Tedio

tedio_14Estoy en modo haragán. Hace unos minutos que he acabado mi jornada lectiva de hoy y ahora, como suele suceder todos los miércoles en mi centro educativo, toca esperarse hasta las cinco y media para poder abandonarlo. Estar por estar lo único que provoca en mí es un tedio absoluto. Unas ganas de no hacer nada que aumentan la nula productividad de las mismas.

Me gusta escribir. Por eso escribo sobre sensaciones extendidas en esos centros educativos dirigidos por unos directores de orquesta nefastos. Estar por estar no puede ser productivo. Vagar por vagar… entre el departamento, la sala de profesores y los pasillos lo único que hace es aumentar la ira que uno siente ante tamaño despropósito.

¿Quién me iba a decir que en mi profesión descubriría la palabra tedio? Una profesión que tiene de todo menos monotonía que, por culpa de decisiones mal entendidas que enmascaran la necesidad de unos de sentirse amos y observar en la distancia a sus vasallos obligan a una pérdida de tiempo que para algunos es más que acentuada.

Hoy llevo mi libro de lectura. Algunos buscan ofertas por internet, otros charlan sobre determinados temas, algunos tienen reuniones donde van a repetir lo mismo de siempre, otros en comisiones varias que sólo sirven para colgarse medallas y salir en la foto. Qué penoso es el reconocimiento de la incompetencia hecha horas perdidas de tu vida.

Estar por estar tiene mucho de malo. Más que de malo, de malas praxis que deberían estar alejadas del día a día del docente. Un docente que con tiempos perdidos lo único que hace es hastiarse de una profesión que tanto le gusta.

Algunos me dicen que me relaje. Que es algo contra lo que no se puede hacer nada. Que disfrute lo mejor posible de esas horas y emprenda caminos hacia la perfección mística. Lo siento, el misticismo me va poco y el cabreo de la incomprensión ante decisiones tomadas por el simple hecho de demostrar lo súbdito que debes ser me sacan de mis casillas.

Reconozco que es cuestión de carácter. Seguramente podría ponerme a corregir actividades o a preparar mis clases pero, lamentablemente, esto es algo que en estos momentos no me sale. Perder horas en el centro para tener que rehacerlas fuera de él me jode. Aún más, el hecho que no sea capaz de hacer lo que tanto deseo en días como hoy.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Coincido plenamente contigo. ¡Cómo si en nuestros hogares no le dedicáramos suficiente tiempo a cuestiones escolares, también nos exigen permanecer sin hacer nada! Y si, las necedades de ciertos directivos que quieren imponerse porque sí, sin argumentos, causan tedio… Aquí también nos pasa, en algunos colegios…

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