Sesgos

Nuestra sociedad está plagada de sesgos interesados. No hay dos interpretaciones iguales para un mismo hecho objetivo. Uno obvia ciertas partes del hecho y otro, incluso puede llegar a ocultarlo. No sucede solo en política o en hechos tan banales como un simple fuera de juego. Es algo mucho menos aislado y más global. El sesgo ideológico, también va dentro del mismo pack.

Fuente: ShutterStock

Cuando uno escucha hablar a ciertas personas acerca de políticas educativas que toman, se han tomado o van a tomarse, uno no entiende muy bien la necesidad de vender maravillas de unos, la crítica perpetua de otros o, simplemente, la capacidad de intuir un futuro que se desconoce. ¿Ejemplos? A cientos. El más reciente unas declaraciones de mi propia administración educativa congratulándose de la desaparición a lo largo de su mandato de los barracones en la Comunidad Valenciana cuando, curiosamente, hace menos de un mes en el instituto que hay al lado de mi casa han puesto cinco. Sí, cinco barracones y al poco declaraciones en los medios de comunicación acerca de su desaparición. Algo no me cuadra. Bueno, tampoco no me cuadran las maravillas educativas que propugnan algunos que chocan frontalmente con resultados en pruebas “más o menos objetivas” (y no, no estoy hablando de PISA). Ya veis que no entro en esos que creen en algunas metodologías milagro, en las herramientas imprescindibles o, simplemente, en el uso del post-it como herramienta de construcción educativa. Lo sé, he sido ligeramente irónico pero, como ya me habéis etiquetado desde hace tiempo, puedo permitírmelo y así no os obligo a alejaros de vuestro sesgo.

Cuando descubres que en Nochebuena los finlandeses no leen en familia de forma habitual, tal y como parecería deducirse de ciertas noticias interesadas que se publicaron, también deberías asumir que pueden estar tangándote en muchísimas más cosas. Claro que interesa contraponer esa visión interesada al disfrute mediterráneo pero, al final, es que cada uno celebra las cosas como mejor le apetece hacerlo.

Ya si eso nos vamos al tercio político. A aquel que hace que algunos digan que la culpa del ascenso de VOX es debido a la incultura de los españoles. Pues va a ser que las mayorías o los porcentajes tan altos que están sacando algunos partidos, aún más ancorados ideológicamente, en otros países supuestamente más cultos, deben estar obviándose. Más aún cuando uno ve el perfil de los votantes de ese tipo de partidos: personas de alto nivel cultural en muchos casos. Ya, que la realidad no nos estropee nuestra visión. Ésa es la clave.

Ya si eso entramos a analizar a todos aquellos que le ponen un sambenito al personal sin leer lo que escriben, sin intentar debatir o, simplemente, por el hecho de estar tachado en la lista de “personas que me caen bien”. Bueno, esto de caerse bien es algo que también debería analizarse porque, al final, ¿quién es el que te cae bien? ¿El que se esconde lo que quiere decirte para decir lo guapo que eres o, simplemente, aquel que solo te dice lo bien que lo haces? Aquí tengo mis dudas razonables. Dudas que no pueden parametrizarse en forma de ecuación.

Lo mismo con los libros, la música y las películas. Cada uno lo va contando en función de si le ha gustado el asunto o no. No es malo, lo perverso es querer extrapolar esa opinión sin ningún tipo de evidencia a algo que debe ser asumido por todos. Y nada más lejos de lo que debería suceder. La opinión, al igual que los culos, son propiedad individual. Nada de colectivismo mal entendido.

El problema de la percepción individual es cuando chocha con evidencias o, simplemente, se adapta a lo que uno quiere ver. Entonces tenemos un problema. Bueno, o varios porque, la realidad por incómoda que parezca, es la que es. Y si uno no la ve, difícilmente podrá cambiarla en un futuro.

Los sesgos están a la orden del día. En educación, al igual que en todos los aspectos de la vida. Luchar contra esos sesgos es la clave pero, al final, lo importante es aceptar que quizás podemos estar equivocados. Algo que cuesta y, en muchas ocasiones, es muy incómodo porque choca frontalmente con tus creencias. Os lo digo por experiencia.

No me hagáis mucho caso que hoy he escrito este post antes del primer café del día. Además, como habréis podido comprobar, también tiene su parte de sesgo interesado 😉

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link
7 Compartir
Compartir7
Twittear
+1
Compartir