Reflexiones sobre los libros de texto digitales

Estos días se están produciendo en muchos centros educativos reuniones con las editoriales para que les muestren sus ofertas y, poder seleccionar los libros de texto digitales que se van a utilitzar con los alumnos. A la vez, se está produciendo un «minoritario» (es triste reconocerlo, pero es así) movimiento docente que, pretende el uso de materiales propios, con licencia CC (Creative Commons) y, que aprovecha estas reuniones que se están realizando con los comerciales de determinadas editoriales para hacer crítica de las mismas. Eso sí, en algunos casos esa crítica no se le hace directamente al comercial, ya que se aprovechan diferentes herramientas 2.0 para hacerla (grupos de Facebook, hashtags en Twitter como #librodetesto, etc.).

Ya sabéis la mayoría que estáis acostumbrados a leerme, mi posición respecto a las editoriales. Una posición que he mantenido desde el primer momento y, en la que me sigo manteniendo, considerando a los libros de texto digitales que nos están ofreciendo como un fiasco sacadineros que, en muchos casos se reduce a un simple pdf o un PowerPoint del libro de texto en papel. Pero, a pesar de ello, la culpa no es de las editoriales, ya que ellas tan sólo ofrecen un producto que, en ningún caso obligan a comprar, ya que en última instancia son los centros (representados por su Equipo Directivo), quienes reuniéndose con los Departamentos seleccionan el material que van a utilizar en el aula. En el caso de Cataluña, el conejito de indias del plan de los libros de texto digitales, han sido los centros educativos quienes han decidido, de libre elección (ha habido presiones indirectas de la Administración, pero han sido libres de acogerse o renunciar a ello) recibir la subvención para seleccionar unos libros de texto digitales de una de las editoriales que se ha apuntado en el portal de compra y venta de libros que ha subvencionado la Generalitat, Atria. Seguro que habrá muchos que pensaréis, que en caso de no acogerse al plan Educat1x1 (nombre del plan Escuela 2.0 en Cataluña) se hubiera perdido ese dinero, pero habéis de pensar de si a nivel personal, una persona se quedaría con bolsas de basura llenas de ella, a pesar de que ello les saliera gratis. En mi caso, preferiría perder esa oportunidad, ¿qué pensáis?.

Otra de las críticas que se les hace a las editoriales es que «son empresas y su único interés es el negocio». ¡Sólo faltaría que, quien tiene una empresa se dedicara a perder dinero con la misma! Y, en última instancia, como ya he dicho anteriormente, si el producto que están ofreciendo es, en muchos casos pésimo y, en otros deja mucho que desear, ¿no sería de personas inteligentes no comprarles, para que así se pusieran las pilas y, elaboraran materiales de mejor calidad?

Además, existen muchos docentes que se sienten más cómodos con un libro de texto que, elaborando su propio material, como me estaba comentando un compañero en Twitter con las siguientes palabras: «A mi me gusta preparar mis esquemas, mis guiones, redactarlos, etc. pero también creo que es necesario que los chavales tengan un material de referencia», a lo que respondí que «entiendo que haya docentes que les apetezca usarlos, ya que creo en la libertad de elección individual».

Por tanto, si analizáis a fondo lo que os he intentado explicar en este artículo, los docentes tenemos que asumir nuestra parte de culpa en los libros de texto digitales, a pesar que sean las editoriales quienes estén haciendo un negocio redondo con sus pésimos materiales, con la complicidad de la propia Administración y, de los propios centros educativos de los que formamos parte.

Para finalizar una última reflexión y pregunta lanzada al aire: Nadie nos puede obligar, como docentes, a usar un material (en este caso libros de texto digitales) que no nos parezca adecuado, ya que disponemos de una potestad, reconocida por el Tribunal Constitucional, que se llama libertad de cátedra y, en referencia a la pregunta lanzada al aire, ¿no tendría que ser el MEC o, las CC.AA. que tengan transferidas las competencias educativas, quien elaborara un material digital base gratuito (más específico que el propio currículum), que pudiera ser utilizado por todos los docentes y, que les pudiera servir como material de referencia?

