educativo.

5) Soy catalán afincado en Valencia y me encanta la horchata. La horchata no tiene demasiados secretos para mí y, como ya sabéis, no puede dudarse de mi capacidad acerca de hacer cata a ciegas del asunto. Además, estoy en contra de la horchata (bueno, el agua) del supermercado. Mercadona, Consum, Supercor u otros grandes envasadores de "marcas blancas" de horchata... ¡os odio!

6) Lo de catalán del punto anterior lo menciono porque, ya sabéis que los catalanes buscamos euros a noventa céntimos (adaptación innovadora del duro a cuatro pesetas de mi época). Y qué mejor que vender un conjunto de ceros y unos como libro digital.

7) Tiene varios capítulos deslavazados que se pueden leer de forma individual. Es un libro para usar y tirar en su mayor parte. Ya, por no decir todo.

8) No pongo ni una mención bibliográfica. Coño, esto de la educación ya es suficientemente ladrillo para que tenga que poner bibliografía en un libro. Además, se trata solo de un libro de opiniones. Es como aquel que va al fútbol y se considera opinólogo del ramo. Pues lo mismo aunque con el defecto de llevar más de dos décadas en la docencia.

9) Hablo de docentes innovadores y profesaurios. La innovación es guay. Y ya no digamos la mezcla de dinosaurios con prácticas metodológicas.

10) No es un libro de pedagogía. Bueno, no es un libro de nada. Tampoco te enfadas al descubrir que el culpable del crimen no es el que te habías pensado o de esos que te deja sin final. Es un libro que acaba y empieza en el mismo sitio: en la nada más absoluta.

11) Es un bonito regalo para autoregalarse por Reyes. Ya, incluso que ya sepáis que esos tipos que se disfrazan sean vuestros amiguetes y uno use betún para caracterizarse.

12) Sale muy barato. Son cuatro euros que, en lugar de destinarlos al cubata (bueno, a los precios que van en los pubs, en uno de esos bares sin licencia), los podéis destinar a hacer una labor social. Bueno, o antisocial porque, al final, no van a una ONG. O sí. Quién sabe.

13) Alegráis al escritor porque, al menos así ve que a alguien le interesa lo que escribe. Ya, demasiado serio para ponerlo en esta lista.

Y, a partir de la 13, os inventáis las razones vosotros porque, sinceramente, yo ya me he cansado a esta hora de seguir escribiendo y mi capacidad de invención tiene su límite.

Ah, ya veis, ni tan solo os he puesto el enlace para comprarlo de forma más segura que en Amazon (sí, Amazon a veces tiene ciertos agujerillos de seguridad). Pues aquí lo tenéis (enlace) y además en negrita para captar vuestra atención. ¡Compradlo ya o "sus" echo un mal de ojo! A propósito, prometo que no se me han colado demasiadas faltas de ortografía. O eso espero.

Difundid este post en vuestras redes sociales para darme ese cariño que sé que (no) me merezco 😉

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.

2 comments

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link
7 Compartir
Compartir7
Twittear
+1
WhatsApp
Email