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

16 Comments
  1. Muy buena la imagen de las bolsas de basura.
    De todos modos, el asunto tiene mala pinta. Las editoriales son empresas fuertes, no olvidemos que relacionadas con grupos de comunicación importantes que hacen y deshacen políticos. No van a perder esa parcela de negocio, menos ahora que, posiblemente, sin la necesidad de la impresión de los libros, alcancen unos márgenes de beneficio aún mayores.
    Por otro lado, la mayoría de nuestros compañeros prefiere un libro de texto de tipo tradicional. Si ya las presiones de las editoriales a los departamentos era insufrible, con la subasta asquerosa por medio de regalos y bonificaciones, ahora, con lo digital, la intención es vender el lote completo, por lo que esas presiones se harán directamente a los equipos directivos, que deben mirar por el bien del centro. Si, encima, la Administración está dispuesta a seguir costeando estos materiales (por una mal entendida prioridad en el gasto educativo, de indudable rédito electoral por su repercusión en la ciudadanía), mucho me temo que pronto tendremos en todos sitios esos #librosdetesto. Sólo nos queda que el olor de la basura no impida a nuestros alumnos la percepción de otros olores más agradables.
    Salud.

  2. Hace unos cuantos años el Departamento de Educación de la DGA (Aragón) nos convocó a una reunión a profesores de distintas especialidades para proponernos la confección de lo que iba a ser el Currículo Aragonés. A esa reunión asistió la que por entonces era Consejera de Educación, en el transcurso de la reunión, la Consejera comentó que se estaba preparando lo que luego sería el «programa de gratuidad» de libros de texto, al hilo del mismo dijo:
    «Podíamos haber decidido que los docentes crearan sus propios materiales pero dejaríamos sin trabajo a muchos trabajadores de las editoriales»
    Que nadie se engañe, las decisiones de los políticos no buscan siempre lo mejor ni lo más eficaz, tienen que tener en cuenta que sus decisiones pueden afectar económicamente a otros sectores.

  3. Pim-pam-pim-pam… nichos de mercado vienen, nichos de mercado van…

    A nadie le gusta que le quiten la silla de debajo del culo, por mucho que sepa que esa silla está en otro sitio, es lo que les pasa a la editoriales/distribuidoras de música/vídeo que pelean contra el P2P y otras hierbas y es lo que les pasa(rá) a las editoriales/distribuidoras de material impreso en papel, eso es un hecho y poco pueden hacer por impedirlo aunque seguro que lo retrasan.

    Uno de los problemas de la fauna «docente» es que se nos ha enseñado a ser librodependientes por no decir editorialdependientes cuando las «programaciones» son «copia/pega» de los materiales «didácticos» que entregan las editoriales.

    Sin el libro no somos nada! Por tanto, si nos meten en el mundo digital y nos dan un libro digital cambiamos el soporte pero seguimos con el «método».

    Hasta aquí nada que objetar, cada cual con su conciencia. Lo que yo intuyo es otra cosa, es el hecho que con el despliegue tecnológico (discutible, vale) se abren puertas y vías por las cuales el 2.0 y el venidero 3.0 empieza a percolar en el sistema. Yo mismo uso un pésimo libro digital en una asquerosa plataforma porque si no lo hubiese hecho así no viviría para poder «elaborar»+»recopilar»+»implementar»+»evaluar»+»corregir»+»rectificar»+»adaptar»+»incrementar»+»reducir»+»optimizar» los materiales día a día, reconozco que podría haberme tirado a la piscina pero mi nivel de angustia sería bastante elevado dadas las otras «atribuciones» que el centro ha delegado en mi persona. Pero con esto gano tiempo para ir formando la Force de Frappe que desterrará el libro digital (por llamarlo de alguna forma) y su pestilente plataforma (por llamarla de alguna forma).

    Además ando metido en mil batallas lanzando palomas mensajeras y recibiendo teletipos llenos de espíritu de colaboración+ebullición de ideas, porque si una cosa tiene esto del dos.cero es que se trata de algo de crecimiento exponencial difuso, un núcleo por aquí, un núcleo por allá… ahora se juntan dos núcleos ahora Pepe se entera y se lo cuenta a Juan, a Paloma se lo dijo Andrés, Jonathan le muestra a su profesor Paco una güeb… i tira p’arriba.

    Podría (como no?) dedicarme a criticar y echar pestes contra las Administraciones por dilapidar mis impuestos en equipos pequeñitos, en plataformas extrañas, en subvenciones a los de siempre, en desinformación y malaformación… pero eso consumiría parte de mis recursos que prefiero dedicar a crecer y a hacer crecer el invento orez.sod

    Una abraçà molt forta xiquillo.

  4. Sinceramente, no estoy en contra de los libros de texto. Estoy en contra de cómo se usan. Me parece fatal que el profesorado los elija y el alumnado los pague. Directamente o vía impuestos que luego gastarán las administraciones, me da igual. También me parece fatal que obliguemos al alumnado a tener libro de texto uniformizado. O simplemente a tenerlo. Debería ser una elección personal y el docente ser neutro respecto a él.

    En fin… Que me enciendo…

    Y entiendo perfectamente, y estoy completamente de acuerdo, en que editoriales son empresas. Y está bien. Mi problema no es con ellas. En absoluto. Mi problema es con la normativa que diga que yo soy el que tiene que elegir un libro de texto. O imponer uno a todos el alumnado. No me gusta el papel que me da la administración en esta historia…

    ¡Un saludo! 🙂

  5. No deben ser los organos publicos, en exclusiva, quien realice los materiales, entrariamos en una linea ideologica muy dificil de suprimir. Los nacionalistas realizando sus materiales, los de derecha los le ella, los de izquierda los de él…Como siempre tiene que ser las empresas privadas quien realice estos materiales y sean los profesores quien elijan libremente los materiales. Bien es verdad que cualquier profesor puede elsaborar sus materiales digitales, todo esta en la RED, solo hay que buscarlo y organizarlo. Solo necesitan una Plataforma edcucativa donde dispongan las herramientas para hacerlo.
    Una clave del exito de la utilizacion de la RED en las aulas es la FORMACION del profesorado,el exito o el fracaso esta en ellos-as. Si no se produce esta formación tendran que pasar años para que las generaciones digitales se incorporen a la docencia. Es una pena

  6. Yo soy una madre desesperada por encontrar una guía de estudio de esta nueva herramienta. El libro escrito se ha sustituido por un libro virtual sobre el cual no se puede subrayar. Me pierdo, ¿cómo debemos estudiar ahora?

  7. No simpatizo con el docente que se ciñe en exlusiva a un libro de texto y su obsesión es acabarlo como sea. Pero he visto muchos compañeros proclamar con petulancia que no utilizaban libros de texto mientras atiborraban a los alumnos con material presuntamente elaborado por ellos y que consistia en fotocopias sin orden ni concierto sacadas de libros de diferentes editoriales. El resultado era las más de las veces un coctel demencial en el que los alumnos perdian cualquier referencia respecto a la importancia de unos contenidos u otros, y se perdian en una maraña de actividades sin hilo conductor entre ellas. Ello por no hablar del aspecto en general de los materiales. Esta práctica, que si bien ya existia en los 70s, se disparó con el advenimiento de la fotocopiadora, que supuso en los centros una revolución parecida a la que ahora producen las TIC. Conducia también a algo que todos hemos visto en docentes que no siguen libros de texto pero tampoco planifican su enseñanza, que es la de improvisar aprisa y corriendo un material fotocopiado para improvisar una clase que no les ha dado tiempo de preparar , ¿o no? No llevar libro supone un esfuerzo de trabajo enorme, que consiste básicamente en construirte tú tu propio libro. Que un profe no lleve libro de texto no convierte sus clases automáticamente en buenas, al revés, conozco muchos a los que obligaría pero ya a adoptar uno por el bien de sus alumnos.

  8. Es cierto que la gran mayoria de libros digitales que nos estan ofreciendo son pdfs del libro papel. Pero ya existe un libro de texto auténticamente digital y que merece la pena analizar. Se trata de EduBook3d. Desarrollado por la editorial Vicens Vives.

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